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domingo, 27 de febrero de 2022

Período de ajuste

Oigan, ¿no les ha pasado que a veces su vida cambia tan rápido que sienten que aún no se han acoplado un cambio cuando ya están sucediendo otros y todo se va superponiendo? Dios, pero que pregunta tan larga hice, es tan antipedagógica que hasta parece que no soy profesora. En fin, si la respuesta es si, supongo que me entienden, si la respuesta es no, pues que chido que su vida sea tan tranquila.

Aunque todos los cambios se han sucedido demasiado rápido debo decir que todos han sido producto de mis decisiones, así que técnicamente no debería quejarme o estar tan sorprendida, pero aun así no puedo evitar esto último. A veces se me hace un tanto inverosímil, y hasta surreal, pero eso si, lleno de nuevas aventuras. No cabe duda que uno siempre termina tragándose lo que alguna vez dijo (dije).

Algo que si debo decir, es que todos estos cambios, me están enseñando muchas cosas nuevas, cosas que nunca imaginé que haría o que aprendería, y también están haciendo mucho más feliz mi estancia en el lugar donde me encuentro, quizás eso era lo que necesitaba, un cambio de perspectiva, el recordatorio de que la felicidad se haya en todas partes, solo que a veces nos rehusamos a encontrarla. O al menos así me parece. 

Aún no se como todo esto me cambiará, porque sé que lo hará, ni tampoco sé como terminará, lo que si sé es que estoy en un período de ajuste que a veces me parece tan sencillo y otras veces me deja exhausta. Supongo que es parte del proceso. Hasta aquí me reporte. Saludos a todos.✌

sábado, 28 de agosto de 2021

Antropología e Historia

 No sé si ya lo he mencionado antes, pero si no es así les voy a compartir algo: yo no quería estudiar lo que estudié. Vamos a rememorar un poco. Cuando era niña tenía los típicos sueños de ocupaciones que a esa edad tienes. Yo quería ser astronauta, al principio, pero después pensé que eso demasiado peligroso, y decidí que era mucho mejor ser astronomía. De hecho hasta tengo un telescopio y toda la cosa, esta guardado pero algún día, en mi retiro, lo sacaré y me pondré a observar el cielo nocturno mientras me tomo una copa de whisky, pero ya me estoy desviando del tema. El punto es que esa idea permaneció  un buen rato en mi cabeza. Después pasé por otros carreras, pero fue en la secundaria en la que realmente me dije que lo que a mi me gustaba, me apasionaba era la historia de México. De verdad, historia era mi materia favorita, siempre sacaba 10, y era en la única que participaba por voluntad propia. 

Para cuando llegué a la prepa, estaba muy segura de que quería estudiar Antropología e Historia. Yo ya me veía en las pirámides excavando y encontrando fósiles antiguos, con el típico traje de los que vemos en las películas. Pero lamentablemente esto no sucedió, porque mis padres no estaban de acuerdo con mi elección. No los culpo, porque ellos tenían la idea de que esa carrera no era bien retribuida económicamente en México, y aceptémoslo, que carrera lo es? Solo la política, pero eso es tema para otra entrada. Siempre me dijeron que esa no era carrera, sino un hobby. Así que, sin el apoyo de mis padres, y tristemente decidí decantarme por otra carrera. 

Haciendo una retrospectiva, lo único que a veces me da un poco de recelo, es el hecho de que, si hubiese aprobado el examen de admisión en la UNAM para esa carrera, la de Antropología. Y lo sé, porque presenté el examen para otra carrera, pero no alcancé los puntos, pero para la otra si me alcanzaban. A veces pienso que hubiese sido una buena antropóloga o arqueóloga o paleontóloga. Me obsesioné tanto, que durante un tiempo, pensé que solo me casaría con alguien que fuese de carrera, jajajajaja wtf.

Desde ese entonces no he leído nada de historia, me alejé, pero no sé realmente la razón. Pienso que fue por que no tenía mucho tiempo, mi carrera era muy absorbente, pero ya no he vuelto a sumergirme en el mundo de la historia porque quizás todavía siento un poco de nostalgia por lo que pudo haber sido, y no quiero recordarlo. No lo sé, pero no he vuelto a abrir un libro sobre eso. Ya dirá el tiempo si algún día regreso a ello. Ah y si se preguntan que carrera estudié al final, fue Bioquímica.

Esta entrada no es la que tenía planeada escribir,  pero lo considero un preludio necesario para la que sigue, así que hasta aquí la voy a dejar para que no sea tan larga. Por cierto, me animé a escribir sobre esto gracias a mi compadre, el conejo pestilente, que también tuvo una experiencia similar. Los invito a leer su blog, les dejo el enlace aquí. Saludos.

lunes, 1 de febrero de 2021

Mi obsesión con UK

Ayer me planteé sinceramente la posibilidad de dejar este blog. Pensé que quizás ya había concluido su ciclo y que quizás era tiempo de algo diferente. Realmente aun no lo sé, pero si eso pasa, a los poco lectores que pasen por aquí le avisaré.

