Mostrando entradas con la etiqueta true story. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta true story. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de marzo de 2020

Sobre el acoso


Les voy a contar algo desagradable. Esto me paso cuando era una adolescente, pero creo que fue un suceso que en su momento me marcó, y dado lo que está pasando en nuestro país, creo que hablar de estos temas se ha vuelto algo de importancia para todas. Ya les conté hace algún tiempo de la vez en que un taxista me acosó y lo sumamente incomoda que me sentí, bueno, esta entrada también es sobre ese tema, solo que se remonta más atrás, mucho tiempo más atrás.

Aun recuerdo ese momento bien. Yo tendría unos 13 o 14 años aproximadamente y acompañé a mi mamá al centro de la ciudad a comprar unas cosas. Yo llevaba puesto un short falda negro de pana y una blusa blanca. Era un atuendo x, y el short no era muy cortito ni nada por el estilo. Yo iba caminando por una tienda bastante conocida del centro, y había mucha gente. Fue entonces que lo sentí. Una mano me acarició la pierna. Yo no pude ver quién era pero me asusté. Le dije a mi mamá lo que me había pasado y me dijo que me tranquilizara, y me preguntó que si había visto quién había sido pero le dije que no. No pude alcanzar a ver quién lo había hecho.

A partir de ese momento, y por muchos años, dejé de usar shorts y vestidos. Siempre trataba de usar panatalones o faldas largas, cualquier cosa que pudiese parecer "reveladora" no la usaba, simplemente quería usar ropa que me hiciera sentir "segura". Oh, la ingenuidad. Después de mucho tiempo volví a usar vestidos, faldas y cualquier tipo de ropa que me gustara. Poco a poco me fui dando cuenta de que sin importar la ropa que usara, las miradas siempre estaban ahí, realmente no había "ropa segura" porque el problema, el cual es el acoso, no es una cuestión de usar determinado tipo de ropa, sino más bien es una cuestión de educación, de valores.

A veces, como sociedad, queremos minimizar una problemática que es grave, pero que queremos tapar diciendo que es un "comportamiento natural" y no señores, el acoso no es natural. Yo he llegado al punto, en el que elijo mi ropa de acuerdo en el tipo de transporte en el que vaya a viajar, porque no es lo mismo que un amigo o amiga me de ray y pueda sentirme más cómoda y segura y ponerme algo escotado, que llevar ese misma ropa en el camión o en un taxi, no se puede. A eso hemos llegado.

¿Cuál es la ironía de ésto? Que justo cuando piensas que puedes vestirte de una manera linda, o que a ti te gusta porque ya tienes una pareja y tienes ese sensación de seguridad, resulta que a tu pareja no le gusta que te vistas así o que te arregles. Entonces cuando podrás arreglarte como a ti te gusta?Recuerdo que solía tener un vestido que solo usaba cuando iba con mi papá, porque sabía que solamente así no me iban a faltar a respeto, ¿cuantas veces lo use?  Dos, y mejor lo regalé porque nunca me iba a sentir cómoda usándolo en público. 

Si, el acoso es una realidad, no algo que nos inventamos, y no, no es un asunto que deba normalizarse.  Esta es una de las varias anécdotas desagradables que me han pasado, por eso es que podemos, no debemos dejar de alzar la voz. 

viernes, 28 de junio de 2019

Acosada...


Les voy a contar una anécdota. Hace unos días, salí a realizar unas compras, era un día tranquilo y rutinario, y bastante caluroso. Estaba esperando el "bondi" para irme a mi casa, cuando un taxi de tipo colectivo (de esos en los que van varios usuarios) me dijo que me llevaba por un precio más barato. Como esos taxis son súper rápidos en mi ciudad, y como yo ya deseaba llegar a mi casa, me subí. Aclaro que no es poco común que te digan que te cobran más barato, a veces suelen hacerlo, sobre todo si no hay mucho pasaje.

Todo iba normal, hasta que el chófer, comenzó a hacerme plática. Primero comenzó con la típica conversación del clima, pero después comenzó a hacerme preguntas sobre mi nombre, a qué me dedicaba y que si estaba casada. Cuando hizo esta última ya sabía por donde iba a la cosa y comencé a molestarme, aclaro que, todos los datos que proporcioné fueron falsos. Traté de contestar lo más cordial y normal posible, esperando que alguien pronto se subiera y las preguntas se terminaran. Grande fue mi sorpresa cuando, una persona le hizo la parada y el chófer hizo una seña diciendo que no subiría más pasaje. Seguramente ustedes pensarán que en ese momento debí bajarme pero pues uno va actuando como mejor lo considera posible en el momento, o a veces no reaccionas bien. Lo cierto es que la plática y las preguntas continuaron aunque yo no demostraba el menor interés. 

Me invitó a salir, dije que no. Me pidió mi número telefónico, dije que no.  A veces me gustaría pensar que esas negativas deberían bastar para que los hombres entendieran que no estamos interesadas. Siguió invitándome y seguí negándome. Me juró y perjuró que no era casado, incluso me dijo que me llevaba a su casa para demostrármelo. Mis alarmas saltaron en ese momento. Obviamente dije que no era necesario. 

Cuando llegué a la parada, y nos tocó el alto, supe que tenía que bajarme en ese momento, no quería que se arrancara. Para mi mala suerte la puerta no abría, el susodicho me dijo que la puerta se abría por fuera. Una vez más insistió en salir y le volví a decir que no. De la nada me dió un abrazo y me sentí sumamente incómoda. Al bajar y cruzar la avenida me metí a un centro comercial con la esperanza de que no me estuviera observando o esperando afuera. Me sentí acosada, y lo peor es que esta no ha sido la única vez. No sé porque algunos hombres piensan que el acoso es romántico, no lo es. Seguramente algunos dirán, "no sé porque no te bajaste antes", la respuesta es que no sabía como iba a actuar el hombre y pensaba que al decir que no, iba a dejar la plática. Tampoco pensé que no iba a subir a nadie más, y pensé que era importante tener el "control de la situación". Sea como fuere, las críticas suele caer sobre nosotras, y no nos ponemos a pensar en  que, quizás si tuviéramos una educación distinta, el acoso no sería tan frecuente como lo es, aunque muchas veces lo minimizamos yo si creo que el acosos es una problemática social. Siéntanse con toda la libertad de no concordar conmigo.

Ahora solo puedo pensar en que ya no usaré ese servicio y mejor esperaré el bondi, aunque eso no soluciona el hecho de ser acosada. En fin, solo quería compartir esto con ustedes y saber cuál es su punto de vista respecto al acoso que sufrimos la mujeres, y algunos hombres también.