Mostrando entradas con la etiqueta divagando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta divagando. Mostrar todas las entradas

lunes, 20 de septiembre de 2021

What If...?

Han visto ustedes que recientemente Marvel lanzó una serie llamada "What if?" en la cual pasan mundos alternativos donde podemos observar como una simple decisión puede alterar la vida de los conocidos superhéroes transformando por completo la realidad. Si bien es cierto, la idea de los mundos alternativos (o también llamados paralelos) no es novedosa ni mucho menos. De hecho, la hipótesis de los distintos mundos alternativos es algo que propone la Física, propuesta por Hugh Everett y sigue siendo una teoría muy polémica, en la cual siguen debatiéndose los científicos. 

Sin embargo, mientras la comunidad científica se concentra en los cálculos, la literatura la ha aprovechado para crear muchas historias fantásticas y darle rienda suelta a la imaginación, como lo hace, en esta caso, Marvel. Después de haber visto varios capítulos de la serie, comencé a preguntarme como serían mis mundos paralelos, hablo de "mis" porque obviamente pienso en como sería mi vida en estos universos múltiples si yo hubiese tomado distintas decisiones. 

Por nombrar algunos, pienso que existe el mundo donde si termine la maestría, hay otro donde quizás  sea antropóloga y ande metida en las ruinas de alguna pirámide, otro sería aquél en el que ya estoy casada y tengo hijos, y sin duda alguna, me gusta pensar que hay uno donde vive mi versión masculina. Hay tantas ideas que pululan en mi mente y que me hacen pensar en como sería mi vida en esos mundos alternativos. Sin embargo, al final siempre llega la pregunta de ¿seré más feliz en alguno de ellos? La respuesta será siempre una incógnita porque realmente no lo sé. Creo que a veces los humanos solemos pensar que si hubiésemos tomado tal o cual decisión, nuestra vida sería perfecta (cosa que no existe) o que seríamos felices o más felices de lo que somos (cosa que no podemos saber pero que suponemos), pero lo cierto es que aunque nosotros creamos que una decisión diferente podría hacernos más felices, ciertamente no lo sabemos. ¿Sería todo diferente? Probablemente si. Nuestra realidad sería distinta porque la decisión fue distinta, pero una vez más, solo podremos imaginar lo que cada uno de nosotros hubiese hecho, pero seguimos sin conocer el resultado de las otras miles de variables que hay y que no podemos controlar.

Quizás tendemos a romantizar demasiado lo que no fue. Es como una de esas películas, en las que un tipo quiere quedarse con el amor de su vida y siempre intenta salvarla o conocerla en un momento preciso del tiempo y de todas formas nunca terminan juntos. A veces me pregunto si realmente hay cosas "destinadas" a no ser. Ojalá hubiese una respuesta, pero el saberla probablemente nos rompería más de lo que ya estamos. 

En fin, esas son mis divagaciones que tengo cuando estoy atorada en el tráfico y el transporte no pasa. ¿Cómo sería su universo paralelo? 

martes, 28 de julio de 2020

Preguntas hipotéticas...

Recuerdo que antes, cuando andaba por aquél lugar, me sentía triste. El aire tenía un aire a nostalgia demasiado pesado, pero me he dado cuenta de que no era así. Esa era mi nostalgia. Mientras caminaba por aquél lugar, me preguntaba cuantas veces habías pisado tú aquellas calles. El saber que tus zapatos habían pasado exactamente por aquellos adoquines, aquellas piedras, que habías estado allí en algún momento me hacía sentir realmente triste. Y aún así, deseaba que te aparecieras de la nada, como un fantasma, y que pudiera contemplarte una vez más. Cabe mencionar que eso nunca se cumplió. Era como si me sintieras, pero mientras yo te anhelaba, tu te salvaguardabas de mí. Que irónico. 
Y mientras evocaba ese recuerdo me pregunté que haría si algún día nos encontráramos de nuevo. ¿Actuaríamos como si nada hubiese pasado? ¿ Nos ignoraríamos? ¿Nos saludaríamos cordialmente e intercambiaríamos como nos ha ido en la vida? ¿O simplemente nos saludaríamos desde lejos y dejaríamos que todo lo que vivimos flotará en el ambiente, y por unos instantes estaríamos viviendo ese pequeño microuniverso que es solo nuestro y que nos pertenece? ¿Qué haríamos? 

No lo vida esta llena de preguntas y respuestas hipotéticas, muy pocas veces tenemos la certeza de que las cosas "van bien" y nunca la tendremos sí las cosas pasaron porque "así tenía que ser" o simplemente lo hicieron de acuerdo a la ley de causa y efecto. Lo único que tenemos es una vida llena de hipotésis, tomando decisiones pero nunca sabiendo a ciencia cierta si eso fue lo mejor. Tal parece que a la vida le gusta desvelar un misterio para después sorprendernos con otro.