El día de hoy no quise hacer una entrada muy reflexiva, sino algo mucho más light. Así que les voy a contar de mi obsesión con UK, también conocido como Reino Unido. Si no mal recuerdo, yo diría que esto comenzó cuando descubrí a Shakespeare. Comencé a leer a Shakespeare cuando tenía unos catorce años de edad, más o menos, y me encantaron sus obras. Empecé por Romeo y Julieta, y de ahí proseguí con otras de sus obras, hasta que leí mi favorita: Sueño de una noche de verano. Recuerdo que, mi padre, me regaló un pequeño libro donde venía la autobiografía de este autor, y yo me imaginaba los bellos paisajes de Stratford-upon-Avon (donde nació Shakespeare) y la época isabelina. Todo esto se tornaba demasiado bonito y romántico de mi mente en aquellos años.

Cuando ingresé a la preparatoria, una de mis mejores amigas, que conocí ahí, me platicó que recientemente había viajado a Londres. Su recuento del viaje fue lo que nos hizo amigas, y sin duda , ella influyó en  mi gusto por este país. Me introdujo al "concepto" de la monarquía británica y todo lo relacionado a la realeza. Desde ahí comenzó mi gusto, no solo por su literatura, sino también por su historia. Aunado a esto, fue que descubrí la existencia de Harry Potter y eso desató aún más mi furor por todo aquello que sea británico.

Poco a poco, con el paso del tiempo, muchas cosas de este país se fueron colando entre mis gustos, incluso algunas desconocía que eran británicas hasta que lo buscaba en Wikipedia. Así fueron entrando  los libros de Jane Austen, y la maravillosa novela de "Cumbres Borrascosas" y la música de Queen y los Rolling Stones. Para mi edad adulta, yo ya me consideraba una versión latina de Bridget Jones.

Sin duda alguna, es uno de los países que me gustaría visitar en el futuro cercano, y uno de los que más me gustan. Me encanta su acento y definitivamente creo que son un país con una historia y cultura fascinante. No acabaría de citar aquí todos mis gustos británicos, pero si alguien quiere sugerirme algún grupo, autor, película  sobre este país, por favor deje en un comentario con su recomendación. 

Gracias por leer.

domingo, 26 de abril de 2020

Crisis de la mediana edad


Hace unos pocos días  entré en una "crisis de la mediana edad", y aunque fue un período corto (2 días, efectos de la cuarentena, ya saben) me he puesto a reflexionar en eso. No se porqué, pero hay ciertos períodos en que uno pasa por esto. Lo mío fue repentino, de la nada, mi cerebro comenzó a bombardearme con preguntas y comentarios realmente desagradables: "Qué estás haciendo con tu vida? Mira ya todos los de tu alrededor se están casando y tu no? Porqué? Quizás porque algo está mal contigo, deberías tomar terapia. Tal vez eres muy inmadura, o estás muy gorda. O ya sé, porqué no te haces un examen de fertilidad,quizás no puedes tener hijos y tu ni en cuenta" Pensamientos de este tipo aparecieron en mi cabeza, y me hundieron en una corta depresión. Comencé a hacer una lista mental de todas las cosas que pensaba que estaba mal conmigo, y fue realmente un episodio frustrante. Sin embargo, y para mi buena suerte, comencé a tener mucho trabajo y mis pensamientos comenzaron a enfocarse en eso. Mi mente comenzó a obsesionarse con eso, en vez de atacarme con sus cosas desagradables.

Sin embargo, ayer me agarró el pensamiento reflexivo post crisis. Empecé a preguntarme que era lo que realmente quería. De repente tuve la idea de que quizá me estaba obsesionando demasiado con el "querer ser como todos los demás" y estaba dejando de lado mis anhelos. Aclaro, que no es que no quiera formar una familia o casarme, porque si quiero, pero por el momento no ha llegado la persona con la que quiera hacerlo. Quizás todo esto se despertó, porque ayer estaba viendo un video en el que la chica mencionó una frase que penetró mi mente y me despertó toda esta autoreflexión: "it's not about you, it's about fit" y se refería precisamente a eso, en que muchas veces nos enfocamos en todo lo que esta mal con nosotros pero muchas veces es cuestión de que simplemente con las personas anteriores que lo has intentado y no ha funcionado es porque no encajan. Y eso no se puede forzar.

En cuanto a lo de tener hijos, a veces me entra la preocupación por la edad y todo eso, pero luego me pongo a pensar en que, en este tiempo en el que vivimos, hay muchas formas de tener hijos. Y realmente, yo creo que ese es un sentimiento que te debe de brotar desde lo más profundo de tu ser, porque es compromiso demasiado grande. A mí, en lo personal, no me gustaría ser mamá solo por sentir que debo cumplir con una obligación, sino porque creo que eso te debe brotar con mucha fuerza. Y no sé cuando vaya a suceder eso, quizás mañana, o el siguiente mes, o el siguiente año  ya sienta esa fuerza poderosa que me lleve a convertirme en mamá. Pero no lo sé, aun hay tantas cosas que quiero hacer...

Finalmente, me pregunté: Haner, qué es lo que te motiva a partirte el lomo en ese trabajo que no te gusta del todo? Qué te hace soportar el lugar en el que éstas y que no te gusta? La respuesta fue muy simple, viajar. Eso es lo que prácticamente me hace sobrellevar muchas cosas. Cuando tengo oportunidad, me pongo a planear a dónde será mi próximo viaje, me meto a google y busco todos los lugares que quiero visitar y como llegar a ellos. Incluso en Instagram, en la sección de guardados, almaceno fotos de los lugares que algún día quiero visitar. Me imagino yendo a ellos, la ropa que usaré y las personas que podría tener. Y es que los viajes que he hecho me han cambiado la vida. Creo que una vez que los hago, me pongo a pensar en todas las cosas que aprendí. Viajar es mi gran amor, como lo dijo Liz Gilbert en su famosa memoria, no importa las dificultades que me ponga de por medio, si tengo que levantarme muy temprano, si tengo que dormir muy poco o en lugares incómodos, si implica cansancio... allí estoy, dispuesta a vencer algunos miedos (como volar por ejemplo) con tal de llegar a ese lugar.

