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domingo, 27 de febrero de 2022

Período de ajuste

Oigan, ¿no les ha pasado que a veces su vida cambia tan rápido que sienten que aún no se han acoplado un cambio cuando ya están sucediendo otros y todo se va superponiendo? Dios, pero que pregunta tan larga hice, es tan antipedagógica que hasta parece que no soy profesora. En fin, si la respuesta es si, supongo que me entienden, si la respuesta es no, pues que chido que su vida sea tan tranquila.

Aunque todos los cambios se han sucedido demasiado rápido debo decir que todos han sido producto de mis decisiones, así que técnicamente no debería quejarme o estar tan sorprendida, pero aun así no puedo evitar esto último. A veces se me hace un tanto inverosímil, y hasta surreal, pero eso si, lleno de nuevas aventuras. No cabe duda que uno siempre termina tragándose lo que alguna vez dijo (dije).

Algo que si debo decir, es que todos estos cambios, me están enseñando muchas cosas nuevas, cosas que nunca imaginé que haría o que aprendería, y también están haciendo mucho más feliz mi estancia en el lugar donde me encuentro, quizás eso era lo que necesitaba, un cambio de perspectiva, el recordatorio de que la felicidad se haya en todas partes, solo que a veces nos rehusamos a encontrarla. O al menos así me parece. 

Aún no se como todo esto me cambiará, porque sé que lo hará, ni tampoco sé como terminará, lo que si sé es que estoy en un período de ajuste que a veces me parece tan sencillo y otras veces me deja exhausta. Supongo que es parte del proceso. Hasta aquí me reporte. Saludos a todos.✌

sábado, 20 de noviembre de 2021

Las amistades rotas: parte 2

Tengo una pregunta para ustedes: ¿Pueden ser tus amigos seguir siendo amigos de personas con las que tu ya no hablas? Antes de que respondan, creo que necesitamos un poco de contexto, así que aquí va. Hace unos días una amiga me contó que ya no se lleva con una de sus amigas porque le sigue hablando a su ex-pareja.  Quizás pudiera parecer que hay un interés amoroso por parte de la amiga allí, pero yo que conozco a ambas, debo decir que yo no notó eso. Escuchando a ambas partes, creo que cada una tiene un punto pero yo prefiero mantenerme al margen, porque sinceramente no es asunto mío, eso sí, ya estuve en una situación similar. Vamos a desmenuzar esto un poco más con base en mi propia experiencia.

Hace un par de años tuve un enfrentamiento con un amigo (de hecho llegué a escribir sobre ello en el blog)  y  dejamos de hablarnos. La verdad es que en ese momento, estaba muy enojada y estuve a nada de pedirle a mis amistades (amistades que él conoció gracias a mí, y si pueden leerlo con el tono que quieran) que también dejaran de hablarle, como "un acto de solidaridad hacia mi" obviamente. Sin embargo, nunca me atreví a hacerlo porque me parecía una actitud infantil. De esos tiempos en que vas a la primaria y hacías el tan famoso "córtalas y pégalas" (traducción: dejar de juntarte con alguien/ volver a llevarte con alguien), así que aunque me molestaba que le siguieran hablando decidí que al final era su decisión. Aunque a veces hasta el día de hoy, muy de vez en cuando eso aun me molesta, pero trato de trabajar en ello.

Ahora vamos a la otra cara de la moneda. Hace tiempo, también, estuve metida en la ruptura amorosa de dos amigos. La verdad es que aunque no quería meterme en eso, como conocía ambos, me tomaron como su paño de lágrimas y se desahogaban conmigo. Escucharlos era doloroso y a veces ya no sabía que aconsejarles sin dañar otro, o sin echar de cabeza al otro. Fue una situación muy complicada. Observar una relación en las que las personas se están dañando es muy frustrante. Terminaron y mi amigo me dejó de hablar porque dijo que yo había tomado el lado de mi amiga. La neta yo pudiera decir en mi defensa que, trate de mantenerme al margen lo más que pude, pero quizás sin percatarme, o por alguna cosa que dije y que el interpreto de alguna manera, pues piensa que yo yo tome el bando de ella. Allí esta lo malo de involucrarte en ese tipo de cosas, con alguna terminas quedando mal. Hasta la fecha, el chavo sigue sin dirigirme la palabra, y de alguna manera lo entiendo y no lo culpo por ello, tampoco es algo que me moleste. Simplemente creo que desde su perspectiva tuvo motivos para dejarme de hablar y su sentir es válido.

¿Entonces cual es la respuesta? Yo la verdad es que no sé. Hay muchos factores que pueden influir. Creo que depende mucho de la situación y del agravio que haya ocurrido. Una vez, yo continué hablando con una persona con la que una de mis amigas se peleó y se dejaron de hablar. Mi amiga nunca me pidió que le dejara de hablar a la otra persona, y nunca pareció molestarle que lo hiciera. Sin embargo, en este momento me estoy preguntando, si ella me lo hubiese pedido, ¿lo hubiera hecho? Creo que es una situación bien complicada y que te pone a revalorar a tus amistades. 

Así que como yo ando bien confundida, ando en busca de sabiduría, así que aquí les pregunto como lo hizo EPN, ¿Qué hubieran hecho ustedes?

lunes, 15 de noviembre de 2021

Las amistades rotas

Estos días desde que me ausenté del blog, han sido un poco caóticos, han pasado algunas cosas en las que he tenido que reflexionar, y eso me ha llevado un tiempo. Hoy voy a hablar sobre una de ellas, y es respecto a mis amistades. Como si el 2021 no ha sido lo suficientemente duro, tal parece que ya para cerrar con broche de oro (sarcasmo) mi número de amistades parece ir disminuyendo. Pero a ver, vamos paso a paso. 

Hace poco estuve en un convivio donde se encontraban dos amigos míos. La cosa estuvo así (muy resumidamente). Resulta que mi amiga dijo algo que yo le había contado de manera confidencial que tenía que ver con mi otro amigo. Y pues resulta que ella lo soltó, así de la nada. La neta me molesté mucho, en serio que por mi mente pasó el responder de manera violenta, pero me calmé y dije que eso no estaba bien. Claro que, al cabo de un rato, le dije que no me pareció lo que ella había dicho y que midiera sus palabras. ¿Lo malo? No es la primera vez que lo hace. Desde entonces he reflexionado sobre nuestra amistad, que es lo que nos une, como es ella, como soy yo, los años que hemos durado siendo amiga y los momentos que hemos pasado. ¿Todo ello justifica lo que hizo? No. Y sinceramente me he puesto a pensar si deberíamos continuar esta "amistad" o no. La respuesta, creo que ya la sé, pero a veces todo es un embrollo y hacer las cosas no es tan fácil como pensarlas.

La otra amistad, mi amigo en este caso, sobra decir, que no me ha hablado desde ese día, y lo entiendo perfectamente. De hecho yo tampoco le he hablado y no pienso hacerlo en buen rato, en primera porque la verdad es que me siento demasiado apenada por la situación, y la otra es, porque hay algunas otras actitudes subyacentes de él, que por el momento prefiero no hablar. Quizás a su tiempo. Lo más extraño de todo esto, es que esto que ocurrió, me ha dado una especie de respiro respecto a él, porque creo que, aunque obviamente fue desastroso esto, me hizo reaccionar y pintar un raya que debía haber puesto de antes.

El siguiente caso tiene que ver con alguien que me veía a mí como su "crush" pero que yo siempre he visto como amigo. Supuestamente ya lo hablamos y quedamos que solo seríamos amigos porque, de mi parte, no hay ningún otro interés. Supongo que en el transcurso de los días veremos si eso es cierto.

