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sábado, 12 de febrero de 2022

Adjetivos calificativos

 Hola, aquí reportándome de nuevo. No, no he abandonado mi blog pero simplemente a veces la vida sucede y uno tiene que darle prioridad a otras cosas. Hoy tengo ganas de escribir sobre los adjetivos calificativos, oh sí, esas palabritas que utilizamos para describir algo, o como bien lo dice su nombre para "calificar" algo, ya sea personas, animales o cosas. Oh que recuerdes de mis clases de español de la primaria. En fin, como les decía.

Mientras lavaba los trastes, porque ya comprobé que ahí se dan las grandes reflexiones de la vida, pensé en los muchos adjetivos calificativos que he recibido en mi vida. Algunos buenos y otros malos, como todo en esta vida, y me puse a pensar en aquellos que por una u otra razón han hecho mella en mí. Como diría IR, quizás porque me resonaron. Sin embargo, el día de ayer recibí uno nuevo, uno que no me habían dicho nunca: manipuladora. Y miren, yo he recibido bastantes malos adjetivos calificativos, porque pues uno a veces la caga, pero este mi sorprendió. De hecho, cada vez que me dicen alguno que yo siento que no va conmigo, me quedó en shock y después pienso ¿será? Y eso me pasa con este exactamente. La neta manipuladora es algo que jamás he creído que soy. ¿Qué si quisiera serlo? Ah, esa es harina de otro costal, y si en algún momento he pensado que manipular es una herramienta muy útil para sobrevivir en este mundo de caca.

Entonces,  ¿debería preocuparme el hecho de que este persona piensa que soy una manipuladora? La verdad es que no, la opinión que tengan otros de nosotros no nos define, aunque de vez en cuando si ayuda a ver cosas sobre nosotros mismos que a veces no somos muy conscientes. Sin embargo, a veces, este tipo de opiniones, me hace pensar en mi, en si  realmente seré eso? Y no solo me ha pasado esta vez, sino que en otras ocasiones, sobre todo con mis amistades, me he llegado a preguntar si soy o no soy buena amiga, por ejemplo.  Ese tipo de cosas, debo de aceptar que si me pega. Me gusta pensar que doy lo más que puedo con mis amistades, pero sé que a veces también la cago y eso me pone a reflexionar sobre esa dicotomía.

Quizás le estoy dando muchas vueltas a algo que no lo merece, pero así es mi mente, le gusta andarme provocando haciéndome pensar en este tipo de cosas (gracias TOC, neta). Pero bueno creo que hasta aquí voy a dejar mi post porque tengo que ir a lavar más trastes. A ver que me pongo a reflexionar para que salgan más entradas para este blog. Saludos!

lunes, 20 de septiembre de 2021

What If...?

Han visto ustedes que recientemente Marvel lanzó una serie llamada "What if?" en la cual pasan mundos alternativos donde podemos observar como una simple decisión puede alterar la vida de los conocidos superhéroes transformando por completo la realidad. Si bien es cierto, la idea de los mundos alternativos (o también llamados paralelos) no es novedosa ni mucho menos. De hecho, la hipótesis de los distintos mundos alternativos es algo que propone la Física, propuesta por Hugh Everett y sigue siendo una teoría muy polémica, en la cual siguen debatiéndose los científicos. 

Sin embargo, mientras la comunidad científica se concentra en los cálculos, la literatura la ha aprovechado para crear muchas historias fantásticas y darle rienda suelta a la imaginación, como lo hace, en esta caso, Marvel. Después de haber visto varios capítulos de la serie, comencé a preguntarme como serían mis mundos paralelos, hablo de "mis" porque obviamente pienso en como sería mi vida en estos universos múltiples si yo hubiese tomado distintas decisiones. 

Por nombrar algunos, pienso que existe el mundo donde si termine la maestría, hay otro donde quizás  sea antropóloga y ande metida en las ruinas de alguna pirámide, otro sería aquél en el que ya estoy casada y tengo hijos, y sin duda alguna, me gusta pensar que hay uno donde vive mi versión masculina. Hay tantas ideas que pululan en mi mente y que me hacen pensar en como sería mi vida en esos mundos alternativos. Sin embargo, al final siempre llega la pregunta de ¿seré más feliz en alguno de ellos? La respuesta será siempre una incógnita porque realmente no lo sé. Creo que a veces los humanos solemos pensar que si hubiésemos tomado tal o cual decisión, nuestra vida sería perfecta (cosa que no existe) o que seríamos felices o más felices de lo que somos (cosa que no podemos saber pero que suponemos), pero lo cierto es que aunque nosotros creamos que una decisión diferente podría hacernos más felices, ciertamente no lo sabemos. ¿Sería todo diferente? Probablemente si. Nuestra realidad sería distinta porque la decisión fue distinta, pero una vez más, solo podremos imaginar lo que cada uno de nosotros hubiese hecho, pero seguimos sin conocer el resultado de las otras miles de variables que hay y que no podemos controlar.

Quizás tendemos a romantizar demasiado lo que no fue. Es como una de esas películas, en las que un tipo quiere quedarse con el amor de su vida y siempre intenta salvarla o conocerla en un momento preciso del tiempo y de todas formas nunca terminan juntos. A veces me pregunto si realmente hay cosas "destinadas" a no ser. Ojalá hubiese una respuesta, pero el saberla probablemente nos rompería más de lo que ya estamos. 

