Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta soledad. Mostrar todas las entradas

jueves, 29 de octubre de 2020

Alone

 Han sido unas semanas extrañas, desde la última vez que escribí aquí y hasta ahorita siento que ha pasado mucho tiempo y la verdad es que no ha sido tanto. La neta es que quisiera escribir sobre muchas cosas pero hay algunas que aún no puedo poner en palabras, hay otras de las que no quiero hablar y las demás irán brotando próximamente. 

Creo que últimamente me ha pegado mucho lo de la cuarentena. Creo que comienza a hacer mella en mi esto del aislamiento, y me siento cada vez más sola. Y eso es algo que precisamente me ha golpeado en el sentido emocional, no solo por el hecho de sentirme sola sino por el hecho de que he aprendido que al final estás tu y solo tu para ti. Voy a tratar de explicarme mejor. 

Creo que a veces llegas al punto en el que debes lidiar tu solo con tus propios problemas, pero esto no lo digo a manera de reclamo, sino más bien como una especie de lección que estoy aprendiendo. A veces quisiera hablarle a mis amigos para decirles como me siento, pero por otra parte siento que no quiero aburrirlos con la misma cantaleta. 

Poco a poco me he dado cuenta de qué, en algún punto, tenemos que lidiar con nuestras propias cosas por nuestra cuenta. Y a veces no es porque los amigos no te apoyen, sino porque ellos también están lidiando con sus propias batallas, y atendiendo sus propios problemas, y uno tiene que aprender a hacer lo mismo.

Así que a veces inicio una conversación en la que le quiero decir a mis amigos  "oye me siento así..." pero al final me retracto porque no quiero aburrirlos con mis problemas. Así que estoy en el proceso mental de lidiar con ellos, porque al fin y al cabo sé que soy la única que puede resolverlos.

Creo que la cuarentena me ha hecho más consciente de mi soledad, y de como convivir con ella. A veces es extraordinaria porque me permite esparcirme por cosas que había querido hacer y que no no hacía por falta de tiempo o simple desidia, pero otras tantas se vuelve pesada, tanto, que siento que me aplasta y me asfixia.

Al final estamos solos, y creo que esa es una de las cosas más difíciles de entender en la vida, que somos entidades individuales aunque formemos parte de un todo. En fin, ya dejo de escribir porque no me quiero poner existencialista. Saludos.

sábado, 19 de octubre de 2019

Me doy por vencida...

Me cansé de buscarte y no encontrarte.
Te he escrito cientos de veces y no hay respuesta.
Te inventé, te cree y te suspiré.
Hasta te he llorado y  ni lo sabes.
Te conjuré en mis versos pensando que así te encontraría.
Me equivoqué.
Te conjugué en todos los tiempos, y ni así pude vislumbrarte.
Quizás realmente no existes. Quizás eras un capricho de mi mente. Tan solo un anhelo.
Me he mudado más de tres veces, siempre con la ilusión de hallarte.
He fallado estrepitosamente.
Cada vez que me ilusioné pensé que quizás esta vez "si era la buena".
Pensé que un beso me diría "aquí es, te encontré".
Pero no, nunca pasó. O al menos no hasta la fecha.
Quizás mi lugar no es a tu lado, quizás por algún motivo no podemos coincidir.
Me he resignado (y mira que detesto esa palabra) a que quizás nunca te encuentre,
a que quizás, nunca nos topemos, a que quizás vivamos en galaxias diferentes, en mundos paralelos, en dimensiones distintas.
A partir de hoy ya no te buscaré. A partir de hoy ya no te escribiré.
Solo Dios sabe si algún día nos lleguemos a encontrar.
El amor que tenía para ti lo usaré en mi, y si algún día, por azares del destino, coincidimos, renacerá un amor nuevo.
Lamento las fallas, lamento no haberte podido encontrar.
Nos vemos hasta que la vida, el destino, las estrellas y el tiempo quieran que nos conozcamos.
Mientras se feliz.

sábado, 7 de octubre de 2017

Apaga mi fuego


A veces me pregunto qué debería cambiar.
A veces me preguntó si solo es cuestión de suerte.
A veces me preguntó si no soy un desfase de tiempo,
y siempre llego demasiado tarde.

A veces me pregunto si debería ser menos,
en todos mis adjetivos,
a veces me preguntó si debería apagar mi fuego.

