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lunes, 15 de noviembre de 2021

Las amistades rotas

Estos días desde que me ausenté del blog, han sido un poco caóticos, han pasado algunas cosas en las que he tenido que reflexionar, y eso me ha llevado un tiempo. Hoy voy a hablar sobre una de ellas, y es respecto a mis amistades. Como si el 2021 no ha sido lo suficientemente duro, tal parece que ya para cerrar con broche de oro (sarcasmo) mi número de amistades parece ir disminuyendo. Pero a ver, vamos paso a paso. 

Hace poco estuve en un convivio donde se encontraban dos amigos míos. La cosa estuvo así (muy resumidamente). Resulta que mi amiga dijo algo que yo le había contado de manera confidencial que tenía que ver con mi otro amigo. Y pues resulta que ella lo soltó, así de la nada. La neta me molesté mucho, en serio que por mi mente pasó el responder de manera violenta, pero me calmé y dije que eso no estaba bien. Claro que, al cabo de un rato, le dije que no me pareció lo que ella había dicho y que midiera sus palabras. ¿Lo malo? No es la primera vez que lo hace. Desde entonces he reflexionado sobre nuestra amistad, que es lo que nos une, como es ella, como soy yo, los años que hemos durado siendo amiga y los momentos que hemos pasado. ¿Todo ello justifica lo que hizo? No. Y sinceramente me he puesto a pensar si deberíamos continuar esta "amistad" o no. La respuesta, creo que ya la sé, pero a veces todo es un embrollo y hacer las cosas no es tan fácil como pensarlas.

La otra amistad, mi amigo en este caso, sobra decir, que no me ha hablado desde ese día, y lo entiendo perfectamente. De hecho yo tampoco le he hablado y no pienso hacerlo en buen rato, en primera porque la verdad es que me siento demasiado apenada por la situación, y la otra es, porque hay algunas otras actitudes subyacentes de él, que por el momento prefiero no hablar. Quizás a su tiempo. Lo más extraño de todo esto, es que esto que ocurrió, me ha dado una especie de respiro respecto a él, porque creo que, aunque obviamente fue desastroso esto, me hizo reaccionar y pintar un raya que debía haber puesto de antes.

El siguiente caso tiene que ver con alguien que me veía a mí como su "crush" pero que yo siempre he visto como amigo. Supuestamente ya lo hablamos y quedamos que solo seríamos amigos porque, de mi parte, no hay ningún otro interés. Supongo que en el transcurso de los días veremos si eso es cierto.

Y finalmente, tengo a otra amiga, de la que yo, en este caso, me he alejado, y no porque hayamos peleado ni nada de eso, sino que más bien para mí es el hecho de que siento que nuestras vidas han tomado rumbos totalmente diferentes. Me alegra que esté bien y todo, pero al menos por el momento, no siento un inclinación a contarle mis cosas. No sé, tal vez sea algo temporal

En fin, estos son mis casos respecto a mis amistades, a ver que pasa en el transcurso del tiempo. 😩

lunes, 21 de diciembre de 2020

La modificación de los conceptos

 A lo largo de nuestras vidas, y conforme vamos pasando por distintas cosas y vamos evolucionando, los conceptos que tenemos  sobre distintos temas van cambiando.  A veces ocurre "algo" que te hace modificar el concepto (o mejor dicho tu propio concepto)  de lo que tu creías o considerabas que así era. Nuestra mente, es tan maravillosa, que el cerebro va recopilando cada día nuevos datos que nos permiten modificar muchas cosas que nosotros ya dábamos por sentado que conocíamos, aunque esto, muchas veces puede ser doloroso, sobre todo cuando va ligado al aspecto sentimental, porque te vas danto cuenta de que lo que antes tu considerabas importante, puede ser que con el tiempo ya no lo sea.

Una de las cosas que se ha modificado para mí, y sobre todo en este año, ha sido el concepto de amistad. Ciertamente mi concepto no es el mismo que yo tenía cuando iba en la primaria, aunque ciertamente también, si se conservan algunas bases, pero antes te peleabas por cosas sin importancias y pensabas que era el fin del mundo, ahora te peleas por cosas que son mucho más complicadas y a veces, si es el fin de esa relación.