Y finalmente, tengo a otra amiga, de la que yo, en este caso, me he alejado, y no porque hayamos peleado ni nada de eso, sino que más bien para mí es el hecho de que siento que nuestras vidas han tomado rumbos totalmente diferentes. Me alegra que esté bien y todo, pero al menos por el momento, no siento un inclinación a contarle mis cosas. No sé, tal vez sea algo temporal

En fin, estos son mis casos respecto a mis amistades, a ver que pasa en el transcurso del tiempo. 😩

domingo, 12 de septiembre de 2021

34

Recientemente fue mi cumpleaños, y en esta ocasión, como en otras, no hubo celebración a lo grande (me refiero a una fiesta, sino fue solo una comida y el pastel para continuar la tradición), pero debo decir que tuve una sensación distinta. Mientras iba en el transporte hacia mi trabajo, me puse a hacer una retrospectiva de todas las lecciones que había aprendido en este camino que ya llevo recorrido, y me pude dar cuenta, de que son varias. También pensé en las nuevas lecciones.

Sin duda alguna, desde la pandemia, muchas cosas han sido diferentes. Creo que sobra decir que a todos nos ha afectado de una u otra manera, y nos hemos dado cuenta de muchas cosas. Creo que sin duda alguna, en mi caso, debo decir que ahora soy mucho más consciente de las cosas. A lo largo de todo este tiempo que he tenido que estar aislada, tuve varios momentos de reflexión en los cuales me pegaron varias cosas. Me puse a pensar los momentos en los que me había sentido feliz y trate de desmenuzarlos, de verlos más profundamente para saber que era lo que me hacia sentir feliz. Para algunos puede sonar muy extraño, pero a mi me parece, que en el momento en el que ocurre solo me siento feliz, y después entiendo porque me sentía así. Entonces como buena virgo, trate de buscar una explicación, mucho tiene que ver, como ustedes saben, que yo he lidiado mucho con episodios depresivos, entonces el tratar de entender esos momentos considero que puede ayudarme. 

Creo que una de las cosas que no me percataba, era que a veces (o quizás en varias) no le deba el valor a muchas momentos, sino que me ponía a pensar en lo que podía agregarle más felicidad a algo, y ese "algo" generalmente escapaba a mis manos. Solía pensar "si esto esta bien, pero estaría mejor si...." y entonces había un dejo de tristeza en ese momento. No sé si me estoy explicando bien, pero ahora lo entiendo, o al menos creo entenderlo un poco mejor. 

Entonces ahora que pienso en esos momentos, ya no deseo agregarle cosas, ahora creo que son perfectos así como ocurrieron. Por supuesto que aún necesito trabajar ciertas áreas de mi, pero confío que poco a poco lo iré haciendo, y descubriré nuevas cosas sobre mi misma. 

El camino no ha sido fácil, y ha tenido sus momentos rocosos, difíciles, tristes, amargos, y también ha tenido esos instantes, esos brillos donde todo es perfecto y maravilloso. Siento que he aprendido mucho, y me siento un poquito más sabia, al menos en lo que respecta a mi vida. Veremos que trae este nueva parte del camino que esta por iniciar. Gracias por leer este blog.

domingo, 22 de agosto de 2021

La guerra y la paz

Solía pensar que evitar los conflictos era lo mejor. Y sigo creyendo eso, pero ya no de la misma manera. Voy a explicarme. Me considero una persona pacífica, no me gustan los conflictos e intento evitarlos para que no perturben mi paz mental, sobre todo me refiero a conflictos absurdos que están sujetos a la percepción subjetiva de cada persona. Por ejemplo si tu me dices que un género musical es mejor que otro porque bla bla bla, ok, es algo que ni siquiera voy a discutir. Si crees que los chilaquiles verdes son mejor que los rojos, también esta bien, es tu opinión, son tus gustos, y son respetables, aunque eso no lo hace una verdad universal, aunque estamos tan centrados en nosotros mismos, que creemos que si. Conversaciones ridículas en facebook tampoco las tengo. La gente adora iniciar discusiones estúpidas en facebook y a mí, simplemente no me llama la atención ser partícipe en nada de eso.

Evito todas aquellas discusiones que no me incumben, no hago problemas míos, aquellos que son de otras personas ni suelo meterme en asuntos que no me corresponden. Firmé la paz con mi familia cuando yo acepté que ellos tenían sus ideas (que obviamente no compaginan con las mías) y me mantuve al margen. Mis ideas me las quedó yo, o las comparto con aquellos que tengan la apertura de escuchar una opinión distinta, o similar, según sea el caso. Espero que hasta aquí me haya dado a entender.

Sin embargo, este último año, me ha servido para darme cuenta, de que la paz no siempre se puede mantener con todos. Los problemas surgen y, aunque no te gusten los conflictos, a veces es inevitable sumergirte en ellos, y a veces llega a ser incluso, necesario. Me he percatado, que esto de querer evitar los conflictos suele ser contraproducente, cuando menos, cuando en vez de afrontar el problema o conflicto, huyes de él o lo evitas, y éste en vez de terminar, empeora, y se convierte en algo mucho más grande de lo que era. 

He tratado de trabajar en mi forma de comunicarme. Busco la mejor combinación de palabras que traten de comunicar lo que quiero, para que se entiende de la manera más clara posible, y aún así, me he topado con gente que entiende lo que quiere, y debo entender que eso escapa a mi control. Cada vez que he tenido un desacuerdo o pelea con alguien, trato de resolver el conflicto hablándolo, pero a veces, no se puede solucionar.

También me he percatado de que no afrontar una situación solo crea resentimiento, tristeza, coraje, etc. Muchas emociones negativas que nos van causando daño tanto físico como psicológico, y eso no esta bien, porque tarde o temprano, esas emociones acumuladas buscarán la manera de salir. 

En resumen, no podemos evitar el conflicto pero como dice esa famosa frase "sé selectivo en tus batallas, a veces es mejor tener paz que tener la razón", y estoy de acuerdo. 

lunes, 28 de junio de 2021

Reflexionando sobre la felicidad

 Después de mil años aquí estoy de nuevo. Ya lo había dicho antes, pero por si las dudas lo vuelvo a escribir. De ahora en adelante mis entradas serán espaciadas. No es que antes no lo fueran, pero solía escribir más en este blog, y ahora no he tenido la disposición de entrar y escribir. Hay varios temas que quiero plasmar, pero a veces no me termina gustando la redacción de un post, otras veces tengo la idea pero no la escribo, a veces no me siento preparada para compartir lo que siento, y a veces, simplemente no tengo ganas de escribir. Pero bueno, ese no es es el punto de esta entrada.

Fíjense que ayer tuve un pensamiento bien curioso. No se porqué, ni de donde surgió, pero me puse a pensar en como ha cambiado el concepto de felicidad a lo largo de mi vida. Se me hace raro, que de la nada, mi mente haya decidido que era un buen momento para reflexionar y hacer una retrospectiva de este tema. La mente es un misterio.

Pero bueno, después de toda esa reflexión, decidí que iba a compartirles mi camino en la búsqueda de eso llamado "felicidad". No, esta no es una entrada que te va a decir que pasos hacer para ser feliz, eso es una mierda. No existe tal cosa, aunque yo solía pensar que si, por eso es que les quiero compartir esto. También me servirá a mí, para ver de una forma más precisa, como ha ido cambiando mi manera de pensar. Esto es totalmente subjetivo y solo es mi percepción, así que aquí vamos.

