Mostrando entradas con la etiqueta by me. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta by me. Mostrar todas las entradas

martes, 13 de diciembre de 2016

Pienso en ti...




Siempre termino pensando en ti.
Cuando miro el celular y me preguntan porque sonrío, pienso en ti.
Cuando escribo mis historias, pienso en ti.
Incluso mientras escribo estas líneas, pienso en ti.
Cuando escucha una canción romántica,  pienso en ti
y también cuando es de desamor, pienso en ti.
Cuando regreso del trabajo, pienso en ti.
Cuando me tomo unos tragos, pienso en ti.
Cuando escribo sobre todo aquello que pudo ser, pienso en ti.
Cuando me hago un sinfín de preguntas sin respuesta, pienso en ti,
Antes de dormir, pienso en ti.
Cuando  mi mente divaga, pienso en ti.
Cuando hace frío, pienso en ti.
Cuando me imagino el futuro, pienso en ti.
Cuando contemplo el mar, pienso en ti.
Cuando pido un deseo, pienso en ti.
Cuando tengo una fantasía, pienso en ti.
Cuando voy caminando, pienso en ti.
Cuando me preguntan con quién me casaría, pienso en ti.

Creo que te pienso demasiado.
Es una pena que no estemos cerca,
que el tiempo no esté de nuestro lado.
Y quisiera que leyeras esto,
que alguna vez te pasaras por aquí,
y supieras cuanto pienso en ti.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Me gustas...


Me gustas por tu forma de ser.
Me gustas por que ayudas desinteresadamente. 
Porque tienes ideales.
Porque alzas la voz ante las injusticias.
Porque escuchas. Porque escribes.
Porque amas el arte.
Por tu perfecta retórica.
Por tu gusto por las cosas sencillas.
Por tus peculiaridades, y porque siempre
descubro u na cosa más que no sabía que hacías.
Porque viajas, porque lees.
Porque abres tu mundo.
Por la forma en que te anudas las corbatas.
Porque cocinas
Porque me pones a pensar.

Me gustas aunque suene apresurado,
aunque nunca te haya besado.
Me gustas aunque solo te haya visto una vez.
Me gusta que te conocí después, poco a poco.
Me gustas aunque suene algo loco.

Me gustas, y quisiera verte una vez más.
Para decírtelo, para besarte, 
o para despedirnos.



lunes, 29 de agosto de 2016

Brain...





Solía dedicarte canciones de amor,
Versos llenos de añoranza
Tan solo eran esperanzas vanas
de un amor imaginario

Eras nostalgia
Iluminando mis noches
 Ahora te has convertido
en el veneno de mis días

Fue solo un juego,
una fantasía
un deseo que se evaporó
a la velocidad de la luz.

Sueño dulce, 
del que no quería despertar
pero he abierto los ojos
y he visto la realidad.

Music by Banks - Brain
Text written by me.

sábado, 27 de agosto de 2016

De vuelta!

Han sido unas largas semanas, llenas de trabajo en las que tuve que poner en espera el blog :'(  Pero al parecer ya estaré de vuelta por aquí. :)

Mientras tanto, dejaré esto por aquí:

Debe ser un placer utópico entregarse a la locura,
ser libre, sin ataduras.
Entregarse a la vida,
disfrutar sin esperar.


Namaste.



domingo, 17 de julio de 2016

Cosas sobre mí...



Quisé hacer estar entrada solo para compartir algunos cosas sobre mí, cosas que probablemente nunca me preguntaran. ;)

  • Esto ya lo he dicho algunas veces, y como es el dato más familiar creo que es con el dato que voy a empezar. Si, tengo tres libros que han influido mucho en mi, hasta el momento: "Un Viaje a la Luna" de Julio Verne, "Comer, rezar, amar" de Elizabeth Glbert y "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera. Los tres los recomiendo.
  • "La persistencia de la memoria" de Salvador Dalí es mi pintura favorita, ojalá tenga la oportunidad de verla alguna vez. "Noche estrellada" de Vincent Van Gogh también me gusta mucho.
  • Soy Virgo, y me identifico con la mayoría de las características de mi signo.
  • Tengo un gusto ecléctico para la música, y es una cualidad que le agradezco a mis padres. Escucho desde música clásica hasta rock. 
  • Mis flores favoritas son los alcatraces y los girasoles, y creo que empatan en el uno, sin embargo, he descubierto que también me gustan los claveles rosas.
  • Me considero una persona honesta, sin embargo, lo considero una virtud y un defecto al mismo tiempo. A veces decir la verdad te puede meter en problemas.
  • Mi color favorito es el negro, de hecho, mucha de mi ropa es negra. Al principio creí que la gente exageraba cuando me decía que me vestía mucho de ese color, hasta que vi el tendedero lleno de ropa oscura. Desde entonces he tratado de ponerle color a mi guardarropa.
  • Creo que no puedo decir que tengo una película favorita, pero me han gustado mucho "500 days of Summer" y "Medianoche en París".
  • Mi película animada favorita es "La Bella y la Bestia". La adoro.
  • Me encanta leer, aunque creo que eso todo mundo lo sabe ;)
  • Si, este es mi blog, y la mayoría de las cosas las escribo yo, salvo aquellas en las que indico a los autores.
  • Me gusta el café pero no lo tomo en las noches porque me produce insomnio :(
  • Mi debilidad son el chocolate y la coca cola. Si, son malos vicios.
  • Me considero feminista, pero parece que eso es muy polémico. En fin, ya escribí sobre esto.
  • Hace unos años me diagnosticaron TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) y lo sobrellevo, aunque a veces es un poco frustrante.
  • Tengo miopía, eso no quiero decir que no vea cuando alguien esta cerca de mí.
  • No me gusta los celulares touch, y de hecho si por mi fuera no tuviera uno, pero en fin...
  • No me gustan las selfies.
  • Me gusta jugar domino.
Por el momento se me ocurren estas, quizás algun día haga la parte dos ;)

jueves, 7 de julio de 2016

Work of Fiction: That kind of love...