A veces me pregunto qué debo hacer,
o si solo debo fluir.
A veces me pregunto si me debo convertir
o solo ser.

A veces me preguntó si hay alguien para mí,
aunque solo el silencio me responde.

A veces me preguntó cuánto más durará esta soledad,
si será una semana, un mes o un año más.

A veces me preguntó si todo lo que dicen es cierto,
eso de que existe alguien más para cada uno de nosotros.

A veces me pregunto si me toco recorrer sola este camino.

martes, 26 de septiembre de 2017

Nuevos comienzos

Empezar de nuevo en una ciudad nueva, donde no conoces a nadie es difícil.  Lo sé. la experiencia no se me debería hacer tan extraña, y sin embargo lo es.  No es lo mismo. No siento lo mismo. 

Eso me recuerda a una frase de F. Scott Fitzgerald "existe todo tipo de amor en este mundo, pero nunca el mismo amor dos veces", y creo que eso lo puedes extrapolar a las experiencias también. No puedes sentir lo mismo que la primera vez, tratar de simularlo es un intento fallido. Y eso prácticamente como me siento. Quisiera sentirme como la primera vez que estuve sola en una ciudad, con el mismo ímpetu de aquél entonces. Y sin embargo, esta vez, no es así. 

Con la edad también vienen muchos cambios. Ahora puedo sentir la soledad de una forma tan distinta a aquella primera vez, donde era la promesa de nuevas aventuras, y  ahora puedo sentirla permeándose por la casa, exténdiendose por los poros de mi piel, llenándome de un sinnúmero de recuerdos y de suspiros que me recuerdan todo lo que extraño.

Y es que la vida no es un experimento reproducible, la vida es un conjunto de experiencias buenas y malas, y eventos aleatorios a los que siempre reaccionarás de una manera distinta. Pero es que a veces es tan difícil entenderlo, y aquí estamos queriendo sentir como la primera vez.

Recapitulando, pienso en todas las señales que me trajeron hasta aquí, o al menos aquello que yo interpreté como señales, aunque aún no puedo desvelar la razón, o asegurar con certeza que lo fueron. Todo sigue siendo un misterio. Y quizás siempre lo sea.

Quizás me hace falta volver a creer en la magia, en la magia de los nuevos comienzos.


sábado, 18 de febrero de 2017

El vacío...


A veces me siento vacía. Como si en mi interior se formara un gran agujero que debo llenar. Pero no sé como empezar, y a veces me siento demasiado agotada para hacerlo. A veces pienso, que quizás necesite ayuda para hacerlo, pero pronto descubres que esa tarea no le interesa a nadie, y que tienes que hacerlo sola, como casi todo en esta vida.

A veces siente como la melancolía va envolviéndote el corazón, y sientes un tristeza infinita que es a la vez maravillosa y agotadora. Y vas caminando con esa sensación de vacío a diario, tratando de que no se haga más profunda, y te dices a ti misma que lo solucionarás, que solo es una etapa, que todo volverá a la normalidad, aunque "la normalidad" no sea lo que deseas.

A veces admites que te sientes atraída por ese vacío, y quisieras lanzarte a explorarlo pero sabes que podía resultar peligroso, porque no sabes la profundidad que tiene, y quizás al principio sea claro pero con cada metro que sumerjas se puede ir volviendo más oscuro.

Todos te dicen que vas a estar bien, que es solo "una fase" y que estás exagerando demasiado. A veces prefieres ya no decir nada.

Comienzas a creer que el vacío es parte de ti y que tienes que aprender a sobrellevarlo. No sabes si algún día volverá a llenarse ese gran hueco o estará ahí para siempre. Comienzas a cuestionarte si es parte de tu ADN.

Sabes que el vacío no puede ensancharse, porque podrías vaciarte por completo. Tan solo queda esperar, dejarlo que se llene poco a poco, aunque la espera a veces puede volverse frustrante.

Espera, tiempo, vacío. Tiempo y vacío, dos conceptos unidos por la física, porque en el vacío el tiempo es interminable, es eterno.



jueves, 8 de diciembre de 2016

El camino...