Yo a veces trato de responder a mis preguntas hipotéticas, como esta, que ha aparecido en mi mente, y me ha hecho divagar un poco. Pintó diferentes panoramas, pero lo cierto es que las cosas nunca pasan como las imaginas, porque hay tantos factores que son ajenos a ti. Y quizás la mera suposición de reencontrarnos no es más que una hipotésis, que quizás nunca se vuelva realidad.

miércoles, 24 de julio de 2019

Las historias breves...



Últimamente me he puesto a pensar en las historias breves. Si, aquellas que, a pesar de haber durado un corto período de tiempo, han dejado una marca en nuestras vidas. Esas historias breves a las que volvemos de cuando en cuando ya sea para buscar confort, porque nos hicieron felices, o para evitar que se escapen de nuestra memoria. 

Cuantas veces no hemos deseado que esas breves historias hubiesen sido más largas? Cuantas veces no hemos deseado poder regresar el tiempo y extender esa historia un poco más? aunque sea por unos segundos. Y sin embargo, es por ese motivo que regresemos a ellas, las atesoramos porque al ser breves queremos recodar con la mayor nitidez posible cada instante, cada detalle, cada aroma, cada sonido, queremos que perdure en nuestra memoria.

A veces rebuscamos en nuestra propia mente, los motivos por los que esas historias fueron tan breves. Quizá por errores, quizá por azares del destino, quizá porque solo era una etapa necesaria para que nosotros pudiéramos aprender algo y evolucionar, quizá porque los demás personas ya no querían participar en ella, o simplemente porque quizá así tenía que ser. Quizás nunca lo sepamos a ciencia cierta. 

Lo cierto es, que esas historias breves, se vuelven parte de nosotros, de nuestra historia, y en algún momento llegamos hacemos una tregua con ellas, y las aceptamos como parte de un recuerdo, y ellas a su vez, se aparecen de vez en cuando para recordarnos algo, hacernos reflexionar o simplemente para hacernos sonreír. 

Las historias breves son un suspiro, y aun así, permanecen con nosotros, porque a veces no es el tiempo, sino la sensación.

lunes, 11 de febrero de 2019

Las corazas...

 Me he pasado los últimos días, desde el post anterior, debanándome los sesos en la búsqueda de un tema que escribir. No sé, quizás estoy teniendo un bloqueo o algo, pero lo cierto es que cada idea que me sugiere mi cerebro, la descartaba. Y aquí estoy hoy, tratando de sacar algo coherente de mi cerebro.

Hace poco leí en mi horóscopo (antes de continuar voy a decir dos cosas: si, de vez en cuándo consulto mi horóscopo y no, no creo que todo lo que dice vaya a suceder pero le doy el beneficio de la duda; dos, si no creen en los horóscopos y la astrología esta bien, no hay porque exaltarse) que en este mes debía de dejar mi coraza y mostrarme al mundo como soy. Aparte de leer todo el texto, también me tomé el tiempo de leer la sección de comentarios, la cual me pareció muy divertida, porque el 90% de los virginianos que habían publicado ahí estaban totalmente en contra de esa publicación.

Yo diría que los Virgo somos un tanto precavidos, nuestra naturaleza analítica, nos hace ser demasiado desconfiados y no podemos descansar sin haber analizado previamente todos los ángulos de una situación, claro, eso no nos exenta de meter la pata. Al ser así, precavidos, nos hemos aislado un poco. No nos mostramos tal  cual luego luego, sino, que esperamos a entrar en confianza (o al menos la mayoría de la ocasiones) y ya después sacamos nuestra hermosa personalidad.

Esa publicación me quedó rondando por la cabeza. Y fue entonces que me puse a pensar en las corazas.

Las corazas, las hemos creado los humanos como un mecanismo de defensa para sobrellevar la vida. Al menos así lo creo yo. Ciertos momentos de nuestras vidas son tan dolorosos que sentimos la necesidad de crear una armadura que nos proteja de volver a sentir eso. Sin embargo, sin importar que tan fuerte la hayamos construido, no nos excluirá del dolor, eventualmente volveremos a tener experiencias que nos transformen y no podemos escapar de ellas.

El problema surge, quizás, cuando esa coraza empieza a fundirse con nuestra personalidad, y se va aunando a ella, tan fuerte, que se va convirtiendo en parte de nosotros. No es un tanto extraño que aquello que hemos creado para protegernos se vuelva al mismo tiempo, una manera de aislarnos?

Quizás, a veces valga la pena arriesgarnos y dejarla, allí junto a la orilla y arriesgarnos a sentir. Porque aunque las corazas nos den un sentido de seguridad,también nos pueden dejar ese regusto amargo del "hubiera". En fin, yo solo sé que no se nada.

(Attraversiamo)


lunes, 11 de abril de 2016

Sus labios...

