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jueves, 8 de julio de 2021

Una entrada revuelta

 Estoy a unos días de irme de viaje y visitar a OP (nota: no se quiere unir compadre conejo?) y siendo honesta, no me siento muy al 100. Quizás es por eso mero que lo necesito, pero a diferencia de otras veces no me siento tan emocionada. Sé que eso puede cambiar en el momento en el que pise el lugar, y vea a mi hermosa OP y entonces me llene de ese entusiasmo inmenso. Definitivamente estoy poniendo de mi parte para tener la mejor actitud, y obvio no estar amargada todo el tiempo. 

El año pasado y este, han sido, sin duda, difíciles y sé que esto nos ha afectado a todos de distintas maneras. En mi caso, ya llevo un par de meses sintiéndome como estancada. A veces sacudo la cabeza y me digo, necesito un  cambio; el problema es que, no tengo ni idea de por dónde empezar. 

Pienso que ya llevo un buen rato y las cosas se han vuelto demasiado rutinarias y eso es algo que no me gusta. Ayer me vino a la mente un pensamiento que está pasando constantemente en mi cabeza y dice  "necesitamos evolucionar" (por cierto no se porqué lo pienso en plural si solo hablo de mi). Como buena bioquímica me pongo a pensar en la evolución y hago una lista mental, y pienso en la lista de cosas que debería hacer para evolucionar, el problema es que, el entorno influye muchísimo, y este es el que influye en la forma y el tiempo en el que nos adaptemos y por la tanto evolucionemos. (Por cierto, pienso escribir toda una entrada sobre esto en algún momento).

Como ya lo he dicho antes, por el momento no me es posible cambiar de entorno, entonces tengo que fluir con él, y hacer algunos cambios para adaptarme a este medio. Sin embargo, creo que la evolución que estoy buscando va un poco más allá, y por el momento eso no esta en mis manos. Una parte sí, pero como la mayoría de las cosas en este mundo, la gran parte escapa a mis manos. Tan solo puedo modificar las variables que giren entorno a mi, pero todas las demás, están a la merced del caos, y como ya sabemos, el mundo no esta para complacer nuestros deseos.

No sé, esta entrada está sonando muy pesimista y ese no era el punto. Resumiendo, quiero evolucionar pero no sé como llegar a esa evolución. En fin, nos leemos en unos días, esperando ya volver con ideas frescas y una actitud más optimista. Saludos.

lunes, 17 de mayo de 2021

Body Issues

La neta, he pensado mucho en escribir esta entrada. La he escrito y borrado varias veces porque creo que es muy personal, y hablar de estos temas es muy complicado. Sin embargo, a veces creo que compartir este tipo de cosas, puede ayudarle a alguien más.

Como el 99% de las mujeres, he tenido problemas con mi imagen corporal. Ya había hablado un poco de eso, cuando les platiqué sobre mi pérdida de peso, así que no me enfocaré en ello. Actualmente, no voy a decir que estoy en un mal peso, pero tampoco estoy en el mejor. Sinceramente, no había puesto mucha atención en ello, o al menos no al grado de que me incomodara porque sé que en su momento, volveré a mi peso normal. Sin embargo, lo que me hizo sentir incómoda, fue el comentario de una amiga que me hizo respecto a ello. Si me molestó. Y lo hizo por el simple hecho de que yo jamás critiqué (ni lo haré, porque no es un tema que hable con las personas a menos que ella se sientan lo suficientemente abiertos y cómodos para hacerlo) o mencioné algo cuando ella estaba con un mayor peso. A veces ella si lo hacía notar, pero siempre le decía que todo era cuestión de que ella se animara a bajar y que seguramente lo lograría, que confiaba en ella. Ahora que ella logrado bajar de peso (lo cual aplaudo) me dice un comentario sobre que yo también tengo que hacerlo. Y no es que no tenga razón, es cierto, solo que hay un trasfondo psicológico de todo esto. 

Recuerdo que, cuando estaba en Guanajuato, bajé bastante de peso. Incluso muchas de mis amigas me dijeron que si estaba bien, porque me veían enferma. Quizás haya sido una de las etapas donde haya estado más delgada, pero no era por el ejercicio o una buena alimentación, sino que estaba pasando por una depresión muy cañona y casi todo el tiempo estaba estresada. No comía y casi no dormía, el café se volvió mi comida, desayuno y cena. Para nada era algo sano, pero yo bien podría decir que, hablando físicamente, pues estaba muy bien, aunque me sentía muy mal y muy poca gente me decía que me veía bien.

