domingo, 27 de febrero de 2022

Período de ajuste

Oigan, ¿no les ha pasado que a veces su vida cambia tan rápido que sienten que aún no se han acoplado un cambio cuando ya están sucediendo otros y todo se va superponiendo? Dios, pero que pregunta tan larga hice, es tan antipedagógica que hasta parece que no soy profesora. En fin, si la respuesta es si, supongo que me entienden, si la respuesta es no, pues que chido que su vida sea tan tranquila.

Aunque todos los cambios se han sucedido demasiado rápido debo decir que todos han sido producto de mis decisiones, así que técnicamente no debería quejarme o estar tan sorprendida, pero aun así no puedo evitar esto último. A veces se me hace un tanto inverosímil, y hasta surreal, pero eso si, lleno de nuevas aventuras. No cabe duda que uno siempre termina tragándose lo que alguna vez dijo (dije).

Algo que si debo decir, es que todos estos cambios, me están enseñando muchas cosas nuevas, cosas que nunca imaginé que haría o que aprendería, y también están haciendo mucho más feliz mi estancia en el lugar donde me encuentro, quizás eso era lo que necesitaba, un cambio de perspectiva, el recordatorio de que la felicidad se haya en todas partes, solo que a veces nos rehusamos a encontrarla. O al menos así me parece. 

Aún no se como todo esto me cambiará, porque sé que lo hará, ni tampoco sé como terminará, lo que si sé es que estoy en un período de ajuste que a veces me parece tan sencillo y otras veces me deja exhausta. Supongo que es parte del proceso. Hasta aquí me reporte. Saludos a todos.✌

sábado, 12 de febrero de 2022

Adjetivos calificativos

 Hola, aquí reportándome de nuevo. No, no he abandonado mi blog pero simplemente a veces la vida sucede y uno tiene que darle prioridad a otras cosas. Hoy tengo ganas de escribir sobre los adjetivos calificativos, oh sí, esas palabritas que utilizamos para describir algo, o como bien lo dice su nombre para "calificar" algo, ya sea personas, animales o cosas. Oh que recuerdes de mis clases de español de la primaria. En fin, como les decía.

Mientras lavaba los trastes, porque ya comprobé que ahí se dan las grandes reflexiones de la vida, pensé en los muchos adjetivos calificativos que he recibido en mi vida. Algunos buenos y otros malos, como todo en esta vida, y me puse a pensar en aquellos que por una u otra razón han hecho mella en mí. Como diría IR, quizás porque me resonaron. Sin embargo, el día de ayer recibí uno nuevo, uno que no me habían dicho nunca: manipuladora. Y miren, yo he recibido bastantes malos adjetivos calificativos, porque pues uno a veces la caga, pero este mi sorprendió. De hecho, cada vez que me dicen alguno que yo siento que no va conmigo, me quedó en shock y después pienso ¿será? Y eso me pasa con este exactamente. La neta manipuladora es algo que jamás he creído que soy. ¿Qué si quisiera serlo? Ah, esa es harina de otro costal, y si en algún momento he pensado que manipular es una herramienta muy útil para sobrevivir en este mundo de caca.

Entonces,  ¿debería preocuparme el hecho de que este persona piensa que soy una manipuladora? La verdad es que no, la opinión que tengan otros de nosotros no nos define, aunque de vez en cuando si ayuda a ver cosas sobre nosotros mismos que a veces no somos muy conscientes. Sin embargo, a veces, este tipo de opiniones, me hace pensar en mi, en si  realmente seré eso? Y no solo me ha pasado esta vez, sino que en otras ocasiones, sobre todo con mis amistades, me he llegado a preguntar si soy o no soy buena amiga, por ejemplo.  Ese tipo de cosas, debo de aceptar que si me pega. Me gusta pensar que doy lo más que puedo con mis amistades, pero sé que a veces también la cago y eso me pone a reflexionar sobre esa dicotomía.

Quizás le estoy dando muchas vueltas a algo que no lo merece, pero así es mi mente, le gusta andarme provocando haciéndome pensar en este tipo de cosas (gracias TOC, neta). Pero bueno creo que hasta aquí voy a dejar mi post porque tengo que ir a lavar más trastes. A ver que me pongo a reflexionar para que salgan más entradas para este blog. Saludos!

viernes, 14 de enero de 2022

Propósitos/Objetivos

Hola! Aquí yo de nuevo. En esta entrada les voy a hablar sobre mis propósitos u objetivos para este año nuevo. La verdad es que yo no soy mucho de hacer propósitos, de hecho ya ya un par de años que mejor opté por no ya no hacerlos porque la vida es bien incierta. Sin embargo, este año me dio por replantearme algunas ideas y por lo tanto llevar a cabo un "ajuste" en mis hábitos. Entonces lo que hice fue que en vez de enfocarme en los típico propósitos de año nuevo como "ir al gym", "bajar de peso" o hacer x o y cosa preferí darle otro enfoque, y no soló enfocarme en mi, si no en mi y en mi entorno, así que les voy a platicar un poco más sobre esto.

El primer punto u objetivo que tengo es ser menos consumista. Voy a expandirme un poco más en esto. Como buena asidua al YouTube empecé a ver un montón de canales que recomendaban productos de belleza, de cuidado de la piel, de ropa, etc. Entonces, creo que comencé a obsesionarme un poco con eso y quería comprar y probar un sinfín de productos. Empecé a comprar y me hice del tipo de personas que dicen "por si acaso lo necesito". Un día me di cuenta de que tenía demasiados productos por usar y por terminarme, y que si no lo hacía pronto, estos iban a expirar lo cual me ocasionó ansiedad. Fue en ese momento en que me di cuenta de que me estaba volviendo demasiado consumista, y de que en vez de comprar algo porque en verdad lo iba a ocupar, solo lo compraba por moda o por impulso, lo cual, estimados lectores no es nada bueno. 

Algo similar me sucedió con la ropa, como les conté en la entrada pasada, me di cuenta de que tenía demasiada y de que estaba empezando a "acumularla", y créanme que eso de convertirme en una "acumuladora compulsiva" me pone de lo más ansiosa, así que me he propuesto no comprar ropa que no sea estrictamente necesaria este año.

Otro de los propósitos que me gustaría llevar a cabo, es volverme vegana por una semana. Antes de entrar en una controversia, me gustaría aclarar que yo no me quiero convertir en vegana, ni soy muy seguidora de ese estilo de vida, lo respeto y todo, pero quería dejar ese punto en claro, por si hay alguien vegano que me lea. Muy chido, todo bien. Quiero intentar esto de volverme "plant based" por lo menos una semana cada mes, no, no por moda, sino más bien es que últimamente he pensado mucho en las repercusiones que sufre nuestro planeta por todas las cosas que consumismo. Es que en serio, como química, me preocupa el desgaste que tiene la Tierra, y probablemente este ritmo de vida en general que llevamos, no será sostenible por mucho tiempo. Así que me gustaría cooperar un poquito aunque sea. 

Dentro de esta misma línea también, estoy pensando en darle a mi vida, un sentido más ecologista,  reciclar las cosas que tengo, donar las que ya no uso, y empezar a utilizar productos con un sentido más ecológico/ menos contaminante. Aún no se bien como haré esto porque en el lugar donde vivo actualmente, no hay mucho de dónde elegir, pero trataré de buscar opciones. 