En fin, esas son mis divagaciones que tengo cuando estoy atorada en el tráfico y el transporte no pasa. ¿Cómo sería su universo paralelo? 

viernes, 2 de octubre de 2020

¿Porque ya no escribo poemas?

 La neta, la neta nadie me hizo esta pregunta, me la hice yo solita el día de ayer porque recordaba que ya tenía que no escribía un intento de poema. Sí. ya sé que la entrada anterior parece precisamente eso, pero la verdad es que no quedó tan bien, creo que he escrito mejores. 

La respuesta es muy sencilla, porque no tengo un muso. Sí, ya sé, ustedes podrán decir que puedo escribirlos para mi misma, pero siento que no es lo mismo. Por ahí he escuchado que dicen que un escritor, o quizás mejor dicho un poeta, hace sus mejores trabajos cuando esta enamorado o decepcionado, y ahorita no me encuentro en ninguno de esos dos estados. Y es que, no es difícil de notar, que los textos que uno escribo cuando no está bajo la influencia de ninguno de esas sensaciones, los poemas pueden parecer que no tienen tanto sabor, que no saben igual.... no brota con la misma enjundia. 

Así que desde el 2018, creo, no he escrito algo que realmente me flipe. Al menos no en términos poéticos. A veces he intentado regresar a los recuerdos en busca de inspiración, pero al parecer esas cenizas ya se han consumido, ya no hay chispa que pueda avivar esas viejas historias. 

Así que a falta de inspiración romántica, me siento aquí y les cuento sobre mis desdichas, o trato de filosofar o hago una crítica a mi trabajo. No digo que nunca vaya a volver a escribir esos "poemas" sino que por el momento no hay inspiración para crearlos. Es como un carro al que se le ha acabado la gasolina para andar, pero que volverá a caminar cuando le vuelvas a poner. Ok, esa fue una pésima analogía, pero espero que ustedes me capten.

Sé que muchos dirán que hay muchos poetas con versos muy buenos que no tratan sobre el amor, lo cual es cierto, y hay unos geniales, como los de Walt Whitman por ejemplo, pero yo que soy una cursi de clóset necesito de esa inspiración rosa para escribirlos. 

Así que solo queda esperar a que mi yo rosa vuelva de donde se ha ido a vacacionar, mientras tanto seguiremos con este contenido. Hasta aquí mi reporte, saludos.

jueves, 16 de julio de 2020

La familia darks

Cuando me llegan a preguntar como imagino mi futura familia, siempre viene a mi mente una imagen de la familia Addams. Creo que mi respuesta no es para nada una sorpresa, yo que soy darks, imagino una familia darks, y creo que ellos son una representación perfecta. La estética, la casa gótica y el toque de locura creo que reflejan bien lo que yo imagino. Ahora solo falta encontrar a mí Homero, así que dejaré esto por aquí, por si algún día se aparece por este blog y nos reconocemos como amor de nuestras vidas.


            






lunes, 1 de junio de 2020

Pensamientos Random

Hoy les compartiré una serie de pensamientos que he tenido a lo largo de esta ya extensa cuarentena, no tienen ningún orden en particular. Lo hago así porque creo que ninguna me inspiró lo suficiente como para hacer una entrada completa.

Me tomé otro break de Facebook
La verdad es que esto cada vez se vuelve más y más constante en mí, sinceramente llega en el punto en el que facebook me parece un tanto "chocante" y lleno de falsedad e hipocresía, no no debería sorprenderme, de todas formas no puedes esperar mucho más. Otra cosa porque la que decidí tomar un descando, es que la verdad, como dice OP, ya estaba publicando puras tonterías y ya empezaba a considerar fb como una especie de psicológo virtual, y la neta, eso no está chido. Entrar a fb a desahogarte no es una buena idea, así que antes de seguir publicando más y más mensadas, decidí que era tiempo de cerrarlo. Solo me quedé con mi fb de trabajo, el cual tengo que tener por obvias razones, pero lo bueno de éste es que me limita (o mejor dicho, me limito yo) a publicar cosas que no sean personales.

Entré en un período depresivo
Esto tampoco es novedad, ya saben que suelo luchar constantemente con mis episodios depresivos, aunque este más bien lo consideraría un período de altibajos. Decidí que también me tomaría un break de WhatsApp y solo hablo con muy pocas personas, y también me limité a subir estados personales (cosa que también ya estaba haciendo, y pues en un momento de lucidez, reaccioné y me dije, que carajos estás haciendo? Así que ahora mantengo conversaciones cortas, o solo me dirijo con aquellas personas que siento la necesidad de conversar y que creo que tendrán la paciencia para escuchar y soportar mi letanía depresiva.

Pensé en mi boda
Jajajajaja la neta no sé que esta pasando, pero supongo que al igual que la mayoría de las mujeres, también de vez en cuando tengo mis ratos en que me gusta imaginar mi boda. Y es que, aunque si me ha pasado por la mente la idea de la gran fiesta, y el beso al atardecer, la verdad es que a veces también me pilla la idea de que me gustaría casarme el día que me brote las ganas de hacerlo, claro y que mi pareja también quisiera, obvio. Pero me refiero a que esas ganas nacieran solitas, que un día por la mañana depertáramos y dijéramos: no te apetece casarte hoy? Ya sé que es una idea loca, porque tienes que hacer ciertos trámites y apartar un día, pero a veces creo que sería una idea divertida.