Conforme fui recuperando mi estado mental, me fui recuperando también a nivel físico. Llegué al punto en el que me sentía y me veía bien. Mi peso ideal. Y ahora hemos llegado hasta aquí. La pandemia me ha afectado no solo a un nivel físico, sino también a uno psicológico, como ya lo escribí en la entrada pasada. Han pasado varias cosas, y he tenido nudos mentales que no me han permitido enfocarme en mi peso. Sé que, en cuanto esas preocupaciones pasen, retomaré el ritmo, y podré enfocarme en ello, y sé que también, volveré a sentirme tan bien como hace un par de meses.

Es por ello que yo no habló del peso de los demás, porque es algo delicado. A veces una persona puede estar muy delgada y sentirse de lo peor, o tener más paso que el de antes, pero realmente no sabemos si es por algún tratamiento, o si esta pasando por algo emocionalmente difícil. Cada uno llevamos nuestras luchas internas, y cada uno lo expresa físicamente de una manera diferente, porque esto se manifiesta en nuestro cuerpo, pero no deberíamos emitir una opinión sino sabemos el trasfondo.

Si alguien de los que lee esto, esta pasando por algo similar, les mando mi apoyo. La salud es lo más importante, pero no olvidemos que la física y la mental van de la mano. Vivir una vida sana, no es solo comer balanceado y hacer ejercicio, sino estar consciente de que cada decisión afecta nuestra salud mental, emocional y física. Tiene que haber armonía entre las tres. 

Muchos saludos.


miércoles, 11 de diciembre de 2019

Dolor/Fortaleza


En estos últimos días de Diciembre he entrado en modo reflexivo que me ha llevado a darme cuenta de varias cosas, algunas las compartiré en el blog pero otras serán privadas. 
Hace un par de semanas, un conocido, publicó en su estado de whats algo que me dejó pensando. Era una reflexión corta que decía que en un pueblo las tumbas no tenían grabadas los nombres de las personas, sino que ellos pidieron que grabaran el tiempo que fueron felices. La reflexión quedó flotando en mi mente, y me quedé pensando en la cantidad de tiempo que quedaría grabada en la mía. La respuesta me asombró. A partir de eso comencé a pensar en todas aquellas veces que he sentido dolor en mi vida, pero no dolor de ese que te hace llorar un par de horas o un par de noches, sino, dolor de aquél que me ha marcado. 

No es secreto, porque lo he compartido en este blog, que varias veces he tenido que lidiar con la depresión. Algunos períodos han sido más cortos que otros, pero siempre han sido duros. Algunos episodios han sido realmente difíciles pero gracias al apoyo de muchas personas he logrado salir de ellos. La depresión me ha causado dolor, pero no es un dolor que sea fácil de describir, lo entenderán aquellos que han atravesado por ella, y sabrán que es no es sencillo de explicar.

Luego tenemos el dolor físico, algo que atravesé cuando era niña y que en aquél momento pensé que era un dolor muy duro. Si lo fue, pero aún me esperaba algunos que serían más agudos. A veces, cuando vuelvo a esos momentos de mi infancia, puedo ver el dolor de una manera distinta, y darme cuenta de que no solo era físico, sino que permeaba en la gente que me rodeaba.

Luego esta el dolor del corazón. Después de haber llorado por meses, ahora puedo decir que aprendí mucho, que desde esa vez no volví a ser la misma, pero creo que me hizo ser más empática en muchos aspectos dónde antes solía juzgar mucho. Sin embargo, fue un episodio bastante doloroso, que me llevó aún más tiempo superar, pero que abrió una nueva perspectiva, y me hizo ver, lo que ya no quiero en mi vida.

Hago un pequeño recuento de esto, porque creo que algo que estoy aprendiendo en estos momentos, y que sin duda he necesitado es fortaleza. Y es que a veces estoy por tirar la toalla y mandar todo al carajo, porque si ya he reiniciado varias veces, que más da una más. Sobra decir que mi situación actual no es la que más me gustaría, pero a veces me consuela el hecho de que nada es para siempre, y de qué cuando sea el momento del cambio, ya sea pronto o no muy lejano, debo tener la fortaleza de seguir.  

Haciendo una retrospectiva de todo esto, he llegado a la conclusión, de que ya no quiero dedicarle tanto tiempo a sentirme triste, porque ya he tenido muchos episodios en los que el dolor ha estado presente, y aunque sé que es inevitable que este ahí, quiero aprovechar el tiempo en el que no lo esté, en el que no sea necesario, y aprovecharlo en ser feliz. 