A veces me pongo a pensar en como este concepto de "amistad" ha cambiado tanto para mí a lo largo de los años, e incluso a veces, al paso de unos meses. Y es que tanto las acciones que tu haces, como las que hace la otra persona, pueden dar al traste con ese concepto preconcebido que tu tú tenías. Para mí, cada vez que termino una amistad, o lo que yo consideraba una amistad, me hace replantearme ese concepto y me hace redefinirlo para mis futuras relaciones, y también para las presentes. 

Este replanteamiento no es fácil, porque viene acompañado de muchos sentimientos, pero cuando haces una retrospectiva de las cosas, puedes darte cuenta de varias cosas. Creo que definir nuestros conceptos en el ámbito sentimental es sano, nos ayuda a darnos cuenta de nuestros errores y trabajar en ellos, de poder cambiar ciertas actitudes, y de revalorizar nuestros lazos con la demás personas, además de que nos permites establecer límites, lo cual (me he dado cuenta) es esencial y necesario.

Cualquier tipo de relación siempre será complicada, porque siempre tendrá que hacer un proceso de "ceder y aceptar" porque cada persona siempre es diferente, y tiene sus propios defectos y virtudes, y está en cada uno de nosotros el decidir cuales de haces actitudes estamos dispuestos a sobrellevar y cuales no tienen cabida en nuestros conceptos.

Sin duda una de las lecciones más importante que aprendí este 2020.

viernes, 19 de junio de 2020

Amistad tóxica?

Nada como una salida con tus amigos para agarrar inspiración y escribir en el blog. La verdad es que a veces me da eso que llaman "bloqueo del escritor" y ya no sé que contarles, pero gracias a la salida de ayer creo que tengo algunos temas para próximas entradas. Pero empecemos con lo que me está burbujeando por dentro en este momento. 
Lo que comenzó como una salida normal entre una amiga y yo, terminó en una discusión. No sé si ya lo he escrito antes, pero yo me considero una persona muy pacífica. La neta no me gusta discutir por nimiedades, he llegado a un punto de mi vida en el que valoro mucho mi paz interna y evito meterme en líos absurdos, me he convertido en una persona muy práctica, brindo mi consejo a quién me lo pide y si lo quiere seguir bien, y sino también, sus razones tendrá, y evito asimismo, hacer míos problemas que no lo son. Y es precisamente esto último por lo que la salida terminó en su discusión.

Recuerdo que cuando íbamos en la primaria era muy popular el "córtalas o pégalas" y eso se aplicaba muy a menudo a cuando te llevabas con alguien, que a tus demás amigos no le caían. No te podías llevar con fulanito porque entonces te excluían del "grupito". Pensar que todavía existen ese tipo de actitudes años después se me hace de lo más inmaduro posible. No, no voy a fingir diciendo que todas las amistades de mis amistades me caen bien, pero tampoco las hago elegir entre ellos o yo. Simplemente les pido que respeten el hecho de que si a mi no me cae bien alguien, no me obliguen a llevarme con él. Y la mayoría lo ha entendido.

Sin embargo, tal parece que mi amiga con la que salí ayer no. Por más que intenté decirle que debía separar las cosas y que si una amiga mía no le simpatizaba, lo respetaba, y que ya no hablaría de ella para evitarnos problemas, pero nunca entendió mi punto y siguió despotricando en su contra. Y es que eso de que te pongan entre la espada y la pared, simplemente no me agrada.

Lo único bueno de esta discusión es que me hizo fijar mi atención sobre algunas cosas de mi misma, y que yo también tengo que revisar y meditar sobre ello. Creo que tener un amistad tóxica en por lo menos una de las experiencias que debes vivir en tu vida, y creo que es algo por lo que todos pasamos, aún así, no la creo tóxica, pero quizá en algún momento, cuando ya no estemos alteradas, lo podamos hablar.

martes, 20 de agosto de 2019

BFF


La neta estoy sumamente agradecida por los amigos que tengo. Y es que no puedo dejar de pensar en qué agradezco infinitamente que mis amigos estén ahí en mis ratos depresivos, aguantándome. Porque los que me han acompañado durante estos períodos saben que mi estado de ánimo es pésimo, y que me suelo hundir en ellos bastante cañón, y sin embargo, ahí están, escuchando mi perorata de cosas una y otra vez. Y no solo me escuchan, sino que me aconsejan, o me animan, o me abrazan. No me juzgan. Me muestran que hay más cosas que la depresión. Me terapean, o están un rato conmigo para que no me sienta tan triste. O llaman para checar como estoy, y agradezco que estén ahí, al pie del cañón, acompañándome.  Se la rifan.  Gracias totales.




