viernes, 14 de enero de 2022
Propósitos/Objetivos
martes, 4 de enero de 2022
Consumismo Navideño
Después de unas semanas de total despilfarro, porque aceptémoslo, en estas fechas todos tiramos la casa por la ventana y gastamos como si fuéramos millonarios, henos aquí, llorando porque solo tenemos $5 pesos para sobrevivir. En fin. Les vengo a contar lo siguiente. Fíjense que la otra vez estaba en el Starbucks con un amigo (por cierto, meses que no iba a un Starbucks porque donde actualmente vivo no hay) y me pedí un café Red Velvet, ya saben para sentir el espíritu navideño 😒. Total que estaba yo muy curiosa por probar mi café y resulta que no me gustó. Sí, quizás hay muchas variables por lo que el café no me gustó, pero el punto es que en ese momento pensé "ya no consumiré Starbucks". Fue un momento de iluminación en el que pasó por mi cabeza todo lo que he gastado en ese lugar en cafés que realmente no son tan buenos (o ese es mi pensamiento ahorita).
Si, ya sé que ese pensamiento suena de lo más banal e irrelevante del mundo, pero creo que fue eso lo que encendió una lucecita en mi cerebro. Donde sea que volteaba todo era consumismo. Todo mundo comprando al por mayor como si estuvieran regalando las cosas. Aunque ya lo había pensado desde hace mucho tiempo, y lo sé porque hablo de ello en mis clases, realmente somos una bola de consumistas. Y dije somos, para que vean que yo me incluí ahí (hay que ser inclusivos no? 😜).
El otro día mientras preparaba mi maleta, observé mi ropero y me di cuenta de que tengo demasiada ropa. Me pegó lo lleno que estaba mi closet y que necesito hacer una limpieza pronto. De verdad a veces como que tu cerebro no se enfoca en esas cosas, pero de repente ¡zas! Ves que tienes una cantidad excesiva de cosas. Fue en eso momento en que me dije "esto tiene que parar".
¿Porqué les cuento esto? Bueno porque eso fue lo que decantó mi lista de propósitos/objetivos para este 2022 y que les estaré compartiendo en la próxima entrada. Mientras tanto, me gustaría invitarle a ser menos consumistas, no voy a decir que con compren nada porque eso es imposible, pero al menos si ser más conscientes de lo que compramos. Ayer por ejemplo me pasé una hora (una hora!) viendo ropa en Shein, y aunque varias cosas me gustaron supe al final que por el momento no necesito nada de eso.
Esto del consumismo se ha vuelto un problema grave que ha tomado mayor auge gracias a las redes sociales, en serio que cada vez que entro a Instagram siento que alguien me grita "compra, compra, compra" y a veces suele ser fastidioso ver tanto anuncio. Rayos, me siento vieja por decir "el internet ya no es lo que era".
En fin, les deseo un bonito inicio de año y espero que este año por fin ya nos podamos quitar el cubrebocas Nos leemos pronto.
miércoles, 29 de diciembre de 2021
Me lleva la entropía
Hola! Después de haber estado desaparecida durante más de un mes, he vuelto. ¿La razón? Bueno es que a veces la vida se vuelve un fucking caos y solo te dejas llevar. Y no me refiero a caos en el sentido de que ha Sido problemático, no, nada de eso, solo que a veces la vida ocurre y simplemente no te da tiempo para nada más que para vivirla o sobrellevarla. Tuve mucho trabajo en este último mes y luego vinieron mis vacaciones y pues aquí andamos, conviviendo con la familia, los amigos y enfocándome en disfrutar del momento.
Siento que, en este mes que no les compartí nada han habido algunos cambios que poco a poco les iré compartiendo. También, quería hacer mi tradicional entrada sobre las lecciones que aprendí este año, ¿pero saben que? Que creo que las lecciones las estoy aprendiendo ahorita. Así que supongo que esto lo dejaré pendiente para el próximo año.
Lo único que vuelvo a comprobar es que la vida es impredecible, y que por mas que tu hagas planes la vida te los cambia. Creo que a veces pecamos de ingenuos al dar las cosas por sentado.