No sé, creo que durante este año que terminó, comencé a hacerme más consciente del impacto ambiental que estamos teniendo sobre nuestro planeta. Es algo que me resonó mucho y que me puso a pensar de qué maneras puedo contribuir para ayudar a minimizar esto. La Tierra es demasiado hermosa como para que la sigamos destruyendo de la manera en que lo estamos haciendo. 

Estos son mis muy concisos propósitos u objetivos para este 2022, esperando que los logre. Gracias por leer y díganme si ustedes hacen propósitos y cuales son, me gustaría leerlos. Nos leemos pronto.😉

martes, 4 de enero de 2022

Consumismo Navideño

 Después de unas semanas de total despilfarro, porque aceptémoslo, en estas fechas todos tiramos la casa por la ventana y gastamos como si fuéramos millonarios, henos aquí, llorando porque solo tenemos $5 pesos para sobrevivir. En fin. Les vengo a contar lo siguiente. Fíjense que la otra vez estaba en el Starbucks con un amigo (por cierto, meses que no iba a un Starbucks porque donde actualmente vivo no hay) y me pedí un café Red Velvet, ya saben para sentir el espíritu navideño 😒. Total que estaba yo muy curiosa por probar mi café y resulta que no me gustó. Sí, quizás hay muchas variables por lo que el café no me gustó, pero el punto es que en ese momento pensé "ya no consumiré Starbucks". Fue un momento de iluminación en el que pasó por mi cabeza todo lo que he gastado en ese lugar en cafés que realmente no son tan buenos (o ese es mi pensamiento ahorita). 

Si, ya sé que ese pensamiento suena de lo más banal e irrelevante del mundo, pero creo que fue eso lo que encendió una lucecita en mi cerebro. Donde sea que volteaba todo era consumismo. Todo mundo comprando al por mayor como si estuvieran regalando las cosas. Aunque ya lo había pensado desde hace mucho tiempo, y lo sé porque hablo de ello en mis clases, realmente somos una bola de consumistas. Y dije somos, para que vean que yo me incluí ahí (hay que ser inclusivos no? 😜).

El otro día mientras preparaba mi maleta, observé mi ropero y me di cuenta de que tengo demasiada ropa. Me pegó lo lleno que estaba mi closet y que necesito hacer una limpieza pronto. De verdad a veces como que tu cerebro no se enfoca en esas cosas, pero de repente ¡zas! Ves que tienes una cantidad excesiva de cosas. Fue en eso momento en que me dije "esto tiene que parar". 

¿Porqué les cuento esto? Bueno porque eso fue lo que decantó mi lista de propósitos/objetivos para este 2022 y que les estaré compartiendo en la próxima entrada. Mientras tanto, me gustaría invitarle a ser menos consumistas, no voy a decir que con compren nada porque eso es imposible, pero al menos si ser más conscientes de lo que compramos. Ayer por ejemplo me pasé una hora (una hora!) viendo ropa en Shein, y aunque varias cosas me gustaron supe al final que por el momento no necesito nada de eso. 

Esto del consumismo se ha vuelto un problema grave que ha tomado mayor auge gracias a las redes sociales, en serio que cada vez que entro a Instagram siento que alguien me grita "compra, compra, compra" y a veces suele ser fastidioso ver tanto anuncio. Rayos, me siento vieja por decir "el internet ya no es lo que era". 

En fin, les deseo un bonito inicio de año y espero que este año por fin ya nos podamos quitar el cubrebocas Nos leemos pronto.

miércoles, 29 de diciembre de 2021

Me lleva la entropía

Hola! Después de haber estado desaparecida durante más de un mes, he vuelto. ¿La razón? Bueno es que a veces la vida se vuelve un fucking caos y solo te dejas llevar. Y no me refiero a caos en el sentido de que ha Sido problemático, no, nada de eso, solo que a veces la vida ocurre y simplemente no te da tiempo para nada más que para vivirla o sobrellevarla. Tuve mucho trabajo en este último mes y luego vinieron mis vacaciones y pues aquí andamos, conviviendo con la familia, los amigos y enfocándome en disfrutar del momento.

Siento que, en este mes que no les compartí nada han habido algunos cambios que poco a poco les iré compartiendo. También, quería hacer mi tradicional entrada sobre las lecciones que aprendí este año, ¿pero saben que? Que creo que las lecciones las estoy aprendiendo ahorita. Así que supongo que esto lo dejaré pendiente para el próximo año.

Lo único que vuelvo a comprobar es que la vida es impredecible, y que por mas que tu hagas planes la vida te los cambia. Creo que a veces pecamos de ingenuos al dar las cosas por sentado. 

Como ustedes saben, yo tengo control issues así que tengo un problema con eso de aceptar que las cosas no salen como quiero, pero últimamente, siento que la vida (mi vida) me dice "ay mija, ya es para que hubieras aprendido". Creo que estoy en un momento algo extraño en el que me está llevando la entropía (si no saben a qué se refiere este término ahí se los dejo de tarea, porque está muy largo para discutirlo ahorita) y yo simplemente me estoy dejando llevar.

Ven? Está entrada no salió como quería, de hecho ya la tenía redactada en mi mente, pero como no la escribí ya se me olvidó. Y ahora quedó así, mucho texto y sin decir casi nada.

En fin, les deseo un bonito 2022. Espero que la pasen muy bien en la celebración de año nuevo y que coman rico. Pronto volveré a reportarme, hasta entonces feliz año nuevo! 

sábado, 20 de noviembre de 2021

Las amistades rotas: parte 2

Tengo una pregunta para ustedes: ¿Pueden ser tus amigos seguir siendo amigos de personas con las que tu ya no hablas? Antes de que respondan, creo que necesitamos un poco de contexto, así que aquí va. Hace unos días una amiga me contó que ya no se lleva con una de sus amigas porque le sigue hablando a su ex-pareja.  Quizás pudiera parecer que hay un interés amoroso por parte de la amiga allí, pero yo que conozco a ambas, debo decir que yo no notó eso. Escuchando a ambas partes, creo que cada una tiene un punto pero yo prefiero mantenerme al margen, porque sinceramente no es asunto mío, eso sí, ya estuve en una situación similar. Vamos a desmenuzar esto un poco más con base en mi propia experiencia.

Hace un par de años tuve un enfrentamiento con un amigo (de hecho llegué a escribir sobre ello en el blog)  y  dejamos de hablarnos. La verdad es que en ese momento, estaba muy enojada y estuve a nada de pedirle a mis amistades (amistades que él conoció gracias a mí, y si pueden leerlo con el tono que quieran) que también dejaran de hablarle, como "un acto de solidaridad hacia mi" obviamente. Sin embargo, nunca me atreví a hacerlo porque me parecía una actitud infantil. De esos tiempos en que vas a la primaria y hacías el tan famoso "córtalas y pégalas" (traducción: dejar de juntarte con alguien/ volver a llevarte con alguien), así que aunque me molestaba que le siguieran hablando decidí que al final era su decisión. Aunque a veces hasta el día de hoy, muy de vez en cuando eso aun me molesta, pero trato de trabajar en ello.