domingo, 17 de febrero de 2019

A mis amigas


Hoy es día de una entrada cursi. Para celebrar San Valentín, una de mis amigas me hizo una carta metida en un bote con muchos chocolates, bombones y estrellitas, le quedó muy chulo la verdad. Yo como buena grinch que soy, no le regale nada. Cuando llegué a mi casa, me dispuse a leer la carta, y lo que decía me llegó, me llegó tanto que no pude evitar soltar una lagrimita. Le agradezco a mi amiga tan hermoso detalle, yo espero que algún día se me quite lo grinch y le puede regalar algo tan chulo como lo que ella hizo (aunque las manualidades no son mi fuerte). 

Desde ese día me puse a pensar en lo importante que han sido mis amigas en mi vida. La neta es que sin ellas, quizá no hubiese podido salir de los pozos negros en los que me he metido, yo creo que sin su intervención, no sé dónde estaría yo. Con todo y sus regaños, jaladas de orejas y probablemente su desesperación cuando no logran hacer que yo me desmonte de mi burro, les estoy agradecidas por todo lo pacientes, comprensivas y regañonas que han sido conmigo, sé que a veces puedo llegar a ser muy complicada.

Yo soy una de esas personas que les gustaría que muchas personas que he conocido en la vida fueran permanentes. Sin embargo, me he dado cuenta, que por circunstancias del destino, eso no puede ser así, y eso se aplica también a las amistades. He tenido amigas que se presentaron en algún momento de mi vida, y que, por distintas razones perdimos el contacto. Aún así les agradezco ese tiempo que pasaron conmigo, porque creamos recuerdos que permanecerán conmigo.

En serio, soy muy afortunada de tener a estas mujeres en mi vida. Gracias por ayudarme a afrontar las tormentas de mi vida. Siempre las he admirado demasiado. Espero prosigamos juntas en este camino, teniendo más chocoaventuras, apoyándonos y llevándonos hasta que seamos de la tercera edad. 

Gracias totales. 


jueves, 15 de noviembre de 2018

El año de los corazones rotos...


Este ha sido el año de los corazones rotos. Lo digo porque es lo que veo a mi alrededor, salvo por dos amigas, quizás, todo mi círculo de amigas ha pasado por esta difícil etapa. Llámenlo señal o coincidencia, pero es como si todas nos estuviéramos alineando en busca de una mejora personal, de una autosanación, en busca de una mejor versión de nosotras mismas.

Sin embargo, el hecho de ver a chicas tan buenas con el corazón roto me hace cuestionarme a la humanidad misma. El verlas tristes también me pone triste, y el verlas decididas a mejorarse ellas mismas por y para ellas me hacen sentirme motivada y hacerlo también. Y al mismo tiempo me hace reconectarme con esa parte humana que tenemos que nos hace querer compartir con alguien nuestra vida, tener un compañer@ de vida, y construir momentos perdurables. Es algo arraigado que tenemos, que traemos, casi casi biológico.

Creo que fue un año difícil en términos sentimentales, algunas relaciones terminaron y otras no se concretaron. Así es la vida. A veces creo que cada vez que se nos rompe el corazón se nos revela una nueva parte de nosotros mismos, y tenemos ese momento para darnos cuentas y cambiar, o pasarlo desapercibido y continuar igual, eso ya es una cuestión personal.

Ojalá que el siguiente año sea mejor, que no haya tantos corazones rotos. ¡Porque al final que sería de la vida sin esos musos  y que sería de este blog!. En fin, tan solo deseo que el siguiente año encontremos a nuestro Mark Darcy. Cheers!


miércoles, 15 de agosto de 2018

Amistades fugaces...


Voy a empezar diciendo que yo solía ser una persona muy tímida, las relaciones interpersonales y los eventos sociales no solían ser de mi interés, sin embargo, por circunstancias de la vida, cambié mi forma de ser y ahora me gusta entablar amistad (o por lo menos intentarlo) con las personas que se vayan presentando en mi vida, sobra decir que, a veces eso no resulta. 