Estábamos sentados sobre la cama. La ligera brisa del aire agitó la cortina, y se coló por la habitación, suave y fresca. Suspiré.
- No quiero que te vayas- le dije, sabiendo de antemano que eso no cambiaría su respuesta.
-Tengo que.
Guarde silencio. Sentía que el tiempo pasaba demasiado lento. Él tomo la cajetilla que estaba sobre la mesita de noche y encendió un cigarro.
-Quizás si hubiera sabido de ella desde el principio - agregué, con la voz entrecortada.
-No lo hubieras aceptado.
-No lo sabemos.
-Es complicado.
-Acaso no todo lo es?
-No quiero hablar sobre filosofía.
-Ni yo, quiero hablar sobre nosotros. - Dicho esto me recargué sobre su hombro. El calor de su piel me trajo a la mente un sinfín de recuerdos. No quería que se marchara.
Permanecimos en silencio un instante. Era abrumador, Había tanto que decir pero ninguno parecía encontrar las palabras. Es como si ambos tuviéramos miedo a quebrar este momento. Bajé de la cama y me coloqué de rodillas frente a él. Quería, necesitaba mirarlo de frente. Guardar cada detalle de sus hermosos ojos.
-Volverás a enamorarte.
- Lo sé.
-Se volverá loco por ti. Y yo me volveré loco por saberlo.
-Nos amamos.
-Hay muchas clases de amor.
Cada frase que decía se hundía en mi corazón, pero sabía que tenía razón. Lo comprendería algún día, pero no en este momento. Me abrace a él, y sin poder evitarlo más, las lágrimas comenzaron a salir.
-No llores, por favor.
"Como no hacerlo?" pensé, si se me estaba rompiendo el corazón. De un momento a otro, la tristeza se esfumó y le dio paso a esa fuerza inevitable que nos hace perder el control: los celos. Me levanté y comencé a tirar todo lo que encontraba a mi paso, cada objeto desahogando mi furia, mientra yo preguntaba porqué sin obtener una respuesta.
Él se levantó tras de mí y me abrazó por la espalda. Comencé a calmarme. Sentí su aliento en el cuello y su mano comenzó a recorrer mi hombro, pasando por mi cintura, llegando hasta mis muslos.. y entonces se detuvo. Yo quería que continuara, pero sabía lo que seguiría y no quería que terminara así. Me rehusaba a que nuestra historia terminara como un cliché más.
-Porqué sucedió así?
- Tiempo - fue su respuesta.
Me giré y lo vi de frente, nuevamente. Sus ojos reflejaban la luz del amanecer de una manera hermosa. Volvía a tener razón. El tiempo nunca había sido mi aliado, yo siempre intentaba alcanzarlo pero él siempre parecía huir de mí. Me sentía como Alicia persiguiendo al conejo blanco, siempre llegando tarde.
-Crees que nos volveremos a ver?
-Sí.
Me dio un beso en la frente y volvimos a la cama. Encendió otro cigarrillo y dio una calada. Pensé en que quizá si pudo haber sido diferente pero en otro mundo, en este mundo, estabamos a estar separados, al menos en distancia, porque siempre estaríamos unidos de corazón.
Lo observé, repase cada uno de los tatuajes que adornaban su piel, aspiré su aroma. Quería grabarlo en este momento, para siempre en mi memoria. Me observó. Tomó mi cara entre sus manos y soltó el aire del cigarro. Yo lo espiré con mi boca. Nos besamos. Sentí el sabor de tabaco en su boca. Habíamos evitado besarnos, porque no queríamos que nuestra historia terminara de manera tan típica, como en los cuentos de hadas, solo que sin el "felices por siempre". Quizás eso lo hacía más poético. Después él se marchó.

*****
Me encontraba sentada en el mirador. La vista del mar era impresionante, reflejaba un azul intenso con destellos dorados, era un espectáculo maravilloso. La fuerza del viento me golpeaba en la cara y me agitaba el cabello. Agite los pies descalzos y sonreí, era una sensación mágica. El sonido de un auto me saco de mi ensueño
Una camioneta se estaciono cerca de donde me encontraba. Bajaron dos niños y sus padres. La made llevaba unos lentes oscuros y parecía contenta.  El padre llevaba una gorra y se me quedo viendo. Yo lo observé detenidamente, y lo reconocí. Repase con la mirada sus tatuajes y supe que era él. Se acercó hacia mi. Nos saludamos.
-Así que...- comencé, pero las palabras se me cortaron. Solo sonreí nerviosamente.
-Sí - agregó, siempre con sus características frases cortas.
-Es ella - él asintió - es linda.
-Te dije que te volverías a enamorar. - señaló mi mano, específicamente mi dedo donde tenía el anillo de compromiso. Sonreí.
-Siempre fuiste buen adivinador.- esta vez el se rió.
-Tengo que irme.
-Curiosa elección de palabras - me miró, pero había en él un poco de nostalgia - Sé feliz.
-Tu también.
Regresó con su esposa, tomaron unas fotos y se marcharon. Por primera vez tuve la sensación de haber llegado puntual a mi cita con el tiempo.