Ahora vamos a la otra cara de la moneda. Hace tiempo, también, estuve metida en la ruptura amorosa de dos amigos. La verdad es que aunque no quería meterme en eso, como conocía ambos, me tomaron como su paño de lágrimas y se desahogaban conmigo. Escucharlos era doloroso y a veces ya no sabía que aconsejarles sin dañar otro, o sin echar de cabeza al otro. Fue una situación muy complicada. Observar una relación en las que las personas se están dañando es muy frustrante. Terminaron y mi amigo me dejó de hablar porque dijo que yo había tomado el lado de mi amiga. La neta yo pudiera decir en mi defensa que, trate de mantenerme al margen lo más que pude, pero quizás sin percatarme, o por alguna cosa que dije y que el interpreto de alguna manera, pues piensa que yo yo tome el bando de ella. Allí esta lo malo de involucrarte en ese tipo de cosas, con alguna terminas quedando mal. Hasta la fecha, el chavo sigue sin dirigirme la palabra, y de alguna manera lo entiendo y no lo culpo por ello, tampoco es algo que me moleste. Simplemente creo que desde su perspectiva tuvo motivos para dejarme de hablar y su sentir es válido.

¿Entonces cual es la respuesta? Yo la verdad es que no sé. Hay muchos factores que pueden influir. Creo que depende mucho de la situación y del agravio que haya ocurrido. Una vez, yo continué hablando con una persona con la que una de mis amigas se peleó y se dejaron de hablar. Mi amiga nunca me pidió que le dejara de hablar a la otra persona, y nunca pareció molestarle que lo hiciera. Sin embargo, en este momento me estoy preguntando, si ella me lo hubiese pedido, ¿lo hubiera hecho? Creo que es una situación bien complicada y que te pone a revalorar a tus amistades. 

Así que como yo ando bien confundida, ando en busca de sabiduría, así que aquí les pregunto como lo hizo EPN, ¿Qué hubieran hecho ustedes?

lunes, 15 de noviembre de 2021

Las amistades rotas

Estos días desde que me ausenté del blog, han sido un poco caóticos, han pasado algunas cosas en las que he tenido que reflexionar, y eso me ha llevado un tiempo. Hoy voy a hablar sobre una de ellas, y es respecto a mis amistades. Como si el 2021 no ha sido lo suficientemente duro, tal parece que ya para cerrar con broche de oro (sarcasmo) mi número de amistades parece ir disminuyendo. Pero a ver, vamos paso a paso. 

Hace poco estuve en un convivio donde se encontraban dos amigos míos. La cosa estuvo así (muy resumidamente). Resulta que mi amiga dijo algo que yo le había contado de manera confidencial que tenía que ver con mi otro amigo. Y pues resulta que ella lo soltó, así de la nada. La neta me molesté mucho, en serio que por mi mente pasó el responder de manera violenta, pero me calmé y dije que eso no estaba bien. Claro que, al cabo de un rato, le dije que no me pareció lo que ella había dicho y que midiera sus palabras. ¿Lo malo? No es la primera vez que lo hace. Desde entonces he reflexionado sobre nuestra amistad, que es lo que nos une, como es ella, como soy yo, los años que hemos durado siendo amiga y los momentos que hemos pasado. ¿Todo ello justifica lo que hizo? No. Y sinceramente me he puesto a pensar si deberíamos continuar esta "amistad" o no. La respuesta, creo que ya la sé, pero a veces todo es un embrollo y hacer las cosas no es tan fácil como pensarlas.

La otra amistad, mi amigo en este caso, sobra decir, que no me ha hablado desde ese día, y lo entiendo perfectamente. De hecho yo tampoco le he hablado y no pienso hacerlo en buen rato, en primera porque la verdad es que me siento demasiado apenada por la situación, y la otra es, porque hay algunas otras actitudes subyacentes de él, que por el momento prefiero no hablar. Quizás a su tiempo. Lo más extraño de todo esto, es que esto que ocurrió, me ha dado una especie de respiro respecto a él, porque creo que, aunque obviamente fue desastroso esto, me hizo reaccionar y pintar un raya que debía haber puesto de antes.

El siguiente caso tiene que ver con alguien que me veía a mí como su "crush" pero que yo siempre he visto como amigo. Supuestamente ya lo hablamos y quedamos que solo seríamos amigos porque, de mi parte, no hay ningún otro interés. Supongo que en el transcurso de los días veremos si eso es cierto.

Y finalmente, tengo a otra amiga, de la que yo, en este caso, me he alejado, y no porque hayamos peleado ni nada de eso, sino que más bien para mí es el hecho de que siento que nuestras vidas han tomado rumbos totalmente diferentes. Me alegra que esté bien y todo, pero al menos por el momento, no siento un inclinación a contarle mis cosas. No sé, tal vez sea algo temporal

En fin, estos son mis casos respecto a mis amistades, a ver que pasa en el transcurso del tiempo. 😩

martes, 26 de octubre de 2021

Casablanca (o la persistencia de los recuerdos)

 Recientemente vi la película de Casablanca, una cinta que, ya llevaba tiempo en mi lista de pendientes y que deseaba ver porque me parece un clásico del cine. La película me gustó mucho, y aunque esta definida como una historia de amor, yo no la definiría precisamente como tal. No se las voy a spoilear aquí por si un día se animan a verla, pero si algo me pareció interesante fue, la presencia de los recuerdos. Casablanca es una oda a los recuerdos, una historia nostálgica donde los protagonistas anhelan una época que ya no está. 

Esto es precisamente lo que más me llamó la atención de la película, ese aire de nostalgia, ese presencia fantasmagórica de los recuerdos que permean  las paredes del Café y de la ciudad, y que acechan a nuestro protagonistas de una manera silenciosa, haciéndolos añorar un época más feliz. De esta película nace la icónica frase "siempre tenemos París" que no es más que una analogía de los años felices, lo que podríamos marcar como una época dorada en nuestras vidas.

La película, me dejó con un aire de nostalgia, y me ha tenido reproduciendo canciones que me recuerdan a otros tiempos, a momentos importantes de mi vida. He pensado, sobre todo, en algunos de ellos, y me he tirado a la remembranza en estos días. 

A veces me es fascinante el hecho de que los humanos tendemos a ser un poco masoquistas, nos pasamos gran parte de nuestro presente pensando en hechos del pasado, rememorando tiempos que creemos más felices. Y digo masoquistas, porque pensamos, en muchas ocasiones, que todo era mejor antes y vemos, con mucho pesar, que el ahora no es como imaginábamos que sería. ¿Por qué somos así? Quizás porque no existe la felicidad completa, y siempre pensamos que algo esta bien pero podría estar mejor si tuviéramos esto o aquello, o si estuviera alguien ahí. Anhelamos lo que no tenemos, esa es nuestro gran defecto, en general. 

Los recuerdos suelen ser fascinantes, y por la manera en que funciona nuestro cerebro, siempre parecerán mejor de lo que realmente fueron, porque los vemos como un refugio. O también puede suceder que posteriormente, apreciemos más un momento porque ahora sabemos el valor que tiene. Sea como sea, los recuerdos siempre irán acompañados de la nostalgia, de un suspiro, de un deseo por volver a revivir ese momento, esa época. Cada quién tiene su París. 

domingo, 17 de octubre de 2021

La vida cambia

Hace un par de días estaba platicando con una amiga y  me causó bastante sorpresa que me comentó que se iba a mudar pronto. Fue entonces que me he puesto a pensar en lo impredecible que es la vida. Mi amiga ahora tendrá que cambiar de lugar de residencia y probablemente también de trabajo, y pienso en lo mismo que me sucedió a mi, cuando de la nada, sin esperarlo, se presentó la oportunidad laboral en la cual ahora me encuentro. Pienso en como nada de esto lo teníamos planeado, y como, por azares de la vida, todo cambia de la noche a la mañana. Así de rápido.