Te tengo fe 2020.

viernes, 6 de diciembre de 2019

The "mexican dream"...


Nota aclaratoria: pensé mucho en si escribir esta entrada o no. Llevó meses queriéndola postear pero me causaba controversia el hecho de que algunas personas se sintieran ofendida, así que antes de que se dispongan a leer esta entrada quiero aclarar, que esta es mi opinión personal, y que si ustedes tienen una visión diferente es completamente aceptable. Cada quién tiene sueños diferentes, y todos son válidos, así que por favor, no se ofendan.

Han oído hablar ustedes del muy famoso "sueño americano", si esa fantástica idea que predomina en nuestro vecino del norte (también conocido como "la tierra de las oportunidades") la cual pregona que puedes alcanzar éxito, fama y riqueza, aunque no hayas nacido en una posición privilegiada. Películas sobre esto, sobran, seguramente todos hemos visto alguna en nuestra vida. Dicho esto, creo que también existe una versión mexicana de esto. Aquí en México, es bastante popular la idea de que lo máximo que puedes lograr (o aspirar) es un empleo como asalariado con el cual te permitas vivir decentemente,es decir, sacarte una casa, un carro, y un salario estable. No digo que sea un mal sueño, creo que es algo bastante real y coherente dada nuestra situación actual, pero sin duda es, una idea muy arraigada en nuestra sociedad. Lo digo porque, he sido maestra durante ya varios años, y es típico de los estudiantes decir, que al salir de la universidad esperan "encontrar un buen trabajo"

Lo digo, porque es también muy típico escuchar en cada familia, de alguien que diga que  su hijo/hija tiene un trabajo de este tipo. Lo cual, no esta mal. Ciertamente un ingreso seguro evita un desgaste mental que si no lo tuviéramos. Sin embargo, ahora que, de acuerdo a mi familia, he alcanzado este "sueño mexicano" debería sentirme contenta. Y siendo honesta no me siento así. Voy a aclarar algo antes de que me lluevan críticas, no es que esté siendo una malagradecida, sé que hay muchas personas que quisieran este tipo de empleo, simplemente a veces me viene a la mente la pregunta de : esto es todo? 

Quizá, algo que no me tiene muy contenta es el lugar donde me encuentro ahora laborando. Y entonces me pregunto, si estuviera en un lugar diferente me sentiría más feliz? La respuesta inmediata es sí, sin duda. No siento que pertenezca a este sitio. Y mi cerebro se la pasa pensando en mil maneras de como mudarme lo más pronto posible, sin embargo, he hablado con algunas personas y me dicen que eso me llevará tiempo, y eso hace que me sienta muy desesperada. ¿Quiero estar aquí años? No, me rehuso completamente. Muchos pensarán, ¿entonces porque aceptaste el trabajo? Lo medité. pedí consejos y señales que me guiaran. Aun no sé que es lo que debo aprender aquí. Quizás solamente estoy siento demasiado impaciente, pero creo que también es por el hecho de que me estoy dando cuenta de que el tiempo es demasiado valioso como para estar en un lugar donde no quieres estar. Desde que me mudé han transcurrido 4 meses, y la pregunta del millón es, seguiré aquí? Renunciaré? Francamente no lo sé, lo estoy cavilando y valorando las consecuencias. Una parte de mi me dice que sea paciente, y que haga todo lo posible por buscar un cambio. Lo cierto es que la estúpida burocracia no ayuda en nada.

Quizás simplemente estoy equivocada, no sé nada de la vida, y esta entrada sean solo palabras de frustración. O quizás esto no sea todo (eso espero) y quizás sea una herramienta para lograr algo más (eso espero) porque siempre me ha gustado pensar que hay algo más, que siempre hay algo más. 

domingo, 10 de julio de 2016

Intensamente

Constantemente escucho la queja de "es que eres muy intensa"... y entonces me he puesto a pensar, desde cuando lo intenso es algo malo?

Y es que me parece que vivimos en un mundo contenido, un mundo que, por alguna razón que desconozco, no quiere lidiar con los sentimientos, si no que parece querer dar la impresión de ser perfecto. Quizás la era de las redes sociales ha contribuido a eso, acaso no vemos miles, no, millones de fotos de gente que aparenta una vida feliz? Si y nosotros parecemos contribuir a eso. "No publiques tus problemas porque a nadie le interesan" es lo que veo en mi fb casi todo los días.  Y en nuestra mente sucede algo al ser bombardeada constantemente con frases como esa; reprimélo todo, bloquealo hasta que desaparezca.