Me subí a mi auto y comencé a conducir hacia mi casa. Puse una pista en el radio y un montón de sensaciones comenzaron a apoderarse de mí. Comencé a llorar. Detuve el auto y deje que el mar de sensaciones se apoderara de mí. Llore un buen rato.

Cuando conseguí calmarme conduje de nuevo hacia el mirador. Estacione el auto y saqué un sobre de la guantera. Era una carta. El día que se había marchado me había dejado una carta, me dijo que la leyera cuando estuviera lista. Había pasado mucho tiempo desde ese día.
Caminé hasta el mirador y contemplé la vista. Pronto sería la puesta de sol. Me senté de nuevo y aabrí el sobre. Por alguna extraña razón sentí que la escena se me hacía familiar. Al sacar la carta me llegó un olor a tabaco, era como si parte de él se hubiera conservado en esa hoja de papel. Susiré y comencé a leer:

"Querida Sofía,
Sé que ya habrá pasado mucho tiempo para cuando leas esta carta. Confió en que estés bien. El día en que me marché quise decirte tantas cosas, pero bien sabes que siempre he sido un hombre de pocas palabras, ese es uno de mis tantos defectos. Tienes razón debí hablarte sobre ella desde el principio, quizás las cosas hubieran sido diferentes, pero no quería perderte. Quizás lo consideres egoísta de mi parte, pero sabes que no es así, tu me conoces demasiado bien. Y henos aquí. Te perdí, y eso me causa un profundo dolor. Quizás no te lo dije suficientes veces, pero, te amo. Siempre lo hice y siempre lo haré. 

Alguna vez te dije que hay muchas clases de amor en este mundo. Existe el amor fraternal, que nos une a nuestros amigos, a nuestros hermanos y a nuestros padres. Hay amor que vive en silencio. Hay amor imposible. Hay amor a distancia. Hay amor de pareja. Hay amor platónico. Los conocemos, los hemos vivido. Son parte de la vida. Pero hay también otra clase amor. 

Existe esa clase de amor que te cambia para siempre.
Esa clase de amor, que te hace levantarte todas las mañanas y dar lo mejor de ti.
Esa clase de amor que te hace ir a la cama, pensando que el mundo es un lugar maravilloso.
Esa clase de amor que atraviesa cada por cada poro de tu piel, traspasa a las células y te llega al corazón.
Ese clase de amor que te hace llorar y reír.
Esa clase de amor, que te rompe y te revive a la vez.
Esa clase de amor que te da vida, y te hace suspirar cada noche.
Esa clase de amor, que sabes que a partir de ese momento ya no serás el mismo, serás mejor.
Esa clase de amor que traspasa las barreras del tiempo, que desafía la distancia y se ancla por siempre en tu corazón y en tu memoria.
Esa clase de amor que sabes que cerrarás los ojos y lo recordarás hasta el último día.
Esa clase de amor que te acompañará todos los días de tu vida.

Tu me enseñaste esa clase de amor. Sé que suena a cliché y que tu detestas los clichés, pero tenía que decírtelo. Y quizás nadie entienda nuestra historia, pero no me importa. Solo basta con que nosotros lo hagamos. No estés triste por mí. Cada día pienso en ti y sé que lo haré hasta el último día que viva. Desafiemos la distancia, desafiemos al tiempo. Anda y sé feliz."

Quise llorar pero sonreí. Tenía razón, no importa que nadie entendiera nuestra historia, solo nosotros. Me percaté de que el sol ya se había ocultado. El tiempo pasaba demasiado rápido. Respiré profundamente y regresé al auto. Conduje hacia casa, y no pude evitar sonreír. Me sentí feliz.



Nota: Esta es una historia de ficción. Cualquier parecido con la realidad o la surrealidad es pura coincidencia.


miércoles, 15 de junio de 2016

La tristeza...




Hay una tristeza en mí
La siento brotar del corazón
Echando raíces lentamente...

Es una tristeza que siempre ha estado ahí
Aunque a veces ha tenido nombres distintos
Ahora lo sé

Es una tristeza que a veces se va
pero que siempre regresa,
como las olas del mar

Es una tristeza de esas que no se curan
ni con tragos de tequila,
que pueden durar por días, quizás por toda la vida.

Es la añoranza de tiempo más felices,
de recuerdos, de esperanzas, de deseos...
Tal vez sea melancolía renovada.

Es de esas tristezas que se suspiran,
que se hace un poco más llevadera con compañía.

Es de esas tristezas que florecen, y que como las plantas
se riega con lágrimas.

Es una tristeza palpitante, silenciosa, profunda.
Es de esas que se llevan en el alma.


miércoles, 25 de mayo de 2016

Te quiero a ti...

No me basta con verte.
Quiero tocarte, besarte, sentirte.
No me basta con el cruce de nuestras miradas.
No me basta con la mitad de una sonrisa.
Quiero más.