A veces tienes momentos de lucidez.
Y es, en esos momentos, cuando entiendes algunas cosas:
Tal vez seas de las que le ha tocado caminar sola por esta vida
Y tal vez así será todo el camino
Pero tienes dos opciones:
Puedes hacerlo con amargura y dolor,
pensando en todo lo que estás perdiendo
en todo lo que no tienes y que tal vez no tengas,
O puedes soltar y aprender a disfrutar,
a ser feliz con lo que tienes
a entender qué si vas a caminar sola
te atreverás a realizar todo aquello que no podrías en el otro camino
y mucho más.
Y no es que alguno sea mejor que el otro,
son caminos distintos.
Y sea cual sea por él que nos toque caminar,
vale la pena intentar ser felices.

domingo, 9 de octubre de 2016

La Equivocada...





Tal vez yo era la equivocada.
Tal vez no estábamos destinados "a estar juntos".
Tal vez no era el tiempo indicado, ni el momento.
Tal vez, simplemente, no éramos el uno para el otro.

A eso se han reducido mis respuestas por no tenerte.

Tal vez somos muy diferentes.
Tal vez ella sea la indicada para ti.
Tal vez yo soy demasiado loca, demasiado complicada, demasiado difícil.
Eso es lo que siempre me han dicho.

Tal vez debería cambiar
Porque siempre he sido "la equivocada".
Tal vez soy de esas que nacieron para la soledad, para la libertad.
Tal vez soy como el mar, profunda, desconocida, indomable.

Tal vez soy la incomprendida, la marginada, la intensa.
La depresiva, la que detesta la rutina.
Tal vez son demasiados mis defectos.

No lo sé, quizás nunca lo sepa
tan solo sé que tal vez
sea la equivocada para ti.

martes, 5 de abril de 2016

La (inevitable) soledad...

Últimamente he sentido que la tablet se ha convertido en mi mejor compañía, y creo, honestamente, que eso suena deprimente y lo es. En un mundo en el que estamos continuamente conectados los unos a los otros a través de toda esta tecnología y de las redes sociales, habemos algunos que aún así nos sentimos en completa soledad. Creo que actualmente estoy pasando una situación irónica, y es que a mí nunca me ha molestado mi soledad, de hecho, la aprecio y la disfruto, sin embargo, la noche de ayer me di cuenta de que en este momento no lo sentía de la misma manera. Jamás me había sentido sola. Y eso me golpeó.

Y es que pese a toda la tecnología que poseemos es inevitable sentirnos solos. Tal vez la tecnología, como la mayoría de los inventos, fueron creados para darle un bienestar a la sociedad. Quizás la premisa de toda esta idea de estar permanentemente "conectados" es la de evitar que no nos alcance esa soledad, de la que tanto huimos.

Pero hay una gran diferencia entre estar solo y sentirse solo. Mientras leía 1Q84 (libro tres) me topé con una frase que menciona Aomame, una de las protagonistas de la novela: "Vivo en completa soledad, pero no me siento sola". Es abrumado cuando en una frase se pude expresar todo un sentimiento de diferencia. 

El mundo actual es tan paradójico, porque aunque estemos rodeados de mucha gente y estamos en constante comunicación con otros, no podemos evitar sentirnos solo. Quizás solo intentamos llenar nuestra soledad. Porque siendo sincera, conozco muy poca gente que disfrute su soledad. Es válido sentirse solo y querer compañía, pero hasta es sano sustituir la presencia por aparatos electrónicos? Llegaremos al punto de tener robots para no estar solos?

Los estudiosos aseguran que la soledad puede volver loco al hombre, el aislamiento no es algo sano. Es entonces la soledad algo que deberíamos evitar? algo nocivo? No lo sé, y creo que ya me desvié del tema.

Quizás solo sea pura verborrea, y la necesidad inexplicable de no sentir la (inevitable) soledad.

sábado, 5 de marzo de 2016

Untitled (VII)...