Vamos por la vida con un apariencia de falsa felicidad mientra que por dentro estamos a punto a explotar. De vivir intensamanente pasamos a vivir controladamente. La importancia que ha ganado estar bajo la vista de los demás no ha autoimpuesto una muralla, una censura que tenemos que respetar por las apariencias.

Vivimos en un mundo en el que el dolor y la tristeza deben ser reprimidos porque no va con la necesidad de demostrar que somos felices. Y la intensidad con todos sus matices pasó a ser algo malo. "Finge hasta que desaparezca" parece ser nuestra nueva frase de vida.

Vive intensamente, desata tus emociones, que cada sentimiento tiene su momento. Si, sentir mucho se puede volver agotador, pero es parte de nuestra naturaleza, de poder unir pensamientos con emociones, y eso es lo que nos hace humanos.




domingo, 19 de junio de 2016

El dolor...

"El dolor demanda ser sentido" es lo que reza la frase John Green, y aunque mucha gente diga que es así para todas las emociones, hay algo particular en el dolor. Y es que por más que intentes controlarlo, evadirlo, ocutarlo o "amurarllarlo" siempre termina por hacerse presente. No se puede contener, es una fuerza que tarde o temprano romperá las barreras y se liberará. Llegará ese momento en el que nos quiebre, sí, el dolor demanda ser sentido.

Yo siempre he sido de las que se lo guardan, o lo sienten en soledad, cuando puedo darle rienda suelta a las lágrimas sin que tenga que dar explicaciones. Soy de las que "nunca tienen nada" y trata de poner su mejor cara. Antes me gustaba liberarme hablándolo con alguien, pero con el tiempo, me di cuenta de que muchas personas se lo tomaban como algo trivial, que siempre me decían "ya se te pasará" y que al final no les interesaba. Así que poco a poco lo fui guardando, esperando a tener un momento a solas para poder sacarlo. Por que el dolor es uno de esos sentimientos que requiere de todas tus fuerzas, lo sabemos.

En estos últimos días lo he sentido, poco a poco, yendo y viniendo. No se queda todo el tiempo, quizás sea por la lucha constante que mantiene con mi mente, que lo aleja y lo manda lejos, para darnos un tiempo más de paz. Yo intento que no se haga presente, ignorándolo cuando lo hace pero sabiendo que eso no puede durar por siempre.

Quizás deba dejarlo fluir. Si algo he aprendido es el dolor también es creación, y no solo caos. Se puede convertir en una bella pieza musical, o en un libro, o en una pintura, o en poemas... quizá eso deba hacer, dejarlo fluir y crear, transformarlo, sí, esa es la palabra. Transformar el dolor, en arte, quizá.

Tal vez eso lo hago más fácil de sobrellevar, tal vez así se pueda compartir y hacer que duela un poco menos. Tal vez el dolor sea una fuerza transformadora, o tal vez este delirando. Dolor, cinco palabras y una fuerza desgarradora.


miércoles, 15 de junio de 2016

La tristeza...




Hay una tristeza en mí
La siento brotar del corazón
Echando raíces lentamente...

Es una tristeza que siempre ha estado ahí
Aunque a veces ha tenido nombres distintos
Ahora lo sé

Es una tristeza que a veces se va
pero que siempre regresa,
como las olas del mar

Es una tristeza de esas que no se curan
ni con tragos de tequila,
que pueden durar por días, quizás por toda la vida.

Es la añoranza de tiempo más felices,
de recuerdos, de esperanzas, de deseos...
Tal vez sea melancolía renovada.

Es de esas tristezas que se suspiran,
que se hace un poco más llevadera con compañía.

Es de esas tristezas que florecen, y que como las plantas
se riega con lágrimas.

Es una tristeza palpitante, silenciosa, profunda.
Es de esas que se llevan en el alma.


domingo, 22 de noviembre de 2015

Idealista...

Siempre he sido del tipo de personas que cree que debería haber coherencia entre lo que decimos y nuestros acciones, sin embargo, supongo que a la hora de llevarlo a la práctica resulta más complicado realizarlo, y sobre todo dependiendo del medio en el que lo estés realizando.

Recientemente he tenido altibajos en mi trabajo, y esto se debe, creo yo, a la discrepancia que existe entre mis ideas y las de mi entorno. He querido llevar a cabo la unión de coherencia con acciones pero tal parece que eso no siempre es bien visto. Quizás nuestro sistema este ya muy viciado como para poderse cambiar. Mis colegas me dijeron que lo mejor es llevársela tranquila, y he escuchado tantas veces esa frase en tantos contextos distintos que ya no es una novedad, sino un mandato de resignación, lo cual es alarmante. No sé, tal vez sea una idealista.