Quiero sentirte acariciar mi espalda.
Róbame un beso cuando esté desprevenida.
Abrázame.

Quiero recostarme sobre tu pecho.
Dormir escuchando tus latidos.

No me basta con mis fantasías,
no me basta con este intento de poesía,
quiero más, más de ti, más de los dos.

Te quiero a ti.
Quiero ocupar un lugar en tu pecho,
aunque se bien que hay alguien que ocupa tu lecho.
Ese es el problema de los amores prohibidos.

Y sé que no puedo tenerte,
y que lo mejor sería dejar de verte.
Dejaré que este amor me consuma,
aunque tu no puedas ser mío, 
sabes muy bien que yo soy tuya.



domingo, 28 de febrero de 2016

Work of Fiction: Nyctophilia...




Camino por el asfalto con mis tenis desgastados, y siento una pequeña felicidad interior al saber que ese desgaste se debe a mis paseos nocturnos, se han convertido ahora en una parte de mí. Es una noche fría, y siento el viento golpearme la cara, y atravesarme los poros de la piel, pero no importa, porque eso te hace sentir vivo. Me arrebujó en la chaqueta de cuero y enciendo un cigarro, sí, es mi compañero fiel. Pese a la oscuridad, llevo lentes negros, creo que le da más intensidad al momento o quizás solo he perdido la cabeza.

Mi nueva rutina nocturna, se la debo a mis insomnios. Hace un mes dejé de poder conciliar el sueño en las noches y después de dar innumerables vueltas en la cama decidí hacer algo al respecto. Al principio leía, después me ponía frenéticamente a escribir, pero no me bastaba. Así que decidí salir y recorrer la ciudad, y entonces sucedió la magia, me había enamorado. No voy a negarlo, al principio me producía escalofríos pero poco a poco fueron disipándose como niebla al amanecer. A veces llevo un libro y lo leo sobre el puente mientras contemplo el mar. He llegado a pensar que la noche hace una gran diferencia, y aunque suene trillado, todo me parece un poco más poético, más nostálgico, más decadente.

Camino y fumo, miro, observó, pienso, leo. En la noche tengo oportunidad de llevar  a cabo todo esos verbos que el día no me deja, porque siempre hay algo más importante que hacer. Pero la noche es diferente, es tranquila, es paciente, y te da libertad, es tu cómplice, tu amante. 

Puedes conocer mejor tu ciudad, verla con una luz diferente. Lejos de la perfección que todos intentamos construir pero que sabemos es imposible de alcanzar. Eso me gusta de la noche, es más honesta. Antes, cuando despertaba, sentía miedo, miedo de la noche, de esa oscuridad tan misteriosa y deseaba volver a dormirme lo más rápido posible. Ahora pienso, que la noche es una oportunidad para ponerme cara a cara con mi soledad, para hacer las pases con ella y conocerme mejor a mi misma. Pero no es fácil, nos la pasamos huyéndole, porque enfrentar la soledad requiere mirarse en un espejo, y ver más que solo el reflejo, requiere aceptación, sinceridad, y de vez en cuando, lágrimas. Noche y soledad, compañeras de vida.

Sigo mi camino y observó las luces de las casas que iluminan el paisaje. Se me figuran pequeñas luciérnagas en un bosque inmenso. Todas esas luces haciéndole frente a la oscuridad, como un batallón en espera permanente del enemigo. Si tan solo, lo viéramos diferente.

Y aquí estoy yo caminando, oyendo el sonido de mis propios pasos, a través de cada calle, acompañados de vez en cuando por el sonido de un auto o la música lejana de alguna fiesta. Quiero llegar hasta la playa. Me dirijo hacia el puente porque es un ruta más rápida y la vista es hermosa. El viento se hace más fuerte y siento mi piel enchinarse por el frío. Con dificultad enciendo otro cigarro, el sabor a tabaco me inunda la boca y continúo andando.

La vista desde el puente es un belleza, el mar está tranquilo y las olas golpean con suavidad la orilla. Imagino que el agua debe estar helada. El cabello me impide una visión clara pero no importa, el camino me lo sé de memoria. A lo lejos escucho unas campanadas. Entono un par de melodías. De repente, me paro y contemplo el cielo, es un hermosa noche. Las estrellas dibujan un estela en el cielo, como un vaso de leche derramado. Desearía estar allá arriba y contemplarlo todo: mi ciudad, mi casa, las calles, el puentes, la playa...

Cierro los ojos e intento absorber ese instante, sentirme parte del universo, porque en la mayor parte del tiempo me siento como una marginada. Y no es que eso sentirme mal, simplemente, la mayor parte del tiempo no coincido con la gente.

Camino más aprisa porque siento que una energía me mueve, deseo llegar a la playa. Sin darme cuenta, estoy trotando, impulsada por una batería interna. Hasta que llego. Me quito los tenis y piso la arena. Aminoró la marcha y disfruto cada paso, cada huella. Imagino mis pasos cruzándose con los de cientos de personas más, pero sin conocernos, sin toparnos siquiera, pero todos viniendo a este hermoso lugar. Llegó hasta la orilla y contempló el mar, negro, inmenso, misterioso, como la noche. El aire esta helado, pero aún así me quito la chamarra. Quiero sentir. Estiro los brazos y doy un par de vueltas como lo hacía cuando era niña y venía a la playa con mis padres. 