Cuando yo era niña, solía pensar que la felicidad era tener un esposo, casarse, tener dos hijos, una mascota, una casa y un coche. Nada inusual, diría yo, que es un pensamiento típico, considerando mi época, en la que las películas de princesas de Disney ejercían (y lo siguen haciendo, aunque ahora diferente) su influencia en mi infantil cerebro. Yo pensaba que el día que encontrara a mi "príncipe azul", el cual obviamente iba a ser mi primer amor (jajajajaja, que ilusa) mi felicidad sería completa y nos dispondríamos a ser felices por siempre.

Durante la adolescencia mi perspectiva cambió mucho. Las ideas feministas empezaron a entrar en mi mente, dejé de creer en el matrimonio, y pensaba que la soltería permanente y la independencia económica era la epítome de la felicidad. Aclaro que, en ese momento, muchas cosas contribuyeron para que yo pensara así, y también, aclaro que, aunque tenía cierta idea de que era el feminismo, no lo comprendía al 100. Pero bueno, que puedo decir, son etapas.

Durante mi juventud creí que el dinero y el viaje eran la felicidad. Tener una vida desahogada económicamente, permitía acceder a ciertas comodidades que te hacían la vida mucho más fácil y por lo tanto, más feliz. Simple y práctico. El punto era, conseguir un trabajo que pudiera darte eso. Claro, que se me olvidaba que el tercer mundo no esta de nuestro lado. La búsqueda del trabajo perfecto se había convertido en algo muy para mí. Ahora puedo decir que no existe tal cosa, el trabajo, y sobre todo el ambiente laboral en este país, es un mierda, pero bueno. (Perdón si estoy siendo algo cínica pero supongo que es parte de crecer y madurar)

En mi etapa de depresión, solía pensar que yo no estaba haciendo algo bien y que por eso no me sentía feliz. ¿A que me refiero con esto? Yo veía en las redes sociales que la gente era feliz. Todas las fotos siempre eran en lugares súper cool, y todos salían riéndose y pasando un buen rato. Y yo me preguntaba día y noche, porque yo no me sentía así. Feliz. Leí y leí miles de cosas en internet y tomé ciertos cursos que me juraban, ayudarían a encontrar la felicidad. En conclusión, todo era una mierda. Las frases para ser feliz, son solo eso, frases. Y cada vez que encontrabas algo útil. era solo lo básico y las herramientas "premium" costaban mucho dinero. Una estafa.

Me llevo tiempo entender que no había clave para ser feliz. Aunque no les negaré, que hay días en que pienso que a lo mejor si la hay pero no la veo, pero cada vez esa idea va desapareciendo de mi mente. Yo me preguntaba, como lo hacía la gente para estar feliz todo el tiempo, neta, quería saber su secreto. Quería saber como podían postear una foto diaria en facebook o en instagram y ver su sonrisa en la cara. La depresión te hace ver las cosas de una manera bastante rara. Y es que, el secreto es que, hay que saber fingir muy bien.

Después de todas estas etapas que he ido atravesando, me pregunté, Haner: ¿Qué es para ti la felicidad ahora? Me quedé pensando en esto durante un rato mientras veía las pelusas flotar en mi cuarto. Rememoré la última vez que me había sentido feliz, y la última que me había sentido triste. Recordé que ambas estaban sumamente próximas las una a la otra.

Algo que me parece curioso, es lo efímera que es la felicidad. No creo (y esto lo digo a título personal) que se pueda ser feliz, 24/7 los 365 días del año. Somos humanos no robots, y nuestras emociones fluctúan y el mundo fluctúa, y no tenemos control sobre todas las infinitas variables de este mundo. Y si pudiéramos ser felices todo el tiempo, entonces no experimentaríamos otras emociones que nos permiten conectar con otras personas.

Entonces me respondí a mi misma, algo que ya sabía pero que a veces olvidaba, porque la ilusión de la vida virtual es muy cañona. La felicidad son momentos. Momentos efímeros que pueden ser los más simples, o momentos que pueden durar un poco más dependiendo de las variables, pero la mayoría, son momentos cortos. A veces pienso que la felicidad solo son destellos en nuestra vida, que guardamos en nuestra memoria. Rememoré buenos recuerdos.  Experiencias y momentos que me hicieron muy feliz. 

A veces, estos momentos son tan sutiles que nos pueden pasar desapercibidos. Y trato de recordarme eso, al final del día, rememorar un buen momento. Quizás no siempre los haya, pero hay que tratar de percibirlos. Puede ser la comida del día. La vista de algo, no sé, un paisaje, una pintura, el mar, el cielo. Un bonito mensaje. Un aroma. 

A veces estamos tan conectados a nuestro aparato virtual (el celular) que olvidamos que la mejor señal son nuestros sentidos. Deberíamos estimularlos con la vida real y no verlo todo a través de una pantalla. Recordemos que allí todo tiene filtro, y esta editado por un programa. Voltea, y observa una planta, y o el mar, también esta editado, pero por la naturaleza, a la que llevó millones de años perfeccionar ese paisaje, esa planta, el mar. Toca, observa, huele, saborea, escucha. Esa es la experiencia. Allí está.

martes, 5 de enero de 2021

¿Algún día seremos felices?

 Esta no es la entrada que tenía pensada publicar, pero la neta quiero compartir con ustedes esto que traigo atorado en la mente. El tema surgió derivado de una conversación que tuve con una amiga, y fue complementado sabiamente ayer con OP en una plática nocturna que diría yo, fue muy productiva. Así que empecemos.

La platica surgió de que una amiga que me estaba diciendo, en pocas palabras, que no se sentía  feliz con su vida en este momento, no sentía que la llenaba y se sentía un tanto deprimida. A ojos de la mayoría de las personas, inclusive yo, le dije que tenía todo lo que la mayoría de las personas desea tener, quizás no como ella quisiera, pero de una u otra forma lo tenía y que pensará en ello en vez de enfocarse en el hecho de que las cosas no estaban como ella quería. Debo decir que mientras estas palabras salían de mi boca, rebotaron en mí de una manera estrepitosa. Fue entonces que me surgió todo este debate mental, la eterna pregunta existencialista de ¿podemos algún día ser felices?

Esta pregunta ha sido respondida por muchos filósofos a lo largo del tiempo, así que si quieren algo más coherente, los invito a leer sus interesantes y un poco enredadas teorías, porque aquí solo van a encontrar mi opinión, lo cual ya sabemos que puede ser completamente errónea y que esta basada en mi punto de vista. Siempre he pensado que los humanos somos bien curiosos, por decir lo menos, porque aunque tengamos todo aquello que "en teoría nos debería hacer feliz" por alguna extraña razón nos obsesionamos con aquello que no tenemos. Y esto me causa bastante revuelo porque creo que todos llegamos a pasar por eso. Fue entonces que me puse a pensar en mi amiga, y en como a mis ojos ella tiene todo lo que se necesita para ser feliz (aclaremos desde ahorita, que hay muchas cosas mal en esta oración, pero eso es tema para otra entrada) y me doy cuenta de que esa es mi perspectiva. Hice el ejercicio de tratar de ponerme en los zapatos de ella, y me di cuenta de que, a sus ojos, ella podría, hasta cierto punto, querer algunas cosas que yo tengo y que en teoría, también, deberían hacerme feliz.

En ese momento me di cuenta de que los humanos tenemos problemas psicológicos cañones y que nos la pasamos, tristemente, añorando otras vidas, cosas que se ha acentuado más por las benditas redes sociales. A veces creo que es hasta dañino la cantidad de tiempo que pasamos en Instagram mirando y admirando la vida de las demás personas. 