Una amiga me dijo que a veces me tomo demasiado personal las cosas porque realmente quisiera ayudar, quisiera ver un cambio, pero a veces simplemente, el entorno no se presta. Y eso puede ser un tanto frustrante. Quizá debería acoplarme a la idea de los demás y dejar que el mundo gire, que nada cambie, que todo permanezca igual.... Pero no puedo. Siempre he sido una partidaria del cambio. Tal vez si soy una idealista.

Una vez leí que los humanos debemos adoptar una causa y luchar por ella, porque si no luchamos por nada, la vida no tiene sentido. Cierto, la lucha no será sencilla, pero ninguna lo es. Hay que elegir algo, un ideal, que deje un poco mejor este mundo. Este pequeño cambio debe empezar en nosotros y expandirse.  Ya lo había dicho Gandhi "se el cambio que deseas ver en el mundo".


sábado, 31 de octubre de 2015

Para mi alma gemela...

Querida alma gemela:

He esperado muchos días para conocerte. Días y noches en vela, horas, minutos y segundos que se volvieron demasiado largos para contarlos.

He perdido la cuenta de mis intentos por encontrarte. He derramado ya demasiadas lagrimas por tu ausencia, tantas, que me siento vacía. La razón me dice que debo dejarte ir, disfrutar la vida y que algún día llegaras. La esperanza me dice que no me rinda, que lo intente una vez mas...

He intentado llenar tu espacio con otras personas, con otras cosas, pero todo ha sido en vano. Incluso he tratado de olvidarte, pero ha sido imposible.

Quiero ser feliz en lo que tu llegas, creer que en ese momento aparecerás como un relámpago en la oscuridad que me iluminara por siempre. Mientras tanto debo continuar el viaje, sin tu compañía, esperando que algún día podamos entrelazar nuestras manos.

Tengo fe en que nos encontraremos en el momento oportuno, y entonces caminaremos, juntos.


miércoles, 21 de octubre de 2015

Into the darkness...

Hace unos cuantos años tuve un episodio de despresion. Fue un viaje duro pero del cual he aprendido muchas cosas, puedo decir que el haber pasado por eso cambie mi perspectiva sobre varias cosas. Ahora lo defino como un periodo oscuro, un tanto peligroso, pero que con el tiempo me ha servido para entenderme mejor y tratar de entender mejor el mundo que me rodea.

El problema con la depresion es que inicia siendo solo un poco de tristeza hasta que se transforma en un gran agujero negro que puede consumirte. Luchar contra la depresion no es facil, porque tu mente no esta de tu lado. Mucha gente no cree que esta enfermedad exista, pero si existe, y es una lucha constante y cansada contra tu mente. Pierdes la capacidad de controlar tus pensamientos, y estos se vuelven negativos. Y es entonces cuando a veces sientes que no hay una salida para tu situacion.

La depresion no es fingir, es una enfermedad psicologica y emocional, que puede tener graves consecuencias para una persona, y que requiere del apoyo de la familia, los amigos, terapia, midecamentos, y profesionales de la salud para poder curarse. El tratamieto es un proceso largo.

Antes me costaba mucho hablar de esto y que las personas lo entendieran, porque la mayoria pensaba que solo era una "etapa" o algun tipo de berrinche. Pero no era asi. Sin embargo creo que el hablar de ello me ha servido mucho, y me ha ayudado para no volver a ella. Creo que el compartir las experiencias hace que te quites un peso de encima, que puedas desahogarte y ser libre de nuevo. Permanecer mucho tiempo en la tristeza es algo peligroso.

Me tomo tiempo decidir si publicar o no esta entrada, al igual que la historia de "Volar", pero creo que al final tal vez pueda ayudarle a alguien que este pasando por un periodo depresivo o que conozca a alguien que lo este pasando. Hagamos conciencia.

jueves, 27 de agosto de 2015

Chica de papel...

Lo cierto es que a veces amaneces sin ganas de hacer nada. A veces solo quieres quedarte en la cama sin que nadie te interrumpa. Y no es que quieras dormir todo el día, simplemente a veces solo quieres quedarte ahí en silencio. Al menos por un rato. Hoy es un día como esos, pero aun sin mis ganas tuve que levantarme.