El agua roza mis pies y puedo sentir lo fría que está. La piel se me enchina de nuevo, respiró profundamente e introduzco los pies en el mar. En ese momento deseo fundirme con la playa, volverme agua y sal, volverme infinita y misteriosa. Como la noche.

******

Nota: Esta es una obra de ficción, cualquier parecido con la realidad o la surrealidad es pura coincidencia.

jueves, 28 de enero de 2016

Sus ojos...

Me encanta ver sus ojos.
Y es que tienen una magia especial.
El color es lo de menos, puedes encontrar tanto en ellos.
La forma en que se encienden cuando hablan de algo que le apasiona. Brillan.
Me gustan también la forma en que se detienen y te observan, fijamente, como queriendo desvelar todos tus secretos.
Me gustan cuando se encuentra pensativo, y entonces sus ojos, adoptan un aire misterioso, y se convierten en un túnel interminable, oscuro e impenetrable. En esos momentos quiero adivinar sus pensamientos.
Me gustan cuando se reflejan en ellos las estrellas. En serio, puedes encontrar allí galaxias.
Me gustan porque él tiene esa peculiaridad se sonreír con la mirada.
Me gustan de noche y de día, pero me encantan al atardecer, cuando en sus pupilas se descomponen los colores de la puesta de sol. Es impresionante.
Me gustan cuando me debaten, cuando me argumentan, cuando me contradicen. Me gusta ver el caos en ellos.
Y lo admito, me encantan cuando me desnuda con ellos. Y no es sólo que me quite la ropa, sino cuando ve más allá de mí, cuando ven algo que los demás no ven.
Me encantan sus ojos, tienen una magia especial, pero quizás lo digo porque estoy enamorada de él...

Sin embargo, deberías ver sus ojos cuando habla de ella. Y aunque el corazón se me destroza, debo admitir que es un espectáculo maravilloso. Porque entonces sus ojos, universos chocan, y puedo ver explosiones en ellos, hay una luz especial, de esas que solo tienen los enamorados. Cada vez que habla de ella, sus ojos se iluminan, y veo en ellos constelaciones de estrellas infinitas. Definitivamente hay una magia especial en ellos, y que irónico es que es justamente en ese momento en el que yo me despedazo, cuando los veo más hermosos, y me enamoro más de él.



viernes, 15 de enero de 2016

Ojalá...

Ojalá tuviera a alguien que me dedicara canciones.
Ojalá tuviera a alguien cuyo abrazo me hiciera estremecer.
Ojalá tuviera alguien a quién besar bajo la lluvia.
Ojalá tuviera a a alguien con quien contemplar el amanecer.
Ojalá tuviera un "somos" y la promesa de un "seremos".
Ojalá pudiera conjugar mis verbos en plural.
Hay tantos "ojalá" que quisiera llenar...
Ojalá pudiera terminar este escrito con tu nombre, celebrar que te he encontrado...no, que nos hemos encontrado.
Pero mi soledad se ha expandido tanto, como el universo, abarcándome, y a veces creo que, abarcándote también. Tal parece que solo hay espacio para más soledad, pero donde puedes guardar tanta?
"Nada es para siempre" es lo que me dicen, pero ya sabemos que lo soledad puede durar 100 años.
Lo sé, sueno dramática, pero si conocieras mis historia lo entenderías.

Ojalá leyeras esto y pensarás en mí.


martes, 15 de diciembre de 2015

Untitled (VI)...

Mientras me fumo un segundo cigarro miro la hora en mi reloj dorado. 9:16 a.m. Tic tac. Observo detenidamente el movimiento de la pequeña manecilla: un segundo, otro segundo, otro segundo...Así han transcurrido 30 segundos y yo solo me la he pasado mirando un reloj! Bien lo dicen, que rápido pasa el tiempo...

El tiempo, ese viajero silencioso que nos acompaña toda nuestra vida y al que tanto tememos. Tic tac. Es el único sonido que emite de vez en cuando. De repente pienso en todas las cosas que están sucediendo en este mismo segundo: Que estará sucediendo en Marte? Y en Universo? Estarán colisionando planetas? Se estará formando alguna nueva estrella? Se esta expandiendo o contrayendo el universo? Mmmm.

Miro de nuevo e reloj. Ha avanzado unos minutos. Que larga me ha aparecido su ausencia...En términos simples podría decir que la ausencia no es más que la suma de años, meses, semanas, días, minutos y segundos pensando en él. Así de larga ha sido la espera.
Miro el reloj y le pido al tiempo, fervientemente, una tregua. Un período, aunque sea breve, en el que se detenga, en el que pueda disfrutar de su presencia, de su compañía, de su plática, de sus abrazos y sus besos. No pido un instante en el que el tiempo se congele al tocar su mano. No pido más que una tregua entre el tiempo y el amor. Pero parece en vano. No hay respuesta de su parte,

Oh el tiempo. Nos la pasamos luchando contra él, siempre persiguiéndolo, rogándole que nos alcance para hacer todo lo que queremos, aunque siempre lo posterguemos para mañana. Mañana, mañana, mañana, la cantaleta de siempre. Vivimos en el futuro, aunque eso sea científicamente imposible. Solo existimos en este momento, en este instante, en este segundo, cada uno de nosotros y el universo. Tenemos el ahora, el espectacular ahora, porqué empeñarnos en el futuro? 