Constantemente olvidamos que la vida esta constituida por pequeños momentos, y que esos momentos son fugaces, pero que hacen que la vida valga toda la pena del mundo mundial. Hay veces en que he llegado a pensar que mi vida es demasiado aburrida, simple, y sin sentido, y es extraño pensar que puede haber alguien que quisiera estar en mi lugar. Racionalizar eso te pone un poco más las cosas en perspectiva. Pfff.

A veces parece, como si las cosas en verdad se alinearan. Después de tener esa plática con mi amiga que me desató todo este debate mental, vi la película de Soul (que se las recomiendo) y me di cuenta de que en verdad, todos compartimos esa idea de soledad, pérdida del sentido de nuestra vida e infelicidad, es un sentimiento tan universal que simplemente me dejó sin palabras. El ver la película me hizo pensar demasiadas cosas, y recordar otras tantas. 

No sé, quizás las últimas entradas del blog han estado un tanto profundas, pero a veces es bueno hablar de estas cosas. Saludos!

lunes, 21 de diciembre de 2020

La modificación de los conceptos

 A lo largo de nuestras vidas, y conforme vamos pasando por distintas cosas y vamos evolucionando, los conceptos que tenemos  sobre distintos temas van cambiando.  A veces ocurre "algo" que te hace modificar el concepto (o mejor dicho tu propio concepto)  de lo que tu creías o considerabas que así era. Nuestra mente, es tan maravillosa, que el cerebro va recopilando cada día nuevos datos que nos permiten modificar muchas cosas que nosotros ya dábamos por sentado que conocíamos, aunque esto, muchas veces puede ser doloroso, sobre todo cuando va ligado al aspecto sentimental, porque te vas danto cuenta de que lo que antes tu considerabas importante, puede ser que con el tiempo ya no lo sea.

Una de las cosas que se ha modificado para mí, y sobre todo en este año, ha sido el concepto de amistad. Ciertamente mi concepto no es el mismo que yo tenía cuando iba en la primaria, aunque ciertamente también, si se conservan algunas bases, pero antes te peleabas por cosas sin importancias y pensabas que era el fin del mundo, ahora te peleas por cosas que son mucho más complicadas y a veces, si es el fin de esa relación.

A veces me pongo a pensar en como este concepto de "amistad" ha cambiado tanto para mí a lo largo de los años, e incluso a veces, al paso de unos meses. Y es que tanto las acciones que tu haces, como las que hace la otra persona, pueden dar al traste con ese concepto preconcebido que tu tú tenías. Para mí, cada vez que termino una amistad, o lo que yo consideraba una amistad, me hace replantearme ese concepto y me hace redefinirlo para mis futuras relaciones, y también para las presentes. 

Este replanteamiento no es fácil, porque viene acompañado de muchos sentimientos, pero cuando haces una retrospectiva de las cosas, puedes darte cuenta de varias cosas. Creo que definir nuestros conceptos en el ámbito sentimental es sano, nos ayuda a darnos cuenta de nuestros errores y trabajar en ellos, de poder cambiar ciertas actitudes, y de revalorizar nuestros lazos con la demás personas, además de que nos permites establecer límites, lo cual (me he dado cuenta) es esencial y necesario.

Cualquier tipo de relación siempre será complicada, porque siempre tendrá que hacer un proceso de "ceder y aceptar" porque cada persona siempre es diferente, y tiene sus propios defectos y virtudes, y está en cada uno de nosotros el decidir cuales de haces actitudes estamos dispuestos a sobrellevar y cuales no tienen cabida en nuestros conceptos.

Sin duda una de las lecciones más importante que aprendí este 2020.

domingo, 22 de noviembre de 2020

La "diferencia" (no, no es la canción)

 

Pensé que ya había pasado mucho tiempo desde que había escrito y me doy cuenta que han transcurrido solo 20, vaya, que relativo es el tiempo. Desde esa ocasión hasta hoy no había sentido muchos ánimos de escribir porque se han sucedido varias cosas, como una reacción en  cadena, y todo eso ocupaba lugar en mi cabeza y no tenía ganas de ocupar mi espacio en algo más que no fuera en el presente. Sin embargo, estoy aquí, aunque no muy convencida sobre la entrada que escribiré. 

Una de las cosas que han sucedido, fue que tuve una "diferencia" con un amigo (aunque sinceramente no sé si amigo sea el término correcto, pero lo vamos a dejar así). Resulta, y voy a resumir mucho la historia, que en el pasado, yo ya le había comentado que había ciertas cosas que hacía que no iban conmigo, osea ciertas acciones en lo que respecta a nuestra manera de comunicarnos que no me gustaban y que por favor en lo que respecta a mí persona tratara de evitarlas. Si ya sé que uno no va a cambiar a la gente y bla bla bla, pero neta, creo que a veces si alguien te solicita algo, puedes por lo menos intentar hacerlo. En fin, resulta que aquella vez que le dije se indignó pero al final lo arreglamos y todo normal. Llegas a un punto en el que sabes que no puedes cambiar a la gente y solo fluyes con ellas, o te alejas, ambas cosas son aceptables. Bueno yo sobrellevé nuestra "amistad" aunque cada vez menos cosas me parecían, así que comencé a distanciarme un poco (aunque ahora pienso que no lo suficiente).

Sobrellevé y sobrellevé. Yo solía ser de las personas que nunca decía cuando algo me molestaba para no entrar en conflictos, ahora si lo digo para evitar futuros conflictos, pero aceptemos que si no hay cooperación de la otra parte, el conflicto es inevitable. Entonces el fin de semana pasado me harte y le dije una de las cosas que pensaba, obviamente no le pareció y se indignó, me contestó algo que tampoco me pareció y desde ese entonces no hablamos.

No es la primera vez que me sucede, y dudo que sea la última. Creo que a veces pecó de expresar mis opiniones y termino siendo vetada, pero la neta, creo que es porque una parte de mí ya esta cansada de lidiar con ciertas actitudes infantiles, yo sé que nada es 100% maduro (si es que eso existe) pero creo que hay ciertas actitudes que de plano deben quedarse en una etapa mucho más atrás. Creo que inconscientemente, a veces "suelto" lo que pienso cuando ya no estoy con la ganas de seguir invirtiendo mi tiempo en una "amistad" con alguien que no compagino en actitudes, valores, o con apertura a diferentes opiniones. Quizás en esta historia, parezca que la cerrada soy yo, pero créanme que he tenido discusiones con otros amigos y nuestra amistad sigue como si nada, porque ya sabemos que habrá diferencias y que son aceptables.

Sin embargo, con esta persona, me doy cuenta que cada vez que le he expresado mi desacuerdo en algo simplemente se indigna, o ya no quiere seguir hablando; pero cuando he estado de acuerdo con él todo fluía muy bien. Es en ese punto donde cuestiono nuestra "amistad", cuando digo lo que no me parece y me lo tachan de "reclamos", cuando la otra persona solo quiere escuchar "halagos" pero no diferencias de opinión, o cuando cree que lo a mí me molesta no es importante. 

Cuando un recuento de todas estas veces que me ha sucedido algo similar me pregunto si yo soy la villana del cuento. Quizás para ellos sí, y quizás nunca nos entendieron mi forma de ser, ni yo la de ellos. Supongo que no puedes estar en la misma frecuencia con todos. Espero no haberlos revuelto mucho con mi historia. See you next time.

lunes, 2 de noviembre de 2020

Maternity Issues

En las últimas semanas me ha aparecido un comercial en YouTube de manera frecuente, el comercial habla sobre problemas de infertilidad y que puedes hacer. Al principio lo tomé como un anuncio más del montón, sin embargo, cada ves sentía que aparecía más y más y comencé a preguntarme, Universo estás tratando de decirme algo? Así que me he puesto ha reflexionar sobre el tema.