En las horas que llevo despierta he tenido una serie de recuerdos, y aunque varios me hacen sentir feliz, no puedo evitar pensar que solo son recuerdos, y eso me lleva a sentirme nostálgica. Recuerdo que un amigo me pregunto porque soy así, porque tienso a sentirme nostálgica o melancólica. Le dije que no lo sabía, para mí es un enigma. Quizás la nostalgia sea mi estado natural porque de una  forma u otra siempre regreso a ella. La felicidad nunca me es un estado permanente. Quizás la nostalgia sea mi forma de entender al mundo.

Siempre fui una chica reservada, tímida, siempre en mi mundo. Siempre pienso más de lo que hablo. Así es. Y a veces quisiera que la realidad fuera un sueño.

Siempre he creído que no soy normal, aunque la normalidad es un concepto en el que no creo. Pero no lo digo en forma pretenciosa, al contrario.

No lo sé, tal vez solo sea una chica de papel.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Ambigüedad

Nota: la siguiente entrada puede contener lenguaje no apropiado.



Si tuviera que definir mi estado actual sería ambiguo. Ni bien ni mal, solo ambiguo. La verdad no me he puesto a reflexionar del porqué me haya en semejante estado, pero se que no tengo ganas de hacerlo. A veces creo que llegas a un momento de tu vida en el que todo se te vuelve demasiado ordinario como prestarle mayor interés, y entonces andas por ahí con cierta indiferencia, sin que nada te atraiga particularmente. Más o menos veo así yo mi ambigüedad, y digo más o menos, porque no me he puesto a reflexionar. Pero es, justamente cuando alcanzas este momento en que sueles mandar todo a la mierda.
He aquí mi lista:
A la mierda las reglas.
A la mierda el dormir temprano.
A la mierda la normalidad.
A la mierda la espera del amor de mi vida.
A la mierda la dieta.
A la mierda el fingir estar bien.
A la mierda lo que piensen de mí.
A la mierda no encontrar empleo.
A la mierda, a la mierd, a la mierda.

Tan solo quiero ponerme los zapatos y salir a caminar acompañada por mi soledad y mi cajetilla de cigarros. Pensar aunque no piense en nada. Dibujar angelitos en la playa que después se lleve el mar.
Disfrutar mi insomnio con una pluma en la mano. Leer y viajar.  
Refill.
 

sábado, 25 de julio de 2015

Creaturas complicadas...

Los humanos somos creaturas complicadas, eso ya lo sabemos. Tenemos la "habilidad" de convertir lo fácil en díficil, y supongo que eso se lo debemos en parte, a nuestra poderosa mente. Nuestra mente esta tan acostumbrada a la complejidad que quizá cuando se le presenta algo que no lo es, no puede manejarlo y busca hacerlo complicado. Quizá algún día evolucionaremos en ese sentido. Pero mientras tanto tendremos que lidiar con el paradigma de nuestras emociones ligadas a nuestros pensamientos. Y aquí viene un ejemplo.

Porque será que nos cuenta tanto dejar ir a alguien  a quién ya no amamos? Porqué seguimos hundiéndonos en un barco que ya no puede salvarse? Lo sé, la respuesta es complicada, o al menos es lo que siempre he oído. Tenemos miles de razones por las que decidimos (si, porque al final es nuestra elección) permanecer con alguien que ya no nos ama o que ya no amamos, aunque terminemos vacíos. Decidimos tirar el salvavidas y resignarnos a hundirnos en el barco, porque a fin de cuenta, eso es lo que debe hacer el capitán. Lo que me causa la interrogante es el motivo: porqué? Cierto, cada quien tiene una razón personal y hay miles de historias diferentes. 

Es que acaso le tenemos tanto miedo a la soledad? o es qué no encontraremos a alguien más? o tal vez porque así nos educaron y es nuestro deber? o simplemente porque así es la vida? Tal  vez sea el miedo a dejarlo todo en ruinas, y volver a comenzar. Tal vez. 

Quizá sea todo esto parte de nuestra humanidad, de nuestra creación, de lo que somos. Ojalá tuvieramos menos miedos y más ganas de ser felices. No quiero sonar dura, no es mi intención. Cuesta mucho, lo sé, pero hay personas que conozco que me gustaría ver más felices. Quizás tan solo sea una parte del amor que no he logrado entender.

 Not the only one by Sam Smith

lunes, 20 de julio de 2015

La amistad interrumpida...