Blah. Tal vez he perdido la cordura, al vez sea culpa del tabaco. Le doy un último vistazo a ese pequeño aparato mecánico con manecillas y le hago una vez más la misma petición: "Tiempo, por favor, concédeme una tregua".


miércoles, 23 de septiembre de 2015

In memoriam


Aquí yace nuestro amor, 
en estas pálidas líneas que escribo en su nombre.
Aquí yace mi corazón aún latiendo por ti.
Aquí yace, en pocas palabras, nuestra historia.
Aquí yacemos los dos, un poco rotos
De ahora en adelante cada uno llevará algo del otro.

Hemos de partir, seguir cada cual su camino,
dejamos de ser poesía para convertirnos en versos fragmentados
dejando de ser "nosotros" para convertirnos en pronombres separados
dejamos de estar juntos para convertirnos en nómadas espaciales.

Fuimos una poesía a medio escribir
Y como todas esas cosas incompletas
siento nostalgia al recordarte.

Aquí yacemos los dos amor, tan cerca y tan lejos
El tiempo se ha detenido, tu ya te has ido
Yo he regresado a mis malos ratos,
esos que tengo cuando tu no estás

 Y le he escrito estos versos a nuestra despedida
A esta historia inconclusa...
Amor, he escrito estas palabras
In memoriam de nuestro amor.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Work of fiction: Infinito




Las luces neón me nublan la vista. Se supone que estoy en una fiesta pero lo único que puedo recordar en este momento es estar sentada en un sofa. Todo se ha desvanecido a mi alrededor y he quedado yo, y nuestra canción. Sonó de repente, transformandolo todo, como un cuchillo que atraviesa la carne para herirte. El tiempo se congeló, el cigarro se marchita entre mis dedos y yo me he quedado estática, recórdandote.

Se suponía que íbamos  ser muy felices, eso es siempre lo que pensamos todos, de lo contrario el amor no existiria. Pero ahora ya no estamos juntos, no somos más que un simple recuerdo, y yo me he convertido en la chica triste. Siento resbalar una lágrima por mi mejilla, en cámara lenta, una más por ti.

No recuerdo cuándo te conocí, lo cual es extraño, pero supongo que un intento de mi mente por bloquear el dolor. Sin embargo, me he quedado con nuestros buenos y malos ratos, el amor se mueve entre caloroscuros.

Recuerdo la primera vez que escuchamos esa canción. Estábamos en tu departamento hablando, fumando y bebiendo, porque entonces nada nos importaba. No sabía porqué pero me sentía muy feliz ese día. Estaba cantando sobre la barra de la cocina una canción, creo que era de Led Zeppelin, cuando sin más, me lancé sobre tus brazos y nos besamos. Jamás olvidaré ese beso, es de esos extraños besos que dejan una marca en tu vida. Las

Después de besarnos seguimos hablando de cosas banales, pero sabíamos que todo había cambiado. Tomammos más whisky y la música paró. Entonces tu pusiste tu disco favorito, y la música volvió a impregnar el ambiente. Yo quería volver a besarte. 

Cuando el cd llegó a la pista 06 me colocaste un dedo sobre los labios y me dijiste "esa es, esa es mi canción favorita". Recuerdo que la cantaste, y yo la escuché atenta, observándote como si estuviera hechizada, y quizá lo estaba. Cuando terminó la canción me besaste, la boca y el cuello, y entonces me miraste y dijiste "somos infinito", y me besaste de nuevo. Después nos perdimos en un oscuro abismo.

Me enamoré de esa canción así como me enamoré de ti.Pronto se convirtío en nuestra canción. Incluso esa vez, que la escuchamos mientras yacíamos en la cama, amándonos. Siempre fuiste mi chico malo favorito.

Pero un día todo termino. Nuestra amor era como el fuego, ardía peligrosamente, hasta que un día no quedaron más que cenizas. 

La canción ha terminado y yo vuelo lentamente a mi realidad. Too vuelve a existir y yome convierto de nuevo en la chica triste. En silencio murmuro "éramos infinito".

****
Nota: esta es un obra de ficción, cualquier parecido con la realidad o surrealidad es pura coincidencia.

viernes, 7 de agosto de 2015

En tu ausencia...

Las palabras han dejado de brotar.
Estrofas sin terminar.
Me siento frente al piano pero no hay melodía que surja,
solo son mis dedos deslizándose por las teclas, creando silencio.
Y, tras de mi, nuestro recuerdo.

Abro un libro, tratando de hallar poesía
pero solo veo un revoltijo de palabras
que me recuerdan tu nombre.

Yo y mis malas costumbres,
aun coloco dos tazas de café sobre la mesa
una para mi, y una para tu ausencia.

Poemas inconclusos,
la pluma se resbala sobre mis manos,
parece que he perdido el rumbo
aunque yo se que solo es el dolor del corazón.

Le dicen amor,
a aquel veneno que se propaga a través de los besos.
Benditos sean tus labios, 
aunque yo me muero.

Amor es la enfermedad y tu eres la cura,
pero ya no te tengo,
y de amor yo muero.