Creo que cuando inicias una relación, sea la que sea, debes de empezarla con la idea de que va a perdurar porque sino de que rayos serviría, o al menos eso creo. Entonces cuando me topo a alguien, trato de pensar en que podría darse una bonita amistad. Quizás sea una ilusa o una optimista, ya no lo sé. Trato de mantener contacto con esa persona, aunque no siempre podamos vernos directamente, pero si me esfuerzo por no perder la comunicación, claro está, que no todas las personas estarán dispuestas a hacerlo.

He aprendido que, a veces, por mucho interés que tu pongas para mantener una amistad con alguna persona, si la otra no esta interesada, al final no servirá de nada. Y debo entender que la vida es así, que hay personas que no pueden permanecer en tu vida porque no quieren hacerlo, y a veces es mejor tomar caminos separados. Hay amistades fugaces, relaciones que solo duran un período de tiempo porque es parte de la vida, casi un proceso natural.  Estoy entendiéndolo, y no quiero forzar las cosas.

Retomando la entrada anterior, donde expresé que una amiga me comentó que pocas personas me conocen, debo decir que es verdad. Creo que solo los amigos más allegados realmente conocen los diversos matices que nos conforman, y nos aceptan, y no todas las personas pueden hacerlo. A estas alturas de la vida me doy cuenta de que, conforme pasa el tiempo, es más difícil hacer amigos, encontrar personas que compartan intereses o entiendan ciertos puntos de vista, o te acepten como eres o entiendan porque eres así. 

Ahora puedo darme cuenta de que la brecha generacional si pesa y que los treinta definitivamente son iguales a los veinte. Esto no quiere decir que iré con una actitud amargada e indispuesta a conocer gente, aun mantengo mi actitud optimista y espero encontrar gente allá afuera que esté dispuesta (todavía) a construir una linda amistad. Ahora sí pueden llamarme ilusa.

domingo, 24 de junio de 2018

Para O


Hay personas que conoces por un período corto de tiempo y dejan huella en tu vida. Así siento que me paso con O. Hoy desperté con la noticia de que había partido, de qué se había ido a ese lugar etéreo al que todos nos iremos algún día. No podía creerlo. Lo conocí poco, y aun así me dejó una impresión que aún conservo. Siempre me pareció tan vivaz, tan alivianado, disfrutando de las cosas simples de la vida. Lamento que nunca pude tomarme una cerveza con él, que no pudimos discutir sobre política o sobre historia... No puedo creerlo. La vida es, sin duda, un respiro.

Te das cuenta que existen personas que son únicas, que desde que las conoces tienen algo que las hace brillar. Eso era algo que tenía O. Me gustaba leer sus peculiares "Pesadillas" como el las llamaba, y que de vez en cuando me dejara un comentario en el facebook, siempre con su peculiar sentido del humor. Personas como él es difícil encontrar.

Y ahora se ha ido, a emprendido un nuevo viaje. Lo recordaré con su impecable traje y sus lentes oscuros, y con la personalidad tan distintiva que lo caracterizaba. Quizás si sea parte del destino el conocer a las personas, porqué a veces, cuando haces retrospectiva, te das cuenta de todos los eventos que tuvieron que pasar para que se conocieran. Me gustó haberme topado con O. 

Sé que no podrá leer estas líneas, pero aún así quise dedicárselas. Hasta luego O., sé que algún día, al final del infinito, nos volveremos a encontrar. 

miércoles, 4 de abril de 2018

Éramos infinitos...



Estábamos en la cima del mundo, o al menos así me sentía yo. Estábamos en la cima de una montaña contemplando el paisaje. Era lo mas hermoso que había visto en un buen tiempo. Había valido la pena la caminata hasta la cima de aquel mirador. La vista me quitaba la respiración. Frente a nosotros se habría paso la imponente imagen de la sierra queretana con su bella vegetación, el cielo era de un Azul claro, tan bonito que me recordaba al de mi ciudad natal. Nos sentamos y nos perdimos en aquella visión por un rato.
Y entonces K dijo:
-Te traje aquí para que contemples el paisaje, para que veas que hay mas cosas que la maestría. Que hay mucho mas que los desamores. Hay un sinfín de personas y de posibilidades.
Tenia razón. Sus palabras me llegaron justo en el momento indicado. Me recordé a mi misma que al final somos un pequeño punto en el vasto universo, que este maravilloso planeta es muy grande  hermoso como para estar triste todo el tiempo. Era cierto, y aun quedaba tanto por conocer y tanto por sentir.