Si algo he visto, desde tiempos remotos, es que los humanos estamos en busca de "estabilidad" y como dedicamos gran parte de nuestra vida a alcanzarla. Nos la pasamos estudiando y trabajando para encontrar un "trabajo estable", así como esperamos toparnos con nuestra alma gemela y tener una "relación estable" y después casarnos, formar una familia y por fin "estabilizarnos". Es como si esa fuera la finalidad de la vida: ser estables. Y no sé si en verdad eso sea, lo único es que me parece curioso. Y lo menciono porque como dije antes, la hemos buscado desde hace millones de años. Dejamos de ser nómadas cuando descubrimos el fuego, y nos dimos cuenta de que podíamos recolectar comida, tener abrigo y protección en una cueva, y así poco a poco nos convertimos en "gente civilizada". Quizás nada ha sido coincidencia. Quién sabe.

Lo único que sé, es que al parecer nuestro afán por alcanzar la estabilidad es muy fuerte, tanto que parece que ya lo traemos integrado en nuestro ADN. ¿Cuántas veces no hemos escuchado en nuestra familia preguntarnos cuando pensamos establecernos? Como si fuera un requisito que tenemos que cumplir, y en caso de que no lo hagamos, nos ven como la oveja negra.

Y sin embargo, por más planes que hagamos, y aun cuando ya creemos que hemos alcanzado la dichosa estabilidad se nos olvida que la vida cambia, así sin más, de un día para otro, y que a veces tenemos que sacrificar aquello por lo que hemos trabajado tanto. ¿Porqué olvidamos que nada es permanente, que todo cambia? A veces creo que es nuestra forma de lidiar con la realidad, es nuestra forma de ponernos una venda en los ojos y creer que la vida será tal como la conocemos por siempre, porque imaginar algo distinto significa salir de nuestra zona de confort, perder nuestra estabilidad y eso nos aterroriza.

La palabra "cambio" no nos gusta, y sin embargo es algo que nos rodea y que esta fuera de nuestro control. En cierta forma esto último a veces me consuela, porque hay días en que este presente en el que me encuentro me sobrepasa, y pienso, ¿aquí estaré por siempre, es esta mi estabilidad?  Pero a lo  lejos escucho a la vida susurrarme, "cariño, nada es para siempre". 

domingo, 10 de octubre de 2021

Ponte la camiseta!

Hola! Me he ausentado de este este blog porque la verdad tengo mucho trabajo (énfasis en mucho) y no he tenido tiempo ni de llorar, con eso les digo todo. Pero bueno, nada como una semana de explotación laboral para inspirarse a escribir, y digo esto, porque va de la mano con lo que voy a escribir a continuación. 

Yo nunca he sido fan creyente de esa famosa frase de "ponte la camiseta", lo cual hace referencia a una frase motivacional que previamente ha ido acompañada de un discurso también motivacional en el que básicamente te dicen que "hay que tenerle lealtad a la empresa (donde trabajes)", lo que lleva a que te automotives a hacer un excelente trabajo, lo cual podemos traducir a: hacer horas extras, renuncies a tu vida personal y seas prácticamente su esclavo, todo esto claro por un mísero sueldo (la mayoría de las veces). 

Este discurso ya me había sido dado antes en una empresa donde yo trabajaba, una trasnacional muy famosa, donde aparte de intentar lavarnos el coco con esos discursos, nos decían que debíamos también comprar sus productos, consumirlos, ya saben por eso de la lealtad, lo cual me parece algo absurdo. Osea que aparte de que me pagas poco quieres que te regrese mi sueldo comprando tus productos? Vaya, eso si que es otro nivel.

Todo esto regreso a mi mente porque en estos días nos dieron un discurso similar en mi actual trabajo. Nos pusieron trabajo extra (que no nos van a pagar obviamente y que es fuera del tiempo laboral), que lo viéramos como algo positivo, que nos "pusiéramos la camiseta" y lo pusiéramos empeño, para que fuésemos un mejor centro de trabajo. Supongo que a estas alturas ya imaginarán mi cara. No recordaba, hasta ese día, cuanto odiaba ese discurso, al cual yo llamo "el discurso de la explotación laboral disfrazada".

Y es que a ver, lo entendería si mi contrato laboral me dijera que tengo que estar las 24 hrs disponible para este trabajo, y pues claro, si yo lo firmo quiere decir que estoy de acuerdo. El problema es que, como toda buena empresa, esto no viene especificado, porque claro, no lo van a hacer, porque hay que ahorrarse ese dinero .Entonces no, no estoy de acuerdo.

Lo más increíble de todo esto, es que hay gente que se la cree, como si tuvieras una deuda a la empresa, como si te hiciera un favor, y tu a cambio, tienes que ser su esclavo. Por eso me choca cuando me dicen, ¿y porqué te quejas, si para eso te "alquilaste"? No carnal, perdóname, pero yo trabajo por necesidad, y mi vida NUNCA pero NUNCA ha girado en torno  a mi trabajo. Suficiente tengo con las 8 hrs mal pagadas que les trabajo. Pero #tercermundo.

Así que por favor, estimados lectores, no se crean ese cuento de que le debes lealtad a la empresa y que por eso debes estar disponible para ellas 24/7. Si quieres hacer trabajo extra porque en verdad AMAS tu trabajo y no te importa que no te lo paguen pues adelante, ya eso es de cada quién. La neta la situación esta muy crítica como para estar regalando nuestro tiempo y nuestro trabajo. Ojalá algún día de verdad mejoren los salarios, pero eso lo veo muy difícil en este país. 

sábado, 25 de septiembre de 2021

Reseteo mental

Antes de iniciar propiamente esta entrada, me gustaría hacer un "disclaimer": Como ustedes saben, yo soy una fiel seguidora de la salud mental, creo que es tan importante como la salud física. Además ya les he contado de mi batalla con la depresión, así que una vez aclarado estoy, les quiero decir que esto que les voy a compartir no es un "método" que este probado clínicamente, o que le ayudará a todo mundo, en lo absoluto, tan solo es, una forma que me ha ayudado a sobrellevar mi situación actual y lidiar con mis episodios depresivos, pero si quiero decirles, que si alguien se topa con mi blog, y también esta pasando por una depresión, debe buscar la ayuda necesaria. Es lo mejor que pueden hacer. Ahora si, después de este largo disclaimer, hay que proceder al tema.

Como ya lo comenté antes, después de un largo período de cuarentena debido a la pandemia que estamos atravesando, he tenido que regresar a mi trabajo de manera presencial. Y sobra decir que no estoy nada emocionada al respecto. En las últimas semanas estuve pasando por un episodio depresivo, el cual me provocaba estrés y un odio (no hay otra palabra para describirlo) inmenso hacia mi trabajo. La sola idea de volver me desataba ira (a veces) y tristeza (otras veces). Pese a todo el berrinche mental que hice, heme aquí, de vuelta al trabajo, porque a pesar de todo, no tengo muchas opciones por el momento. 