Que irónica es la vida, amor,
me sobra soledad 
pero me falta tu amor.

martes, 7 de julio de 2015

En la FILA: Part 2


 En el post pasado había comentado que en el vento en el que participé, llamado FILA, leí dos textos de mi autoría, este es el segundo. No pude ponerle un título porque nunca encontre uno que me gustara ni que lograra homogenizarlo, sin embargo acepto sugerencias ;)



Parte I. La Búsqueda

Escribo para encontrarte, mentiría si dijera que hay otra razón. Me gusta pensar que a través de este idioma inventado,  improvisado, tú puedes entenderme.

Me gusta pensar que algún día todos los versos, los poemas y las cartas tendrán, por fin, un destinatario. Me gusta creer que cada una de mis palabras, letra por letra, te llega al corazón, como una dulce melodía. Más no hay certeza en nada de esto, y eso lo sé.


He emprendido una búsqueda quijotesca para encontrarte, pero sin éxito. Tanto fracasar me ha llevado a la conclusión de que quizá este equivocada.  Me he embarcado en una búsqueda del amor sin darme cuenta que éste no puede buscarse ni encontrarse, el amor solo ocurre. Debería saberlo, pero a veces sucumbo a la desesperación de hallarte, a la probabilidad de qué mientras salgo a caminar por las tardes, nos topemos. 


Ya lo había dicho Cortázar “Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio.” Cuanta razón tiene.

Se nos ha olvidado que el amor no puede encontrarse porque no es un objeto perdido, ni tampoco algo que puede elegirse por libre albedrío, ocurre así sin más, hasta que un día te golpea, como si  fuera un choqué eléctrico que te devuelve a la vida, y te das cuenta de que estas enamorado. Y eso lo cambia todo.


Existe un antes y un después de estar enamorado. El amor, como todas las fuerzas de la naturaleza, misteriosas, maravillosas y terribles, transforman a las personas que lo viven, por eso es que nunca salimos igual que como llegamos de una historia de amor.


Quizá lo más sensato que podemos decir es que no hay explicación para el amor, ni siquiera la física cuántica, o las reacciones químicas, tampoco importa cuánto me desvele tratando de encontrarle lógica. A veces creo que el amor es solo una serie de coincidencias. Una alineación improbable de los planetas que le ocurre a ciertas personas de vez en cuando. Aunque nosotros creamos lo contrario. Por eso nos lanzamos, con nuestras alas remendadas y el corazón roto pero aún latiendo para encontrar a esa persona que nos haga volar.


Encontrar. Sigo usando esa palabra. Como si eso fuera a acercarlo más.  Vamos de nuevo, usando el método de ensayo y error porqué ese es el que hemos aprendido.  Es el “método para encontrar el amor”, como si fuera una caza del tesoro. Pero no me crean mucho, solo estoy divagando.


Las ideas vienen y van, alejándose y acercándose, mientras intento hilvanar los párrafos de este texto. Hay una idea permanente, latente, dentro de mi cabeza. Y es precisamente esa loca idea, esa improbabilidad de la búsqueda lo que me lleva a pensar, a crear y a creer que puedo encontrarle. El amor siempre con sus ideas ilógicas.  Y es por esto que cree nuestro idioma, para que algún día podamos coincidir. Para que dejemos de ser dos extraños, para ser algo más que encuentros y desencuentros en el tiempo.



Aun estás lejos lo sé, pero quizás algún día nuestros caminos se crucen.

Algún día ocurrirán las coincidencias que nos unirán en el tiempo correcto.

Algún día los planetas se alinearan sobre nosotros y podré estrechar tu mano.

Algún día despertare en tus brazos.

Algún veremos cometas bajo el mismo cielo.

Algún día probaré tus besos.

Algún día caminaremos por la arena y mojaremos los pies en el mar.

Algún día escucharas las poesías y los versos que te escribí.

Algún día sabrás que estas palabras fueron concebidas solo para ti.

Mientras tanto seremos cuerpos celestes, extraviados, esperando chocar. Somos como el big bang.



Parte II. El encuentro

A veces pienso si fue una coincidencia cósmica encontrarte.

O señal del destino.

Tú y yo éramos materia, átomos y moléculas

Hasta que nos enamoramos.

Sumida en la oscuridad me hallaba,

Y tú, cual cometa, llegaste, iluminándome.

Amor cósmico,  choque de planetas,

Así somos tú y yo.

En la noche nos encontramos

Bajo la cálida luz de las estrellas, nos besamos.

Siento tu luz, deslumbrándome

Y yo que era oscuridad, me ilumino contigo.

La luna nos cobija bajo su manto

Pasando las horas

Cual si fueran años

Desde ahora el día y la noche

Se fundirán en una sola

Eterna vida contigo.

Puedo escuchar nuestros latidos, acompasados

Big bang, resonando por el universo

Mi reflejo en tus ojos

Contemplo galaxias

Después de un largo viaje

Por fin coincidimos

Amor ahora es tiempo, nuestro tiempo

Desde ahora el día y la noche

Se fundirán en una sola

Eterna vida contigo.

sábado, 4 de julio de 2015

En la FILA...