No voy a negar que no pensé en él porque si lo hice. A veces pienso en que me gustaría visitar todos esos lugares junto a el, pero por alguna razón desconocida, aun no es momento de que llegue a mi vida. Quizás, algún día.
Aunque sentí un poco de nostalgia ante este pensamiento, también me sentí inmensamente agradecida porque he tenido la oportunidad de visitar lugares maravillosos al lado de personas extraordinarias, mis amigos. Pienso en todos los buenos momentos que he pasado con cada uno de ellos y siempre los recuerdo con una sonrisa, y me doy cuenta de lo afortunada que soy por tenerlos. 

Han sido días difíciles, y sino fuera por cada uno de ellos que me han escuchado en mis largas llamadas telefónicas, que han contestado mis mensajes depresivos, que me han echado porras y que me han dado un abrazo no se que haría. Estoy agradecida. Quizás toda la experiencia anterior era necesaria para que pudiera recordar esto. Les agradezco a todos. No se que hubiera hecho estos días sin F y K, que me han visto en mis ratos, muy pero muy malos, y han tenido la paciencia para escucharme y hacerme entrar en razón. Espero aun no pierdan la esperanza en mi.

Quizás las chicas de SATC no estaban tan equivocadas cuando dijeron que los amigos son nuestras almas gemelas y en verdad lo creo. No se si algún día encuentre al "chico de mis sueños", tal vez si o tal vez no, pero he encontrado personas extraordinarias con las que compartir mi vida. Y estoy agradecida por ello.

De vuelta a aquel lugar, en la cima de aquella montaña pensaba que eramos finitos, pero en aquel breve tiempo que estuvimos ahí, como dice Charlie y ahora lo entiendo, juro que éramos infinitos.

domingo, 11 de febrero de 2018

Cuando me vaya


Ayer, mientras caminaba hacia mi casa comencé a pensar en como sería cuando ya no nos viéramos. Que pasaría cuando ya estuviéramos lejos y cada quién continuara con su camino. La vida nunca se detiene y seguramente todo pasará a ser un recuerdo, pero ¿que no sucede así con todo? Quizás la despedida sea dura, y tal vez más cerca de lo esperado, pero así es la vida, llena de desconciertos, de sorpresas inesperadas, de nuevos comienzos y de aventuras que nos aguardan. 

Pienso que, cuando me vaya, me condenarás al olvido y eso, en cierta forma, me hace sentir triste, Y es que ya ni siquiera aplico a un lugar en tu corazón porque ya descubrí que no se puede, ahora aplico a un lugar en tu memoria. 

Pienso también, en que quizá algún día nos reencontremos. Quizá. Entonces seremos diferentes, tal vez, porque no siempre eso sucede, creo que al final el cambio es una decisión personal. Si eres feliz a mí me bastará. El saber que has conseguido todo lo que anhelabas me hará sentir feliz porque sé que tú también lo serás.

Te extrañaré, sin duda lo haré. Sé que al principio, las horas se me harán eternas sin tu presencia, tal como ahora, en este preciso momento, en el que no puedo verte, ni tocarte, ni estar cerca de ti. Sé que el tiempo es relativo, y que las horas sumadas que pasamos juntos jamás me serán suficientes para llenar aquellas en las que ya no estarás, en las que tu presencia será algo lejano.

Me quedaré con el recuerdo de los buenos momentos, los malos sé que los desecharé, dejarán de interesarme, porque de nada sirve recordar aquello que te hace mal, o al menos así pienso. Me llevaré el sabor de tus labios, el recuerdo del roce de tu piel, el sonido de tu voz, pero sobre todo tus inconfundibles e irrepetibles miradas. Esas las guardaré por siempre en mi memoria. Quizás hasta sonría cuando alguien haga algún gesto parecido a los tuyos. 