Pensé en abrir un canal de You Tube
La verdad esta idea aún sigue flotando por mi cabeza, pero no me he decidido a hacerlo. La verdad es que me da pena, pero al mismo tiempo, siento la necesidad de desahogarme e intercambiar ideas con más personas, no lo sé, ya veremos que pasa.

jueves, 8 de agosto de 2019

A él no le gustas tanto...




Creo que necesito un asesor para estas cosas del corazón. Es que la neta, soy bien p#"!$%* para ese tipo de cosas. Hay veces en que los chicos me "lanzan señales" para decirme que les agrado pero a veces soy tan despistada que no las capto, de verdad, no las capto y suelen pensar que me hago la que no se da cuenta o que soy una mamona que no se quiere dar cuenta (y en verdad que si soy muy despistada, en todos los campos de la vida, pero en fin,  he tratado de estar más alerta con el paso del tiempo, aunque no se si ha funcionado), total, uno siempre queda mal parada. Pero también tenemos el otro punto, en el que me quieren ver la cara de estúpida, y eso pos no esta chido. 

La neta me gustaría tener un amigo, y digo amigo, porque aunque adoro el consejo de mis amigas, creo que los hombres son más fríos a la hora de darte un consejo. Aparte de que ellos conocen las benditas "señales" que se supone yo debo de reconocer, o también les es más fácil decirte cuando  otro hombre te está viendo la cara de estúpida. Porque la neta, las mujeres siempre estamos justificando todo, "que si a lo mejor esto... que si a lo mejor aquello" y quizá siempre lo hacemos por no romperle el corazón a la amiga o incluso a nosotras mismas. 

¿Han visto ustedes la película de "A él no les gustas tanto"? Bueno esa película trata sobre relaciones amorosas, y en una de ellas, hay un tipo que aconseja a una chava, y le dice "este vato la neta no quiere nada contigo" y yo quisiera un amigo así, que me lo dijera. De veras que me ahorrarían bastante tiempo, lágrimas, ilusiones, corajes y hasta corazones rotos. 

Quisiera que llegara mi amigo y me dijera "Ey, reacciona. Lo cierto es que a él no le gustas tanto". En fin,  ojalá un día lo encuentre.

viernes, 31 de mayo de 2019

Esto de stalkear...


La naturaleza humana es bien complicada. Si, ya sé que suena a justificación para toda la entrada, pero en serio que lo es. Y es que esto de "stalkear" (el término que se utilizará en esta entrada se refiere al verbo espiar) es como si lo trajeramos codificado en el ADN. Si, gran parte de los humanos sentimos la necesidad de stalkear a nuestros ex (ya sean amigos, novios, esposos, amantes, o familiares con los que ya no tenemos alguna relación), esto con la finalidad de saber qué es de su vida. Quizás esto se deba, en parte, a nuestra inherente tendencia a aferrarnos a las personas que han sido parte de nuestra vida, o quizás todo sea una construcción social como tantas otras que no sirven para nada. Lo cierto es que, varios de nosotros, de vez en cuando queremos ver en que andan esas personas que alguna vez singnificaron algo en nuestra vida.El stalkear puede estar unido a varias cosas, aunque la mayoría de las veces, se debe a que aun persiste un sentimiento aunado a la persona que queremos stalkear, aunque puede haber otras razones, quizás una sea, nuestra incapacidad para cerrar ciclos.

Cuando yo siento la necesidad de stalkear a alguien, me detengo, y pienso en mis amigos. Sí, como muchas personas, a veces quiero husmear y ver en que andan algunas personas, pero creo que he logrado quitarme ese sentimiento. Aquí les platicaré como lo hago. Como ya lo escribí, pienso en mis amigos. Pienso en que ellos ya no lo hacen (tal vez sí, pero me gusta creer que no), pienso en todas esas personas que ellos llegaron a querer mucho, y qué por muchas razones tuvieron que dejar ir. Pienso en como han superado,  o en el proceso que siguieron para superar, a esas personas, y veo como han podido proseguir con sus vidas. Pienso, en qué, si ellos pudieron  yo también puedo lograrlo. La neta, ese pensamiento, entra en mi cabeza como un rayo de luz, y me evita caer en la tentación.

También, he aprendido a valorar mucho más mi salud mental. Sé que si stalkeo tengo la posibilidad de enterarme de algo que no me guste, o de que algo me rompa el corazón, y ya no quiero hacerlo. No por nada, es bien sabia esa frase que dice "el que busca, encuentra". 

Como ya lo he dicho, dejar ir no es algo fácil, requiere voluntad y también disciplina para poder decir adiós a aquello que ya tuvo su tiempo. Quizás algún día regrese, pero eso no podemos saberlo, y dependerá de cada uno de nosotros, decidir si le damos cabida nuevamente en nuestra vida. Algo que aprendí es a no decir "yo nunca en la vida..." porque la verdad es que no sabemos.