Quería besarlo. En serio, quería hacerlo. Mientras, él hablaba sobre asuntos diversos, la verdad no puedo recordar sobre qué era exactamente. Yo me concentraba en otra cosa, en sus labios, si, sus labios me parecieron un mejor lugar para perderme. En esa líneas finas que casi siempre gesticulaban seriedad.

Mientras él me hablaba, yo ya me había extraviado en otro universo, uno donde él y yo solos existíamos, y las circunstancias no importaban. El universo de su boca.

Mientras gesticulaba yo solo podía imaginar el sabor de sus labios, su textura, el tacto sobre los míos, el choque eléctrico que me recorrería todo el cuerpo. Valía la pena arriesgarse solo por eso. Valía la pena romper las reglas tan solo por sus labios, por un beso y quién sabe a dónde nos llevaría después. Me imaginé rodeando su cuello, sosteniéndome sobre la punta de mis pies, nerviosa, con la respiración agitada, pero besándolo, besándolo al fin.

Quisiera haberlo besado, pero no lo hice. No lo besé. Me detuvo "la moral", el miedo al rechazo, las dudas. Porque no sería correcto, porque si me rechaza ya no podría volverlo a mirar. Rayos! La moral! Esa que se nos impone como una muralla, que nos detiene y nos amarra. Con ganas de mandarla muy lejos, de vez en cuando!

Quiera que él tuviera tantas ansias de besarme como las tengo yo. Quisiera rendirme al placer de sus besos. Quisiera que su boca fuera la invitación a descubrir otro universo.



Pero no lo besé.

martes, 5 de abril de 2016

La (inevitable) soledad...

Últimamente he sentido que la tablet se ha convertido en mi mejor compañía, y creo, honestamente, que eso suena deprimente y lo es. En un mundo en el que estamos continuamente conectados los unos a los otros a través de toda esta tecnología y de las redes sociales, habemos algunos que aún así nos sentimos en completa soledad. Creo que actualmente estoy pasando una situación irónica, y es que a mí nunca me ha molestado mi soledad, de hecho, la aprecio y la disfruto, sin embargo, la noche de ayer me di cuenta de que en este momento no lo sentía de la misma manera. Jamás me había sentido sola. Y eso me golpeó.

Y es que pese a toda la tecnología que poseemos es inevitable sentirnos solos. Tal vez la tecnología, como la mayoría de los inventos, fueron creados para darle un bienestar a la sociedad. Quizás la premisa de toda esta idea de estar permanentemente "conectados" es la de evitar que no nos alcance esa soledad, de la que tanto huimos.

Pero hay una gran diferencia entre estar solo y sentirse solo. Mientras leía 1Q84 (libro tres) me topé con una frase que menciona Aomame, una de las protagonistas de la novela: "Vivo en completa soledad, pero no me siento sola". Es abrumado cuando en una frase se pude expresar todo un sentimiento de diferencia. 

El mundo actual es tan paradójico, porque aunque estemos rodeados de mucha gente y estamos en constante comunicación con otros, no podemos evitar sentirnos solo. Quizás solo intentamos llenar nuestra soledad. Porque siendo sincera, conozco muy poca gente que disfrute su soledad. Es válido sentirse solo y querer compañía, pero hasta es sano sustituir la presencia por aparatos electrónicos? Llegaremos al punto de tener robots para no estar solos?

Los estudiosos aseguran que la soledad puede volver loco al hombre, el aislamiento no es algo sano. Es entonces la soledad algo que deberíamos evitar? algo nocivo? No lo sé, y creo que ya me desvié del tema.

Quizás solo sea pura verborrea, y la necesidad inexplicable de no sentir la (inevitable) soledad.

jueves, 24 de marzo de 2016

Uno de esos días...

Hoy es uno de esas veces en que me acuerdo demasiado de ti. Si ya lo he escrito otras veces. También sé que no has leído ni una de ellas y que a veces parece que le escribo al espacio vacío. Y quizás así sea, porque a ese espacio le faltas tú, y yo termino escribiéndole a tu ausencia. Es un gaje del oficio, escribir sobre nuestros recuerdos, y entre ellos estás tú, a veces ya no sé si para bien o para mal, pero lo estás. Incluso, mientras escribo esto, escucho las canciones que me hacen pensar en ti, y siento que raya entre lo patético y lo nostálgico, entre esas combinaciones bizarras que suele tener la vida.

Y la vida está llena de ironías, como el hecho de que yo te extrañe y tu no. O como el hecho de que tes escriba y tu no lo leas. O el más triste de todos, que yo te recuerde y tu no me dediques ni siquiera un pensamiento. Sí, la vida esta llena de ironías. Tal vez ya ni siquiera me recuerdes, pero yo a veces camino pensando en ti. Me pregunto que pasaría si nos volviéramos a topar, aún me reconocerías? 