A veces pienso en ti.
No voy a mentir diciendo, que a diario ó que lo hago todo el tiempo. No soy así.
A veces vienes a mi memoria, para sacudirlo todo.
A veces también, pienso en las señales que me llevaron a ti, y las llamo así porque me rehuso a pensar que solo fueron coincidencias. O acaso podré estar equivocada?
Las cosas del amor nunca han sido mi fuerte.
A veces, ansío nuestro reencuentro, pero temo que ya no haya magia, que ya no sea como me recuerdas, sí es que aún lo haces. Me preocupa que el silencio se apodere de nosotros, que nos nos quede más por decir cuándo hay tanto.
Hay ratos, en los que vienes a mí, y me transportas en el tiempo, hasta el momento que te conocí. 
Te has convertido en una especie de muso ausente, una luz etérea que se aparece de vez en cuando, en los momentos de soledad, cuando solo me acompaña una taza de café.
Y hay tanto que quisiera decir, tanto que quisiera escribir, pero los dedos me fallan.
Tu compañía me hace falta, si pudiera regresar el tiempo, te besaría.
Es tan extraño como funciona el tiempo, como un pequeño lapso, te puede afectar tanto.
Tan solo me queda esperar, mientras veo las manecillas de reloj moverse lentamente, volvernos a encontrar.


miércoles, 3 de febrero de 2016

La Soledad (II)...


En estos días he pensado mucho en la soledad. Eso no es nuevo, porque pienso continuamente en ella. La soledad es una ola que viene y va, y he pensado en ella pero no de una forma deprimente, sino todo lo contrario. Siento que la extraño, como extrañas a un viejo amigo al que tienes muchas ganas de abrazar. Y es que, aunque tengo una relación complicada con ella, he pensado (últimamente) que la he desaprovechado. Necesito sopesarla, disfrutarla, hacer las pases y llevarme bien con ella. Si, he tenido esos lapsos, pero en los últimos meses, o quizá en los últimos dos años, sobrellevarla fue un tanto dífil. He querido alejarla, apartarme de ella, la he visto como enemiga, y en consecuencia, he tratado de reemplezarla con malos hábitos, de sustituirla de formas banales, de malbaratarla con amores vacíos.... y la cosa no ha resultado  bien.

Es tan raro encontrarte con personas que en verdad aprecien su soledad, que en verdad la disfruten y no la vean como una carga, o un augurio de mala suerte. Creo que eso se logra cuando haz logrado hacer las paces contigo mismo, y has alcanzado la paz espiritual, algo que no es fácil. Pero cuando lograr conocer a una persona que "valora" su soledad, su semblante es particular, y difícil de poner en palabras. 

Hoy mientras esperaba el taxi, tuve un "lapsus honestus" y reflexioné en todas las cosas con las que he tratado de llenar mi soledad. Hay algo incoherente en ese uso de palabras "llenar la soledad", como si fuera un recipiente en el que se puede colocar cualquier cosa. Pero la soledad es más que eso, es un estado en el que puedes sincerarte contigo mismo. Y me dí cuenta de que en vez de disfrutarla, la he malgastado.

Vi a mi alrededor y todo se me hizo tan rutinario, tan lleno de apariencias. Siempre viendo "en corto" en ver de "ver más allá". Siempre hablando de las mismas cosas banales, en vez de proponer ideas, de debatir los temas. Siempre siguiendo el guión social que se nos ha establecido. Siempre lo mismo. Y muchas veces, lo hacemos para escapar del tedio, y escondido más allá, de la soledad. Creyendo que podemos escapar de ella, que podemos llenarla de cosas y personas como si fuera un ropero viejo.  

La soledad es un estado puro del ser. Soledad, tenemos que hacer las paces.


viernes, 15 de enero de 2016

Ojalá...

Ojalá tuviera a alguien que me dedicara canciones.
Ojalá tuviera a alguien cuyo abrazo me hiciera estremecer.
Ojalá tuviera alguien a quién besar bajo la lluvia.
Ojalá tuviera a a alguien con quien contemplar el amanecer.
Ojalá tuviera un "somos" y la promesa de un "seremos".
Ojalá pudiera conjugar mis verbos en plural.
Hay tantos "ojalá" que quisiera llenar...
Ojalá pudiera terminar este escrito con tu nombre, celebrar que te he encontrado...no, que nos hemos encontrado.
Pero mi soledad se ha expandido tanto, como el universo, abarcándome, y a veces creo que, abarcándote también. Tal parece que solo hay espacio para más soledad, pero donde puedes guardar tanta?
"Nada es para siempre" es lo que me dicen, pero ya sabemos que lo soledad puede durar 100 años.
Lo sé, sueno dramática, pero si conocieras mis historia lo entenderías.

Ojalá leyeras esto y pensarás en mí.


sábado, 9 de enero de 2016

Momentos de revelación...