No sé ni porque escribí esto, la neta. Solo sé, que mientras intentaba dormir ayer, me vino a la mente toda esta retrospectiva del stalkeo. Espero a alguien le sirva. En fin, saluditos.

lunes, 6 de mayo de 2019

Algún día seré tierna?


Hace un par de días estaba charlando con mis alumnos, una de las chicas, me dijo que cuando me conoció le parecí tierna, uno de sus compañeros la regresó a ver y le dijo que yo no parezco tierna. El hecho de que yo no parezca tierna es algo que ya me había planteado antes, de hecho, en algún momento de mi vida pensé que el "volverme tierna" le daría un giro de 180° a mi vida, sí, así de intensa me puse. Pero analicemos un poco más la situación.

Los que me conocen fuera de este mundo virtual me han dicho muchos adjetivos calificativos, pero nunca me han dicho que parezco tierna. Algunas personas me han dicho que tengo mucha personalidad, que suelo ser proyectar una imagen un tanto imponente, que me veo mamona, o que me veo ruda, o que tengo mal genio. Eso de primera impresión, al menos, lo han dicho. Para los que leen este blog, seguro ya habrán descubierto que tengo mi lado rosa y cursi, aunque eso  si, eso no suelo mostrarlo tanto en público.

Por la manera en que hablo (suelo ser muy directa en mis opiniones, y si, el sarcasmo es ni segundo idioma) y visto (suelo usar mucho negro pero ese es tema para otra entrada) creo que suelo dar la impresión de ser un tanto "dura". Los que me conocen podrán decir si lo soy o no, pero el hecho es de que, a veces, me han criticado de que ese aspecto es mi "coraza".

Es, en esos momentos, en los que me doy en cuenta en lo mucho que influye el aspecto exterior sobre la opinión que tienen los demás sobre nosotros. Podras ser una persona súper tierna, pero si te vistes bien "darks" o "muy ruda" la personas jamás pensarán que lo eres. Yo he escuchado decir a muchas personas que me veo "muy dominante", lo cual a veces no se que rayos signifique, pero en lo que respecta a mi opinión personal, yo no lo pondría como un adjetivo calificativo de mi persona.

Por momentos, me han entrado las ganas de ser tierna, pero he fracasado rotundamente. Quizás sea el hecho de que cuando intentas ser algo, no te sale de manera natural, y se siente un tanto falso. Si he tenido mis ratos tiernos (aunque por el momento no puedo recordar ninguno) supongo que han sido espontáneos.

La imagen externa juega un papel fundamental en como te percibe la sociedad, que te importe o no eso ya es una cuestión de cada quién, lo cierto es que si queremos modificar la opinión pública de nuestra persona, la apariencia es una de las cosas más determinantes para hacerlo. Yo, hay veces en las que quisiera salir vestida toda de rosa, con un moño en la cabeza, y poner mi mejor gesto tierno, y siento que ni aún así, la gente (ni yo misma) me lo compraría. Quizás simplemente no es lo mío, quizás ese lado de mí esta enterrado en algún de mí y quién sabe si algún día salga en todo su esplendor. 

Aún en las ocasiones en que no me visto de negro parezco tierna. Quizás las pocas personas que me han percibido así sea porque ellas mismas tienen un grado de ternura bastante alto, y muchas cosas se les hacen tiernas, quién sabe. La pregunta aquí es, podré ser tierna algún día?

Hasta aquí me reporte Joaquín.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Los gajes del lenguaje...


Oh el lenguaje, esa bella herramienta que nos permite comunicar lo que sentimos  y expresar nuestras ideas, y también tiene ese cualidad inherente para meternos en muchos aprietos. Técnicamente el lenguaje debería simplificarnos las cosas, pero como humanos que somos, nos encanta volverlas más complejas.

Desde que nació Whatsapp, la premisa fue facilitarnos la comunicación y tal parece que aunado en eso le añadimos meternos (si es posible) aún en más embrollo. Pero quizás ni siquiera sea culpa de la aplicación, sino de nuestra forma tan extraña de comunicarnos. Y es que, siempre hay cabida a la interpretación, y es ahí a donde todo se va al carajo.

Y es que a veces hacemos aseveraciones esperando que todos nos entiendan, cuando no es así. Cada quién interpreta de una manera distinta las cosas, y es ahí cuando los problemas pueden empezar. Las discusiones, el debate y la contraposición de argumentos se han vuelto algo muy común ahora con las redes sociales, y es válido, porque todos tenemos la libertad de expresar nuestro punto de vista. Inclusive aquí, en este blog, donde plasmo lo que pienso y quizá las personas que lo lean lo interpretan de manera distinta, aunque siempre procuro expresar lo más claro que puedo mi mensaje.

Pero también nos gusta complicarnos las cosas. ¿Cómo? A veces esperando que las personas "lean entre líneas" o con la famosísimas indirectas. Allí estamos, esperando que ciertas personas cachen lo que queremos decir. ¿Qué hablar claro y directo no es más sencillo? Diría que en estos tiempos no, pero creo que nunca lo ha sido.

Recuerdo que hace un par de años salí mal con un tipo porque de repente todo lo que yo le preguntaba me lo respondía con emoticones, y decía que yo tenía que interpretar lo que él quería decirme. Eso se me hizo una gran tontería así que que dejamos de hablarnos. ¿Siempre me preguntaré porque somos así, tan complicados? No creo que lo sepamos nunca.