Como ustedes saben, yo tengo control issues así que tengo un problema con eso de aceptar que las cosas no salen como quiero, pero últimamente, siento que la vida (mi vida) me dice "ay mija, ya es para que hubieras aprendido". Creo que estoy en un momento algo extraño en el que me está llevando la entropía (si no saben a qué se refiere este término ahí se los dejo de tarea, porque está muy largo para discutirlo ahorita) y yo simplemente me estoy dejando llevar.
Ven? Está entrada no salió como quería, de hecho ya la tenía redactada en mi mente, pero como no la escribí ya se me olvidó. Y ahora quedó así, mucho texto y sin decir casi nada.
En fin, les deseo un bonito 2022. Espero que la pasen muy bien en la celebración de año nuevo y que coman rico. Pronto volveré a reportarme, hasta entonces feliz año nuevo!
sábado, 20 de noviembre de 2021
Las amistades rotas: parte 2
Tengo una pregunta para ustedes: ¿Pueden ser tus amigos seguir siendo amigos de personas con las que tu ya no hablas? Antes de que respondan, creo que necesitamos un poco de contexto, así que aquí va. Hace unos días una amiga me contó que ya no se lleva con una de sus amigas porque le sigue hablando a su ex-pareja. Quizás pudiera parecer que hay un interés amoroso por parte de la amiga allí, pero yo que conozco a ambas, debo decir que yo no notó eso. Escuchando a ambas partes, creo que cada una tiene un punto pero yo prefiero mantenerme al margen, porque sinceramente no es asunto mío, eso sí, ya estuve en una situación similar. Vamos a desmenuzar esto un poco más con base en mi propia experiencia.
Hace un par de años tuve un enfrentamiento con un amigo (de hecho llegué a escribir sobre ello en el blog) y dejamos de hablarnos. La verdad es que en ese momento, estaba muy enojada y estuve a nada de pedirle a mis amistades (amistades que él conoció gracias a mí, y si pueden leerlo con el tono que quieran) que también dejaran de hablarle, como "un acto de solidaridad hacia mi" obviamente. Sin embargo, nunca me atreví a hacerlo porque me parecía una actitud infantil. De esos tiempos en que vas a la primaria y hacías el tan famoso "córtalas y pégalas" (traducción: dejar de juntarte con alguien/ volver a llevarte con alguien), así que aunque me molestaba que le siguieran hablando decidí que al final era su decisión. Aunque a veces hasta el día de hoy, muy de vez en cuando eso aun me molesta, pero trato de trabajar en ello.
Ahora vamos a la otra cara de la moneda. Hace tiempo, también, estuve metida en la ruptura amorosa de dos amigos. La verdad es que aunque no quería meterme en eso, como conocía ambos, me tomaron como su paño de lágrimas y se desahogaban conmigo. Escucharlos era doloroso y a veces ya no sabía que aconsejarles sin dañar otro, o sin echar de cabeza al otro. Fue una situación muy complicada. Observar una relación en las que las personas se están dañando es muy frustrante. Terminaron y mi amigo me dejó de hablar porque dijo que yo había tomado el lado de mi amiga. La neta yo pudiera decir en mi defensa que, trate de mantenerme al margen lo más que pude, pero quizás sin percatarme, o por alguna cosa que dije y que el interpreto de alguna manera, pues piensa que yo yo tome el bando de ella. Allí esta lo malo de involucrarte en ese tipo de cosas, con alguna terminas quedando mal. Hasta la fecha, el chavo sigue sin dirigirme la palabra, y de alguna manera lo entiendo y no lo culpo por ello, tampoco es algo que me moleste. Simplemente creo que desde su perspectiva tuvo motivos para dejarme de hablar y su sentir es válido.
¿Entonces cual es la respuesta? Yo la verdad es que no sé. Hay muchos factores que pueden influir. Creo que depende mucho de la situación y del agravio que haya ocurrido. Una vez, yo continué hablando con una persona con la que una de mis amigas se peleó y se dejaron de hablar. Mi amiga nunca me pidió que le dejara de hablar a la otra persona, y nunca pareció molestarle que lo hiciera. Sin embargo, en este momento me estoy preguntando, si ella me lo hubiese pedido, ¿lo hubiera hecho? Creo que es una situación bien complicada y que te pone a revalorar a tus amistades.