A lo largo de estas últimas semanas, he tenido que sincerarme conmigo misma respecto a mi trabajo, y por supuesto, he llegado a una conclusión que me pone en un serio dilema. Ciertamente no estoy contenta con mi situación laboral actual, y tengo un problema con ello. Lamentablemente, creo que mi trabajo y yo, tenemos una relación tóxica. porque aunque yo deseo ya no estar en él, por el momento no me es factible dejarlo. Decidí que, por el momento, no quería tener este conflicto mental porque me desgastaba mucho, y de vez en cuando aún lo hace, así que lo que procedí a hacer, fue una especie de "reseteo mental".

Aunque sé que esto es un remedio temporal, me ha permitido estar un poco más tranquila y poder estar más en paz conmigo misma. ¿Cuánto durará la tregua? No lo sé, porque el dilema sigue ahí, solo que ha sido desplazado hasta la parte trasera de mi mente (lo sé, porque de vez en cuando aparece para decirme que aun sigue ahí sin importar que yo lo finja que no). Entonces lo que he hecho, es establecer una serie de cosas (tareas) que me permitan o me ayuden a enfocarme en otras áreas que quiero mejorar en lo que encuentro una solución a este dilema. El pensar en esta lista de cosas que me he propuesto hacer, me distrae de darle mi energía a esto, y me he dado el plazo de un año, para encontrarle una solución. Les digo, no es una solución, es una forma de sobrellevarlo.

Esta estrategia me ha permitido ganar un poco de tiempo y tener algo de paz, aunque siendo sincera, hay días en que realmente me siento frustrada y ya quiero tirar la toalla. Pero entonces me detengo, cuento hasta mil, y trato de enfocarme en otra cosa. Claro que, de manera inconsciente, le  pido a mi cerebro que empiece a correr el programa de alternativas, para que en conjunto, podamos encontrar una solución.

A parte de esto, dentro de i "reseteo mental" he tratado de darle otra perspectiva a la situación en la que me encuentro, y aunque no estoy conforme al 100%, al menos me permite mantener la calma que necesito. En fin, ya próximamente les estaré contando que onda con esta estrategia y si me esta funcionando o no. Hasta la próxima!

lunes, 20 de septiembre de 2021

What If...?

Han visto ustedes que recientemente Marvel lanzó una serie llamada "What if?" en la cual pasan mundos alternativos donde podemos observar como una simple decisión puede alterar la vida de los conocidos superhéroes transformando por completo la realidad. Si bien es cierto, la idea de los mundos alternativos (o también llamados paralelos) no es novedosa ni mucho menos. De hecho, la hipótesis de los distintos mundos alternativos es algo que propone la Física, propuesta por Hugh Everett y sigue siendo una teoría muy polémica, en la cual siguen debatiéndose los científicos. 

Sin embargo, mientras la comunidad científica se concentra en los cálculos, la literatura la ha aprovechado para crear muchas historias fantásticas y darle rienda suelta a la imaginación, como lo hace, en esta caso, Marvel. Después de haber visto varios capítulos de la serie, comencé a preguntarme como serían mis mundos paralelos, hablo de "mis" porque obviamente pienso en como sería mi vida en estos universos múltiples si yo hubiese tomado distintas decisiones. 

Por nombrar algunos, pienso que existe el mundo donde si termine la maestría, hay otro donde quizás  sea antropóloga y ande metida en las ruinas de alguna pirámide, otro sería aquél en el que ya estoy casada y tengo hijos, y sin duda alguna, me gusta pensar que hay uno donde vive mi versión masculina. Hay tantas ideas que pululan en mi mente y que me hacen pensar en como sería mi vida en esos mundos alternativos. Sin embargo, al final siempre llega la pregunta de ¿seré más feliz en alguno de ellos? La respuesta será siempre una incógnita porque realmente no lo sé. Creo que a veces los humanos solemos pensar que si hubiésemos tomado tal o cual decisión, nuestra vida sería perfecta (cosa que no existe) o que seríamos felices o más felices de lo que somos (cosa que no podemos saber pero que suponemos), pero lo cierto es que aunque nosotros creamos que una decisión diferente podría hacernos más felices, ciertamente no lo sabemos. ¿Sería todo diferente? Probablemente si. Nuestra realidad sería distinta porque la decisión fue distinta, pero una vez más, solo podremos imaginar lo que cada uno de nosotros hubiese hecho, pero seguimos sin conocer el resultado de las otras miles de variables que hay y que no podemos controlar.

Quizás tendemos a romantizar demasiado lo que no fue. Es como una de esas películas, en las que un tipo quiere quedarse con el amor de su vida y siempre intenta salvarla o conocerla en un momento preciso del tiempo y de todas formas nunca terminan juntos. A veces me pregunto si realmente hay cosas "destinadas" a no ser. Ojalá hubiese una respuesta, pero el saberla probablemente nos rompería más de lo que ya estamos. 

En fin, esas son mis divagaciones que tengo cuando estoy atorada en el tráfico y el transporte no pasa. ¿Cómo sería su universo paralelo? 

domingo, 12 de septiembre de 2021

34

Recientemente fue mi cumpleaños, y en esta ocasión, como en otras, no hubo celebración a lo grande (me refiero a una fiesta, sino fue solo una comida y el pastel para continuar la tradición), pero debo decir que tuve una sensación distinta. Mientras iba en el transporte hacia mi trabajo, me puse a hacer una retrospectiva de todas las lecciones que había aprendido en este camino que ya llevo recorrido, y me pude dar cuenta, de que son varias. También pensé en las nuevas lecciones.

Sin duda alguna, desde la pandemia, muchas cosas han sido diferentes. Creo que sobra decir que a todos nos ha afectado de una u otra manera, y nos hemos dado cuenta de muchas cosas. Creo que sin duda alguna, en mi caso, debo decir que ahora soy mucho más consciente de las cosas. A lo largo de todo este tiempo que he tenido que estar aislada, tuve varios momentos de reflexión en los cuales me pegaron varias cosas. Me puse a pensar los momentos en los que me había sentido feliz y trate de desmenuzarlos, de verlos más profundamente para saber que era lo que me hacia sentir feliz. Para algunos puede sonar muy extraño, pero a mi me parece, que en el momento en el que ocurre solo me siento feliz, y después entiendo porque me sentía así. Entonces como buena virgo, trate de buscar una explicación, mucho tiene que ver, como ustedes saben, que yo he lidiado mucho con episodios depresivos, entonces el tratar de entender esos momentos considero que puede ayudarme. 

Creo que una de las cosas que no me percataba, era que a veces (o quizás en varias) no le deba el valor a muchas momentos, sino que me ponía a pensar en lo que podía agregarle más felicidad a algo, y ese "algo" generalmente escapaba a mis manos. Solía pensar "si esto esta bien, pero estaría mejor si...." y entonces había un dejo de tristeza en ese momento. No sé si me estoy explicando bien, pero ahora lo entiendo, o al menos creo entenderlo un poco mejor. 