Viajar me ha cambiado en muchos aspectos y me ha permitido conocer gente con la que aún mantengo contacto. Gente que jamás habría conocido si nunca hubiese dejado mi zona de confort. Recuerdo que, cuando me fui a vivir a Guanajuato, una de mis alumnas me dijo: Profesora, me alegra que se vaya, pero sé que no volverá a ser igual. Dicen que las personas que se van (de viaje)  nunca son las mismas que cuando regresan. Y vaya que tenía razón.

martes, 5 de noviembre de 2019

Versiones de mí...


A veces me pongo a pensar en las versiones de mi misma que he tenido a lo largo de mi vida. A veces pienso en ellas con cierta nostalgia porque cada una fue muy representativa de un período de mi vida. Hay veces, incluso, que me gustaría volver a ellas, pero eso es casi imposible, porque esas versiones de nosotros existieron en algún tiempo por distintas circunstancias, y esas son muy difíciles de volver a repetir.

Pienso en mi versión de puberta, media otaku, a la que le gustaba winnie pooh, hello kitty y demás cosas rosas. De hecho llegué a forrar mis libretas del colegio con estos personajes. 

Pienso en mi versión adolescente, fiel fan de los Backstreet Boys, retraída, callada, nerd. Me negaba a usar vestidos o cualquier cosas que fuera reveladora. A esta edad pasé por mi primera depresión.

Pienso en mi versión universitaria, donde cambié bastante. Me empezaron a gustar las fiestas, me volví darks y sentía una fascinación por el symphonic metal que contrastaba demasiado con el reguetón de aquellos tiempos que bailábamos en las parrandas.

Pienso en mi versión queretana. Quizás la que más me ha gustado y la que más extraño. La gente que me conoció durante esa época me notaba distinta, más aventada, menos temerosa, más feliz. No conocía a nadie cuando me mudé allí y tuve la oportunidad de conocer personas extraordinarias con las que aún tengo contacto. Fue, sin duda, una época feliz, y por lo tanto, me he esmerado en volver a ella, a ser aquella yo, y sin embargo, no he podido conseguirlo. Quizás jamás retorne a esa versión porque como ya lo dije, esas fueron unas circunstancias que ya no se volverán a repetir.

Pienso en mi versión de Guanajuato. Una de la más extrañas de todas. Me sumí en la depresión y fue, en su mayoría una etapa triste, rescato algunos momentos felices pero si hago memoria lo que más permea mis recuerdos es una gran tristeza. Eso sí, aprendí mucho, y no solo sobre Biología, sino sobre la vida y ahora me siento un poquito (muy poquito) más sabia.

Y esta mi versión actual, la que aun no sé como definiría porque las circunstancias apenas están moldeando esta yo que está en construcción. Aún no se como será y como la recordaré en el futuro, por el momento les puedo decir que a veces, esta versión, es increíblemente impaciente y desesperada, y al mismo tiempo, eso mismo me empuja a buscar múltiples opciones y a buscar como moverme del lugar donde estoy.  Quizás estas circunstancias moldeen una yo muy diferente a las otras anteriores, pero no lo sé todavía.

Y aquí esta el recuento de las versiones de mi misma, quizás no sean todas, pero si las que más recuerdo. Las futuras versiones son un misterio, pero tal vez un día, hagamos una segunda parte de esta entrada.  Hasta que mi reporte.

martes, 17 de septiembre de 2019

La inestable


Recientemente estuve manteniendo una conversación con una conocida, y no recuerdo porqué, pero en la plática salió que ella quería cambiar su lugar de residencia. Yo le dije que lo hiciera, que era chido vivir en otros lugares, y le mencioné los lugares donde yo había tenido la oportunidad de haber pasado un rato de mi vida, a lo que ella respondió "quisiera ser como tú". Desde ese momento y hasta la fecha, esas cuatro palabras me han removido algo dentro. Me entró un poco de tristeza, un poco de nostalgia, y también un poco de desesperación.

Algo que muchos me han criticado y otros me han aplaudido es precisamente eso de andar viviendo como nómada en diferentes lugares. Y digo que la opinión esta divida porque mientras unos lo ven como una experiencia aventurera e  interesante, la contraparte me dice que ya debería volverme estable y quedarme en un solo sitio. Y es entonces cuando yo me pongo a pensar, y quizás ambas partes tengan algo de razón. A veces yo misma me digo que ya es tiempo de dejar de andar de aquí para allá y establecerme, ser una persona normal y hacer lo que las personas normales hacen.

Y luego esta mi otra parte, mi yo rebelde, la cual se rehúsa a aceptar eso. Eso de establecerse y seguir una rutina por el resto de mi vida se me hace algo tremendamente aburrido. Siento que no va conmigo. Es por eso que las palabras de la chica repercutieron tanto en mí, como si se me hubiese hecho un torbellino dentro, y entonces pensé "esa soy yo".