Todos pensamos que nuestra amistad con todas las personas que tenemos van a durar para siempre, al menos no me ha tocado conocer a alguien con una idea distinta. Sin embargo, es una lección de vida aprender que esto no siempre es así. A veces hay amistades que florecen solo en ciertas etapas de nuestra vida, quizá porqué es, en ese momento, en qué necesitamos apoyarnos o aprender de esa persona y después por cosas de la vida, también, es preciso dejarlas ir.

Con el tiempo aprendemos, que cada persona tiene una definición diferente de amistad. Y es ahí cuando la definición que tenemos vs las que tienen otras personas suelen chocar, y cuando no se encuentra un puento medio, tienden a romperse. Nunca es sencillo, nunca es fácil pero quizá sea necesario.

Dejar ir quizás sea una de las lecciones más difíciles que tenga que aprender el ser humano.

A veces la distancia hace más claras las cosas.
Algunas cosas cambian con el tiempo y otras no.
Algunas amistades pueden enmendarse pero hay otras que habrá que dejar ir.


domingo, 10 de mayo de 2015

The Single Girl

Recientemente una de mis amigas me dijo que le parecería cool que estemos solteras después de los 30, a lá Sex and the City. Sin embargo una parte de mí, recibió el comentario con un dejo de nostalgia. Ya lo he dicho antes, pero creo que para fines aclaratorios de esta entrada voy a decirlo de nuevo: soy feminista, y creo que la felicidad debe depender de uno mismo y no de otra persona. El tener una relación (a mi punto de vista) debe incrementar tu felicidad y no depender de ella.

Entonces porque sentí ese dejo de nostalgia? Quizás porque estoy en un punto en el que quisiera tener una relación.Admitirlo me cuesta, pero no hacerlo me consume. Y ver a todas mis amigas emparejánsode me hace sentir como el bicho raro de la pandilla. Sí suena tonto e inmaduro, lo sé, me lo he reprochado a mi misma últimamemente seguida de la frase "pasará cuando tenga que pasar", y trato de hacer diez exhalaciones.  Sí, lo sé, suena dramático. 

En fin, no sé, tal vez sea de esos raros experimentos de la natureleza que empiezan con un "que pasaría si?...". Tal vez sea la pre-crisis de los treinta o el hecho de que soy parte de una sociedad que no ve con buenos ojos que las chicas no tengan un esposo e hijos. No sé. 

Tal vez lo mío sea la soledad, y no le admitido. Pero creo que es tiempo de dejar de flagelarme e ir por unos cosmos. Feliz día chicas solteras!


martes, 5 de mayo de 2015

La pelea...

Y mientras discutíamos me percaté de ello. No, no había sido de él toda la culpa de que nuestra amistad terminara, yo también tenía fallas, cosas que no había dicho, y cosas que había y no había hecho. Una parte de mí quería ser la heroína de la historia, pero en la vida real, sabemos que no hay heroés ni villanos, todos nos movemos en colores grises. 

Siempre he creído que cuando una relación acaba, la culpa (o como le querían llamar) es de las dos personas. Ambos fallaran en algo, es inevitable, somos humanos. Pero nos cuesta trabajo ver nuestras fallas, nuestra mente trata de combatir nuestra tristeza y dolor mostándonos todas las cosas buenas que hicimos en la relación, es una reacción natural. Es un momento en el que nuestra realidad se desdibuja y da paso al caos. No hay otra cosa que seamos capaces de sentir, y el dolor como el amor puede cegarnos. Conforme el tiempo pasa y nuestra  mente vuelve a su cauce, podemos percibir nuestros errores y defectos, nuestras fallas y entonces la visión se vuelve un poco más clara, pero quizá menos agradable.

Y pensé en el porque nuestra amistad había fallado. Al principio solo pensaba en sus errores y en el hecho de porque él no podía cambiar. Yo quise hacerlo, pero no pude. Y al final quise que él cambiara. Si algo que he aprendido, y que suele decir constatemente, es el hecho de que una persona no puede cambiar a otra, puede inspirarle a que cambie, pero la acción, el querer cambiar siempre debe salir de uno mismo. Esperar que alguien cambie porque tu lo deseas es pérdida de tiempo. Y eso no podía intenderlo, mis propias palabras se desahacían en mi boca. 

También había fallas en la comunicación, él siempre me tenía adivinando y yo llegué al punto en el que no toleraba más adivinanzas. Siempre en desacuardo, siempre discutiendo, siempre queriendolo hacer que viera las cosas desde mi perspectiva. Y eso simplemente es demasiado complicado. Se me olvidó de nuevo que ponerse los zapatos de alguien, o hacer que alguien se ponga los tuyos, es algo complicado porque nunca te quedarán a la medida. 