Pero aún así que viva nuestro maravilloso lenguaje.

****
He andado corta de inspiración últimamente, pero ya recordé algunas cosas sobre las que quiero escribir, así que espero no tardar tanto en actualizar, pero por si no lo hago les deseo una muy feliz Navidad, inviten al recalentado.

martes, 2 de octubre de 2018

Modo Sheldon


Mientras ayer platicaba con OP me dijo que me notaba en un mood extraño (lo cual es cierto), tardó unos segundos en encontrar la palabra correcta y entonces me dijo "es que andas muy lógica", y creo que como el 90% de las veces dio en el clavo. Fue en ese momento que pensé, "es cierto". Y entonces decidí escribir esta entrada.  

Desde hace más o menos un año mi lado emocional me dominó. La mayoría de las decisiones que tomé obedecieron mi lado emocional/sentimental más que el racional. Yo no me considero una persona demasiado emocional o sentimental, generalmente, mi lado analítico es el que tiende a ganar, pero por azares del destino, durante todo ese período mi lado racional fue cruelmente ignorado por mí misma. Cada vez que una alarma se encendía en mi cabeza mi lado racional me decía "ya salte, pa' que sigues ahí", mientras que mi lado emocional me decía "alv, total #yolo". 

Hace un par de meses, sin embargo, mi lado racional resurgió de las sombras y volvió para apoderarse de mi cordura, o lo que queda de ella. Le dio una patada en el trasero a mi lado emocional y se sentó en el trono. Me imaginó a ambos tomando un café, y a mi lado racional diciendole a mi lado emocional "¿vez lo que has ocasionado? Por tu culpa tenemos estos resultados" Y no puedo evitar que justo en ese momento sale una imagen de mí en estado depresivo-asqueroso. Entonces mi lado racional mira al otro con aire de autosuficiencia y le dice "time to go, baby".

Y así como así, me encuentro en lo que yo llamo mi "estado Sheldon" (pre-Amy, obviamente). Ahorita mi lado lógico y racional es el dominante, y al igual que Sheldon, no siento particularmente ningún sentimiento (valga la redundancia), es decir, no hay algún sentimiento que me exalte o que sienta en mayor grado que otro. Simplemente omito, en este momento, aquello que no tiene lógica para mí.

La neta no sé si me estoy explicando. En fin, no sé cuánto vaya a durar este estado, o cuando vaya a surgir mi lado emocional de la sombras y venga por la revancha. Quizás cuando encuentre a mi Amy, si es que algún día eso ocurre.  


jueves, 27 de septiembre de 2018

Definiendo el amor




Me han dicho tantas cosas sobre el amor que a veces ya no sé qué creer. Hollywood me ha vendido una idea, quizás demasiado cursi y alejada de la realidad, de lo que significa el amor. La sociedad tiene tantos significados que cambiar de acuerdo a la época que sería muy larga esta entrada si los mencionara todos, sin embargo, al final, lo simbolizan con un matrimonio ideal, en una hermosa casa con dos hijos y un perro. Eso es amor, supuestamente. Luego tenemos a la ciencia, diciéndonos que solo dura un momento y después desaparece el efecto de esas endorfinas. El amor no se encuentra, se construye; reza otra frase. 

Y mientras voy conociendo estas "definiciones" más confundida me hallo. A veces creo que el amor es un concepto vago, demasiado difuso y muy personal. Siguiendo ese razonamiento podríamos decir que existen billones de definiciones sobre el amor, y digo billones porque habló de la población mundial. Quizás algunas de esas definiciones coincidan, pero imagínense encontrar una! Debe ser difícil. Quizá esa sea una de las razones por las que muchas relaciones no funcionan, es complicado llenar el concepto de amor que tiene tu pareja cuando tu no lo sabes de antemano. Y es que cada quién tiene una idea que se ha formado a lo largo de la vida, y que nunca le preguntamos al otro. O si lo hacemos la respuesta suele ser demasiado generalizada, demasiado "mainstream" y pensamos que esa es la "correcta" porque esa es la que todo mundo tiene, y olvidamos ese famoso dicho que dice"cada cabeza es un mundo" y siendo así, entoces, cada quién tiene un concepto distinto del mismo.

Ven? Ya me enredé. Quizás el amor ni siquera debería tener un concepto. Quizá es eso precisamente lo que nos ha metido en todo este embrollo. Los humanos hacemos asociaciones, así es como nuestro cerebro funciona. Asociamos conceptos con cosas, situaciones, lugares y sentimientos. Si me estoy explicando? Nel, ya me hice pelotas. En fin. Resumiendo este intento de entrada, solo puedo decir que quizás deberíamos dejar de conceptualizar el amor .y solo sentirlo, dure lo que dure.

No me hagan caso, a veces me divago. Saludos!

lunes, 20 de agosto de 2018

Y la vida dijo: Te tragarás todas tus palabras....


Si algo he aprendido es que la vida es bien irónica. Tiene una forma un tanto sarcástica de hacerte aprender lecciones, y hay algunas, que aunque en algún momento parecieron difíciles, dramáticas o increíbles, suelen tener ahora un tinte humorístico. Porqué, que acaso la vida no es una tragicomedia?  A veces he llegado al punto de creerlo y aquí les contaré mi triste historia. 