Al final nada es para siempre, ni nosotros, ni lo nuestro. Al final solo somos instantes que vivimos, y en serio que junto a ti pasé muy buenos instantes. Y si algún día, por azares del destino me necesitas, solo llámame, no importa la hora, estaré ahí. Te extrañaré demasiado, más de lo que he podido expresar en estas líneas.

XOXO,
M. Haner

viernes, 11 de noviembre de 2016

Mujeres complicadas...


Siempre que a una amiga le rompen el corazón no puedo evitar molestarme. Y es qué a veces no puedo entender como pueden dejar a esas mujeres tan maravillosas. Sí, son mis amigas y las veo con ojos de amor, pero es que de verdad creo que lo son.

Siempre he tenido la oportunidad de conocer genial, y eso es algo que agradezco. Sin embargo, creo que he sido muy afortunada en conocer a mujeres que me han demostrado que son fuertes, independientes, trabajadoras, idealistas y con una gran capacidad de amar, eso para mi es maravilloso. Así que cuando hablan del sexo débil siempre me he preguntado de quiénes hablaran, porque ciertamente ese adjetivo no les queda a las mujeres que he conocido.

Quizás, todos estos adjetivos, hacen a las mujeres más complicadas (si de por sí ya lo somos, no sé si de manera natural pero creo que la cultura ha influido bastante) y quizás eso tiende a alejar algunos hombres. Por alguna razón, extraña, parece que no queremos lidiar con lo complicado. Y entonces estas mujeres geniales, maravillosas, están solas. Pero eso no es un defecto ni mucho menos, sino al contrario, la veo vivir felices, disfrutando en verdad sus vidas, persiguiendo sus objetivos, con una actitud entusiasta. Y eso es muy difícil de encontrar.

Sí, es parte de la vida romperse el corazón, y también volverlo a construir. Quizás estas mujeres maravillosas que conozco son demasiado complicadas, pero no me gustaría que cambiaran.  Son mis heroínas.

martes, 4 de octubre de 2016

anairam...


A veces pienso que no sé que haría sin ella.
Sin sus sabias palabras y sus consejos.
Aun recuerdo como nos conocimos, y creo que es un recuerdo que siempre tendré presente.
Hay personas que simplemente cambian tu vida. Hay encuentros que suceden.
Agradezco el que se preocupe por mí y sus mensajes de buena vibra, son detalles que siempre apreciaré.
La admiro porque siempre siempre busca una solución a sus problemas, porque no se deja caer, porque consigue lo que quiere. Porque es fuerte e independiente. Porqué es inteligente.
Porque es un rayo de luz.
Porque pese a las peleas y desacuerdos, seguimos siendo amigas; y porqué pese a la distancia seguimos en contacto.
Por los momentos que compartimos, y las ideas locas que hemos tenido, y que seguramente seguiremos teniendo. Por amable y generosa.
Porqué no sé donde estaría yo sin su apoyo.
Gracias, mil gracias, por tu amistad.


lunes, 14 de marzo de 2016

Apologize...

"No voy a pedirte una disculpa para que te sientas grande" fue la frase que escuché de un conocido mientras manteníamos una discusión. Las palabras me sorprendieron, y un mes después aún siguen flotando en mi mente. Realmente, no he podido comprender que diga algo así, pero también me puso a pensar cuántas personas tendrán la misma idea?

Disculparse no es fácil. Aceptar los propios errores y reconocer que metimos la pata requiere de un gran trabajo de introspección. La mayoría de nosotros no reacciona en el momento cuando cometemos una falta, porque estamos cegados por nuestra propia razón, y requiere de un par de días o a veces hasta años para que llevemos a cabo una reflexión y admitamos que nos equivocamos. Sin embargo, aún cuando hemos realizado esto, no siempre nos disculpamos, y me pregunto a que se deberá?

A nosotros los humanos nos domina nuestra ego, vivimos desde nuestra perspectiva de las cosas, creyendo que siempre (o casi siempre) hacemos lo correcto. Así que cuando metemos la pata nos toma un poco de tiempo procesar la información, aceptarla y pedir una disculpa. Sin embargo, muchas veces pensamos que nuestra equivocación y el admitir ese error hará que la otra persona se sienta más grande, con más razón o creyendo ser mejor personas. Y eso no nos gusta, no nos gusta el sentirnos menos, el sentir que perdimos, el sentirnos menos. Pero esa no es la finalidad de una disculpa, muchas veces herimos a las personas sin estar conscientes de ello, y una disculpa debería buscar la paz entre dos personas. No digo que eso resolverá los problemas que tengan, pero al menos habrá paz.