Mientras iba caminando por la avenida tuve uno de esos "momentos de revelación", si esos extraños momentos en los que se hace la luz en tu cabeza y crees que hayas el significado de las cosas. Y digo "crees" porque solo duran unos segundos, y luego se esfuman, y no sabemos si volverán. Pero en ese pequeño lapso de segundos es cuando se nos presenta La Verdad, sea cual sea nuestro problema, y en ese momento nos sentimos seguro y sabemos lo que tenemos que hacer. El problema viene después, cuando nuestra mente, nuestra misma mente, que nos revelo la verdad, nos pone trampas y nos hace querer volver a nuestra irrealidad, a nuestra fantasía, a nuestra rutina. Nos autosaboteamos y terminamos ignorando aquél momento de revelación que tuvimos, que cae en el olvido.

He pensado que tal vez eso sea un mecanismo de autodefensa creado por nuestra mente, algo para defendernos de nuestra realidad, creando una surrealidad en la que nos sentimos cómodos, tal vez no felices, pero tampoco infelices. Simplemente nos hace permanecer en ese sitio en el que nos sentimos seguros, en el que no arriesgamos, en el que simplemente estamos. Alterar nuestra realidad es algo que llevamos haciendo por años. Por eso cuando estos momentos de revelación se nos presentan, nos sentimos extraños, con nueva energía que no sabemos de donde proviene, pero que esta ahí, invitándonos a hacer algo diferente. 

Caminaba y observaba a la gente, y pensaba en la forma en que todos negábamos nuestra propia realidad. Porque la realidad e muy dura, y quizás si no la alteramos un poco, no podríamos soportarla, y dejamos que el mundo gire. Por eso es que no logramos cambiarla, porque al negarla se nos hace más fácil sobrellevarla. Tal vez por eso cambiar al mundo suena bien como ideal, pero aceptarlo sería una carga demasiado pesada. No lo sé.

Y tal vez lo que vislumbre, en mi momento de revelación, fue un instante de mi realidad, un instante de aceptación. Y en cuánto lo supe, me sentí un poco más tranquila, y la tristeza fue menor. Pero creo que he vuelto a la irrealidad y me saben amargas las palabras que me topé ese día. Es algo raro, escribir desde la surrealidad, estando consciente de tu realidad. Es algo extraño sentirse fuera de sincronía con el resto del mundo.

jueves, 27 de agosto de 2015

Chica de papel...

Lo cierto es que a veces amaneces sin ganas de hacer nada. A veces solo quieres quedarte en la cama sin que nadie te interrumpa. Y no es que quieras dormir todo el día, simplemente a veces solo quieres quedarte ahí en silencio. Al menos por un rato. Hoy es un día como esos, pero aun sin mis ganas tuve que levantarme.

En las horas que llevo despierta he tenido una serie de recuerdos, y aunque varios me hacen sentir feliz, no puedo evitar pensar que solo son recuerdos, y eso me lleva a sentirme nostálgica. Recuerdo que un amigo me pregunto porque soy así, porque tienso a sentirme nostálgica o melancólica. Le dije que no lo sabía, para mí es un enigma. Quizás la nostalgia sea mi estado natural porque de una  forma u otra siempre regreso a ella. La felicidad nunca me es un estado permanente. Quizás la nostalgia sea mi forma de entender al mundo.

Siempre fui una chica reservada, tímida, siempre en mi mundo. Siempre pienso más de lo que hablo. Así es. Y a veces quisiera que la realidad fuera un sueño.

Siempre he creído que no soy normal, aunque la normalidad es un concepto en el que no creo. Pero no lo digo en forma pretenciosa, al contrario.

No lo sé, tal vez solo sea una chica de papel.

sábado, 15 de agosto de 2015

Fachadas...

Hace un par de semanas vi la película "Ciudades de Papel" y por alguna razón me ha seguido rondando por la cabeza la idea de la película. No voy a dar una reseña porque prefiero que la gente se aventure a verla, pero básicamente la película toca el tema de que, las personas siempre nos hacemos una idea de como quisieramos que fueran las personas que conocemos, y obviamente eso nos ocasiona un desgaste en ambos sentidos. No solo porque es frustrante vivir según la expectativas de los demás, sino también porque cuando nosotros descubrimos que la gente no es como imaginamos solemos sentirnos decepcionados. 

