Mostrando entradas con la etiqueta filosofando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofando. Mostrar todas las entradas

martes, 28 de julio de 2020

Preguntas hipotéticas...

Recuerdo que antes, cuando andaba por aquél lugar, me sentía triste. El aire tenía un aire a nostalgia demasiado pesado, pero me he dado cuenta de que no era así. Esa era mi nostalgia. Mientras caminaba por aquél lugar, me preguntaba cuantas veces habías pisado tú aquellas calles. El saber que tus zapatos habían pasado exactamente por aquellos adoquines, aquellas piedras, que habías estado allí en algún momento me hacía sentir realmente triste. Y aún así, deseaba que te aparecieras de la nada, como un fantasma, y que pudiera contemplarte una vez más. Cabe mencionar que eso nunca se cumplió. Era como si me sintieras, pero mientras yo te anhelaba, tu te salvaguardabas de mí. Que irónico. 
Y mientras evocaba ese recuerdo me pregunté que haría si algún día nos encontráramos de nuevo. ¿Actuaríamos como si nada hubiese pasado? ¿ Nos ignoraríamos? ¿Nos saludaríamos cordialmente e intercambiaríamos como nos ha ido en la vida? ¿O simplemente nos saludaríamos desde lejos y dejaríamos que todo lo que vivimos flotará en el ambiente, y por unos instantes estaríamos viviendo ese pequeño microuniverso que es solo nuestro y que nos pertenece? ¿Qué haríamos? 

No lo vida esta llena de preguntas y respuestas hipotéticas, muy pocas veces tenemos la certeza de que las cosas "van bien" y nunca la tendremos sí las cosas pasaron porque "así tenía que ser" o simplemente lo hicieron de acuerdo a la ley de causa y efecto. Lo único que tenemos es una vida llena de hipotésis, tomando decisiones pero nunca sabiendo a ciencia cierta si eso fue lo mejor. Tal parece que a la vida le gusta desvelar un misterio para después sorprendernos con otro.

Yo a veces trato de responder a mis preguntas hipotéticas, como esta, que ha aparecido en mi mente, y me ha hecho divagar un poco. Pintó diferentes panoramas, pero lo cierto es que las cosas nunca pasan como las imaginas, porque hay tantos factores que son ajenos a ti. Y quizás la mera suposición de reencontrarnos no es más que una hipotésis, que quizás nunca se vuelva realidad.

sábado, 24 de agosto de 2019

La narrativa de la vida...


Hace tiempo vi un video en YouTube sobre estas famosas conferencias de TED que me dejó pensando. En ella, la oradora, hablaba sobre como la búsqueda de la felicidad puede llegar a sentirse como algo estresante, o ansioso, en vez de hacernos sentir precisamente eso, feliz. Ella sugiere que hay algo más en esta vida que ser feliz, y eso es hallar el significado de tu vida, y para ellos menciona cuatro pilares "el pertenecimiento, el propósito, trascender y el último es la capacidad de crear historias pero no cualquier historia, sino la historia de tu propia vida". Este último punto es el que me dejó pensando.

Es muy cierto que hay poder en las palabras y en como las usemos, las podemos usar para relacionarnos unos con otros, compartir cosas, y tratarnos con respeto y cariño, pero también las podemos usar para herir, violentar o humillar, a otras personas e incluso esto lo llegamos a aplicar a nosotros mismos. Nosotros somos los encargados de crear la narrativa de nuestra historia, la narrativa de nuestra vida. Siempre he pensando que la vida es un conjunto de anécdotas y hechos que nosotros nos vamos recordando, que nosotros contamos, ya sea a alguien más o a nosotros mismos, y es precisamente esa narrativa la que nos hace sentirnos orgullosos o deprimidos de nuestra vida. Nosotros componemos la historia de nuestra vida y esa historia que nos decimos la que le da sentido a nuestra realidad, y esa realidad la vamos moldeando una y otra vez, con las historias que vamos creando a través de momentos, y las palabras tomar forma en nuestra cabeza. Por eso la realidad es subjetiva. 