 El día de ayer participe en un evento local conocido como FILA, que es una feria del libro que se organiza cada año en la ciudad donde vivo. Es la primera vez que participo en algo así y debo decir que estaba sumamente nerviosa. Nunca antes había leído mis escritos ante un público que no fueran personas conocidas y eso me hacía sentir aterrorizada. Cuando me sentaron en el panel y vi las sillas colocadas a mi alrededor mi dieron ganas de huir, me había convertido en presa del pánico escénico, pero por algún motivo, algo me mantuvo pegada al asiento.
La primera lectura fue la más difícil, me temblaban las manos y noté que el folder se movía a causa de mi nerviosismo, pero en cuanto terminé tuve una sensación liberadora. La segunda vez fue mucho más fácil. Y así de rápido se me fue el evento. De la nada, una persona  del público se acercó a decirme que le había gustado lo que escribí. Fue una sensación muy bonita, y que en verdad aprecié. 
Fue una experiencia nueva para mí, una meta, y me da gusto el haber participado. Siento que he dado un paso más. Sin más preámbulo voy a postear uno de los textos que leí el día de ayer:



Amor cuántico
Últimamente he pensado en el amor en términos cuánticos. Sí, lo sé suena un poco raro. La física cuántica o mecánica cuántica es  (según wikipedia) aquella que "describe cómo en cualquier sistema físico –y por tanto, en todo el universo– existe una diversa multiplicidad de estados, los cuales habiendo sido descritos mediante ecuaciones matemáticas por los físicos, son denominados estados cuánticos."
Es cierto, el amor no se puede explicar por ecuaciones matemáticas ni físicas, aunque hay una variedad de reacciones químicas que se acercan a una explicación científica del amor. Tal vez para algunos esto no tiene ni tendrá sentido, ¿pero que es el amor más si no mas que una mutiplicidad de estados? Y es que podemos sentir una variedad de cosas a la vez: alegría, tristeza, melancolía, felicidad, éxtasis, placer, celos, obsesión… Y es que el amor y la física cuántica son un tanto complicados. O tal vez es porque muchos no sabemos nada de física cuántica...aunque pensándolo bien acaso sabemos algo sobre el amor?

Sobra decir que hay muchos estudiosos en ambas áreas. A diario los científicos quieren descubrir los enigmas del universo, y a diario los poetas y escritores nos desvelamos plasmando nuestras teorías sobre teorías sobre el amor, pero al final ambos siguen siendo un misterio. 

Tal vez nosotros, las personas solo seamos partículas elementales,  que se mueven en tiempo y espacio. Y nos unimos con otras a través del amor, y entonces tenemos la capacidad que tienen las partículas elementales, creamos un nuevo mundo, resplandeciente y maravilloso basado en el amor. Como cuando las moléculas se unen para formar nuevos elementos y compuestos. Tal vez el amor es la fuerza de cohesión que nos mantiene unidos.

Quizás solo intento buscarle una respuesta lógica a algo que nunca lo tendrá, convertir en tangible algo que no puede serlo. Cuantificar lo incuantificable, ¿pero acaso no queremos todos saber eso? Con la famosa oración: dime cuánto me amas. Y queremos escuchar una respuesta, números, una frase, aunque sea un cliché, que nos cuantifique el amor. Quizás todos estemos equivocados o seriamente confundidos. Pero no responder esa pregunta se puede tornar en un asunto complicado y es en ese momento de lucidez cuando deseamos que hubiera una fórmula que nos pudiera cuantificar los sentimientos, pero eso no sería antiromántico? Una respuesta aproximada sería: mi amor por ti es de 1×106, si suena muy romántico.

Entonces ¿por qué insistimos en cuantificar al amor? Simplemente no se puede. Solo ocurre, boom! De repente y sin avisar, es un choque que origina todo un nuevo universo como las partículas elementales. Como responder algo tan complicado? Cada quién tiene una respuesta distinta, la mía sería más o menos así, en términos simples:

El amor son todas las poesías que te he escrito y que nunca has leído.
Son todas las noches en desvelo que he pasado en tu nombre. Tu sin saberlo, duermes plácidamente en tu cama, mientras las estrellas sobre ti alumbran tu sueño.
Son todas las veces que has cruzado mi pensamiento, en un día, en una semana, en un año, en la vida.
Son todos los sueños en los que te he visto, deslumbrante.
Son todas las veces en que te he tomado de la mano y suspirado en tu nombre.
Son todas las veces que he tocado tu cuerpo y explotamos al unísono.
Son todas las veces en que hemos estado en silencio, y en las que hemos hablado de cosas banales.
Son todas las veces en las que hemos discutido y después terminamos en un beso.
Son todas las veces en que he tenido que descifrarte, pero no me molesta, porque siempre supe que serías un misterio permanente.
Son todas los momentos en que hemos estado juntos, buenos y malos, porque el amor esta hecho de ambos no solo de los primeros.
Son todas las veces en que nos hemos despedido y nos hemos reencontrado.
Son todas las veces en las que me has roto el corazón, inclusive aquellas veces en las que no te molestaste en repararlo.
Son todas las veces que derrame lágrimas.
Todas las veces que te cociné, que te preparé un café.
Son todos los abrazos que te di, que nos dimos.
Son todos los días en que has estado ausente, pero que de alguna forma estás presente.

Incluso hoy, súmale una vez más.

Suma todo lo que te he dicho y obtendrás una respuesta, no se si cuantificable, pero una respuesta. Y no sé si sea suficiente.

Científicamente podría decirte que ni combinándose todas las partículas elementales podría cuantificarse el amor. Y aquí es donde se termina mi teoría cuántica del amor porque una vez alguien me dijo que el amor no puede explicarse, solo se siente.