Quizás no tenga caso volver a escribirte. Pero cuando escucho tu nombre no puedo evitar pensarte. Y lo más ilógico era que estando juntos todo era tan complicado, era una imposibilidad, de esas con las que a veces te topas, y que aunque pienses en todas las soluciones, y apliques todas las fórmulas matemáticas que conozcas, simplemente no se pueden resolver. Así éramos.

Y ahora estamos en diferentes lugares, aunque a mí me parecen distintas galaxias. Quizás nosotros éramos una ironía misma. Y tantas interrogantes que surgen en mi cabeza, siempre acompañadas del imposible "hubiera", incluyéndonos, sin respuesta, flotando en el espacio. 

Hoy es uno de esos días en que pienso mucho en ti, y aunque tu recuerdo este lleno de ironías hay una certeza, es uno de esos días en que mi melancolía tiene destinatario.


jueves, 10 de marzo de 2016

Nosotros (en subjuntivo)

"No somos, ni fuimos, ni seremos", así es como han terminado algunas historias de amor, y que digo terminado, muchas ni siquiera tuvieron la oportunidad de comenzar, se evaporaron en el aire como el agua del océano. Terminaron con un "tal vez", un "pudiera", un "ojalá", se perdieron en verbos conjugados en subjuntivo, que siempre avivan la esperanza, aunque ésta con el tiempo se vaya desvaneciendo.

Y es que el amor es una cosa rara, pero tal vez sea en eso, en lo que reside su esplendorosa belleza. Sin importar cuántas revistas leas, cuantos libros consultes, o lo que diga la ciencia, lo cierto es que no sabemos nada del amor; porque si lo supiéramos lo aplicaríamos de la forma correcta, como cuando aplicamos una fórmula para resolver un problema. Pero no el amor, no, el amor aún permanece como una incógnita que seguimos sin saber aplicar, sin saber como sucede, sin poderlo controlar. Si pudiéramos elegir a quiénes amar sería más sencillo, y nos evitaríamos mucho dolor. Pero vamos a ciegas, esperando el choque que nos haga sentir enamorados. Qué loco!

Lo cierto es que para que haya amor debe haber dos, dos locos dispuestos a enamorarse. Pero ese no es nuestro caso, solo míranos, nosotros no somos, ni fuimos, ni seremos. Y quisiera culparte a ti, pero realmente no puedo hacerlo, porqué el amor solo sucede, y a veces no es correspondido. Soló me queda conjugar mis verbos en subjuntivo, pensar en un "tal vez" o un "ojalá". Si tal vez nos hubiésemos conocido antes, si no estuvieses enamorado de alguien, si tan solo...

Paro. Tan solo me queda pensar que algún día encuentre a otro loco como yo.


lunes, 22 de febrero de 2016

La incertidumbre...




Oh la incertidumbre! Ese permanente estado de misterio que es tan confuso y desesperante para la mente, o al menos para la mía lo es. Y es que la paciencia ya no me aguanta lo que antes, qué puedo decir, cosas de la edad. O quizás precisamente por la edad debería serlo, pero poco a poco se me ha diluido esa virtud. Yo no soporto la incertidumbre, tal vez sea mi naturaleza o tal vez sea una condición astral, vaya uno a saber, lo cierto es que estar en ese estado me produce un revoltijo en el estómago.

A mí me gusta saber. Mi mente quiere saber, quiere resultados. Adivinar es algo que me produce incomodidad. Quizás para algunos sea divertido, eso de estar adivinando, de jugar al gato y al ratón, de esperar pacientemente los resultados...En fin. Quizás la incertidumbre sea de utilidad en algunos aspectos, pero cuando lo aplicas en el amor la cosa se jode.

Y es que soy así, busco la respuesta, y no me espero a que pasen mil años. Y quizás suene atrabancada, desesperada ó loca, pero caray todos tenemos defectos. Y lo que me desespera aún más es él y su incertidumbre. Rayos!

Físicamente, la incertidumbre establece la imposibilidad de que determinados pares de magnitudes físicas observables sean conocidas con precisión arbitraria. Y eso suena más fácil que tu silencio, tu incertidumbre. Caray, eso lo puedo entender, pero tú... 

Déjame con mi conceptos, con mi locura, déjame a solas y márchate con tu incertidumbre a otro lado. Que al fin, esto ya se acabo.

jueves, 18 de febrero de 2016

Los pensamientos de la semana

He aquí mis pensamientos de la semana (nota: el orden puede variar):

Quizás las personas lleguen en el momento justo, y quizás en ese momento no sepamos porqué pero puede ser que la razón  se nos revele con el paso del tiempo. Ya sea que nos vayan a enseñar una lección, o ya sea que  necesitemos de su compañía en ese momento. Tal vez sea lo que necesitamos ahora. Y tal vez nos romperán el corazón, o tal vez se convertirán en compañeros de vida. Solo el tiempo lo dirá.

He pensado en eso últimamente, tratando de buscar el sentido a ciertas personas de mi vida. Ya sé, tal vez no debería hacerlo, y solo dejar que las cosas sucedan, y no estar continuamente buscando el sentido de todo, pero es que a veces mi mente necesita pensar.