Yo solía ser de esas personas que decía: "Yo nunca jamás en la vida...." (jajajajajaja, ahora hasta me da risa cada vez que semejante frase sale de mi boca). Yo supongo que la vida, específicamente mi vida, se cagaba de la risa cada vez que yo decía semejante barbaridad, estoy segura de que se expresaría como ese famoso meme: Oílaaaaa! 

Y es que, después de una "serie de eventos desafortunados" o más bien de una serie de decisiones nada cuerdas, la vida me hizo tragarme muchas de mis palabras. Haciendo retrospectiva, en esto momento, la mayoría se me hacen patéticas, irónicas y hasta graciosas. Quizás ese era el punto de aquella gran osadía que ahora solo existe en los recuerdos. 

La vida es sabia, y un poco rara también. Quizás, a veces, sea necesario tomarnos una cucharada de nuestra propia medicina para recordar que juzgar no es bueno, porque nunca sabemos si estaremos en esos zapatos. Como dice el refrán, nunca hay que decir, de esta agua no beberé (porque al final terminas atascándote, creánme).

A veces, cuando me pongo a pensar en aquella serie de sucesos que me hicieron tragarme mis palabras, he llegado a creer que era necesario. Ahora pienso en esos recuerdos ya no de manera tan trágica, sino en cómica, como me enseñó a hacerlo mi amado Kundera en "Los amores rídiculos". En algún punto te das cuenta que así es la vida, y que hay cosas que puedes recordar siempre como si fueran tristes o transformarlas en una obra de humor negro. Quizás en algún momento, les comparta cuáles fueron aquellas cosas que yo juraba que nunca haría. 

Voy a terminar esta entrada con esa famosa frase que dice "Yo, nunca, nunca...". Ajam, si claro, escucho a la vida decir de lejos.

lunes, 28 de mayo de 2018

El problema con los "quizás"...




Recientemente leí en el blog Reservado a Quien Corresponda, un escrito titulado "Quizás". Fue entonces que me puse a pensar en los "quizás" y es que creo que en este blog esa palabra ronda continuamente. Los "quizás" duelen, y semánticamente hablando, los pudiéramos situar junto a los "hubiera" o los "tal vez", si ese conjunto de palabras que parecen conjurar una realidad alternativa en la que todo parece mejor.

Y es que los "quizás" reflejan un anhelo de nuestro corazón, un anhelo que nosotros deseamos con todas nuestras fuerzas, pero que parece escaparse de nuestras manos por causas ajenas a nosotros. Los "quizás" son punzadas en nuestro corazón, oraciones con verbos que conjugamos en subjuntivo, deseos que se evaporan en el aire.

Cuando leí aquél texto, me acordé de aquellos musos con los que alguna vez deseé un "quizás", un quizás que nunca se cumplió. Y entonces veo a mi alrededor y veo que cada persona lleva un sinnúmero de "quizás" tatuados en el corazón, no por nada hay incluso una canción que habla sobre ellos (Quizás, quizás, quizás).

Y es que los "quizás" siempre hablan de lo incierto,  de lo que pudo haber sido o de lo que podría ser, y creo que en cierta forma, eso siempre nos causa cierta dolor, angustia, o preocupación. Hablando en términos amorosos, los "quizás" pueden rompernos el corazón.

Los "quizás" también encierran cierto atrevimiento, cierto arrojo, de lanzarnos hacia aquello que deseamos, aunque exista la posibilidad de terminar rotos. El "quizás" es como una frontera entre lo posible y lo imposible, rodeada por todas las posibilidades y las múltiples variables que existen. Lo cual parece un tanto complicado.

Es también una búsqueda, aunque sea una batalla quijotesca, que no nos cansamos de hacer. Es un impulso que nos lleva a buscar una solución distinta, algo que altere nuestra realidad.El "quizás" nos da cierta esperanza, que a veces puede ser derrumbada por una certeza [como aquella que alguna vez te dije: "quizás estaríamos juntos, si tú quisieras" (pero no)].

Quizás sea mejor parar de escribir esta entrada porque siento que deliro. Arre Rocinante.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Malas matemáticas...




Sabía que las probabilidades de que estuviéramos juntos eran bajas. Tan bajas que los especialistas seguro las considerarían nulas. Yo siempre he sido mala para las matemáticas, quizá por eso creí en que podía existir alguna posibilidad. Tonta de mí. Eso me pasa por hacer mal las cuentas. 

Quise sumar 1 + 1 donde nunca hubo otro, donde independientemente de cuanto lo intentara, jamás obtendría el = 2. 
Quise multiplicar lo que teníamos, aunque eso fuera menor que 1. En serio quería, en serio, a veces aún quisiera, multiplicar tu felicidad.
Quise dividir las penas, compartiendo historias, tratando de entender, tratando de llegar a ti.
Quise llegar al límite cuando sabía muy bien que nuestra historia tendía a cero. 
Quise encontrar la raíz cuadrada, a algo que siempre fue imaginario.
Quise encontrar el centro, el radio y hasta el diámetro que nos uniera, pero te decantaste por la tangente. 
Quise encontrar nuestro binomio cuadrado perfecto, más no me quedaba claro que tu deseabas un trinomio.
Quise encontrar nuestro punto de convergencia, sin entender que éramos asíntotas aproximándose al infinito.
Quise sumar, donde solo podía restar.
He ahí mi resultado, el que al final encontré. Donde me resté yo.
Y es que no siempre 1 +1 = 2, pero es tan difícil de entender.
Pero ahora lo entiendo todo. Y te lo agradezco, gracias por enseñarme matemáticas.
Ojalá el amor fuera tan justo como ellas, y menos complicado.
Gracias, por que ahora gracias a ti, ya soy menos mala en matemáticas.


sábado, 19 de agosto de 2017

El delirio pre-treinta...


