Les voy a contar algo desagradable. Esto me paso cuando era una adolescente, pero creo que fue un suceso que en su momento me marcó, y dado lo que está pasando en nuestro país, creo que hablar de estos temas se ha vuelto algo de importancia para todas. Ya les conté hace algún tiempo de la vez en que un taxista me acosó y lo sumamente incomoda que me sentí, bueno, esta entrada también es sobre ese tema, solo que se remonta más atrás, mucho tiempo más atrás.
Aun recuerdo ese momento bien. Yo tendría unos 13 o 14 años aproximadamente y acompañé a mi mamá al centro de la ciudad a comprar unas cosas. Yo llevaba puesto un short falda negro de pana y una blusa blanca. Era un atuendo x, y el short no era muy cortito ni nada por el estilo. Yo iba caminando por una tienda bastante conocida del centro, y había mucha gente. Fue entonces que lo sentí. Una mano me acarició la pierna. Yo no pude ver quién era pero me asusté. Le dije a mi mamá lo que me había pasado y me dijo que me tranquilizara, y me preguntó que si había visto quién había sido pero le dije que no. No pude alcanzar a ver quién lo había hecho.
A partir de ese momento, y por muchos años, dejé de usar shorts y vestidos. Siempre trataba de usar panatalones o faldas largas, cualquier cosa que pudiese parecer "reveladora" no la usaba, simplemente quería usar ropa que me hiciera sentir "segura". Oh, la ingenuidad. Después de mucho tiempo volví a usar vestidos, faldas y cualquier tipo de ropa que me gustara. Poco a poco me fui dando cuenta de que sin importar la ropa que usara, las miradas siempre estaban ahí, realmente no había "ropa segura" porque el problema, el cual es el acoso, no es una cuestión de usar determinado tipo de ropa, sino más bien es una cuestión de educación, de valores.
A veces, como sociedad, queremos minimizar una problemática que es grave, pero que queremos tapar diciendo que es un "comportamiento natural" y no señores, el acoso no es natural. Yo he llegado al punto, en el que elijo mi ropa de acuerdo en el tipo de transporte en el que vaya a viajar, porque no es lo mismo que un amigo o amiga me de ray y pueda sentirme más cómoda y segura y ponerme algo escotado, que llevar ese misma ropa en el camión o en un taxi, no se puede. A eso hemos llegado.
¿Cuál es la ironía de ésto? Que justo cuando piensas que puedes vestirte de una manera linda, o que a ti te gusta porque ya tienes una pareja y tienes ese sensación de seguridad, resulta que a tu pareja no le gusta que te vistas así o que te arregles. Entonces cuando podrás arreglarte como a ti te gusta?Recuerdo que solía tener un vestido que solo usaba cuando iba con mi papá, porque sabía que solamente así no me iban a faltar a respeto, ¿cuantas veces lo use? Dos, y mejor lo regalé porque nunca me iba a sentir cómoda usándolo en público.
Si, el acoso es una realidad, no algo que nos inventamos, y no, no es un asunto que deba normalizarse. Esta es una de las varias anécdotas desagradables que me han pasado, por eso es que podemos, no debemos dejar de alzar la voz.