*****

Estoy reflexiva pero estoy revuelta.

*****

Porqué vienes ahora?
Ahora que no quiero esta mierda rosa?
Porqué no te vas a los pensamiento de alguien más?
Porqué no me dices que sí para dejar mi agonía?
Porqué no me dices que no para despertar mi venganza?
Porqué mejor no te vas?

******

Y entones la música se enciende, y toca la canción que me sugirió. Y no puedo pensar inevitablemente en él.

domingo, 7 de febrero de 2016

Es...complicado

Todo era mejor cuando no me gustabas. Lo digo en serio. El amor nos vuelve raros. Y ahora ya no sé como actuar como te veo. Temo sonar demasiado falsa, demasiado pretenciosa, demasiado atrevida, demasiado seria... todo es demasiado complicado. Y aunque todo mundo diga "solo sé tu misma", en realidad cuantos hacemos eso estando enamorados? 

El amor nos hace actuar diferente, es simple biología. Queremos agradarle a otra persona,  y eso es lo que produce una "alteración temporal" en nosotros, aunque a veces, puede resultar permanente. He conocido personas que se transforman en una versión (femenina o masculina) de su pareja, y eso es peligroso. En el amor siempre existe esa delgada línea borrosa entre conservar tu individualidad/esencia ó volverte como tu pareja. Y eso tal vez se deba a qué no hemos aprendido la diferencia entre compartir y poseer. Y es ahí cuando entramos en dilema. Yo quisiera ser yo, pero simplemente no puedo. Siempre hay un pensamiento en el fondo de mi mente que dice: y si no le agrada como eres? Aceptemoslo, nadie revela de buenas a primera como es, hay partes de nuestro ser que mantenemos ocultas. Vivimos con temor al rechazo. 

Por eso digo que todo era mejor cuando no me gustaba. Así  no tendría que preocuparme por lo que voy a decir, o por si estoy peinada o no. Porque no hay un manual del amor? Porqué nos complicamos tanto? Porqué pese a los millones de años de evolución que llevamos no hemos podido aceptarnos? Tantas preguntas sin respuesta.

Y pensar que en el remolino de todas estas tú, con tu linda sonrisa. Quisiera decirte: déjame en paz, no alteres mi tranquilidad, quiero ser yo. Déjame ser yo, y ámame. 


martes, 15 de diciembre de 2015

Untitled (VI)...

Mientras me fumo un segundo cigarro miro la hora en mi reloj dorado. 9:16 a.m. Tic tac. Observo detenidamente el movimiento de la pequeña manecilla: un segundo, otro segundo, otro segundo...Así han transcurrido 30 segundos y yo solo me la he pasado mirando un reloj! Bien lo dicen, que rápido pasa el tiempo...

El tiempo, ese viajero silencioso que nos acompaña toda nuestra vida y al que tanto tememos. Tic tac. Es el único sonido que emite de vez en cuando. De repente pienso en todas las cosas que están sucediendo en este mismo segundo: Que estará sucediendo en Marte? Y en Universo? Estarán colisionando planetas? Se estará formando alguna nueva estrella? Se esta expandiendo o contrayendo el universo? Mmmm.

Miro de nuevo e reloj. Ha avanzado unos minutos. Que larga me ha aparecido su ausencia...En términos simples podría decir que la ausencia no es más que la suma de años, meses, semanas, días, minutos y segundos pensando en él. Así de larga ha sido la espera.
Miro el reloj y le pido al tiempo, fervientemente, una tregua. Un período, aunque sea breve, en el que se detenga, en el que pueda disfrutar de su presencia, de su compañía, de su plática, de sus abrazos y sus besos. No pido un instante en el que el tiempo se congele al tocar su mano. No pido más que una tregua entre el tiempo y el amor. Pero parece en vano. No hay respuesta de su parte,

Oh el tiempo. Nos la pasamos luchando contra él, siempre persiguiéndolo, rogándole que nos alcance para hacer todo lo que queremos, aunque siempre lo posterguemos para mañana. Mañana, mañana, mañana, la cantaleta de siempre. Vivimos en el futuro, aunque eso sea científicamente imposible. Solo existimos en este momento, en este instante, en este segundo, cada uno de nosotros y el universo. Tenemos el ahora, el espectacular ahora, porqué empeñarnos en el futuro? 

Blah. Tal vez he perdido la cordura, al vez sea culpa del tabaco. Le doy un último vistazo a ese pequeño aparato mecánico con manecillas y le hago una vez más la misma petición: "Tiempo, por favor, concédeme una tregua".


martes, 1 de diciembre de 2015

El Presente vs. El Futuro...