Quizás sea que me siento así en parte también por mi situación actual. Quizá estoy huyendo de esa parte estable, porque al parecer he alcanzado un punto de estabilidad en mi vida y creo eso hace tambalear mi equilibrio. Pero de éso ya les hablaré en otra entrada. Lo cierto es, que creo yo, que eso de la estabilidad lo supe desde hace mucho, creo que desde que era una niña supe que la rutina y la estabilidad no eran para mí, pero cada vez que lo discuto con alguien siento que no lo entienden. 

Yo espero que esta sensación sea temporal, y que mi nuevo trabajo, al cual me siento "atada" en verdad haga lo contrario y me quite las ataduras que tengo o que solía tener, quiero pensar que en algún momento dejaré de sentirme así y comenzaré a sentirme libre. 

Espero que se entienda mi punto, porque la entrada no quedó redactada como lo tenía en mi mente. En fin, a los lectores que pasen por aquí, les deseo un buen día.

domingo, 1 de septiembre de 2019

La Dieta...


Hace algunos años yo sufría de sobrepeso, no es que ahorita sea una barbie precisamente, pero si es muy notable la diferencia. Haciendo una retrospectiva de aquella época puedo darme cuenta ahora de que la comida era (y sigue siendo) un refugio para mí. Siempre que me sentía triste recurría a ella para sentirme un poquito feliz, y digo un poquito, porque todos sabemos que hay un trasfondo más grande. También el poder percibir esto, me hizo darme cuenta de que llevo años lidiando con la depresión, y de que tengo subidas y bajas. Esto me hace darme cuenta en lo mucho que tengo que aplicarme para poder liberarme de ella, pero ese es tema para otra entrada.

Sinceramente, no baje de peso por voluntad propia. Una vez fui a comer a un restaurant popular de mi ciudad y terminé intoxicada. Me sentí super mal, tardé días para que recuperarme y después vino algo que cambio mi vida: la dieta. Fui a consulta con la alergóloga, y me prohibió comer infinidad un montón de cosas, les juro que por poco pierdo los estribos. La lista me parecía interminable y con cada alimento que nombraba yo pensaba "¿acaso  esta loca? ¿que no quiere que coma? voy a morirme de hambre" de verdad, cuando llegó al último rogué que mi madre me detuviera porque estaba a punto de subirme al escritorio y estrangularla con mis manos.  Salí del consultorio pensando que obviamente no iba a seguir esa horrible dieta pero Dios, estaba muy equivocada.

La primera vez que probé mi primer alimento de mi nueva dieta sentí muchísima ira. En serio, me comí mi plato mientras odiaba a toda la humanidad. Después, pase a la tristeza, al cabo de unos días, y veía con nostalgia los pastelitos de chocolate y la coca cola, y en serio que me sentía MISERABLE. Sentía que me habían quitado una parte muy importante de mí, y en cierto grado así era, me quitaron una de las cosas que me hacía feliz, o al menos así lo veía yo.

Al cabo de un mes, mi punto de vista cambió. Comencé a ver cambios en mi cuerpo y me di cuenta que había perdido peso, me sentía mejor, con mucha más energía y una autoestima renovada. Comencé a pensar que quizá la dieta no era tan mala, y comencé a hacer ejercicio. Me inscribí al gym y me pasaba dos horas ahí, llevada por una energía que yo desconocía. Pasó otro mes y los resultados me gustaban cada vez más. Comencé a extrañar cada vez menos los pastelillos de chocolate, las galletas y la coca cola, y cada vez que llegaba a comer algo que realmente me gustaba mucho o una de estas comidas chatarra, en verdad lo disfrutaba. Sentía que cada vez que mordía un Gansito llegaba al paraíso. Empecé a creer que quizá esta nueva forma de comer me estaba enseñando algo nuevo. La mayor parte del tiempo comía alimentos sanos, que no me gustaban tanto como aquellos atiborrados de azúcar, pero que no estaban tan mal, y valoré más aquellas veces en que podía regalarme un antojo, y disfrutaba y extendía ese pequeño momento lo más que podía, cada vez que me daba el chance de comer un postre, una gran felicidad se esparcía dentro de mí, pero ya no era como antes, como cuando me refugiaba en ella en mis ratos tristes, sino que esta vez era mucho más consciente de mi felicidad y ya no volvía a mis ratos tristes.

Pero cuál es el punto de todo esto que les estoy contando? Recientemente acabo de pasar por un gran cambio en mi vida,  y me siento un poco así, como cuando inicié la dieta, miserable. Extraño mucho mi ciudad, porque donde estoy ahora todo es muy diferente y me siento como una extraña, pero espero que al igual que esa vez, espero que poco a poco vaya cambiando mi perspectiva y me sentir. Pensaré que cada vez que tenga la oportunidad de ir a mi ciudad será como comerme un chocolate, un pequeño momento de paraíso, que disfrutaré y que voy a valorar más, tratando de extender el tiempo un poco más, quizás, hasta el infinito.

martes, 18 de junio de 2019

Como me volví "darks"...


Si ustedes recuerdan, en alguna de mis entradas anteriores, les comenté que antes yo era una chica súper popera que amaba a los Backstreet Boys, hablamos de mis tiempos de secundaria y prepa, donde me caracterizaba por ser aplicada en la escuela y yo diría que un tanto ñoña. No es que esa parte de mi me disgusté, creo que ahora lo veo como una etapa interesante, que he aprendido a querer como todas las demás. Sin embargo, es una etapa del pasado que quise retomar para esta entrada.