Así que como yo ando bien confundida, ando en busca de sabiduría, así que aquí les pregunto como lo hizo EPN, ¿Qué hubieran hecho ustedes?
lunes, 15 de noviembre de 2021
Las amistades rotas
Estos días desde que me ausenté del blog, han sido un poco caóticos, han pasado algunas cosas en las que he tenido que reflexionar, y eso me ha llevado un tiempo. Hoy voy a hablar sobre una de ellas, y es respecto a mis amistades. Como si el 2021 no ha sido lo suficientemente duro, tal parece que ya para cerrar con broche de oro (sarcasmo) mi número de amistades parece ir disminuyendo. Pero a ver, vamos paso a paso.
Hace poco estuve en un convivio donde se encontraban dos amigos míos. La cosa estuvo así (muy resumidamente). Resulta que mi amiga dijo algo que yo le había contado de manera confidencial que tenía que ver con mi otro amigo. Y pues resulta que ella lo soltó, así de la nada. La neta me molesté mucho, en serio que por mi mente pasó el responder de manera violenta, pero me calmé y dije que eso no estaba bien. Claro que, al cabo de un rato, le dije que no me pareció lo que ella había dicho y que midiera sus palabras. ¿Lo malo? No es la primera vez que lo hace. Desde entonces he reflexionado sobre nuestra amistad, que es lo que nos une, como es ella, como soy yo, los años que hemos durado siendo amiga y los momentos que hemos pasado. ¿Todo ello justifica lo que hizo? No. Y sinceramente me he puesto a pensar si deberíamos continuar esta "amistad" o no. La respuesta, creo que ya la sé, pero a veces todo es un embrollo y hacer las cosas no es tan fácil como pensarlas.
La otra amistad, mi amigo en este caso, sobra decir, que no me ha hablado desde ese día, y lo entiendo perfectamente. De hecho yo tampoco le he hablado y no pienso hacerlo en buen rato, en primera porque la verdad es que me siento demasiado apenada por la situación, y la otra es, porque hay algunas otras actitudes subyacentes de él, que por el momento prefiero no hablar. Quizás a su tiempo. Lo más extraño de todo esto, es que esto que ocurrió, me ha dado una especie de respiro respecto a él, porque creo que, aunque obviamente fue desastroso esto, me hizo reaccionar y pintar un raya que debía haber puesto de antes.
El siguiente caso tiene que ver con alguien que me veía a mí como su "crush" pero que yo siempre he visto como amigo. Supuestamente ya lo hablamos y quedamos que solo seríamos amigos porque, de mi parte, no hay ningún otro interés. Supongo que en el transcurso de los días veremos si eso es cierto.
Y finalmente, tengo a otra amiga, de la que yo, en este caso, me he alejado, y no porque hayamos peleado ni nada de eso, sino que más bien para mí es el hecho de que siento que nuestras vidas han tomado rumbos totalmente diferentes. Me alegra que esté bien y todo, pero al menos por el momento, no siento un inclinación a contarle mis cosas. No sé, tal vez sea algo temporal
En fin, estos son mis casos respecto a mis amistades, a ver que pasa en el transcurso del tiempo. 😩
martes, 26 de octubre de 2021
Casablanca (o la persistencia de los recuerdos)
Recientemente vi la película de Casablanca, una cinta que, ya llevaba tiempo en mi lista de pendientes y que deseaba ver porque me parece un clásico del cine. La película me gustó mucho, y aunque esta definida como una historia de amor, yo no la definiría precisamente como tal. No se las voy a spoilear aquí por si un día se animan a verla, pero si algo me pareció interesante fue, la presencia de los recuerdos. Casablanca es una oda a los recuerdos, una historia nostálgica donde los protagonistas anhelan una época que ya no está.
Esto es precisamente lo que más me llamó la atención de la película, ese aire de nostalgia, ese presencia fantasmagórica de los recuerdos que permean las paredes del Café y de la ciudad, y que acechan a nuestro protagonistas de una manera silenciosa, haciéndolos añorar un época más feliz. De esta película nace la icónica frase "siempre tenemos París" que no es más que una analogía de los años felices, lo que podríamos marcar como una época dorada en nuestras vidas.