Lo que me llevo a escribir esta entrada ha sido mi reciente lectura. Estoy leyendo "The Spectacular Now" de Tim Tharp y debo decir que me va gustando mucho, es divertido, ligero, y profundo pero no de una forma tediosa. Pero no voy a reseñar el libro, eso lo hago en Goodreads, sin embargo si tratare un tema que viene en el libro, y esa es la dualidad Presente/Futuro.

Sutter Keely es el protagonista del libro y tiene como filosofía de vida algo que todos hemos escuchado: Vive el presente. Y eso es exactamente lo que hace. Se dedica al ahora y no se preocupa por el futuro. A lo largo del libro comienzas a observar que para muchos Vivir el Presente no es algo ni tan fácil ni tan correcto como uno pensaría. A Sutter le reprochan constantemente su falta de planes y proyecciones futuristas, porque nunca falta le pregunta hecha por todos: y que harás/serás en el futuro? 

Y es aquí donde comienza la lucha. Siempre se no has dicho que vivamos el presente, que disfrutemos cada instante, sin embargo, si adoptamos esa filosofía de vida, donde termina la parte de "disfrutar" cuando se supone que debemos saber o por lo menos planear qué hacer de nuestras vidas? Es como si nos dijeran "vive el presente pero planeando el futuro". Quizás vivir al estilo de Sutter se nos complica a varios. O tal vez la sociedad lo ha hecho complicado. Todos conocemos personas que se la viven planeando, ese tipo de personas que tienen planeada su vida. Y hay otro tipo de personas que viven en un caos. Lo cierto es que, al final de cuentas, ninguno termina siendo bien visto.

El problema con los planes es que cuando no se cumplen suele frustrarnos. Una parte de nosotros se siente mal por no haber cumplido la meta en el tiempo en el que lo habíamos planeado, y eso apesta. Y es entonces cuándo nos preguntamos, de qué sirve hacer planes? Y si nos la pasamos haciendo planes... cuándo vamos a disfrutar el presente? Y quizá lo más desconcertante:Como disfrutar el presente cuando desde pequeños nos han preguntado sobre el futuro?

Oh, la eterna lucha. Las eternas dualidades del ser humano que no tienen sentido. Qué filosofía adoptar (si es que alguna nos acomoda)? Hacer planes o no hacerlos? Disfrutar el presente o planear el futuro? Esa es la cuestión. Los optimistas dirán que un poco de ambos, para alcanzar el equilibrio, el nirvana prometido, pero yo que soy seguidora del caos (o el caos me sigue a mí?) quisiera que me mostraran como lo hacen, porque yo estoy algo confundida. :S

Tal vez deberíamos inventar un tiempo intermedio entre el presente y el futuro, quizá nos quitaría un peso de encima, quién sabe.

Peace & Love.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Bloqueo!

De vez en cuando todo escritor tiene un lapsus de bloqueo. Oh si, ese momento en el cual sientes que no hayas inspiración para escribir o que no sabes que escribir. Lo he escuchado a menudo, y creo que últimamente eso me esta pasando.

A los escritores nos gusta tener nuevas experiencias para poder compartirlas con los lectores, pero a veces el trabajo, se interpone en ese (delicioso) camino :/ . En estos días me he sumergido en  montaña de stress porque el trabajo parece no terminar, me asombra la facilidad que tiene para replicarse. Lo que comprueba muy bien la Ley de la Conservación de la Energía.

A veces también, los escritores, debemos regresar al pasado y visitar nuestras experiencias en busca de nuevas perspectivas y de cosas que tal vez no habíamos notado, y darles otra visión, otro color, y si aplica, otro significado. Cuántas veces no revisamos los acontecimientos vividos en busca de una explicación más lógica? La repetimos una y otra vez en nuestra memoria en busca de algo nuevo.
También es preciso, de vez en cuando, volver a nuestras experiencias oscuras, aquellas que aunque difíciles, nos han hecho comprender el significado de la vida (o eso creemos).

Y otras veces es necesario perdernos en la fantasía, escaparnos de la realidad un rato y perdernos en nuestro propio País de las Maravillas, y regresar con un cúmulo de ideas nuevas. Así es esto de escribir, y aunque a veces suene un tanto complicado, tiene su lado divertido.

Aun no sé si viajaré al pasado o me aventuraré al futuro, pero lo que si sé es que tengo que quitar este bloqueo mental que me está impidiendo entrar en este blog y escribir y escribir y escribir.

Inspiración no te acabes!

sábado, 3 de octubre de 2015

Viajera...

El mundo ha cambiado. Y yo me siento al filo entre el pasado y el presente. La nostalgia viene y va, como una dulce melodía, ya no puedo negarlo, es parte de mí. La felicidad nunca es permanente, siempre necesitaremos nuestros momentos tristes. Yo los necesito para crear, para llorar, para sentir, para vivir. Camino sobre la cuerda floja, entre la felicidad y la tristeza. Es extraño.