Antes de entrar a la universidad era así, y de hecho, todavía al principio de la universidad me caracterizaba por ser bastante tímida, pero el tiempo y las nuevas amistades que fui haciendo me fueron cambiando un poco la perspectiva. Recuerdo que tenía un grupo de compañeros universitarios que escuchaban mucho rock, pero no solo rock clásico, sino un tipo de rock distinto, alguno más metalero y otro más sinfónico. Pese a que yo ya había escuchado algunas rolas de estos géneros en la prepa, realmente no me hice muy fan en aquella época, sino que fue hasta que comencé a escuchar esta música de manera más continua(por recomendación de mis compañeros) que me empecé a interesar en ella y que comencé a escucharla más seguido. Me volví muy fan de bandas de rock como AC/DC, Guns n' Roses, Aerosmith, etc y también de otras que tenían un tinte mucho más sinfónico como Nightwish, Epica, Delain, entre otras, y creo que estos géneros musicales tuvieron mucha influencia en mí para cambiar mi estilo, fue entonces cuando nació mi yo "darks".

Comencé a usar las típicas playeras negras con los nombres de bandas que son tan populares, y poco a poco fui introduciendo elementos como estoperoles o cosas con picos en mi ropa, imágenes de calaveras y cosas así. Me volví cada vez más afecta a usar color negro para vestir a diario, Mis papás comenzaron a pensar que estaba pasando por una "etapa rara" o algo así, aunque no se lo tomaron como algo demasiado serio, de hecho, mi padre, hasta me compraba esas playeras con nombres de banda. Para mi familia y amistades, yo me había vuelto "darks".

Mi afición por el color negro es algo que sigo manteniendo hasta la fecha, pero ya no utilizó los mismos elementos que antes usaba, o los he tratado de refinar. Ya no uso pulseras o collares con picos, ni uso casi playeras con nombres de bandas, pero si aun tengo un gran número de prendas en color negro, con estoperoles y eso, pero ya con más estilo. O al menos eso creo yo.

Yo no me considero propiamente una "chica darks" porque creo que para ser catalogada como eso, no solamente es el vestir y el escuchar cierto tipo de música, sino que también, por lo que he leído, conlleva una filosofía, y eso es algo en lo que no me he adentrado, aunque sí debo admitir que el arte gótico despierta mi interés, así como algunas características de esta estética. Aún mantengo un gusto por esa música, aunque ya no la escucho con tanta frecuencia como antes, pero si continua siendo uno de mis géneros favoritos, porque combina dos estilos de música que me encantan, la música clásica y el rock. 

Allí esta mi historias, no es algo así súper wow, pero quise compartirla, porque de hecho muchas veces he escrito que les contaría la historia de como me volví darks, o bueno, así es como me dicen. Por cierto, hace algunos años, di clases a unos chicos de prepa, y yo llevaba unas botas con un montón de estoperoles y cuando me las ponía solía ir vestida toda de negro, así que me apodaron "la maestra darketa". Quizás ya no sea tan darks como antes, pero hay una parte de mi que aún es darks, y me gusta.

Saludos!

lunes, 18 de marzo de 2019

Datos "random" sobre mí...



  • No me gustan las películas de terror. De verdad, no me hagan verlas porque me iré del lugar.
  • En mi época adolescente solía ser bien popera. Era fan de los Backstereet Boys y tengo aún varios de sus discos, sin embargo, me traumó el hecho de que nunca compré el legendario "Millenium" (y aun me trauma).
  • Empecé a tomar café en la universidad, lo tomaba porque necesitaba mantenerme despierta. Generalmente lo tomo con leche, y cuando requiero desvelarme lo tomo negro (ambas versiones sin azúcar).
  • Las películas que me han hecho llorar nos las vuelvo a ver, a excepción de Titanic porque a estas alturas de mi vida ya no me hace llorar. Aquellas que sí son Wall-e, Hachiko, y "El zorro y el sabueso".
  • Mi materia favorita en la mayor parte de mi vida estudiantil era Historia. De hecho yo quise estudiar Antropología e Historia, pero esa es una historia sad que algún día les contaré.
  • Suelo vestir mucho de negro, y muchas personas dicen que soy "darks". Tal vez lo sea, tal vez no, no lo sé, solo me visto me como quiero.
  • Mi pieza favorita de música clásica es el Vals del Lago de los Cisnes, ya sé, un poco comercial, pero es de las cosas más bellas que han escuchado mis oídos.
  • No tuve fiesta de XV porque eso no va con nosotros los darks.
  • Nunca he tenido una mascota.
  • He leído muchas obras de Shakespeare, pero mi favorita hasta el momento es, sin duda, "Sueño de una noche de verano". Se las recomiendo.
  • No soy fan de los celulares, creo que tengo uno más por cuestiones familiares que porque realmente me guste traer uno. De hecho yo no soy de las que siempre traen un celular súper wow, eso no va mucho conmigo.
  • Soy una cursi d closet, pero eso ya lo saben. Si me vieran en persona, cursi es lo último que pensarían de mí, y lo digo porque creánme que ya lo he preguntado.
  • Prefiero las cosas dulces que las saladas. En serio, no hay nada más delicioso que el chocolate.
  • Si pudiera mudarme a otro país sería Reino Unido, pero no sé porqué, mi subconsciente me susurra que mejor debería irme a Australia.
  • Mi super héroe favorito es Batman (ya saben, porque es bien darks)
Ya bien hecho una entrada similar a esta, por si gustan conocerme un poco más. Si tienen alguna pregunta más específica la pueden hacer. Saludos!

viernes, 30 de noviembre de 2018

A propósito de Queen...