No podemos negar el inmenso poder que tiene nuestra mente. Lo que nos decimos a nosotros mismos, es lo que vamos creyendo que somos, y esos pensamientos son los que nos van construyendo o destruyendo. Somos los creadores de nuestras propias historias, y cada quién ve su historia de una manera distinta. 

Pienso en esto porque la vida me ha presentado un cambio, un cambio que no esperaba (aclaro, no es un bb, por si es lo que están pensando) es un cambio laboral que no veía venir y que me ha cimbrado todo. Por el momento me siento dudosa sobre la decisión que tomé, si fue lo mejor o no, y siento un remolino interno. Siento miedo, y tristeza. No he parado de llorar.  Y sin embargo, mientras escribo estas líneas me doy cuenta de que tengo la capacidad de moldear esa historia, de transformarla con mis palabras, de moldear mi realidad. Y también de cambiarla.

Aquí les dejo el link del video por si lo quieren checar: https://www.youtube.com/watch?v=y9Trdafp83U

Me despido con esta frase del filosófo Séneca: "La vida es como una leyenda, no importa que sea larga, sino que esté bien narrada".

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Los gajes del lenguaje...


Oh el lenguaje, esa bella herramienta que nos permite comunicar lo que sentimos  y expresar nuestras ideas, y también tiene ese cualidad inherente para meternos en muchos aprietos. Técnicamente el lenguaje debería simplificarnos las cosas, pero como humanos que somos, nos encanta volverlas más complejas.

Desde que nació Whatsapp, la premisa fue facilitarnos la comunicación y tal parece que aunado en eso le añadimos meternos (si es posible) aún en más embrollo. Pero quizás ni siquiera sea culpa de la aplicación, sino de nuestra forma tan extraña de comunicarnos. Y es que, siempre hay cabida a la interpretación, y es ahí a donde todo se va al carajo.

Y es que a veces hacemos aseveraciones esperando que todos nos entiendan, cuando no es así. Cada quién interpreta de una manera distinta las cosas, y es ahí cuando los problemas pueden empezar. Las discusiones, el debate y la contraposición de argumentos se han vuelto algo muy común ahora con las redes sociales, y es válido, porque todos tenemos la libertad de expresar nuestro punto de vista. Inclusive aquí, en este blog, donde plasmo lo que pienso y quizá las personas que lo lean lo interpretan de manera distinta, aunque siempre procuro expresar lo más claro que puedo mi mensaje.

Pero también nos gusta complicarnos las cosas. ¿Cómo? A veces esperando que las personas "lean entre líneas" o con la famosísimas indirectas. Allí estamos, esperando que ciertas personas cachen lo que queremos decir. ¿Qué hablar claro y directo no es más sencillo? Diría que en estos tiempos no, pero creo que nunca lo ha sido.

Recuerdo que hace un par de años salí mal con un tipo porque de repente todo lo que yo le preguntaba me lo respondía con emoticones, y decía que yo tenía que interpretar lo que él quería decirme. Eso se me hizo una gran tontería así que que dejamos de hablarnos. ¿Siempre me preguntaré porque somos así, tan complicados? No creo que lo sepamos nunca.

Pero aún así que viva nuestro maravilloso lenguaje.

****
He andado corta de inspiración últimamente, pero ya recordé algunas cosas sobre las que quiero escribir, así que espero no tardar tanto en actualizar, pero por si no lo hago les deseo una muy feliz Navidad, inviten al recalentado.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Definiendo el amor




Me han dicho tantas cosas sobre el amor que a veces ya no sé qué creer. Hollywood me ha vendido una idea, quizás demasiado cursi y alejada de la realidad, de lo que significa el amor. La sociedad tiene tantos significados que cambiar de acuerdo a la época que sería muy larga esta entrada si los mencionara todos, sin embargo, al final, lo simbolizan con un matrimonio ideal, en una hermosa casa con dos hijos y un perro. Eso es amor, supuestamente. Luego tenemos a la ciencia, diciéndonos que solo dura un momento y después desaparece el efecto de esas endorfinas. El amor no se encuentra, se construye; reza otra frase. 