Habia días en que caminaba con certeza, por la arena, cuando sostenía tu mano y ella me guiaba. Y entonces los días eran maravillosos, el cielo más azul y el mar resplandecia. Hay noches en que camino sin rumbo, bajo la misteriosa noche con las estrellas como testigos de mis huellas vagabundas. Antes y ahora, pero sigue siendo el mismo paisaje. Y al final todo depende de la memoria.

Soy una viajera de mundos reales e imaginarios. Una trotamundos sin un destino fijo. Una poeta sin destinarios. Camino por las noches observando la ciudad en silencio, tratando de descifrar sus misterios. Me fumo un cigarrillo a oscuras, acompañada de tus palabras, como cuando me decías que lo dejara. A solas todo parece un poco más triste y mas hermoso. He aprendido a encontrar belleza en la tristeza. Quizás un día de estos me vuelva a enamorar, quizás un día de estos te vuelva a encontrar.

Mientras tanto camino, fumando cigarrillos, imaginando nuevos destinos, soy una nómada espacial. Vivo al filo, en el limite, tal vez por indecisa o tal vez porque nunca aprendí de otra manera. Tal vez por equilibrio o tal vez porque siempre he sido así. O tal vez no hay explicación.Siempre estoy a un paso o a una caída de algún lado, pero nunca permanezco demasiado en uno. Quizás no me entiendas, a veces yo tampoco lo hago.

Mientras tanto camino.


lunes, 21 de septiembre de 2015

The Past & The Sea...

Últimamente he pensado en el pasado. Tal vez no sea lo más sabio porque siempre he escuchado que el pasado debe dejarse atrás, y que debes de enfocarte en el presente, pero creo que de vez en cuando, se necesita revisarlo, y aprender de él, recodar los buenos momentos. Y es precisamente eso lo que me ha llevado a pensar en el. Quizás a veces debemos volver sobre nuestros pasos y recordar aquello que nos hacía felices, y quizás sea tiempo de volver.

He pensado que me he instalado en una peligrosa zona de confort, que aunque tiene muchas cosas buenas, no termina de hacerme sentir a gusto. Y es en ese momento en el que decides que tal vez necesitas algo nuevo o algo viejo que te haga feliz. Es un tanto complicado. Decidir nunca es sencillo, generalmente te mueves entre "lo que te harías feliz" y "lo que haría feliz a los demás" y aunque también siempre hemos visto que lo primero es lo que debe tomarse en cuenta, lo cierto es que lo segundo nos pisa de cerca los talones y muchas veces se convierte en algo díficil de manejar.

Cuando decidí mudarme la primera vez sentí que era una decisión mucho más sencilla. El "olor de la aventura" me empañaba los sentidos y eso me motivaba. Sin embargo, esta vez se me hace más complicado. Esta vez la racionalidad tiene más argumentos. 

La otra vez escribí que el mar me parecía una metáfora de la vida, esta llena de peligro y de aventura, hay infinidad de secretos y de cosas por decubrir. Pero quizás la decisión más díficil sea subirte al barco o contemplar el mar desde la orilla. 


lunes, 27 de julio de 2015

El mar...

A veces cuando salía de mi trabajo me gustaba contemplar el mar. Y uso esa palabra "contemplar" porque mirarlo no es lo mismo. Agitado o tranquilo para mi siempre hay algo misterio en él. Creo que tiene magia.

Sí, el mar es un lugar mágico. Y desconocido. Falta leer los artículos científicos para darnos cuenta que aún guarda muchos secretos, y que tal vez, nunca nos sean revelados.

El mar es poesía. Tiene esa habilidad de convertir lo ordinario en algo poético, probemos con algo sencillo: no es lo mismo decir fumé que fumé cerca del mar. Inmediatamente viene a mí una escena melancólica.

Es un lugar de pasión, de libertad, de aventura y también de miedo. Es indomable.

Me gusta su aroma  tan particular y su brisa, suave. Su combinación de sal y arena. Su tono azul en los días asoleados.

Me gusta como es el escondiste del sol cuando se va a dormir. Y el reflejo de la luna en su superficie.

Cuántos suspiros no ha escuchado el mar? Cuántos besos no habrá visto! De cuántos amantes habrá sido cómplice! Así es el mar.

Me gusta sentir su agua en los pies. Me gusta ver su infinidad en el horizonte.

Me gusta ver mis huellas marcadas en la arena mientras doy un paseo.

Contempla. Siente el mar.


domingo, 12 de julio de 2015

Algún día...

A veces te pierdes en tus pensamientos. Esto me suele ocurrir constantemente porque me considero una persona demasiado analítica. Y a veces eso me aleja del mundo y me lleva hasta un lugar de mi mente en el que me abstraigo. Quizás por eso me gusta caminar por ahí en soledas, lo encuentro curiosamente tranquilizador.  Ese no fue el caso de ayer. Me encontraba en una reunión con mis amigas, y aunque ya somos viejas amigas, la reunión de ayer la sentí como si fuera una de las primeras veces que salíamos, sí es un tanto extraño, pero es que han sucedido tantas cosas. Tiempo, todo al final se resumen en esa palabra.