A días de que se acabe la era de los veinte, no puedo evitar pensar y sentir un sinnúmero de cosas. Y es que a ratos, siento el peso inevitable de los treinta, que se combina con un poco de ansiedad y adrenalina. Quizás me siento así porque se supone que a esta a edad ya deberías tener a la mano una lista con las cosas que (según la sociedad) ya deberías de haber alcanzado. Y por otro lado esa la adrenalina por entrar a una nueva era, donde hay nuevos misterios, y donde me esperan nuevas aventuras. 

Creo que llega en un punto en el cual sientes debes de comenzar de cero otra vez. Comienzas a redirigir tu mente hacía aquellas cosas que quieres y puedes cambiar, y dejar de una vez, aquellas que pese a todos tus intentos y esfuerzos no puedes cambiar.  Es válido cambiar de perspectiva y caminar hacia aquello que te gustaría hacer pero que siempre has dejado de lado porque has puesto otras cosas primero, o porque las circunstancias no te lo han permitido.

Es válido el cambio.  Es válido deshacerse de aquello que ya no necesitas. Es válido comenzar desde la cenizas. Es válido reinventarte y descubrir cosas nuevas sobe ti mismo. 

Donde yo vivo es común escuchar que ya eres muy grande o viejo para hacer ciertas cosas, que ya debes "sentar cabeza" y hacer el papel que te corresponde.  Dejamos sueños y metas por esa idea, por la idea de que, independientemente de la felicidad que nos traiga, debemos cumplir con una responsabilidad que ya se nos fue impuesta.

Tal vez todo esto sea parte de lo que he llamado "el delirio pre-treinta", y quizás sean solo divagaciones.  


jueves, 23 de febrero de 2017

Si te hubiera besado...


Recientemente vi La La Land y debo decir que me encantó. Cuando salí del cine tuve ganas de bailar y cantar, y en los días posteriores me he quedando pensando en algunas de sus escenas, sobre en la última, dónde, spoiler alert, los protagonistas recrean los que pudo haber sido si sus decisiones hubieran sido distintas. Esa escena viene a mí una y otra vez, y entonces la escena se vuelve mía, y es entonces que comienzo a preguntarme que hubiera pasado si aquella noche te hubiera besado.

Que hubiera pasado, si esa noche, yo en vez de pensar en alguien más me hubiese dejado llevar por el impulso de besarte. Que hubiera pasado si en vez de tener el corazón roto, hubiera estado dispuesta a correr el riesgo de besarte, quizás hoy estaríamos caminando de la mano o tal vez vendrías a visitarme de vez en cuando. O tal vez yo iría a visitarte, y tomaríamos un paseo, te abrazaría y continuaría besándote.

Quizás, si te hubiese besado me hubieras escrito una poesía, caminariamos por la playa y nos sentaríamos a contemplar el mar. Quizás iríamos de aquí para allá, viajando de un lado otro, visitando museos, contemplando paisaje, observando pinturas. Quizás nos encontraríamos en un cuarto, leyendo, y yo te observaría por encima de mi novela y sonreiría, tu me besarías y después, después...

Si te hubiera besado te sujetaría junto a mí y contemplaríamos las estrellas, y hablaríamos de un sinfín de cosas. Si te hubiera besado bailaríamos una misma melodía, y después contemplaría tus ojos y me perdería en la galaxia que emana de ellos. 

Si te hubiera besado aquella noche, hubiera notado el sabor del vodka aún fresco en tu boca, y ahora estarías dedicándome canciones. Si te hubiera besado quizás en este mismo instante estuviéramos charlando...

Si te hubiera besado aquella noche no viviría con la angustia de pensar en el sabor de tus labios. Pero aquí estamos cariño, en nuestra propia  La La Land.


lunes, 31 de octubre de 2016

To refill...


Tiene días que no escribo en el blog, y es que he querido estar alejada un poco de mis pensamientos, aunque quizás eso no tenga mucho sentido. El trabajo ha consumido la mayor parte de mi tiempo y energía, así que no le he dedicado demasiadas neuronas a divagar sobre las cosas humanas. 

Escribir no es tan sencillo como parece. El escritor tiene que sentarse y exprimirse, sacarse lo que lleva en la cabeza, y a veces en el corazón, y un sinúmero de formas, después de un tiempo puede considerarse agotador. Escribir no es para todos, aunque siempre hay algo con lo que podemos contribuir. Mi desapego hacia el teclado se debe también a la falta de inspiración, he vagado por muchos pensamientos pero ninguno me ha llevado a ningún lado. Quizás sea tiempo de un cambio. 