Lo cierto es que cada año que transcurre, siento como el reloj hace tic tac, cada vez más fuerte, y una voz dentro de mi cabeza me pregunta: acaso no quieres tener hijos? Durante los últimos años, la respuesta ha dio un constante "aún no", pero nunca lo he descartado por completo. Y sin embargo, cada vez más seguido escucho a mi mente decir "el tiempo se agota".

Pasado unos días después de mi cumpleaños, me puse a pensar en este tema. Hay varias razones por las que siento que aún no es momento de tener hijos, pero yo siempre he sido de la idea de que querer convertirte en madre debe brotarte de lo más profundo de tu ser, deber ser una fuerza abrasadora que te llene y te haga decir "quiero ser mamá". Sobre todo porque esa decisión, es una de las más importante que puedes tomar en la vida. Porque no solamente va a transformarte a ti, a tu futuro y todo tu entorno, sino que también ahora tienes la responsabilidad de guiar otra vida. Y eso se me hace abrumador. 

Recientemente vi el documental de Paris Hilton, y uno de los temas que ella trata, es precisamente, la maternidad. Ella a su edad tampoco tiene hijos, pero no lo descarta aunque ya no esté tan joven. Eso me hizo preguntarme a mi misma, y si llegó a su edad y tampoco los tengo? Porque seamos sinceros, la edad importa. Y entonces vuelve a sonar e tic tac.

Cuando veo a mis amigas que ya son mamás, pienso en si yo un día seré de "su club", y la verdad es que no tengo una respuesta para eso, no puedo decir si o no porque aun no lo sé. Siempre he pensado que llegará el momento adecuado, pero existe ese momento? He leído mil veces que uno jamás esta preparado para ser padre, y que todo lo aprendes sobre la marcha, y creo que es verdad.

Cuando era muy chica, pensaba que tendría mi familia joven, ya saben, el típico sueño en el que sales de la uni, conoces a tu príncipe azul y te casas, tiene hijos y eres feliz por siempre. Vaya, como ha cambiado eso. Definitivamente las cosas han sucedido bastante diferentes.

Cada vez que me hago la pregunta, hay miles de cosas que me pasan por la cabeza. Termino agobiada y sin una respuesta clara. Creo que por este año esto no sucederá (otra vez) pero quizás algún día.

jueves, 17 de septiembre de 2020

Perder para crecer

 Ostia tío, que la he cagado. Lo digo en castellano, porque suena mucho más dramático y a veces hay que añadir ese toque a las entradas. Pero no en verdad, la he cagado, nada mejor que una lección para iniciar este nuevo ciclo. 

El día domingo me la pasé en el drama total pensando en porque la regué y como pude haberlo evitado. Sin embargo después de haberme pasado todo ese día pensando en esa situación pensé que quizás era mi ultimátum para aprender la lección que no había aprendido. Quizás a veces necesitas perder relaciones para crecer. Por que es cuando la cajeteas que aprendes. Es como darte un golpe que te hace abrir los ojos. 

Si hago una retrospectiva, puedo darme cuenta de que en todas las veces en que perdí mi relación con alguien aprendí una lección valiosa sobre mí. Sin embargo, eso no quiere decir que cada vez que sucede sea menos doloroso y fácil de aceptar, porque nunca sabes que parte de ti es la que vas a desvelar y cual es la lección que vas a aprender. 

Ahora me puedo dar cuenta de en que actué mal y qué es lo que debo de cambiar, aunque esto último es quizás lo más difícil de hacer. También me puse a pensar si podía arreglar y si quería hacerlo. Me disculpé en su momento, pero creo que una parte de mi me dice que ya no quiero retomar esa relación, que es tiempo de dejarla (porque al fin y al cabo no llegaba a ningún lado) y que lo mejor es empezar por mi cambio y avanzar. 

Ahorita entré a una fase de autoaislamiento interno en la que estoy viendo como voy a proseguir o que debo de hacer para modificar algunos comportamientos. 

Espero se encuentren muy bien y nos leemos en la próxima entrada. Saludos!

lunes, 17 de agosto de 2020

Work problems

 Hace unos dos días aproximádamente le comenté a OP que mi trabajo no me gustaba. La verdad me costó mucho aceptar esto pero ahorita estoy en un lapso en el que deseo ser lo más franca conmigo, y la neta es que mi trabajo no me produce felicidad, pero me voy a dar a explicar un poco más. Como sabe algunos, yo soy maestra y me dedicó pues precisamente a eso, a dar clases. Y es precisamente eso, lo que más me gusta de mi trabajo, pero lo que me desagrada a un nivel exorbitante es el trabajo administrativo que ello conlleva. Eso de doblegarte ante un sistema (y sobretodo un sistema educativo fallido, como el de mi país) no es de mi agrado. Aunque llevo poco dentro de este sistema, debo decir que, desde incluso antes, no me agradaba para nada su "metodología de trabajo", y es que si algo he visto, es que parece importar todo, menos, precisamente, la educación.

Me frustra muchísimo el no poder hacer entender a nadie, o a casi nadie, que este sistema no funciona, al menos ya no para este siglo, ni mucho menos para las nuevas generaciones. Aceptemos el hecho de que, el sistema se esta volviendo obsoleto, por no decir arcaico, y que no esta comiendo el mandado. En una era donde parece predominar la tecnología y la ciencia, tal parece que la educación parece rehusarse a seguir el paso. No, no me refiero a que las clases en línea son lo mejor, porque ese tema lo discutiré posteriormente, sino más bien al hecho, de que los aprendizajes y los programas que tienes que enseñarles a tus alumnos parecen sacados de la Edad Media.

Siempre he pensado que nuestro sistema educativo no tiene esencia propia, es más bien, un collage apelmazado de numerosas corrientes y propuestas de otros sistemas, y que falla rotundamente al momento se aplicarlo. Como buena rebelde, yo he buscado la manera, de revelarme contra el sistema, y no, no me refiero a hacer huelga, o un plantón, porque siempre he pensado que la verdadera revolución esta en nuestras mentes. Así que trato de plantear nuevas ideas, o hacer propuestas distintas, todo siempre para escuchar un rotundo no. Es muy difícil luchar contra un sistema que esta demasiado cansado, demasiado corrompido, demasiado fracturado, demasiado cerrado. Es como si cada vez que intentara florecer, lo arrancaran de raíz. Es justo ahí, cuando me doy cuenta de que un sistema que se cierra a las ideas esta completamente perdido, y me da mucha tristeza.

Sé que el trabajo administrativo es necesario, pero a veces parece que se sobrepone a lo que verdaderamente nos atañe que es la educación. La escuela es el lugar donde deben florecer la mentes, las ideas, la creatividad, la imaginación. Son los cimientos hacia una nueva civilización. Pero no, eso no es lo más importante, lo más es importante es llenar tus veinte mil formularios donde te preguntan lo mismo una y otra vez. 

Quizás el problema sea mío, por querer luchar por algo que hace mucho tiempo que nos dejó.

lunes, 13 de julio de 2020

Ya no hablamos

Como ya les había contado en entradas anterioes, este período de aislamiento social me ha puesto en modo reflexivo, y la verdad es que si me ha ayudado a darme cuenta de varias cosas sobre mi misma, y también ha estado modificando mi perspectiva en otras tantas. Una de ellas han sido mis "antiguas amistades", la verdad es que es parte de la vida e ir perdiendo contacto con algunas personas a lo largo del camino, supongo que es normal, porque la vida de cada persona va cambiando, y sus prioridades e ideas también lo hacen. Entonces llega un punto en el que te das cuentas en el que ya no tienen nada en común, y es mejor dar por terminado esas relaciones.