Y llegó el punto en el que desistí. Y no es no hablemos, pero ya no como antes. Suenan extrañas esas palabras en mi cabeza "como antes", el equivalente a decir "en los tiempos felices". Y quizá algún día volvamos a concordar, como antes, pero creo que por ahora no es el momento. Estamos separados, y no solo es distancia medida en metros, sino algo más allá, pensamientos,  vida, madurez, sentimientos. Estamos a destiempo. Y pienso que a destiempo se ha vueto un término repetitivo en mi vida, quizás el reloj me intenta decir algo... quizás algún día coincidamos.

sábado, 18 de abril de 2015

La chica triste...

Camino hasta la banca del parque. Me siento.
Casi no hay gente, una pareja enfrente de mí y un par de niño más allá,  jugando, vigilados de cerca por su padres. 
Enciendo un cigarrillo. Sin querer observo en la pareja que esta frente a mí. Están en plena sesión romática, hay besos, abrazos y caricias. El novio susurra algo en el oído de la chica que ríe. Se besan de nuevo, pero esta vez tardan más tiempo. El chico toma a su novia por la cintura y la atrae hacia si. Aparto la mirada, no quiero que me acusen de vouyerista. 
Saco el iPod y le doy play a una canción, es una canción triste, conocida. Me doy cuenta que estoy viviendo uno de esos momentos nostálgicos, como en las películas. Pienso en que me gustaría en que mi vida fuera una película, y que en este preciso momento pasaría el amor de mi vida en su bicicleta, nos miraríamos y sabriamos de inmediatos que somos el uno para el otro. Pero no. No hay chico ni bicicleta. 
Me percato de que la pareja se ha ido y de que se me ha terminado el cigarrillo. Enciendo otro. Apago el iPod, de todas formas no estoy escuchando la música. 
Miró a los niños y recuerdo mi niñez. Recuerdo que mi única preocupación era acabar pronto mis deberes para poder jugar... extraño esos tiempos. Peter Pan tenía razón, y yo quería crecer. Pff.
Después pienso en él y en todas las cosas que no fuimos. Pienso en que desearía que fuéramos algo, pero eso no sucederá. Ya lo he escrito un millón de veces. Después pienso en mis "ex-amores". Flashes de momentos cruzan mi mente. Quizás lo mío es la soledad.
Mientras expulso el humo viene una palabra a mi mente: Nostalgia. Y pienso en que quizás soy la chica triste. La que se sienta en la banca de un parque casi desértico a pensar en sus propias reflexiones mientras se fuma un cigarro. 
Escucho las risas de los niños y la soledad me invade. Tengo muchas preguntas y ninguna respuesta. Suspiro. Siento la tristeza invadiéndome poco a poco. Es un ciclo, la soledad le da paso a la nostalgia y ésta a la tristeza. Quizás vivo en un estado permanente de nostalgia. Quizás sea una chica triste.
El cigarrillo se ha terminado, y yo me voy del parque.


sábado, 13 de septiembre de 2014

Something Uncomfortable...



Y es que a veces es necesario salir de nuestra zona de confort e intenar algo nuevo, es necesario dejar atrás aquellas cosas que ya no funcionan y crear cosas nuevas, hay que reinventarse. Y también hay que enfrentar miedos, si esas manos invisibles que nos atan y nos impiden movernos, y nos impide ser libres y convertirnos en esa persona que queremos ser.






martes, 12 de agosto de 2014

Untitled I

 A menos de un mes para mi cumpleaños empiezo a cuestionarme muchas cosas sobre mi vida, y empiezo a recapitular sobre todas las que he hecho y las que desafortunadamente no he logrado hacer. La verdad es que tengo muchas más preguntas sobre mi vida que respuestas, y eso me pone un tanto ansiosa.

 Y es que a veces la vida te lleva por caminos extraños, y nunca sabes lo que te encontraras. Pero tal vez es parte de la aventura. Y quisiera aceptar esa afirmación y dejar que todo fluya. Soltar, dejar ir. Y volver a tener ese espíritu aventurero, convertirme en la propia Indiana Jones de mi vida.

Y es que quizá ya es tiempo de moverse al compás de una música alegre, porque ya he pasado mucho tiempo bailando al son de una melodía triste. Tal vez sea tiempo de cambiar, porque la vida es cambio permanente.

Quizás deba aceptar el hecho de que no tendré todas mis respuestas, como tantas cosas desconocidas que hay en el universo. Quizá sea tiempo de parar de hacer preguntas y vivir. Sin más.