Sin embargo, parece que estas asunciones sobre los demás formas parte de nosotros. Como si nacieramos con un programita instalado que se dedica a hacer suposiciones sobre los demás. Quizás no sea nuestra culpa, tal vez nuestro cerebro, en su magnificiencia, busca explicaciones para lo que no conoce. Moldeamos la realidad para tratar de entenderla, y cuando vamos entediéndola poco a poco, descubrimos que no era como pensabamos.Imaginemos por un momento que se nos quitara ese programa y que no hicieramos suposiciones sobre nadie. ¿Sería la vida más fácil?

Lo cierto es que, quizá también, nuestra fachada diga más de nosotros, aunque mucha veces las creamos por pura apariencia. Como la fachada de algunas casas que albergan hogares rotos. Somos más que una fachada. Quizá las personas solo seamos ideas flotantes. Ideas que hemos creado nosotros sobre nosotros e ideas que han creado los demás sobre nosotros.

He llegado a creer que solamente en nuestra soledad nos revelamos a nosotros mismos, lo que en verdad somos, sentimos, pensamos. En soledad porque sabemos que así nadié podrá juzgarnos y nos sentimos libres. Y transormamos esa libertad en palabras, en canciones, o en pinturas. Lo que creamos en soledad es nuestro verdadero reflejo.


jueves, 28 de mayo de 2015

Cigarrettes & Him...



A veces pienso en su existencia. Siendo honesta creo que ultimamente pienso demasiado en su existencia. Lo imagino tomando un café fuerte mientras lee un libro, con gesto concentrado. Lo imagino cuando mis amigas hablan de sus relaciones, y nos imagino haciendo todo tipo de aventuras locas, viajando, peleando, hablando... quizás tal vez sea normal depués de todo, pero me rehuso. Si, a veces pienso en él. Al final del día me siento, enciendo un cigarrillo, y me doy cuenta que soy una chica como todas. Suspiro.

Y es que bien lo dijo Bukowski "encuenta lo que amas y deja que te mate", jamás había escuchado tanta verdad en tan pocas palabras. Pienso en esa delgada línea que existe entre amor y destrucción, entre amar tanto que terminar consumido por eso amor, puede suceder eso? O es algo muy loco? No lo sé.

La soledad me ha vuelto un tanto incrédula en lo que respecta el amor. Estoy segura que en este lapso varias de mis amigas dirán "es por eso que no lo encuentras", y quizás tengan razón. No lo sé.

Le doy otra calada al cigarrillo y pienso que él también fuma, en el amor también hay que compartir ciertos vicios. Pienso en mis amigas casadas, y en las que están próximas a juntarse, y en las que estan comenzando una relación... y pienso que quizás sea tiempo de comprar un perro. Si, lo sé, estoy dramatizando. Quizás también influya eso, el sentirte alejada de tus amistades hace que sientas a la soledad expandirse, poco a poco...y pienso de nuevo en su existencia. Su existencia vaporosa, y pienso en la posibilidad de que no exista, de que sea solo un anhelo, un sueño lejano...

El cigarro se consume y la soledad vuelve a mí.

domingo, 12 de abril de 2015

La soledad según Benedetti

Ayer mientras iba rumbo a mi casa, me acordé de un poema de Benedetti,  "Rostro de vos" es como se llama. Es un poema que habla sobre la soledad, y vaya que la sentido últimamente. Una profunda y triste soledad. Y me desconcierta porque siempre he sido de la personas que tiene una buena relación con su soledad. Quizás sea una etapa, una de esas famosas "crisis" que dicen los psicológos, por las que todos atravesamos y que después de un rato se van. O tal vez sea tristeza. Esa tristeza que habita en mí, de forma natural, y que a ratos, se hace más fuerte, y su presencia se hace palpable. O tal vez sea la unión de las dos, creando un universo alterno, en el que tengo que ir a pasar algunos días. Muchas hipotésis sin respuestas. 