O a lo mejor soy yo, que estoy llegando a un punto de mi vida en la que ya no estoy interesada en invertir en amistades o relaciones que ya no me aporten nada, que no me hagan crecer como persona, o que me motiven, o que den otros puntos de vista. Sinceramente todo eso me da mucha flojera, el invertir tiempo y en energía en personas que no lo valoran o que no le ponen el mismo empeño es al final una pérdida, y no lo digo esto en un modo grosero, sino más bien es un modo comprensivo. Yo creo que en algún momento otras personas han considerado lo mismo conmigo, que nuestros puntos de vista o modo de vida es tan distinto que prácticamente no los culpo por romper relaciones conmigo o dejarme de hablar. Entonces lo que hice fue ponerme a eliminar contactos de mi facebook y de mi celular, algunos me dicen que los deje ahí como bulto, pero sinceramente yo no soy partidaria de eso, A veces la gente se fija en tu vida para tener tema de conversación, y pues eso no esta chido. 

Lo he mencionado mucho en este blog, y cerrar ciclos es un proceso importante que uno tiene que aprender, además de que soy de las que piensan que para que entren nuevas cosas a tu vida, tienes que dejar ir aquellas que ya no funcionan. 

La otra vez me puse a platicar con mis primas, de todo un poco, de política, de anécdotas, del pasado, del futuro y de un sinfín de cosas, y la plática se me hizo tan refrescante, porque eso de estar hablando de chismes o de los mismos temas de siempre se torna aburrido, así que cuando se discuten ideas, se me hace una conversación  más fresca. A veces creo que ya estoy envejeciendo y me estoy amargando. En fin, saludos!

lunes, 1 de junio de 2020

Pensamientos Random

Hoy les compartiré una serie de pensamientos que he tenido a lo largo de esta ya extensa cuarentena, no tienen ningún orden en particular. Lo hago así porque creo que ninguna me inspiró lo suficiente como para hacer una entrada completa.

Me tomé otro break de Facebook
La verdad es que esto cada vez se vuelve más y más constante en mí, sinceramente llega en el punto en el que facebook me parece un tanto "chocante" y lleno de falsedad e hipocresía, no no debería sorprenderme, de todas formas no puedes esperar mucho más. Otra cosa porque la que decidí tomar un descando, es que la verdad, como dice OP, ya estaba publicando puras tonterías y ya empezaba a considerar fb como una especie de psicológo virtual, y la neta, eso no está chido. Entrar a fb a desahogarte no es una buena idea, así que antes de seguir publicando más y más mensadas, decidí que era tiempo de cerrarlo. Solo me quedé con mi fb de trabajo, el cual tengo que tener por obvias razones, pero lo bueno de éste es que me limita (o mejor dicho, me limito yo) a publicar cosas que no sean personales.

Entré en un período depresivo
Esto tampoco es novedad, ya saben que suelo luchar constantemente con mis episodios depresivos, aunque este más bien lo consideraría un período de altibajos. Decidí que también me tomaría un break de WhatsApp y solo hablo con muy pocas personas, y también me limité a subir estados personales (cosa que también ya estaba haciendo, y pues en un momento de lucidez, reaccioné y me dije, que carajos estás haciendo? Así que ahora mantengo conversaciones cortas, o solo me dirijo con aquellas personas que siento la necesidad de conversar y que creo que tendrán la paciencia para escuchar y soportar mi letanía depresiva.

Pensé en mi boda
Jajajajaja la neta no sé que esta pasando, pero supongo que al igual que la mayoría de las mujeres, también de vez en cuando tengo mis ratos en que me gusta imaginar mi boda. Y es que, aunque si me ha pasado por la mente la idea de la gran fiesta, y el beso al atardecer, la verdad es que a veces también me pilla la idea de que me gustaría casarme el día que me brote las ganas de hacerlo, claro y que mi pareja también quisiera, obvio. Pero me refiero a que esas ganas nacieran solitas, que un día por la mañana depertáramos y dijéramos: no te apetece casarte hoy? Ya sé que es una idea loca, porque tienes que hacer ciertos trámites y apartar un día, pero a veces creo que sería una idea divertida.

Pensé en abrir un canal de You Tube
La verdad esta idea aún sigue flotando por mi cabeza, pero no me he decidido a hacerlo. La verdad es que me da pena, pero al mismo tiempo, siento la necesidad de desahogarme e intercambiar ideas con más personas, no lo sé, ya veremos que pasa.

domingo, 26 de abril de 2020

Crisis de la mediana edad


Hace unos pocos días  entré en una "crisis de la mediana edad", y aunque fue un período corto (2 días, efectos de la cuarentena, ya saben) me he puesto a reflexionar en eso. No se porqué, pero hay ciertos períodos en que uno pasa por esto. Lo mío fue repentino, de la nada, mi cerebro comenzó a bombardearme con preguntas y comentarios realmente desagradables: "Qué estás haciendo con tu vida? Mira ya todos los de tu alrededor se están casando y tu no? Porqué? Quizás porque algo está mal contigo, deberías tomar terapia. Tal vez eres muy inmadura, o estás muy gorda. O ya sé, porqué no te haces un examen de fertilidad,quizás no puedes tener hijos y tu ni en cuenta" Pensamientos de este tipo aparecieron en mi cabeza, y me hundieron en una corta depresión. Comencé a hacer una lista mental de todas las cosas que pensaba que estaba mal conmigo, y fue realmente un episodio frustrante. Sin embargo, y para mi buena suerte, comencé a tener mucho trabajo y mis pensamientos comenzaron a enfocarse en eso. Mi mente comenzó a obsesionarse con eso, en vez de atacarme con sus cosas desagradables.

Sin embargo, ayer me agarró el pensamiento reflexivo post crisis. Empecé a preguntarme que era lo que realmente quería. De repente tuve la idea de que quizá me estaba obsesionando demasiado con el "querer ser como todos los demás" y estaba dejando de lado mis anhelos. Aclaro, que no es que no quiera formar una familia o casarme, porque si quiero, pero por el momento no ha llegado la persona con la que quiera hacerlo. Quizás todo esto se despertó, porque ayer estaba viendo un video en el que la chica mencionó una frase que penetró mi mente y me despertó toda esta autoreflexión: "it's not about you, it's about fit" y se refería precisamente a eso, en que muchas veces nos enfocamos en todo lo que esta mal con nosotros pero muchas veces es cuestión de que simplemente con las personas anteriores que lo has intentado y no ha funcionado es porque no encajan. Y eso no se puede forzar.

En cuanto a lo de tener hijos, a veces me entra la preocupación por la edad y todo eso, pero luego me pongo a pensar en que, en este tiempo en el que vivimos, hay muchas formas de tener hijos. Y realmente, yo creo que ese es un sentimiento que te debe de brotar desde lo más profundo de tu ser, porque es compromiso demasiado grande. A mí, en lo personal, no me gustaría ser mamá solo por sentir que debo cumplir con una obligación, sino porque creo que eso te debe brotar con mucha fuerza. Y no sé cuando vaya a suceder eso, quizás mañana, o el siguiente mes, o el siguiente año  ya sienta esa fuerza poderosa que me lleve a convertirme en mamá. Pero no lo sé, aun hay tantas cosas que quiero hacer...