A veces, sucede que tardamos demasiado, pasa mucho tiempo antes de que aceptemos que hemos cometido un error, y se nos va la vida en ello. Lo descartamos, lo ponemos en un rincón de nuestra mente y lo dejamos allí, para no pensarlo. Pero sabemos que no esta bien. Nuestra mente lentamente nos hace saber que la hemos regado y que debemos disculparnos, pero nuestro ego se interpone y nos hace soltar frases como la que me dijo mi conocido.

Creo que aún nos falta mucho por evolucionar, y por entender tantas cosas. Pero a veces es necesario tomarse un respiro y reflexionar un poco, ver más allá. A veces no disculparnos nos puede costar tanto. No dejemos que el ego nos impida estar con aquellos que queremos o que no podamos vivir buenos momentos por causa del enojo. Lo sé, somos humanos, y nada ni nadie cambia de la noche a la mañana, todo es cuestión de tiempo. 

Pace & love.


lunes, 20 de julio de 2015

La amistad interrumpida...

Todos pensamos que nuestra amistad con todas las personas que tenemos van a durar para siempre, al menos no me ha tocado conocer a alguien con una idea distinta. Sin embargo, es una lección de vida aprender que esto no siempre es así. A veces hay amistades que florecen solo en ciertas etapas de nuestra vida, quizá porqué es, en ese momento, en qué necesitamos apoyarnos o aprender de esa persona y después por cosas de la vida, también, es preciso dejarlas ir.

Con el tiempo aprendemos, que cada persona tiene una definición diferente de amistad. Y es ahí cuando la definición que tenemos vs las que tienen otras personas suelen chocar, y cuando no se encuentra un puento medio, tienden a romperse. Nunca es sencillo, nunca es fácil pero quizá sea necesario.

Dejar ir quizás sea una de las lecciones más difíciles que tenga que aprender el ser humano.

A veces la distancia hace más claras las cosas.
Algunas cosas cambian con el tiempo y otras no.
Algunas amistades pueden enmendarse pero hay otras que habrá que dejar ir.


sábado, 21 de marzo de 2015

Carta a un amigo

Nunca pensé que terminaríamos así.
Pero la vida poco a poco nos va enseñando lo equivocados que estamos. Equivocados sobre las cosas y las personas que creemos conocer. Creí que la distancia nos iba a sentar bien, pero veo como a poco nos vamos desvaneciendo. Nuestra amistad se desvanece.
Me alejé, nos alejamos. Cambiamos. Todo depende del punto de vista. Creo que, al igual que en una relación amorosa, en la amistad la ruptura también es cuestión de dos personas. No se puede echar la culpa a un solo lado.
Me entristece. Solía pensar que tenía al menos un amigo (y lo digo en términos masculinos, porque así es), pero me he vuelto a quedar en ceros. Tal vez estoy siendo egoísta, pero solo puedo percibirme, escribir mi lado de la historia, más eso no significa que tu no tengas tus motivos ni que yo sea dueña de la verdad. Solo estoy plasmando lo que siento.
Siempre he creído que la vida es cuestión de cambios, de evolución, de transformación. Pero que díficil es cuando se trata de personas con quiénes has compartido momentos de tu vida! Dejarlas ir nunca es tan simple como se dice.
Ya lo dijo Cerati en su famosa frase "poder decir adiós es crecer" y crecer nunca es sencillo. Es cambio, es avanzar, es aceptar, construir y a la vez soltar.
Tal vez nunca fuimos realmente amigos, vaya usted a saber! Tal vez esa era mi percepción. Tal vez estaba equivocada. Tal vez...
Quizás para ti yo sea la villana de la historia, pero tan solo somos humanos. 
Nosotros cambiamos, nuestras conversaciones cambiaron hasta convertirse en un aburrido intercambio de monosílabos. Ya no compáginamos, hay algo diferente.
No estoy dramatizando, ya casi llegó a punto de aceptarlo, tan solo es cuestión de tiempo.