La película, me dejó con un aire de nostalgia, y me ha tenido reproduciendo canciones que me recuerdan a otros tiempos, a momentos importantes de mi vida. He pensado, sobre todo, en algunos de ellos, y me he tirado a la remembranza en estos días.
A veces me es fascinante el hecho de que los humanos tendemos a ser un poco masoquistas, nos pasamos gran parte de nuestro presente pensando en hechos del pasado, rememorando tiempos que creemos más felices. Y digo masoquistas, porque pensamos, en muchas ocasiones, que todo era mejor antes y vemos, con mucho pesar, que el ahora no es como imaginábamos que sería. ¿Por qué somos así? Quizás porque no existe la felicidad completa, y siempre pensamos que algo esta bien pero podría estar mejor si tuviéramos esto o aquello, o si estuviera alguien ahí. Anhelamos lo que no tenemos, esa es nuestro gran defecto, en general.
Los recuerdos suelen ser fascinantes, y por la manera en que funciona nuestro cerebro, siempre parecerán mejor de lo que realmente fueron, porque los vemos como un refugio. O también puede suceder que posteriormente, apreciemos más un momento porque ahora sabemos el valor que tiene. Sea como sea, los recuerdos siempre irán acompañados de la nostalgia, de un suspiro, de un deseo por volver a revivir ese momento, esa época. Cada quién tiene su París.
domingo, 17 de octubre de 2021
La vida cambia
Hace un par de días estaba platicando con una amiga y me causó bastante sorpresa que me comentó que se iba a mudar pronto. Fue entonces que me he puesto a pensar en lo impredecible que es la vida. Mi amiga ahora tendrá que cambiar de lugar de residencia y probablemente también de trabajo, y pienso en lo mismo que me sucedió a mi, cuando de la nada, sin esperarlo, se presentó la oportunidad laboral en la cual ahora me encuentro. Pienso en como nada de esto lo teníamos planeado, y como, por azares de la vida, todo cambia de la noche a la mañana. Así de rápido.
Si algo he visto, desde tiempos remotos, es que los humanos estamos en busca de "estabilidad" y como dedicamos gran parte de nuestra vida a alcanzarla. Nos la pasamos estudiando y trabajando para encontrar un "trabajo estable", así como esperamos toparnos con nuestra alma gemela y tener una "relación estable" y después casarnos, formar una familia y por fin "estabilizarnos". Es como si esa fuera la finalidad de la vida: ser estables. Y no sé si en verdad eso sea, lo único es que me parece curioso. Y lo menciono porque como dije antes, la hemos buscado desde hace millones de años. Dejamos de ser nómadas cuando descubrimos el fuego, y nos dimos cuenta de que podíamos recolectar comida, tener abrigo y protección en una cueva, y así poco a poco nos convertimos en "gente civilizada". Quizás nada ha sido coincidencia. Quién sabe.
Lo único que sé, es que al parecer nuestro afán por alcanzar la estabilidad es muy fuerte, tanto que parece que ya lo traemos integrado en nuestro ADN. ¿Cuántas veces no hemos escuchado en nuestra familia preguntarnos cuando pensamos establecernos? Como si fuera un requisito que tenemos que cumplir, y en caso de que no lo hagamos, nos ven como la oveja negra.
Y sin embargo, por más planes que hagamos, y aun cuando ya creemos que hemos alcanzado la dichosa estabilidad se nos olvida que la vida cambia, así sin más, de un día para otro, y que a veces tenemos que sacrificar aquello por lo que hemos trabajado tanto. ¿Porqué olvidamos que nada es permanente, que todo cambia? A veces creo que es nuestra forma de lidiar con la realidad, es nuestra forma de ponernos una venda en los ojos y creer que la vida será tal como la conocemos por siempre, porque imaginar algo distinto significa salir de nuestra zona de confort, perder nuestra estabilidad y eso nos aterroriza.
La palabra "cambio" no nos gusta, y sin embargo es algo que nos rodea y que esta fuera de nuestro control. En cierta forma esto último a veces me consuela, porque hay días en que este presente en el que me encuentro me sobrepasa, y pienso, ¿aquí estaré por siempre, es esta mi estabilidad? Pero a lo lejos escucho a la vida susurrarme, "cariño, nada es para siempre".