Y mientras voy conociendo estas "definiciones" más confundida me hallo. A veces creo que el amor es un concepto vago, demasiado difuso y muy personal. Siguiendo ese razonamiento podríamos decir que existen billones de definiciones sobre el amor, y digo billones porque habló de la población mundial. Quizás algunas de esas definiciones coincidan, pero imagínense encontrar una! Debe ser difícil. Quizá esa sea una de las razones por las que muchas relaciones no funcionan, es complicado llenar el concepto de amor que tiene tu pareja cuando tu no lo sabes de antemano. Y es que cada quién tiene una idea que se ha formado a lo largo de la vida, y que nunca le preguntamos al otro. O si lo hacemos la respuesta suele ser demasiado generalizada, demasiado "mainstream" y pensamos que esa es la "correcta" porque esa es la que todo mundo tiene, y olvidamos ese famoso dicho que dice"cada cabeza es un mundo" y siendo así, entoces, cada quién tiene un concepto distinto del mismo.

Ven? Ya me enredé. Quizás el amor ni siquera debería tener un concepto. Quizá es eso precisamente lo que nos ha metido en todo este embrollo. Los humanos hacemos asociaciones, así es como nuestro cerebro funciona. Asociamos conceptos con cosas, situaciones, lugares y sentimientos. Si me estoy explicando? Nel, ya me hice pelotas. En fin. Resumiendo este intento de entrada, solo puedo decir que quizás deberíamos dejar de conceptualizar el amor .y solo sentirlo, dure lo que dure.

No me hagan caso, a veces me divago. Saludos!

martes, 11 de septiembre de 2018

Aceptación




Ayer fue mi cumpleaños y he decidido entrar a un status que yo llamo de "reinicio". Después de varios sucesos en mi vida, he comenzado a aceptar algunas cosas. Y debo decir que "aceptar" no es uno de mis fuertes. Para los que me conocen, saben que yo tengo control issues. En mi cabeza "tener el control de las cosas" o de las situaciones me hace creer que tengo la certeza sobre algo, y a veces, cuando tengo mis momentos de "iluminación" me doy cuenta de que eso es, un tanto rídiculo, porque creo que la vida es todo menos certeza. Por ahí leí, hace algún tiempo, quién sabe dónde, que quizá la vida sea solo un conjunto de eventos aleatorios y ya, que realmente no todo tiene que significar algo y bla bla bla. Puede ser.... o puede ser que no, y ese es mi punto, no hay certeza sobre nada.

Es entonces cuando me planteo la idea de la aceptación. La idea surgió como un "inception". Y comencé a desarrollar esa semillita. En algún momento de la vida te das cuenta de que debes de aceptar ciertas cosas porqué sin importar cuando desees que fueran como tú quieres simplemente no lo serán. No puedo controlar las infinitas variables que me rodean. Quizá lo único que pueda controlar es mi misma. Los efectos de las causas. 

Es tiempo de aceptar que la vida sigue y que hay que capítulos que se tienen que terminar. Quizás duelan. Quizás dejen un aprendizaje, quizás una cicatriz. Quizás debemos aceptar que hay cosas que están destinadas a no ser. 

La aceptación nunca me ha gustado, porque a mi parecer, raya en el límite de la resignación, y eso es algo que no va con mi ímpetu. No sé, es algo difícil de explicar, pero es como si a veces me moviese en contracorriente. Y sin embargo, aquí estoy, haciendo las pases con el tiempo, aceptando cosas que no eran para mí, personas que ya no pueden estar conmigo aunque yo lo quisiera, cerrando etapas que fueron un gran aprendizaje pero a las que ya no debo regresar. Es tiempo de aceptar y moverme en otra dirección. Abrir nuevas puertas.  

Quizás sea tiempo de desprenderme de esa idea de la certeza. Porqué, la vida no es una certeza, quizás la vida, como dijo Calderón de la Barca , la vida es sueño.