Voy hacer una entrada poser. Sí quizás después de que la lean creerán que soy la más poser de la posers pero esta bien porque saben. estoy en mood zen, así que escribamos. Voy a iniciar diciendo que yo no soy de las que creen que escuchar cierto tipo de música te hace superior a otro tipo de gente. Creo más bien que la música debe disfrutarse dependiendo del contexto en el que te encuentres, pero esa es mi humilde opinión. Dicho esto, voy a decir que a mí desde antes de la ya muy popular película Bohemian Rhapsody ya me gustaba Queen. Si seguramente algunos pensaron "sí, claro" ó "eso dice porque ahora se volvió popular" "otra que se cree única y diferente", pero saben que #whatever y sigamos escribiendo. Les voy a relatar como fui que me volvía fan de Queen.

Para eso tenemos que retroceder algunos años. Recuerdo que un día estaba sola en mi casa y mi madre me pidió que hiciera el aseo, yo tendrías unos catorce o quince años, más o menos, y me dispuse a realizar lo que mi señora madre me indicó. La neta, yo no puedo hacer aseo sin música, para mí uno no existe sin el otro, no sé, es algo raro. Realmente necesito estar inspirada para hacerlo, y hacerlo bien, con ganas, como toda una doña. Ya pues, me estoy divagando. Bueno, resulta que fui a buscar algo de música entre los discos de mi padre. Cabe mencionar que mi padre, siendo de la vieja escuela, es un ávido coleccionista de CD'S. Entonces me puse a buscar entre la pila, buscando algo que me motivara. De repente un cd llamó mi atención. Tenía grabado un diseño elaborado en la portada, imponente y para mí, en aquél entonces, algo cute. Me recordaba algo heráldico.  Debajo del diseño estaban impresas cinco letras: QUEEN. La verdad es que a mi parecer el diseño y el título encajaban bien y mi mente solo dijo: ponlo y veamos qué sucede. 

Coloqué el disco en el estéreo y sonó una canción conocida. Era "We will rock you", y yo dij: Hey! Yo conozca esa rola!" Empecé con el quehacer con todo el mood rockero y la buena actitud. Para cuando llegué a "I want to break free" yo ya tenía el trapeador en la mano y lo usaba como micrófono. En serio, por mi mente solo pasaba: ¿Porqué rayos no había escuchado esta música antes? ¿Qué rayos me pasa? Neta, es que yo era bien popera a esa edad. Los backstreet boys eran mis crush y tenía los cd's de la Britney Spears. Pero fue, en ese momento, en el que tomé el trapeador y canté que me volví fan. Ahora si queda en ustedes considerarme o no una poser.

¿Qué si me gustó la película? Diría que regular. Creo que la última escena del concierto vale la pena. Lo demás raya en lo mas o menos. Si nunca han escuchado a Queen, lo cual dudo pero por si acaso, por favor hagánlo, pueden que terminen bailando y cantando con el trapeador. Si alguien gusta recomendarme algún grupo en especial adelante que mis oídos siempre están en busca de nueva música.  Gracias por leerme. #WeAreTheChampionsOfTheWorld

martes, 2 de octubre de 2018

Modo Sheldon


Mientras ayer platicaba con OP me dijo que me notaba en un mood extraño (lo cual es cierto), tardó unos segundos en encontrar la palabra correcta y entonces me dijo "es que andas muy lógica", y creo que como el 90% de las veces dio en el clavo. Fue en ese momento que pensé, "es cierto". Y entonces decidí escribir esta entrada.  

Desde hace más o menos un año mi lado emocional me dominó. La mayoría de las decisiones que tomé obedecieron mi lado emocional/sentimental más que el racional. Yo no me considero una persona demasiado emocional o sentimental, generalmente, mi lado analítico es el que tiende a ganar, pero por azares del destino, durante todo ese período mi lado racional fue cruelmente ignorado por mí misma. Cada vez que una alarma se encendía en mi cabeza mi lado racional me decía "ya salte, pa' que sigues ahí", mientras que mi lado emocional me decía "alv, total #yolo". 

Hace un par de meses, sin embargo, mi lado racional resurgió de las sombras y volvió para apoderarse de mi cordura, o lo que queda de ella. Le dio una patada en el trasero a mi lado emocional y se sentó en el trono. Me imaginó a ambos tomando un café, y a mi lado racional diciendole a mi lado emocional "¿vez lo que has ocasionado? Por tu culpa tenemos estos resultados" Y no puedo evitar que justo en ese momento sale una imagen de mí en estado depresivo-asqueroso. Entonces mi lado racional mira al otro con aire de autosuficiencia y le dice "time to go, baby".

Y así como así, me encuentro en lo que yo llamo mi "estado Sheldon" (pre-Amy, obviamente). Ahorita mi lado lógico y racional es el dominante, y al igual que Sheldon, no siento particularmente ningún sentimiento (valga la redundancia), es decir, no hay algún sentimiento que me exalte o que sienta en mayor grado que otro. Simplemente omito, en este momento, aquello que no tiene lógica para mí.