Entonces ahora que pienso en esos momentos, ya no deseo agregarle cosas, ahora creo que son perfectos así como ocurrieron. Por supuesto que aún necesito trabajar ciertas áreas de mi, pero confío que poco a poco lo iré haciendo, y descubriré nuevas cosas sobre mi misma. 

El camino no ha sido fácil, y ha tenido sus momentos rocosos, difíciles, tristes, amargos, y también ha tenido esos instantes, esos brillos donde todo es perfecto y maravilloso. Siento que he aprendido mucho, y me siento un poquito más sabia, al menos en lo que respecta a mi vida. Veremos que trae este nueva parte del camino que esta por iniciar. Gracias por leer este blog.

martes, 7 de septiembre de 2021

La ciencia cambió mi vida

Hola de nuevo. Esta semana ha sido cansadísima, y siento que el tiempo se me ha ido volando. Esto de volver al trabajo, la verdad es que si me ha pegado, me desacostumbré y ahora estoy en el proceso de re-adaptarme, pero bueno vamos al punto porque ya me estoy desviando del tema. 
Como les conté en la entrada anterior (si no la han leído, por favor háganlo, siento que entenderán mejor esta entrada), yo no estudié la carrera que quería. Mis padres me dijeron que sería mejor opción estudiar una carrera científica, porque eso era el futuro, y aunque estoy de acuerdo, vivimos en México, un país al que, tristemente, no le interesa la ciencia. Pero vamos por partes.

Después de aceptar que ya no estudiaría antropología,  opté por estudiar Bioquímica. La verdad es que mi nueva carrera me causaba mucho nerviosismo porque suponía que no iba a ser algo sencillo, lo cual confirmé al ver la retícula. Honestamente, la universidad fue muy estresante (y también una de las mejores etapas) porque tenía que entender ( o por lo menos tratar) un montón de fórmulas químicas, reacciones, procesos bioquímicos, gráficas e interpretar datos y pruebas al por mayor. En serio que a veces me sorprende que me haya graduado de esa carrera, porque recuerdo que al ver los nombres de algunas materias como ingenieria de biorreactores, operaciones unitarias y mecánica de fluidos me quedaba con cara de what? 😕

En serio, había ocasiones en que no entendía ni papa y tenía que ir a la biblioteca y leer, leer y leer. Muchas cosas las tuve que aprender sobre la marcha y por mi cuenta y/o con ayuda de mis amigos. Pasaba días sin dormir para sacar las tareas y los proyectos, además de redactar muchísimos reportes de prácticas y pese a todo eso les voy a decir algo....la bioquímica es bien bonita.

Durante todo el proceso que fue estudiar la carrera, le fui agarrando amor. Poquito a poquito, me fui enamorando, descubriendo y aprendiendo cosas extraordinarias. Hoy puedo decir que la ciencia cambió mi vida. Realmente no sé si sea una cuestión propia de la carrera, o mejor dicho de la ciencia, pero creo que mi forma de pensar cambió, quiero decir que mi proceso de pensamiento cambió. La ciencia me brindó conocimientos y herramientas que nunca hubiera conocido si no hubiese sido por ella. Y esto no solo lo digo en lo que respecta a lo que aprendí en la carrera, sino de manera general. La ciencia me enseñó a interpretar datos, discriminar la información, ser escéptica y no dejarme llevar por todo lo que veo y leo, aumentó mi curiosidad y mis ganas de aprender, cambió mi perspectiva en muchas cosas y me enseñó que debo ver las cosas en más de un ángulo. Pero sobre todo, me enseñó que no debo dar por sentado lo que sé, porque todo cambia, y hay infinitas preguntas y que cada día pueden surgir nuevas cosas y nuevas respuestas. Lo único que permanece es el cambio.

Agradezco todo lo que la ciencia me ha enseñado y que he podido aplicar a mi vida. A veces pensamos que la ciencia es algo que solo se limita al laboratorio, y que los que nos dedicamos a ella somos de mente cuadrada, y para nada. Así que aprovechando esta entrada, los quiero invitar a sumergirse en el maravilloso mundo de la ciencia, neta que las va a cambiar la vida. Ojalá que nos quitáramos la idea de que la ciencia es difícil, y la viéramos como una aliada, una amiga, algo que nos puede ayudar a evolucionar. Lo único que necesitas es curiosidad infinita.


sábado, 28 de agosto de 2021

Antropología e Historia

 No sé si ya lo he mencionado antes, pero si no es así les voy a compartir algo: yo no quería estudiar lo que estudié. Vamos a rememorar un poco. Cuando era niña tenía los típicos sueños de ocupaciones que a esa edad tienes. Yo quería ser astronauta, al principio, pero después pensé que eso demasiado peligroso, y decidí que era mucho mejor ser astronomía. De hecho hasta tengo un telescopio y toda la cosa, esta guardado pero algún día, en mi retiro, lo sacaré y me pondré a observar el cielo nocturno mientras me tomo una copa de whisky, pero ya me estoy desviando del tema. El punto es que esa idea permaneció  un buen rato en mi cabeza. Después pasé por otros carreras, pero fue en la secundaria en la que realmente me dije que lo que a mi me gustaba, me apasionaba era la historia de México. De verdad, historia era mi materia favorita, siempre sacaba 10, y era en la única que participaba por voluntad propia. 

Para cuando llegué a la prepa, estaba muy segura de que quería estudiar Antropología e Historia. Yo ya me veía en las pirámides excavando y encontrando fósiles antiguos, con el típico traje de los que vemos en las películas. Pero lamentablemente esto no sucedió, porque mis padres no estaban de acuerdo con mi elección. No los culpo, porque ellos tenían la idea de que esa carrera no era bien retribuida económicamente en México, y aceptémoslo, que carrera lo es? Solo la política, pero eso es tema para otra entrada. Siempre me dijeron que esa no era carrera, sino un hobby. Así que, sin el apoyo de mis padres, y tristemente decidí decantarme por otra carrera. 

Haciendo una retrospectiva, lo único que a veces me da un poco de recelo, es el hecho de que, si hubiese aprobado el examen de admisión en la UNAM para esa carrera, la de Antropología. Y lo sé, porque presenté el examen para otra carrera, pero no alcancé los puntos, pero para la otra si me alcanzaban. A veces pienso que hubiese sido una buena antropóloga o arqueóloga o paleontóloga. Me obsesioné tanto, que durante un tiempo, pensé que solo me casaría con alguien que fuese de carrera, jajajajaja wtf.

Desde ese entonces no he leído nada de historia, me alejé, pero no sé realmente la razón. Pienso que fue por que no tenía mucho tiempo, mi carrera era muy absorbente, pero ya no he vuelto a sumergirme en el mundo de la historia porque quizás todavía siento un poco de nostalgia por lo que pudo haber sido, y no quiero recordarlo. No lo sé, pero no he vuelto a abrir un libro sobre eso. Ya dirá el tiempo si algún día regreso a ello. Ah y si se preguntan que carrera estudié al final, fue Bioquímica.