Finalmente, me pregunté: Haner, qué es lo que te motiva a partirte el lomo en ese trabajo que no te gusta del todo? Qué te hace soportar el lugar en el que éstas y que no te gusta? La respuesta fue muy simple, viajar. Eso es lo que prácticamente me hace sobrellevar muchas cosas. Cuando tengo oportunidad, me pongo a planear a dónde será mi próximo viaje, me meto a google y busco todos los lugares que quiero visitar y como llegar a ellos. Incluso en Instagram, en la sección de guardados, almaceno fotos de los lugares que algún día quiero visitar. Me imagino yendo a ellos, la ropa que usaré y las personas que podría tener. Y es que los viajes que he hecho me han cambiado la vida. Creo que una vez que los hago, me pongo a pensar en todas las cosas que aprendí. Viajar es mi gran amor, como lo dijo Liz Gilbert en su famosa memoria, no importa las dificultades que me ponga de por medio, si tengo que levantarme muy temprano, si tengo que dormir muy poco o en lugares incómodos, si implica cansancio... allí estoy, dispuesta a vencer algunos miedos (como volar por ejemplo) con tal de llegar a ese lugar.

Viajar me ha cambiado en muchos aspectos y me ha permitido conocer gente con la que aún mantengo contacto. Gente que jamás habría conocido si nunca hubiese dejado mi zona de confort. Recuerdo que, cuando me fui a vivir a Guanajuato, una de mis alumnas me dijo: Profesora, me alegra que se vaya, pero sé que no volverá a ser igual. Dicen que las personas que se van (de viaje)  nunca son las mismas que cuando regresan. Y vaya que tenía razón.

domingo, 9 de febrero de 2020

Ahoy!


Si han leído las últimas entradas de este blog, saben de sobra que me mudé por causas laborales, y saben también que el lugar dónde estoy viviendo actualmente no me gusta. No daré muchos detalles pero si les puedo decir que me encuentro alejada de la civilización. Donde vivo ahora no hay cine, ni plazas, ni siquiera oxxos, entonces si, llevo meses sin ver una película y he dejado de checar las carteleras porque me deprime. A veces entro en tanta frustración que me pregunto porque carajos sigo aquí o si de verdad el trabajo en el que estoy vale tanto la pena como para seguir en este lugar. Después de que se me pasa, trato de tranquilizarme y pienso en OP diciéndome, que tengo que aprender de esto?

Y es entonces cuando empiezo a buscarle el ojo al gato. Y me doy cuenta de que cada vez que piso mi ciudad, mi pueblo de donde soy, lo disfruto y lo valoro mucho más. Cada vez que voy, que no es tan a menudo como quisiera, me maravillo por cosas que antes ni tomaba en cuenta, el olor de la brisa, la vista del mar, las ondas de calor, la forma en que corre el viento, el cielo azul y la majestuosidad de las palmeras. Todo me parece más colorido, y quiero grabar cada cosa en mi mente. Incluso hacer las cosas más normales que la gente hace me parecen diferentes para mi. A veces me dan ganas de gritarles "hey dejen de de ver sus estúpidos celulares y contemplen su alrededor! Acaso no ven la forma en que el aire agita las hojas de esas palmeras? es un espectáculo maravilloso!" pero me abstengo, y mejor, porque me lo guardo para mi. Compro un chilate y me lo voy tomando por la calle tratando de ver más allá, almacenando en mi memoria las nuevas cosas que tiene mi ciudad para que, cuando me siento desesperada, cierre los ojos y pueda dibujarla en mi mente.

Lo cierto es que, aunque no me gusta el lugar donde estoy ahora, eso no significa que me quede aquí para siempre. Nada es para siempre, y lo único que prevalece es el cambio. Estoy aprendiendo muchas cosas, estoy descubriendo cosas sobre mí que antes no me había percatado, y quizás necesitaba alejarme de todas esas distracciones para poder concentrarme en mí. Quizás en cuanto complete el proceso esté lista para irme, para ya no de nuevo a mi ciudad, porque aunque la quiero y la extraño, el corazón me dice que debo girar el timón. Así que mientras llega ese momento, estoy arreglando el barco, sanando la grietas, ajustando las velas y revisando que quede bien para cuando sea el momento de zarpar.

domingo, 26 de enero de 2020

Tiempo


Vaya ya tenía tiempo que no escribía en el blog, revisando la fecha de mi última entrada, me di cuenta que ya tiene un poco más de un mes. La razón de esto es porque la neta es que no me sentía inspirada, y ya saben que yo necesito sentirme inspirada para sentarme, tomar el teclado y dejar que las cosas fluyan. Pues bien, después de unas merecidas vacaciones, de varios momentos en los que he tenido reflexiones bastante cañonas sobre mi vida que poco a poco les iré compartiendo por aquí, así como también mi momento "Tusa" porque pues la neta es que también me dio la depresión amorosa, pero ya estoy de vuelta. Empecemos con el tema.

Fíjense que en este tiempo que estuve desconectada del blog, y que estuve también en todas estas experiencias que les mencioné arriba, tuve un momento de iluminación, si esos que aparecen de vez en cuando para hacerte comprender ciertas cosas, y en aquél momento que tuve, me hice consciente del tiempo. Sí, así es, suena raro pero aquí les va. El tiempo es un concepto bastante complicado, tanto así, que tiene un sinúmero de definiciones diferentes, y sea religiosa, científica, popular y obviamente tenemos nuestra propia definición personal de este concepto. Entonces, a que me refiero exactamente con que me hice consciente del tiempo? Bueno, desde aquél momento de iluminación que tuve, he pensado que el tiempo de nuestra vida es muy corto. Lo sé, la idea suena bastante básica sacada de una película de Hollywood, pero es que en verdad el tiempo es bastante corto. Esa idea me pegó como un rayo, y me hizo pensar y hacerme consciente de muchas cosas. Me hizo pensar que el tiempo es demasiado corto como para que yo me la pase inmersa en la depresión, que es muy corto para que no disfrute aquellas cosas que me hacen feliz, que es muy corto para que no pruebe nuevas cosas, nuevos sabores. Que es muy corto como para no forjar nuevas amistades, conocer otras ciudades, otras formas de vivir. Que el tiempo es demasiado corto como para atormentarse todo el tiempo por que las cosas no pasaron como tu querías, o porque ahora piensas que si las hubieses hecho diferentes todo sería mejor. Que el tiempo es muy corto como para seguir deprimida por un wey que no me pela. Que el tiempo es muy corto como para no decirle a las personas que las quieres, darles un abrazo, demostrarles tu apoyo y brindarles buenas palabras. Que el tiempo es demasiado corto como para pasartela esperando. Que aunque en este momento no me alegra dónde estoy, es temporal, y que realmente todo cambiar, y cambiaré. Que la vida realmente es un suspiro.

Cuándo esta idea entró en mi cabeza y la procesé realmente me cayó el veinte. Y me di cuenta de que he desperdiciado tiempo, tiempo muy valioso, en cosas sin sentido y en otras que no lo merecían tanto. Entonces poco a poco he ido haciendo algunos pequeños ajustes a mi vida. Tratando de ponerme algunos retos, dándome la oportunidad de aventurarme en cosas que quizás parezcan muy sencillas, y formando nuevos hábitos. Así ha sido el arranque de este 2020, al cual le tengo mucha fe, porque si algo me ha enseñado la vida es que nada, absolutamente nada, es permanente.

martes, 5 de noviembre de 2019

Versiones de mí...