Rostro de Vos
Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.
Mario Benedetti

Y así es mi soledad, sin vos.

lunes, 6 de abril de 2015

Perfección



Esta semana me dio por la soledad. Decidí cerrar el facebook y empezar un período de reflexión. Por alguna extraña razón comencé a sentirme sola, extraña, alejada de ese mundo virtual, que suele parecer paridisiaco pero que me estaba llegando a cansar. No les ha pasado que a veces tanta perfección cansa? Llega un punto en el que simplemente ya no te lo crees. Eso es algo que en lo personal me costó mucho aprender, que nada es perfecto, mucho menos los humanos. Yo solía tener un ideal de perfección, de querer ser perfecta para los demás: perfecta hija, perfecta amiga, perfecta estudiante. En algún momento llegué a pensar que lo era, sin embargo, no me estaba dando cuenta que ese afán por querer alcanzar la perfección me estaba costando a mi misma. Sentirme feliz y ser yo misma era algo que no entraba en ese mundo de perfección. Pero sentía que los demás, para los que yo me esforzaba en ser perfecta, si eran felices.

Me costó tiempo y terapia el simple hecho de aceptar que no era perfecta y que nadie podía serlo.  Sí, esa simple idea no podía entrar en mi cabeza, pero poco  poco he ido aceptando cada una de mis imperfecciones, y vaya que son demasiadas. Con muchas ya he hecho las paces, pero hay otras que aún me es díficil aceptar. Quizás haya cosas que nunca llegué a asimilar por completo, o hábitos que no quiera cambiar, porque al final nadie puede ser perfecto. Y son precisamente esas imperfecciones las que te hacen ser tu mismo.

Decidí salirme un rato de ese mundo de perfección y pisar un poco de realidad. Necesito soledad. Necesito coger una libreta y plasmar mis pensamientos. Debo poner un poco de orden al caos que vive en mi cabeza. Debo averiguar que es lo que me esta molestando y cambiarlo. Debo escribir. Reinvertarme. Y reconstruir lo que él se llevo. Recomponer un corazón roto lleva tiempo. Cambiar uno mismo lleva aún más tiempo.

miércoles, 25 de marzo de 2015

¿Porqué sigues soltera?

Cuando alguien me pregunta "¿porqué sigues soltera?" lo primero que hago es mantener la calma. No porque me moleste la pregunta en sí, sino por lo que conlleva. Lo segundo que hago es pensar en una respuesta ingeniosa, sí, porque tal parece que "porque me gusta estar sola" no es una respuesta válida para nuestra sociedad. Y es que he escuchado miles de respuestas para esta pregunta: "no he encontrado al indicado", "mi hombre ideal es el personaje de un libro", "nadie llena mis expectativas".... todas seguidas por un discurso de superación personal y consejos del "experto en relaciones" que te hizo la dichosa pregunta.

Sin embargo, muchas veces la respuesta conlleva algo más que 4 o 5 palabras. Cada quién tiene un motivo para querer estar sol@, pero no siempre queremos expresarlo. Hay veces en que quisiera ser yo la que quisiera dar todo n discurso sobre el porqué sigo soltera, pero lo cierto es que solo serviría para crear polémica, y al después de concluirlo lo más probable es que terminara con todas las miradas diciéndome "ahora sé porque estas soltera". No, simplemente no queremos pasar por eso.

Pero cuándo te lo peguntas a ti misma, no puedes negarte una respuesta honesta. A veces te miras al espejo y sin quererlo formulas esa pregunta: porque sigues soltera? Tomas un respiro y aclaras tus pensamientos, y poco a poco van llegando las respuestas:

"Quiero un amor diferente. Estoy cansada de los amores a medias. De las mismas frases copiadas de películas de amor, que se reciclan hasta estar agotadas. Quiero alguien que me diga nuevos versos, que me lleve a explorar nuevos mundos,  que me ilumine, que descubra nuevas partes de mí y yo de él. Quiero alguien que saque de la rutina, que me acompañe y acompañarlo por este camino llamado vida. Quiero un amor de esos que te consume, de esos que te vuelve cenizan y después te hacen resurgir como si fueras un fénix."

Pero no lo decimos. Es explicar demasiado, es revelar demasiado. Pero nosotras lo sabemos, la respuesta esta allí, en nuestra  cabeza, palpitante.  Y damos un respuesta ensayada, o tomamos una de esas que ya están preparadas para la ocasión. Como si tuviéramos que buscar un pretextos por el simple hecho de que preferimos estar solas, o de buscamos algo más extraordinario.

La soledad no es soledad si estas enamorada de ti.