Esta entrada no es la que tenía planeada escribir,  pero lo considero un preludio necesario para la que sigue, así que hasta aquí la voy a dejar para que no sea tan larga. Por cierto, me animé a escribir sobre esto gracias a mi compadre, el conejo pestilente, que también tuvo una experiencia similar. Los invito a leer su blog, les dejo el enlace aquí. Saludos.

domingo, 22 de agosto de 2021

La guerra y la paz

Solía pensar que evitar los conflictos era lo mejor. Y sigo creyendo eso, pero ya no de la misma manera. Voy a explicarme. Me considero una persona pacífica, no me gustan los conflictos e intento evitarlos para que no perturben mi paz mental, sobre todo me refiero a conflictos absurdos que están sujetos a la percepción subjetiva de cada persona. Por ejemplo si tu me dices que un género musical es mejor que otro porque bla bla bla, ok, es algo que ni siquiera voy a discutir. Si crees que los chilaquiles verdes son mejor que los rojos, también esta bien, es tu opinión, son tus gustos, y son respetables, aunque eso no lo hace una verdad universal, aunque estamos tan centrados en nosotros mismos, que creemos que si. Conversaciones ridículas en facebook tampoco las tengo. La gente adora iniciar discusiones estúpidas en facebook y a mí, simplemente no me llama la atención ser partícipe en nada de eso.

Evito todas aquellas discusiones que no me incumben, no hago problemas míos, aquellos que son de otras personas ni suelo meterme en asuntos que no me corresponden. Firmé la paz con mi familia cuando yo acepté que ellos tenían sus ideas (que obviamente no compaginan con las mías) y me mantuve al margen. Mis ideas me las quedó yo, o las comparto con aquellos que tengan la apertura de escuchar una opinión distinta, o similar, según sea el caso. Espero que hasta aquí me haya dado a entender.

Sin embargo, este último año, me ha servido para darme cuenta, de que la paz no siempre se puede mantener con todos. Los problemas surgen y, aunque no te gusten los conflictos, a veces es inevitable sumergirte en ellos, y a veces llega a ser incluso, necesario. Me he percatado, que esto de querer evitar los conflictos suele ser contraproducente, cuando menos, cuando en vez de afrontar el problema o conflicto, huyes de él o lo evitas, y éste en vez de terminar, empeora, y se convierte en algo mucho más grande de lo que era. 

He tratado de trabajar en mi forma de comunicarme. Busco la mejor combinación de palabras que traten de comunicar lo que quiero, para que se entiende de la manera más clara posible, y aún así, me he topado con gente que entiende lo que quiere, y debo entender que eso escapa a mi control. Cada vez que he tenido un desacuerdo o pelea con alguien, trato de resolver el conflicto hablándolo, pero a veces, no se puede solucionar.

También me he percatado de que no afrontar una situación solo crea resentimiento, tristeza, coraje, etc. Muchas emociones negativas que nos van causando daño tanto físico como psicológico, y eso no esta bien, porque tarde o temprano, esas emociones acumuladas buscarán la manera de salir. 

En resumen, no podemos evitar el conflicto pero como dice esa famosa frase "sé selectivo en tus batallas, a veces es mejor tener paz que tener la razón", y estoy de acuerdo. 

miércoles, 18 de agosto de 2021

Aerofobia

Hace un par de semanas realicé un viaje a Los Cabos. Hay varias cosas que comentar respecto a algunas cosas que pensé y que aprendí durante ese viaje, pero como aún sigo procesándolas me llevará un tiempo escribir sobre ellas. Pero bueno hoy empezaré por esta pequeña historia.

No sé si ya les había contado antes (pero sino aquí va de nuevo) a mí no me gusta volar. De hecho la primera vez que  viaje  en avión, fue en compañía de mi madre, y fue todo un suceso. Me puse muy nerviosa, me dio un ataque de pánico, estuve a nada de bajarme del avión, y el despegue fue una de las sensaciones más horribles que haya tenido que experimentar. De hecho, creo que estuve a punto de recibir una bofetada de mi madre para que me tranquilizara.  Después de esa primera vez, el recuerdo de esa sensación era tan fuerte que sufrí nauseas por varios días.

En las siguientes ocasiones que he tenido que viajar, siempre con ella, he tratado de mantenerme tranquila utilizando diversos medios, como el alcohol, el cual. no me funcionó por cierto, y las pastillas para tranquilizarme, las cuales son las que me han dado mejor resultado. Aun así, aclaro que eso no es el mejor remedio y que antes de tomar cualquier medicamento, lo hablen con su doctor. 

Llegamos al momento en el cual se aproximaba mi viaje a los cabos, y era el primer viaje que haría sola. SOLA. Obviamente conforme iban pasando los días, y el viaje estaba cada vez más cerca, comencé a tener ataques de pánico. Se me dificultaba dormir y me sentía muy estresada. Pensé seriamente en cancelar el vuelo.

Pero una parte de mí me decía que no debía dejar que el miedo se apoderara de mí. Que todo saldría bien. Varias personas que conozco han viajado solas, y en viajes mucho más largos, y han estado bien. Entonces comencé a buscar como tratar mi fobia. Busqué videos en internet sobre como contralar los nervios y aliviar la ansiedad, y disminuir el pánico. Uno de los videos de un chico que tenía mucho miedo a volar me ayudó bastante. Decía que a él le daban pánico los aviones, pero que su amor por viajar era mucho más grande, entonces trabajó bastante en su mente. Eso resonó conmigo y me dije a mi misma que si, que yo también amaba viajar y que si solo me cerraba a realizar viajes por carretera me perdería de muchos lugares, y de que además me llevaría más tiempo llegar.

Ya lo he dicho antes, viajar es el amor de mi vida, y es de las cosas que me impulsan a superar mis miedos. Así que puse manos a la obra, me descargué apps que funcionarán en modo avión y que requerían de toda mi concentración para no pensar que estaba a 30, 000 pies de la tierra. Descargué música y alisté mis pastillas.

Finalmente llegó el día. Antes de abordar me tomé las pastillas milagrosas y traté de prepararme mentalmente lo mejor que pude. Ocupé el asiento, me puse mi antifaz, escuché las instrucciones, me puse los audífonos y ocurrió el momento del despegue. Duró menos de lo que yo pensé (en mi mente dura minutos, cuando en realidad son segundos). Después de un rato me quité el antifaz y empecé a jugar en mi app. Pasado un rato, me armé de valor y me atreví a mirar por la ventana y por Dios, es una de las imágenes más bellas que haya visto. Me sentí más relajada, el nudo en el estómago se  deshizo y el estrés se desvaneció. Volábamos por encima del mar y era una vista hermosa.

El regreso fue mucho más tranquilo todavía. Estaba orgullosa de mi misma, porque sabía que ahora podía ir en avión sola y que podría conocer muchos más lugares. Se abrió una nueva perspectiva. Aún me falta poder mirar por la ventana cuando el avión despega, eso aun no he podido hacerlo, pero para mí, he hecho un gran avance. Prueba superada.

Nota: Les comparto la foto que tomé desde el avión! 😊

sábado, 14 de agosto de 2021

Simone Biles y la salud mental


Recientemente terminaron los juegos olímpicos de Tokio, y la verdad es que no los vi. Antes si solía verlos, pero desde la edición de Río les perdí la pista, en fin. Sin embargo, algo que si llamo mi atención y que fue muy sonado, fue la decisión de no participar en la competencias por equipo de la gimnasta Simone Biles. La decisión causó revuelo porque ella expresó que se debía a una cuestión de salud mental. Obviamente las críticas, tanto buenas como malas, no se hicieron esperar. Yo no sabía mucho de ella, así que me puse a investigar y ver algunos videos de sus rutinas en You Tube, y fue ahí que vi que es considerada la mejor gimnasta de todos los tiempos, ya que ha conseguido ejecutar algunos ejercicios que se consideraban "imposibles" en la rama femenil. 