Miré a mi amiga con su novio, que nos  presentó y debó decir que la veo feliz,  corrección los veo felices, y eso fme hace feliz. El amor se sentia en el aire, como dice la canción. Se estaba consumiendo el cigarro que fumaba cuando me perdí en mis pensamientos.Entonces tuve una de esas raros momentos en los que sientes que todo ocurre en cámara lenta. Noté las manos entrelazadas de mi amiga con su novio y di una calada al cigarro. Mientras el humo se adentraba en mis pulmones imaginé que eso no era para mí, que yo soy tan diferente, que yo persigo la libertad y que eso de las relaciones amorosas no se me da. Yo no me veré así.

Salgo de mi trance y todo vuelve a la normalidad. Cuando ellos se van, mi amiga, OP, la que tiene esa capacidad para leer mis pensamientos, me dice que soy una romántica sin remedio. Ella lo sabe, ella adivina lo que hay en mi mente. A veces creo que tiene el don de la clarividencia. 

Mientras voy camino a casa, una frase pasa por mi mente pero siento una punzada en el corazón: Algún día Haner, al gún día.

jueves, 28 de mayo de 2015

Cigarrettes & Him...



A veces pienso en su existencia. Siendo honesta creo que ultimamente pienso demasiado en su existencia. Lo imagino tomando un café fuerte mientras lee un libro, con gesto concentrado. Lo imagino cuando mis amigas hablan de sus relaciones, y nos imagino haciendo todo tipo de aventuras locas, viajando, peleando, hablando... quizás tal vez sea normal depués de todo, pero me rehuso. Si, a veces pienso en él. Al final del día me siento, enciendo un cigarrillo, y me doy cuenta que soy una chica como todas. Suspiro.

Y es que bien lo dijo Bukowski "encuenta lo que amas y deja que te mate", jamás había escuchado tanta verdad en tan pocas palabras. Pienso en esa delgada línea que existe entre amor y destrucción, entre amar tanto que terminar consumido por eso amor, puede suceder eso? O es algo muy loco? No lo sé.

La soledad me ha vuelto un tanto incrédula en lo que respecta el amor. Estoy segura que en este lapso varias de mis amigas dirán "es por eso que no lo encuentras", y quizás tengan razón. No lo sé.

Le doy otra calada al cigarrillo y pienso que él también fuma, en el amor también hay que compartir ciertos vicios. Pienso en mis amigas casadas, y en las que están próximas a juntarse, y en las que estan comenzando una relación... y pienso que quizás sea tiempo de comprar un perro. Si, lo sé, estoy dramatizando. Quizás también influya eso, el sentirte alejada de tus amistades hace que sientas a la soledad expandirse, poco a poco...y pienso de nuevo en su existencia. Su existencia vaporosa, y pienso en la posibilidad de que no exista, de que sea solo un anhelo, un sueño lejano...

El cigarro se consume y la soledad vuelve a mí.

sábado, 2 de mayo de 2015

Pensamientos revueltos

Ayer me acordé de él. Pero no en un plan romántico ni mucho menos. Una pregunta cruzó mi mente: Lo volveré a ver? Pero ya no con la esperanza de tengamos una historia de amor, sino más bien por curiosidad. Pienso que será de su vida, si es feliz con ella, en qué trabaja, que hace los domingos? Sí todo eso pasa por mi mente. Habrá algunos que me dirán que revise su face, pero no es tan simple, él no es de los que tiene face. Sí, por increíble que parezca. No sé si algún día nos toparemos, ni mi reacción si eso llegara a ocurrir, se lo dejo al destino.

Y hablando del destino, porqué será que vemos señales donde no las hay? y las que son pasan desapercibidas para nosotros. Sí, sé que esto de la interpretación no es nada fácil, y que nunca estaremos 100% seguros de haber interpretado algo bien, pero porqué es tan complicado? Rayos, quisiera que hubiera un curso de verano en el que te ensañaran, sería muy útil. 

Camino a casa, pienso en mi amigo, y en el hecho de que ya no somos amigos. Y cada vez puedo percibir más la fractura entre nosotros, ensánchandose, como esos grandes bloques de hielo cuando se separan y cada uno toma su camino. Cierro los ojos y pienso: él y yo ya no somos amigos. A veces debo recordarme a mi misma que debo usar la conjugación en pasado con respecto a él. Tal vez suene duro decirlo, pero cada vez creo más que nunca lo fuimos. Ambos nos juzgamos demasiado, basándonos en percepciones equivocadas el uno del otro. Eso quiero decir que realmente no nos conocíamos mucho. 

Mi cabeza es un nudo gigantesco que no consigo desenredar aún. No del todo. Pero sé que tengo que hacerlo, es el camino al cambio.