La rutina es cómoda pero fácilmente se torna aburrida. Y eso es lo que siento últimamente. Una rutina interminable y exasperable que busco cambiar. Tal vez, como me dijeron hace poco, deba ir a mi lugar feliz. 

Quizás también es sano alejarse un poco a veces, irse y volverse a llenar como dice Bukowski, porque este mundo loco tiende a vaciarte. En algún momento todo se hace demasiado: demasiado aburrido, demasiado estresante, demasiado complicado, demasiado estresante. Y en algún momento tienes que pararte y deshacer todos esos nudos, pero lleva tiempo y paciencia. 

Y quizás, después, puedas escribir sobre ellos.

viernes, 7 de octubre de 2016

Desfasada...


Ya lo he dicho antes, a veces tengo la sensación de estar en un mundo alternativo, un mundo en el que el tiempo trascurre de una manera diferente, y me hace sentir desfasada. No, eso no me hace sentir especial, sino todo lo contrario. Me da esa extraña sensación de que siempre llego a destiempo, de que por alguna razón que (aún) desconozco suelo llegar tarde. Siempre tarde. Es algo raro. 

Siempre he escuchado que las cosas tienen cuando tienen que pasar, pero a veces me pregunto si eso no es un desafío a lógica, un frase de consuelo que nos hemos autoimpuesto para cuando tenemos esa sensación de llegar o haber hecho algo demasiado tarde. Lo más frustrante de todo es que no puedes comprobarlo en ese momento, sino que tienes que esperar, tiempo. Pero y si estas desfasada, no lo estará también el tiempo? O es que alguna vez se corregirá? No podemos saberlo.Quizás la vida son más me preguntas que respuestas, y menos aún, certezas.

Siento que he llegado demasiado tarde a su vida. Y por más que lo intento no logro llegar a tiempo. Tengo que dejarlo ir, como tantas otras veces, y refugiarme con la idea de que no era nuestro tiempo de coincidencias. Coincidir, quizás esa sea la clave. Quizás la vida sea una serie de coincidencias en el tiempo, quizás tenía que ocurrir, quizás no. Pero como puedes coincidir cuando estás desfasada? O acaso necesitas encontrar a alguien desfasado, pero eso me parece una vaga ilusión, un acontecimiento remoto.

Me dedico a contemplar el mundo moviéndose al ritmo de un silencioso reloj, con encuentros y despedidas, con comienzos y finales, si, lo veo todo desde fuera, desde ese lugar donde el tiempo esta desfasado.

martes, 9 de agosto de 2016

Ordinario...


Hay en días en que te levantas triste sin ningún motivo, o eso es lo que creía. El día de ayer me pase buscándole sentido a esa tristeza, y cada idea que proponía mi mente la rechazaba. Tal vez era solo el día? Quizá. Entonces lo supe. Era algo tan "normal" que por eso se me había escapado en un principio, pero al final lo supe: era la rutina.

Si hay algo que nunca me ha gustado, es precisamente. la rutina, la monotonía de los días al pasar haciendo lo mismo una y otra vez me parece deprimente, y sin darme cuenta, o al menos no conscientemente, en eso se están convirtiendo estos días. Y entonces me puse a pensar en como cambiarla, porqué la sola idea de tener que acostumbrarme a ella me parece intolerable.

El problema, al menos para mí, es que se hace "normal", se convierte en la idea de como debe ser la vida, en tu zona de confort.... y la idea del cambio se torna peligrosa.

No soy fan de lo ordinario, siempre he creído que todos necesitamos algo extraordinario en nuestra cotidianidad, algo surreal, algo maravilloso, algo que rompa esa rutina.  "Ordinario" es un adjetivo que nunca me ha gustado.

Tan solo queda salir en busca de lo extraordinario.


martes, 5 de julio de 2016

La idea del cambio..


Todo se siente raro últimamente. O tal vez no. Quizás sea solo yo y mi perspectiva melancólica del mundo que me rodea. A veces quisiera tener esa sensación de lucidez en la que todo parece tener sentido, en la que vez claramente como son las cosas. Pero no, no tengo esa sensación. Al contrario, todo parece revuelto, y un tanto melancólico.

No he podido evitar pensar en la transformación, en la  necesidad de cambio. Lo más fácil sería viajar y desconectarse un rato del mundo, tener un poco de tiempo siempre ayuda, sin embargo, cuando no puedes hacerlo tienes que buscar alternativas,

He tenido lapsos en los que me veo a mi misma, pero no ahora, sino de como me gustaría ser, bajo cierta perspectiva. No podría decir que solo hay una perspectiva, porque estoy segura de que si utilizara otra, el color cambiaría. Al final todo es cuestión de perspectiva. 

Es entonces cuando pienso en si debería transformarme en ese perspectiva. Pero la pregunta viene siempre con muchas más, nunca con un simple si o no. Hay tantas cosas a considerar. O tal vez solo sea indecisión o miedo. Los cambios siempre son misteriosos y un tanto complicados, pero también son fascinantes y llenos de aprendizaje.

Quizás siempre nos vamos por el cambio externo porque es, hasta cierto punto, más sencillo. En cambio, el interno, requiere de mucho más. Quizás mi mente aun no esta muy clara, quizás la idea del cambio se esta gestando, como una pequeña semilla.

Es apenas un quizás queriéndose convertir en una certeza.