Esta noticia llamó mi atención porque ustedes saben que yo soy muy pro- salud mental, es un tema muy importante para mí desde mi episodio depresivo que ya he nombrado en numerosas ocasiones. Comencé a leer las críticas para Simone, algunos la apoyaban completamente diciendo que se entendía que estaba bajo mucha presión y que eso la había llevado a un "colapso mental", mientras que otros la criticaban al decir que, una atleta de alto rendimiento como ella, debía estar preparada para lidiar con semejante presión, y así se debatían muchas más críticas.

Algo que resonó conmigo, fue que vi un video de un psiquiatra analizando este caso en YouTube y él mencionó que el hecho de que Simone haya dicho que se retiraba de la competencia por su salud mental y no por una lesión física era precisamente, que la gente no suele darle la misma importancia. Porque si ella hubiese dicho que se retiraba por una lesión, todo mundo la hubiera entendido y se habrían aliado con ella, pero al ser una cuestión mental, la gente se indignó, casi reclamándole que ella debía estar preparada para eso. 

Esas palabras me dejaron pensando mucho, porque es cierto. Estoy segura de que Simone, al ser una atleta de su nivel y representando a un país como EU, lleva apoyo psicológico (no como en mi país, que apenas y les dan apoyo a los deportistas para entrenar), pero eso no la exime de sufrir un colapso mental. Cuantas veces no hemos visto a gente subestimar nuestra propia salud mental, diciéndote cosas como "es que si piensas en cosas felices te sentirás feliz" "es que es tu culpa tener esos pensamientos depresivos" y bla, bla, bla. Lo sé porque a mi me decían eso cuando estaba en mi depresión. Y no entendían que eso escapaba a mi control.

Creo que la gente no entiende que el hecho de que vayas a terapia te garantiza de no sufrir un colapso mental. Nadie esta preparado para eso, porque no sabes que lo va a detonar. Si, el psicólogo puede darte herramientas para poder afrontarlo mejor pero eso no garantiza que en el momento que ocurra vas a saber como reaccionar. 

Durante mi estado depresivo tuve también ataques de pánico y de ansiedad. A veces aun los tengo, y créanme que trato de seguir las recomendaciones que me dio mi terapeuta, pero eso no significa que se me quiten al instante. De hecho pueden pasar hasta 15 minutos o más para que me pueda tranquilizar. Conocí personas que este tipo de episodios les imposibilitaba hacer cosas muy básicas. Porque estas batallando en ese momento entre los pensamientos negativos que asaltan tu mente, y al mismo tiempo buscando desesperadamente en tu memoria las herramientas para controlarte, y esos minutos se te hacen eternos, y más aún, si te impiden hacer algo.

Así que por favor, dejemos de subestimar la salud mental y dejemos de pensar que no existen. Las hay y deben ser tratadas con la misma importancia que un problema/ enfermedad física. Si conocen a alguien que este pasando por una depresión, o que sufra ansiedad, o cualquier enfermedad mental por favor no la subestimen, a veces solo basta con decir ¿Cómo te ayudo para que te sientas mejor?

martes, 10 de agosto de 2021

La vida según Instagram

Recuerdo que cuando vi la película de Matrix me pareció un concepto interesante. La idea de que la linea entre  realidad  y realidad virtual se vuelva borrosa me parecía algo bastante alucinante. Y sin embargo, henos aquí, 2021 y parece que la Matrix ya nos alcanzó. Solo que la forma de conectarnos a ella es bastante diferente a la de la película, lo único que tenemos que hacer es utilizar un pequeño dispositivo móvil, denominado "celular" o mejor dicho "smartphone" y abrir la aplicación que más nos guste, y ya está, pum, estamos conectados a la matrix. 

Hay muchas aplicaciones y muchos tipos de realidades virtuales a las que te puedes conectar. Sin embargo, hoy voy a hablar de una en particular, Instagram. Voy a iniciar diciendo que yo soy una gran aficionada de esta app porque para mi es una ventana para ver el mundo, he visto tantas cosas y lugares hermosos en Instagram que incluso los voy guardando con la idea de "algún día los tengo que visitar". La vida es un sueño en Instagram. Y es precisamente eso lo que la hace, a mi parecer, un tanto controversial.

Hace poco estaba leyendo un artículo que decía algo como "como hacer tu espacio (local, recamára, negocio, hogar, etc) más "instagrameable", fue en en ese momento que me pegó, la suma relevancia que ha adquirido esta app. Es tan influyente que puede determinar el éxito o fracaso de un negocio, porque aceptémoslo, Instagram es un lugar para apreciar la belleza. Todos queremos fotos bonitas. Todos queremos fotos que denoten que vamos a lugares hermosos. Es entonces cuando me doy cuenta de que los verdaderos "influencers" son las app, las que te venden una realidad diferente, de ensueño, como en esta caso lo es Insta. Es tanto su peso que los lugares tienes que adaptarse para que las personas se fotografíen ahí y se vuelva populares, porque claro, eso significa más entrada de dinero. 

Y realmente no hay problema en hacer un negocio bonito, y sin embargo, cada vez que deslizo el dedo por la pantalla de mi móvil veo infinitas fotos de personas en hermosos lugares, viviendo una vida de ensueño, y he ahí el dilema. Insta nos vende una falsa realidad, una vida perfecta que parece que solo es para algunos, para los privilegiados que pueden considerar viajar como un trabajo. Insta es un lugar donde la vida es perfecta, donde todo es bonito. 

Y esto no solo se remonta a los lugares, sino a nosotros mismos. Recuerdo la primera vez que puse un filtro en mi cara. me quedé asombrada ante el cambio. Por supuesto que lucía mejor, sin arrugas y sin poros, con ojos de color y una nariz perfecta, pero no soy yo. Y eso es lo que me repito cada vez que me tomo una foto con filtro "esta no soy yo". Me recuerdo a mi misma que aunque me veo bien en la foto, el filtro no se traslada a la vida real, y que me debo aceptar a mi misma a como me veo en el espejo. Sin embargo, puede llegar a ser peligroso el no distinguir esa línea que divide a instagram de la realidad. No me imagino no poder tomarte una foto sin sentir la necesidad de ponerte un filtro que cambie todos tus rasgos, por eso evito hacerlo de manera frecuente. De vez en cuando esta bien. 

A veces me preocupa el hecho de que nos podamos perder en esa falsa realidad, en esa vida de fantasía. Yo creo que muchas veces olvidamos recordarnos que simplemente, no todo lo que vemos en esta app es real. Nadie tiene la vida perfecta ni nadie luce así de perfecta (o) en la vida real. La realidad virtual es así porque la podemos manipular, la podemos moldear a nuestro gusto. La vida real no es así, escapa a nuestro control y eso la hace más cruda. Más irreal. No podemos ponerle un filtro real a nada, tan solo apreciar los bellos (y cortos) momentos de belleza y felicidad que nos regala. No olvidemos eso.