La neta no sé si me estoy explicando. En fin, no sé cuánto vaya a durar este estado, o cuando vaya a surgir mi lado emocional de la sombras y venga por la revancha. Quizás cuando encuentre a mi Amy, si es que algún día eso ocurre.  


lunes, 20 de agosto de 2018

Y la vida dijo: Te tragarás todas tus palabras....


Si algo he aprendido es que la vida es bien irónica. Tiene una forma un tanto sarcástica de hacerte aprender lecciones, y hay algunas, que aunque en algún momento parecieron difíciles, dramáticas o increíbles, suelen tener ahora un tinte humorístico. Porqué, que acaso la vida no es una tragicomedia?  A veces he llegado al punto de creerlo y aquí les contaré mi triste historia. 

Yo solía ser de esas personas que decía: "Yo nunca jamás en la vida...." (jajajajajaja, ahora hasta me da risa cada vez que semejante frase sale de mi boca). Yo supongo que la vida, específicamente mi vida, se cagaba de la risa cada vez que yo decía semejante barbaridad, estoy segura de que se expresaría como ese famoso meme: Oílaaaaa! 

Y es que, después de una "serie de eventos desafortunados" o más bien de una serie de decisiones nada cuerdas, la vida me hizo tragarme muchas de mis palabras. Haciendo retrospectiva, en esto momento, la mayoría se me hacen patéticas, irónicas y hasta graciosas. Quizás ese era el punto de aquella gran osadía que ahora solo existe en los recuerdos. 

La vida es sabia, y un poco rara también. Quizás, a veces, sea necesario tomarnos una cucharada de nuestra propia medicina para recordar que juzgar no es bueno, porque nunca sabemos si estaremos en esos zapatos. Como dice el refrán, nunca hay que decir, de esta agua no beberé (porque al final terminas atascándote, creánme).

A veces, cuando me pongo a pensar en aquella serie de sucesos que me hicieron tragarme mis palabras, he llegado a creer que era necesario. Ahora pienso en esos recuerdos ya no de manera tan trágica, sino en cómica, como me enseñó a hacerlo mi amado Kundera en "Los amores rídiculos". En algún punto te das cuenta que así es la vida, y que hay cosas que puedes recordar siempre como si fueran tristes o transformarlas en una obra de humor negro. Quizás en algún momento, les comparta cuáles fueron aquellas cosas que yo juraba que nunca haría. 

Voy a terminar esta entrada con esa famosa frase que dice "Yo, nunca, nunca...". Ajam, si claro, escucho a la vida decir de lejos.

domingo, 28 de enero de 2018

Mistakes


Recientemente una persona me preguntó como me había convertido en la persona que era ahora. No recuerdo que respondí, pero seguramente no era lo que quería decir, porqué no era el momento. Sí se soy honesta y lo digo tal cual pasa por mi mente, mi respuesta sería: a base de putazos. Sí, la experiencia es la que me ha ido convirtiendo en la persona que soy ahora. 

Caer, cometer errores, atreverse y fallar, renovarse, deprimirse, mudarme, ir venciendo algunos miedos...todos han sido factores que me han ido moldeando. Sé que aún me falta muchas experiencias por vivir y sé que cada una de ellas conllevará un aprendizaje. 

Por la mañana pensaba qué el dolor era la forma en qué la vida nos forjaba. Yo solía pensar que ya no quería sentir más dolor porque es agotador, y puede dejarte exhausto, y pensé que esa era una idea equivocada porque sino hubiera sentido todo ese dolor no hubiera aprendido las lecciones que ahora sé, o que he tratado de aprender. Ahora entiendo un poco más algunas cosas que me decían mis padres.

Quizás los humanos estamos demasiado acostumbrados al dicho "el que no arriesga no gana" pero tal vez deberíamos estar más conscientes de que al arriesgar también estamos dispuestos a equivocarnos y también a perder.

Entonces he aquí mi respuesta, me convertí en la persona que soy en base a todo lo que vivido. A todas las decepciones, errores y caídas que he tenido. A las veces en que me he caído y levantado. A las lágrimas que he derramado, a ese período oscuro que me cambió bastante. A dejar todo y empezar en lugares nuevos y diferentes. A ir venciendo miedos. Pero también a los viajes que he hecho, a los maestros de vida que he tenido oportunidad de conocer, a dejar mi zona de confort, a los libros que he leído. A la reinvención. A saber que los cambios son necesarios. A a la aceptación de que hay cosas que no puedas cambiar ni controlar. Aprendiendo que hay cosas que deber dejar ir, aunque las ames demasiado. A cambiar de perspectiva. A atreverse, a fracasar y también, a hacer el ridículo.  A perderme y encontrarme. 

Quizás la respuesta no era tan sencilla después de todo.

domingo, 9 de octubre de 2016

La Equivocada...





Tal vez yo era la equivocada.
Tal vez no estábamos destinados "a estar juntos".
Tal vez no era el tiempo indicado, ni el momento.
Tal vez, simplemente, no éramos el uno para el otro.

A eso se han reducido mis respuestas por no tenerte.

Tal vez somos muy diferentes.
Tal vez ella sea la indicada para ti.
Tal vez yo soy demasiado loca, demasiado complicada, demasiado difícil.
Eso es lo que siempre me han dicho.

Tal vez debería cambiar
Porque siempre he sido "la equivocada".
Tal vez soy de esas que nacieron para la soledad, para la libertad.
Tal vez soy como el mar, profunda, desconocida, indomable.

Tal vez soy la incomprendida, la marginada, la intensa.
La depresiva, la que detesta la rutina.
Tal vez son demasiados mis defectos.

