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sábado, 13 de octubre de 2018

La otra versión de mí...


La otra versión de mí te quería.
La otra versión de mí justificaba todo lo que hacías. Incluyendo aquellas cosas que me lastimaban.
La otra versión de mí creía en ti.
La otra versión de mí confiaba en ti.
La otra versión de mí aceptaba tus defectos.
La otra versión de mi siempre busco entenderte.
La otra versión de mí regresaba a ti, aun sabiendo que no era lo mejor.
La otra versión de mí no entendía razones.
La otra versión de mí creía en que podías llegar a ser un mejor hombre.

La otra parte de mí se ha ido. Ha dejado de existir.
Y con ella te has ido tu también.
Y esta nueva versión de mí, ya no es lo que era.
Ese es el poder de la transformación.
Cada vez que nos rompemos tenemos la oportunidad de reconstruirnos en alguien diferente.
Más fuerte, menos crédula.
Más determinada, menos vacilante.
Más valiente, menos temerosa.

Y así vamos caminando por la vida,
recogiendo los pedazos que nos quedan
y transformándolos en una nueva de existir.

****
Con dedicación especial para S, que sé que atraviesa un momento difícil, pero sé que saldrá adelante. Transformada.


martes, 11 de septiembre de 2018

Aceptación




Ayer fue mi cumpleaños y he decidido entrar a un status que yo llamo de "reinicio". Después de varios sucesos en mi vida, he comenzado a aceptar algunas cosas. Y debo decir que "aceptar" no es uno de mis fuertes. Para los que me conocen, saben que yo tengo control issues. En mi cabeza "tener el control de las cosas" o de las situaciones me hace creer que tengo la certeza sobre algo, y a veces, cuando tengo mis momentos de "iluminación" me doy cuenta de que eso es, un tanto rídiculo, porque creo que la vida es todo menos certeza. Por ahí leí, hace algún tiempo, quién sabe dónde, que quizá la vida sea solo un conjunto de eventos aleatorios y ya, que realmente no todo tiene que significar algo y bla bla bla. Puede ser.... o puede ser que no, y ese es mi punto, no hay certeza sobre nada.

Es entonces cuando me planteo la idea de la aceptación. La idea surgió como un "inception". Y comencé a desarrollar esa semillita. En algún momento de la vida te das cuenta de que debes de aceptar ciertas cosas porqué sin importar cuando desees que fueran como tú quieres simplemente no lo serán. No puedo controlar las infinitas variables que me rodean. Quizá lo único que pueda controlar es mi misma. Los efectos de las causas. 

Es tiempo de aceptar que la vida sigue y que hay que capítulos que se tienen que terminar. Quizás duelan. Quizás dejen un aprendizaje, quizás una cicatriz. Quizás debemos aceptar que hay cosas que están destinadas a no ser. 

La aceptación nunca me ha gustado, porque a mi parecer, raya en el límite de la resignación, y eso es algo que no va con mi ímpetu. No sé, es algo difícil de explicar, pero es como si a veces me moviese en contracorriente. Y sin embargo, aquí estoy, haciendo las pases con el tiempo, aceptando cosas que no eran para mí, personas que ya no pueden estar conmigo aunque yo lo quisiera, cerrando etapas que fueron un gran aprendizaje pero a las que ya no debo regresar. Es tiempo de aceptar y moverme en otra dirección. Abrir nuevas puertas.  

Quizás sea tiempo de desprenderme de esa idea de la certeza. Porqué, la vida no es una certeza, quizás la vida, como dijo Calderón de la Barca , la vida es sueño.