A veces me pongo a pensar en las versiones de mi misma que he tenido a lo largo de mi vida. A veces pienso en ellas con cierta nostalgia porque cada una fue muy representativa de un período de mi vida. Hay veces, incluso, que me gustaría volver a ellas, pero eso es casi imposible, porque esas versiones de nosotros existieron en algún tiempo por distintas circunstancias, y esas son muy difíciles de volver a repetir.

Pienso en mi versión de puberta, media otaku, a la que le gustaba winnie pooh, hello kitty y demás cosas rosas. De hecho llegué a forrar mis libretas del colegio con estos personajes. 

Pienso en mi versión adolescente, fiel fan de los Backstreet Boys, retraída, callada, nerd. Me negaba a usar vestidos o cualquier cosas que fuera reveladora. A esta edad pasé por mi primera depresión.

Pienso en mi versión universitaria, donde cambié bastante. Me empezaron a gustar las fiestas, me volví darks y sentía una fascinación por el symphonic metal que contrastaba demasiado con el reguetón de aquellos tiempos que bailábamos en las parrandas.

Pienso en mi versión queretana. Quizás la que más me ha gustado y la que más extraño. La gente que me conoció durante esa época me notaba distinta, más aventada, menos temerosa, más feliz. No conocía a nadie cuando me mudé allí y tuve la oportunidad de conocer personas extraordinarias con las que aún tengo contacto. Fue, sin duda, una época feliz, y por lo tanto, me he esmerado en volver a ella, a ser aquella yo, y sin embargo, no he podido conseguirlo. Quizás jamás retorne a esa versión porque como ya lo dije, esas fueron unas circunstancias que ya no se volverán a repetir.

Pienso en mi versión de Guanajuato. Una de la más extrañas de todas. Me sumí en la depresión y fue, en su mayoría una etapa triste, rescato algunos momentos felices pero si hago memoria lo que más permea mis recuerdos es una gran tristeza. Eso sí, aprendí mucho, y no solo sobre Biología, sino sobre la vida y ahora me siento un poquito (muy poquito) más sabia.

Y esta mi versión actual, la que aun no sé como definiría porque las circunstancias apenas están moldeando esta yo que está en construcción. Aún no se como será y como la recordaré en el futuro, por el momento les puedo decir que a veces, esta versión, es increíblemente impaciente y desesperada, y al mismo tiempo, eso mismo me empuja a buscar múltiples opciones y a buscar como moverme del lugar donde estoy.  Quizás estas circunstancias moldeen una yo muy diferente a las otras anteriores, pero no lo sé todavía.

Y aquí esta el recuento de las versiones de mi misma, quizás no sean todas, pero si las que más recuerdo. Las futuras versiones son un misterio, pero tal vez un día, hagamos una segunda parte de esta entrada.  Hasta que mi reporte.

sábado, 12 de octubre de 2019

La charla


La semana pasada un amiga me presentó a un amigo de ella y tuvimos una charla amena. Estoy descubriendo algunos lugarcillos interesantes en donde estoy viviendo pero aún así no hay mucho que hacer.  Pero volvemos a lo que realmente importa, esa charla.

Lo cierto es que a veces me cuesta creer que ciertas palabras salgan de mi boca y yo no las aplique en mi vida.  Es que es tan irónico. Yo, traté darle un consejo al amigo de mi amiga diciéndole que no se amargara la vida (bueno usé otras palabras pero ya no las recuerdo bien) por cosas que no están en nuestras manos. Que si quería que dicha cosa sucediera él podía hacerlo, aunque no exactamente de la manera en que él quisiera. A ver, creo que no me estoy explicando bien.

El chavo dijo que a él le gustaría tener una familia, pero desafortunadamente le ha ido mal en el amor y no ha encontrado una chava con quién lograr ese sueño. Cuando dijo eso, pude notar que su semblante cambió y que de verdad, eso le generaba cierta tristeza. Me dio cosa verlo así, porque lo entiendo, a mí también me gustaría, y aún así no me he topado con alguien qué quiera lo mismo que yo. Entonces fue cuando le dije que no se agüitara, que mientras llegaba la chica indicada se dedicara a disfrutar su vida porque al final, uno, el tiempo no regresa y mientras puede vivir muchas experiencias, como viajar por ejemplo, y dos, el que nos topemos con "la persona indicada" realmente no depende de nosotros, al fin y al cabo, yo he llegado a la conclusión de que eso es cuestión de suerte. Y aunque duela, así como existe la posibilidad de encontrarlo (a), también existe la posibilidad de que eso no suceda, y que podemos hacer, vivir como amargados? No, no podemos (o no debemos) ser así.

Cuando dije todo eso, algo me golpeó. Fue como si mi propio cerebro me diera un zape y me dijera "ya ves estúpida, sigue tus propios consejos" jajajajajaja. Y es que muchos al parecer han crecido con ese sueño, yo no puedo decir precisamente lo mismo, pero de un tiempo a la fecha si es algo que me gustaría, aunque tal parece que los tiempos han cambiado. Vivimos en una sociedad (jajajaja, lo siento, y eso que ni he visto "Joker") en la que ya no es necesario estar casado o tener una relación para tener un hijo, si es lo correcto o no, o lo mejor, o lo más viable, eso ya es una cuestión personal.

Espero que el chico no se lo haya tomado a mal porque en serio que lo dije en buen plan, es algo que resonó en mi cabeza. En fin, nos leemos pronto.

jueves, 1 de agosto de 2019

Rumbo a mi versión 3.2

Siempre que se aproxima mi cumpleaños entro como en una especie de autoreflexión, aunque este período ya va para largo, creo que desde Mayo entre en esa etapa de reflexionar sobre mi vida. Aunque siento que esta vez se ha tornado muy raro, quizás porque siento como un déjà vu de lo que viví en el 2017, cuando un cambio se aproximaba y sentía como se revolvía dentro de mí. Ahora mismo siento algo de eso, un cambio se aproxima y no me siento muy segura de como me siento al respecto. A veces feliz, a veces triste. A veces simplemente no quiero saber nada de nada.

También, cuando se aproxima me cumpleaños, me da por hacerme cambios de look. Si, ya sé que suena un poco trillado, pero la neta es una especie de ritual personal para dejar lo pasado atrás e iniciar con una "yo" diferente, no se si me estoy explicando, pero bueno. El punto es que se me antoja un cambio de look y puede ser que pronto lo lleve a cabo. También he pensado últimamente en volver a ponerme en contacto con mi lado darks, no es que lo haya dejado, pero a veces me doy cuenta de que me he vuelto un poco más colorida, y pues no se, aunque me gusta experimentar de vez en cuando, creo que esa no soy yo, o quizás es porque también yo me he sentido medio nostálgica depresiva.  Me ando inspirando en los looks de Eva Green (aquí les dejo una foto de ella por si no la ubican --->) y me encanta su estilo medio darks y misterioso (es mi crush, bueno uno de ellos). 

Otra cosa, es que desde hace un par de años (yo diría que tres, para ser más exactos) ya no siento especial emoción por mi cumpleaños. Antes solía ser una fecha que me entusiasmaba y que me la pasaba planeando la celebración, y ahora simplemente ya no planeo nada y si lo hago no me emociona. Tal parece que estos últimos años me he sentido más en depresión por estas fechas que otra cosa. 

En fin, hay muchas cosas en mi cabeza pero no sé cómo unirlas de manera coherente para plasmarlas aquí. Incluso esta entrada quedó toda desparramada, perdonen la redacción all over the place. 
Mientras tanto seguiré en proceso de construir mi versión 3.2, que aun no sé como será. Saludos.