No lo sé, quizás nunca lo sepa
tan solo sé que tal vez
sea la equivocada para ti.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

La Visita...




Mientras caminaba hacia el edificio de mi terapeuta mi mente dijo: "no vayas". Dos palabras bastaron para que comenzara a sentir temor, pero aún así, mis pies desobedecieron las órdenes de mi cerebro y me condujeron hasta el edificio. Perdí la cuenta del número de veces que contemplé irme pero que terminé desistiendo. La espera fue larga.

Comencé a pensar en el porqué de mis resistencia, porque mi mente había decidido ponerme obstáculos hacia esta experiencia que era familiar, Quizás por eso mismo, porque ya sabía de lo que iba a tratar. La idea no me hizo sentir más tranquila.

Entonces pensé que reconocer tus propias faltas o errores nos causa miedo. No es la idea de visitar a un psicólogo la que nos espanta, ni la idea de escuchar una opinión sobre nuestra vida, eso sucede a menudo. Es la idea de enfrentarnos a nosotros mismos. De ver quienes somos, descubrirnos, aceptarnos y/o cambiar, Y  la idea del cambio nos parece inconcebible, porque llevamos años evitando hacerlo, acostumbrados a nuestra rutina, cómodos con ella, creyendo que es lo mejor que nos pudo haber pasado. Terminamos por convencernos de que es lo que queremos.

A veces, en esos momentos, logras ver el poder que tiene tu mente. La mente puede controlarte, decirte que tal cosa o persona pueda hacerte feliz aunque eso no siempre sea cierto. Te crees tu propia ilusión, esa fantasía que vamos creando para refugiarnos; si embargo, cuando llegas a tener momentos de lucidez, ves la realidad y el espejismo se hace añicos. Y al final solo queda decidir si seguirás viviendo en utopía o si estás dispuesto a cambiar. Ambos caminos son difíciles, ambos caminos requieren sacrificios.

Mientras pensaba todo esto quise irme. Levantarme y correr, y repetirme a mi misma que todo iba a estar bien, que podría superarlo sola. Pero yo sabía que no lo estaba. Recordé el motivo por el que había decidido venir: la búsqueda de mi equilibrio, de ese que perdí y que me ha metido en un torbellino. "Estoy aquí porque quiero volver a el, a mi equilibrio" me dije y traté de que eso me diera valor. Pensé en las cosas que había aprendido y pensé en aquellas que necesitaba aprender, y quizás aún necesitaba aprender sobre mí  misma. Pensé en La Física de la Búsqueda y del equilibrio. Pensé en el cambio. Pensé en mí. Y entonces entré.

domingo, 17 de julio de 2016

Cosas sobre mí...



Quisé hacer estar entrada solo para compartir algunos cosas sobre mí, cosas que probablemente nunca me preguntaran. ;)

  • Esto ya lo he dicho algunas veces, y como es el dato más familiar creo que es con el dato que voy a empezar. Si, tengo tres libros que han influido mucho en mi, hasta el momento: "Un Viaje a la Luna" de Julio Verne, "Comer, rezar, amar" de Elizabeth Glbert y "La insoportable levedad del ser" de Milan Kundera. Los tres los recomiendo.
  • "La persistencia de la memoria" de Salvador Dalí es mi pintura favorita, ojalá tenga la oportunidad de verla alguna vez. "Noche estrellada" de Vincent Van Gogh también me gusta mucho.
  • Soy Virgo, y me identifico con la mayoría de las características de mi signo.
  • Tengo un gusto ecléctico para la música, y es una cualidad que le agradezco a mis padres. Escucho desde música clásica hasta rock. 
  • Mis flores favoritas son los alcatraces y los girasoles, y creo que empatan en el uno, sin embargo, he descubierto que también me gustan los claveles rosas.
  • Me considero una persona honesta, sin embargo, lo considero una virtud y un defecto al mismo tiempo. A veces decir la verdad te puede meter en problemas.
  • Mi color favorito es el negro, de hecho, mucha de mi ropa es negra. Al principio creí que la gente exageraba cuando me decía que me vestía mucho de ese color, hasta que vi el tendedero lleno de ropa oscura. Desde entonces he tratado de ponerle color a mi guardarropa.
  • Creo que no puedo decir que tengo una película favorita, pero me han gustado mucho "500 days of Summer" y "Medianoche en París".
  • Mi película animada favorita es "La Bella y la Bestia". La adoro.
  • Me encanta leer, aunque creo que eso todo mundo lo sabe ;)
  • Si, este es mi blog, y la mayoría de las cosas las escribo yo, salvo aquellas en las que indico a los autores.
  • Me gusta el café pero no lo tomo en las noches porque me produce insomnio :(
  • Mi debilidad son el chocolate y la coca cola. Si, son malos vicios.
  • Me considero feminista, pero parece que eso es muy polémico. En fin, ya escribí sobre esto.
  • Hace unos años me diagnosticaron TOC (Trastorno Obsesivo Compulsivo) y lo sobrellevo, aunque a veces es un poco frustrante.
  • Tengo miopía, eso no quiero decir que no vea cuando alguien esta cerca de mí.
  • No me gusta los celulares touch, y de hecho si por mi fuera no tuviera uno, pero en fin...
  • No me gustan las selfies.
  • Me gusta jugar domino.
Por el momento se me ocurren estas, quizás algun día haga la parte dos ;)